July 3, 2021
De parte de Lobo Suelto
155 puntos de vista


El patriarcado tiene qui茅n lo proteja, por la ley y por la fuerza.

Marta Dillon, 2021

Hace algunos a帽os venimos pensando la relaci贸n entre el Derecho, la Justicia y las penas de muerte (muertes de pena) que no vemos (Levstein). Sostenidxs por las apuestas textuales de la deconstrucci贸n derrideana y la con/moci贸n que nos provocan las violencias que recaen sobre nuestros cuerpos, empezamos a pensar ciertas paradojas del sentido que se cristaliza para ensayar salidas transitorias, negociaciones o transacciones de lo que el fil贸sofo argelino-franc茅s Jacques Derrida llama un mal menor o una violencia menor. Buscar el movimiento que disloque la oposici贸n entre Derecho/Justicia para observar los roces conceptuales que, al tocarse, se anulan a s铆 mismos.

Observemos c贸mo las palabras derecho y justicia se utilizan una y otra sin diferenciarlas. Este uso sinon铆mico produce movimientos violentos de irresponsabilidad. Si consideramos la movilidad de los conceptos y llevamos al tope el elemento silenciado (en este caso, enceguecido), podr铆amos dar cuenta de la sacudida necesaria para desmantelar el sentido com煤n. Necesitamos hacer hablar/hacer ver a la justicia, en busca de la construcci贸n de lenguajes otros, para repensar lo que deber铆a ser justo en el ejercicio del derecho. Si la Justicia es la experiencia de lo imposible, si es incalculable, infinita y nunca se hace presente

驴Qu茅 pasa con el Derecho? Si 茅ste, por el contrario, representa la rectitud de una direcci贸n, si es calculable, finito y presentable 驴Por qu茅 pedimos Justicia?

Entre estos opuestos habr铆a una salida, un movimiento, que nos permitir铆a ensayar una negociaci贸n. Necesitamos construir peque帽as lenguas menos abstractas de eso que llamamos justicia, de eso que le pedimos a la Justicia. Porque hasta el momento esa lengua mayor que cristaliza el sentido, no hace justicia por nosotrxs. Si es que hay una posibilidad de negociar, es a trav茅s de la pol铆tica como posibilidad transformadora de la vida (Levstein, Dahbar). Este art铆culo busca hacer foco en algunos escenarios, para dar advertir lo singular de un acontecimiento y el desenvolvimiento del derecho en la justicia patriarcal.

Escena uno. La Justicia es ciega.

Hay tantos sentidos de justicia como pr谩cticas de injusticia. Pero 驴sobre qui茅nes recae lo injusto? 驴sobre qu茅 cuerpos? 驴qu茅 identidades? 驴qu茅 representa la justicia? 驴qu茅 nos dice la venda sobre los ojos de Iustitia? 

Parece que la justicia es un valor determinado por la sociedad, un bien com煤n, una convenci贸n -como el lenguaje. En las tragedias griegas Dik茅 es la personificaci贸n de la justicia en el mundo humano, aparece como protectora de la sabia administraci贸n de la justicia. La diosa 鈥渧igilaba鈥 (pod铆a ver) los actos de los hombres y velar por el mantenimiento de lo justo.

驴Qu茅 implica vigilar? El diccionario de la Real Academia Espa帽ola define 鈥渧igilar鈥 como 鈥渙bservar algo o a alguien atenta y cuidadosamente鈥. Y ac谩 viene el problema: a partir del siglo XV la representaci贸n simb贸lica de la justicia es transformada, cubren sus ojos con un tejido, lo que cambia la convenci贸n: la justicia (Dik茅/Iustitia) no deb铆a ver para ser equitativa, para ser objetiva, para evitar todo tipo de influencias. Pero 驴a qui茅nes no ve?

Entre el texto y el tejido, el lenguaje y la venda, hay bordes que se pliegan: pareciera que desmantelar una convenci贸n es un problema cuando se trata ampliar derechos, incluir otros sentidos posibles (pensemos en el lenguaje inclusivo). Sin embargo, que la diosa pliegue el borde del tejido que cubre sus ojos -y haga trampa- para mirar a veces, anula su supuesta imparcialidad. Porque con evidencias, la justicia no es imparcial ni objetiva. Es necesario buscar y buscar hasta encontrar el tajo en la venda y el lenguaje, el pliegue del textil y del texto para reconocer el peligro de la venda. La ceguera es un arma que va de lo simb贸lico a lo discursivo, que atraviesa y lastima a los cuerpos, haci茅ndose presente en pr谩cticas de justicia para algunos y en pr谩cticas de injusticia para nosotrxs.

