January 27, 2021
De parte de Memoria Libertaria
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Familiares de v铆ctimas espa帽olas del nazismo lamentan que “se hayan silenciado sus historias”. De los 9.300 prisioneros espa帽oles, dos tercios no sobrevivieron: “450 fueron gaseados, posiblemente como material de experimentaci贸n para las pr谩cticas de exterminio posteriores”, relata el historiador Benito Bermejo

Nueve mil trescientos espa帽oles y espa帽olas pasaron por campos de concentraci贸n nazis. Sus relatos son estremecedores, pero se conocen poco en nuestro pa铆s. “Los supervivientes hicieron un juramento: vivir para contarlo. Pero a pesar de ello en Espa帽a se han silenciado sus historias”, lamenta Esther Calcerrada, sobrina nieta de Enrique Calcerrada Guijarro, uno de los presos republicanos espa帽oles que logr贸 salir con vida del campo de concentraci贸n de Gusen, donde estuvo cuatro a帽os, desde 1941 a 1945.

“Cuando consigui贸 la libertad lo ingresaron en un hospital, en el que permaneci贸 casi dos a帽os. Era joven, ten铆a 26 a帽os en 1945, pero las secuelas debieron ser tremendas”, relata. “Yo no conoc铆 su historia hasta que fui adulta. Mi t铆o abuelo escribi贸 sus y en 2003 se publicaron. Mi padre me regal贸 el libro. Cuando lo le铆 no daba cr茅dito. Desde entonces he tratado de que su historia y la de otros salga a la luz, porque claramente en este pa铆s se ha apostado deliberadamente por el silencio”, indica en conversaci贸n con elDiario.es.

Enrique Calcerrada Guijarro, t铆o abuelo de Esther Calcerrada. Estuvo preso en Mauthaussen, con el n煤mero 4479. Cortes铆a de la familia Calcerrada

Un recorrido por las ‘piedras de la memoria’

Desde hace unos a帽os varios familiares de v铆ctimas espa帽olas del nazismo se coordinan a trav茅s del movimiento Tri谩ngulo Azul, dentro de la . Este martes, v铆spera del D铆a Internacional para el Recuerdo de las V铆ctimas del Holocausto, algunos se reunieron en la calle Bravo Murillo de Madrid, para realizar un breve recorrido por algunas zonas de la ciudad se帽alizadas con las llamadas ‘piedras de la memoria’ o literalmente, en alem谩n, ‘piedras que hacen tropezar’鈥 una iniciativa ciudadana que recuerda a supervivientes y asesinados espa帽oles en campos de concentraci贸n nazis.

A falta de proyectos oficiales, las propias familias impulsan la colocaci贸n de estas piedras en varias ciudades de nuestro pa铆s, junto a edificios donde vivieron las v铆ctimas. Las est谩n realizadas por el alem谩n Gunter Demnig, quien ide贸 esta iniciativa hace a帽os. Desde entonces el escultor ha creado m谩s de 70.000 piezas que han sido instaladas , en recuerdo de v铆ctimas de 24 nacionalidades. Cuando Jes煤s Rodr铆guez e Isabel Mart铆nez, activistas de la memoria hist贸rica, conocieron el proyecto en un viaje a Alemania, enseguida se plantearon extenderlo a Espa帽a. Ya se han colocado y la intenci贸n es proseguir.

Miguel Nogu茅s es nieto de Juan Antonio Garc铆a Acero, un carabinero que permaneci贸 leal a la Rep煤blica y termin贸 siendo asesinado en el campo nazi de Gusen, subcampo de Mauthausen: “Mi abuelo se qued贸 viudo, con seis hijos, poco antes del estallido de la Guerra Civil, en mayo de 1936. Cuando comenz贸 la guerra, se mantuvo fiel a la Rep煤blica y luch贸 en varios frentes, primero defendi贸 la Casa de Campo en Madrid y posteriormente se fue a Barcelona”, relata en conversaci贸n con elDiario.es.

A la izquierda, Jes煤s Rodr铆guez, impulsor de la iniciativa de las ‘piedras de la memoria’. En medio, Miguel Nogu茅s, nieto de Juan Antonio Garc铆a, asesinado en el campo nazi de Gusen. En su mano, una ‘piedra de la memoria’, antes de ser instalada Olga Rodr铆guez

Espa帽oles como material de experimento nazi

“Tenemos un par de postales que envi贸 a mi t铆a 鈥搎ue cuidaba a mi madre y a sus hermanos鈥 en 1937 desde Catalunya. Despu茅s ya tuvo que irse a Francia, all铆 estuvo en el campo de concentraci贸n de Argel猫s, entre otros. Form贸 parte de un batall贸n de trabajadores extranjeros, le destinaron a reforzar una l铆nea de tren, all铆 le cogieron los nazis y le enviaron a varios campos, pas贸 por Mauthausen y, posteriormente, el 15 de febrero de 1941, le enviaron al campo de concentraci贸n de Gusen”, cuenta.

Cuando las autoridades alemanas contactaron con la dictadura franquista para determinar el destino de los prisioneros espa帽oles, el Gobierno de Franco . “No contaron con la protecci贸n de Espa帽a, las autoridades fueron informadas pero se abstuvieron, a pesar de que hab铆a hasta presos menores de edad”, relata en conversaci贸n con elDiario.es el historiador Benito Bermejo, especializado en el estudio de los deportados espa帽oles.

F茅lix Quesada fue uno de esos presos. Ten铆a 14 a帽os cuando entr贸 en el campo nazi de Mauthausen. “Sali贸 vivo, cosa que no es habitual, porque dos tercios de los espa帽oles murieron en aquellos campos”, indica Bermejo. La mayor铆a de las v铆ctimas mortales fallec铆