Otra escena de la venda aparece ac谩 驴qu茅 proponen LasTesis al incluir el tejido sobre los ojos de lxs participantes? 驴qu茅 paralelismos podemos leer? La performance participativa de protesta (鈥淯n violador en tu camino鈥) del colectivo chileno, propone ocupar el espacio p煤blico. Un grupo de personas con los ojos vendados denuncia: el patriarcado es un juez que nos juzga por nacer. De frente, otro grupo de personas se ubica para observar la representaci贸n.

驴Qu茅 se pone en juego? 驴Qui茅nes/qu茅 ven/no ven? Lxs performers denuncian la violencia que no ves: violencia en los juzgados, que se traduce en impunidad para los asesinos. La violencia es 鈥渘o ver鈥. Lxs observadores de la performance quedan interpeladxs inevitablemente cuando el grupo de los ojos vendados lxs habla directamente, levantan el dedo 铆ndice se帽alando: el violador eres t煤. Un t煤 colectivo. Un t煤 que est谩 en frente. Un t煤, que con los ojos descubiertos 鈥渘o ve鈥: El violador eres t煤/ son los pacos(la polic铆a)/ los jueces/ el Estado/ el presidente. Parten de una acci贸n en la que se exponen los cuerpos e intentan representar la violencia, ahora que s铆 nos ven.

驴Qu茅 pone en juego ese ver/no ver? LasTesis, probablemente, se cubren los ojos para denunciar la represi贸n al pueblo chileno en las protestas del 2019. Pero, adem谩s, el simbolismo de la venda funciona para interpelar, denunciar y enfrentar al sistema patriarcal como modelo estructural. Se pone en evidencia que cualquier identidad alternativa al modelo var贸n-blanco-cisheterosexual, no son/somos sujetxs de derecho.

El Estado opresor es un macho violador.

En los discursos del debate por la Interrupci贸n Voluntaria del Embarazo (IVE) se puso en juego el lugar que ocupamos para los representantes del Estado 驴a qu茅 ciudadanos representan? Debatiendo la ampliaci贸n de un derecho nos infantilizaron, culpabilizaron y buscaron estrategias para violentarnos de todas las formas posibles, afirmando que nuestro cuerpo no vale y nuestra vida no importa; solo importa que cumplamos el rol que nos asignan desde el mandato patriarcal: gestar, cuidar y criar. Reproducir sus normas de generaci贸n en generaci贸n; acatar sus leyes, aunque sean injustas; y aceptar la violencia estructural, aun sabiendo que continuar con la reproducci贸n es condenarnos a muerte.

Que la Justicia no nos vea, no hace m谩s que demostrar que si hay un movimiento -un intervalo- entre Derecho/Justicia, es la pol铆tica como posibilidad transformadora de la vida. El problema de la pol铆tica es su base patriarcal. 驴Qu茅 podemos esperar de esto? 驴c贸mo negociar violencias menores en este contexto?

Despu茅s de seis siglos parece que debemos sacarle la venda a Iustitia para que, de una vez por todas, nos vea. Porque el resultado de esto se traduce en que la culpa no es del femicida, la culpa no es del Estado, la culpa no es de los jueces: la culpa es de Iustitia.

Esa justicia es ciega para nosotrxs, por eso necesitamos que se saque la venda, que nos vigile y observe atenta y cuidadosamente.

Escena dos. La Justicia es sorda.

Hasta la primera semana de marzo del 2021, el Observatorio Ahora que S铆 nos Ven registr贸 55 femicidios. El Observatorio Luc铆a P茅rez registr贸 62. La Casa del Encuentro cont贸 50 femicidios, 1 transfemicidio. Este conteo probablemente sea m谩s amplio, pero no hay registros oficiales. Seguimos pidiendo que se consignen los casos como femicidios, transfemicidios, lesbocidios y cr铆menes de odio, cuando corresponde. La 煤nica certeza que tenemos es que hay m谩s muertes que d铆as en la Argentina.

La justicia no es solamente es ciega, tambi茅n es sorda.

脷rsula Bahillo, 18 a帽os (el nombre de 脷rsula es singular, pero no es un caso aislado). Miles de denuncias por violencia quedan archivadas en los cajones de las comisar铆as, las fiscal铆as y los juzgados. Ante cada femicidio (destacamos que esto no ocurre con otros cr铆menes) un conjunto de la sociedad se posiciona cuestionando 驴por qu茅 no denuncian? 驴por qu茅 siguen en contextos de violencia? 驴por qu茅 no hicieron o dejaron de hacer lo que yo hubiera hecho en su lugar?

El caso de 脷rsula es singular porque la mediatizaci贸n resultante de las movilizaciones en Rojas (Pcia. de Buenos Aires) y la posterior represi贸n policial a sus familiares y amigxs, anula todas las preguntas del sentido com煤n de quienes no entienden/no ven (o no quieren) el funcionamiento de la violencia sobre nuestros cuerpos e identidades. 脷rsula hizo todo eso que el com煤n sentido demanda. 脷rsula denunci贸, testific贸, pudo escapar provisoriamente. 脷rsula intent贸 evadir su condena a muerte. A 脷rsula la asesinaron de quince pu帽aladas. 驴Es un caso aislado? 驴es distinto a otros casos? 驴cu谩ntas denuncias escondidas en los cajones habr谩?

脷rsula sigui贸 todos los pasos de la burocracia en los mostradores de la comisar铆a. La misma comisar铆a que dispar贸 para reprimir la protesta una vez cumplida la amenaza de muerte. 脷rsula, en un intervalo del tiempo, pudo escapar de Mart铆nez. 脷rsula intent贸 una salida transitoria a la violencia; sin embargo, el mostrador de la comisar铆a defendi贸 al femicida: Mart铆nez la busc贸, la encontr贸 y la asesin贸, tal como hab铆a prometido. Una adolescente de 18 a帽os puso en evidencia la falla estructural del sistema judicial y la repugnante complicidad de las fuerzas policiales. Mart铆nez es parte de ese mostrador. Los mismos que se encargan de tomar las denuncias protegen a los femicidas. La justicia es ciega y sorda, pero solo para nosotrxs: La voz de 脷rsula en los audios [鈥 es otra estridencia que insiste. [鈥 ella llora y dice [鈥 que la va a matar. Tres meses despu茅s, est谩 muerta. Entonces, El patriarcado tiene quien lo proteja. La ley y la fuerza est谩n de su lado (Dillon, 2021)

Si es que hay algo as铆 como un intervalo, una posibilidad de negociar un mal menor, es a trav茅s de la pol铆tica como posibilidad transformadora de la vida. Pero la pol铆tica es patriarcal, por eso se interrumpe la transformaci贸n y no hay negociaci贸n posible. Si es que hay algo as铆 como un intervalo, un movimiento que disloque la oposici贸n Derecho/Justicia, es una pol铆tica transfeminista y antipunitivista que deconstruya el paradigma falogoc茅ntrico, para poder construir(nos) sujetxs de derecho. Una pol铆tica transfeminista que haga de nuestras vidas, vidas m谩s vivibles, como dice Butler. Una pol铆tica que nos permita la fuga y nos evite las penas de muerte.

Escena tres: La Justicia es muda.


La justicia es ciega. La justicia es sorda. 

La justicia

                   es

                            muda.

Si hay algo as铆 como un intervalo entre Derecho/Justicia, a veces es el silencio. Cualquier recurso que nos permite negociaciones o salidas transitorias hacia violencias menores, ante la ceguera y la sordera judicial, es v谩lido. Ponemos en foco una escena de ficci贸n -Cr铆menes de Familia, Schindel (2020)- que evidencia el v铆nculo entre el par Derecho/Justicia como trama central.

En esta escena, 驴qu茅 formas toma la (in)justicia patriarcal en la experiencia del derecho? Si el Derecho es presentable y la Justicia es la experiencia de lo imposible 驴cu谩les son los bordes de la paradoja? 驴qu茅 hay entre Derecho y Justicia?

El acontecimiento que funda la trama de la ficci贸n (aclaramos que est谩 basada en hechos reales, en un caso que podr铆a ilustrar el funcionamiento del sistema judicial argentino en el marco de violencias de g茅nero, la falencia absoluta de la Educaci贸n Sexual Integral, la vulnerabilidad de ciertos grupos y el poder de otros) es el nacimiento de un ni帽x gestado en contra de la voluntad de la persona, tras una agresi贸n sexual. La muerte de esx ni帽x es la condena que enfrenta la protagonista -Gladys (Yanina 脕vila)-, que adem谩s tiene otro ni帽o (de 3 a帽os) que en principio se desconoce su historia, pero a medida que avanza la ficci贸n (alerta de spoiler) se reconoce que tambi茅n fue gestado como resultado de una agresi贸n sexual.

En Cr铆menes de Familia, Gladys parece ser la 煤nica que sabe que la Justicia es la experiencia de lo imposible y reconoce que el derecho, en su caso, no ser谩 una posibilidad de la justicia. Este tampoco es un caso aislado. Por eso pensamos que si hay un intervalo entre Derecho/Justicia, que nos permita una salida transitoria hacia violencias menores es la pol铆tica como gesto transformador de la vida. Pero si la pol铆tica, el derecho y la justicia responden a l贸gicas patriarcales 驴qu茅 nos queda?

La protagonista se reconoce como sujeta de no-derecho: s茅 que mi vida no importa. Este reconocimiento aparece como una posibilidad de negociar un mal menor. Sabe que su vida no importa, sabe que no hay experiencia de justicia ni posibilidad de derecho. Pero sabe tambi茅n c贸mo negociar una salida para el ni帽o, encuentra un recurso para interrumpir la paradoja.

Lo imposible de la justicia, en este caso, se corresponde con el silencio de Gladys. Decidir no hablar es hacer justicia. Interrumpir la paradoja da acceso a un gesto pol铆tico transformador de 鈥渦na鈥 vida, la del ni帽o (de 3 a帽os). Ya nos sabemos sujetxs de no-derechos, ya sabemos lo que el aparato estatal espera de nosotrxs, ya nos sabemos los discursos antiderechos. El silencio, en este caso, hace temblar los l铆mites de la estructura paradojal derecho/justicia. El silencio, en su espectralidad, produce vac铆o de sonido, pero no de sentido. Cuando el derecho espera que hable e intenta convencer a Gladys que asuma la responsabilidad por la muerte del ni帽x, ella calla. Cuando el derecho espera que calle porque ya recae una condenada, ella habla para negociar. Los silencios, en la singularidad de este caso, se relacionan con la responsabilidad: decidir cu谩ndo y para qu茅 hablar o callar. El

silencio aparece y funda un derecho, aloja en su vac铆o/lleno una diferencia diferida -permite a un ni帽o de 3 a帽os un porvenir de vida m谩s vivible. Gladys es condenada a 18 a帽os de prisi贸n. Ella produce el tajo en la trama y en la venda de Iustitia, el silencio anula la paradoja verdad/mentira, inocente/culpable, contradice al Derecho y se anticipa a la generalidad de la Ley y a la expectativa de la Justicia.

Esta lectura es una apuesta por enfocar, hacer que cada caso se vea con nitidez para observar su singularidad, pero, adem谩s, para evidenciar que si hay algo que pueda ser generalizable es el dolor, la violencia, la falta de derechos sobre el nosotrxs colectivo -ese nosotrxs que no somos varones blancos cisheterosexuales.

驴C贸mo inventar una lengua menor que nos evite las penas de muerte, las muertes de pena? 驴c贸mo empezar la b煤squeda de salidas transitorias y negociaciones de violencias menores?

Estas escenas se sostienen en un rasgo com煤n: su singularidad. Pero en un ejercicio simple, podr铆amos intercambiar los nombres propios que aparecen en este texto y seguir铆a funcionando para exponer nuestro esfuerzo por sobrevivir. Mientras se sostengan que nuestras experiencias son aisladas, mientras se generalicen las particularidades, mientras Iustitia permanezca con los ojos vendados, mientras no nos escuche y mientras nuestras voces no resuenen m谩s que en las paredes, no hay formas posibles de negociar males menores, ni interrumpir las violencias, mientras tanto seguiremos condenadxs a penas de muerte.

Y a morir de pena.

Derrida, J. (1997). Del derecho a la justicia (pp. 11-67) en Fuerza de ley. El fundamento m铆stico de la autoridad. Madrid: Tecnos.

Dillon, M. (2021) https://www.pagina12.com.ar/323409-la-sordera-ante-el-femicidio-de- ursula

LasTesis (2019) https://www.youtube.com/watch?v=aB7r6hdo3W4&ab_channel=ColectivoRegistroCallejer o

Levstein, A (2020) 鈥淟as penas de muerte que no vemos鈥. Revista Heterotop铆as del 脕rea de Estudios Cr铆ticos del Discurso de FFyH. Volumen 3, N掳5. C贸rdoba, diciembre de 2019.

ISSN: 2618-2726

https://revistas.unc.edu.ar/index.php/heterotopias/?fbclid=IwAR2FQk6iXsWYJLVOXQAb XCsSSq3qcjl5vitAqMNtsFM8Ob5uTdq_Npjm3dc

Levstein, Dahbar (2020) 鈥淧recariedad y (auto)inmunidad para una discusi贸n sobre la vida鈥. Discurso y precarizaci贸n: Avatares recientes del neoliberalismo en Argentina. Mart铆nez, Fabiana (Comp.) 鈥 1a edici贸n. C贸rdoba: Nodo Ediciones, 2020. Disponible en Repositorio Digital Universitario

Schindel Sebasti谩n. Cr铆menes de familia. Netflix, 2020.




Fuente: Lobosuelto.com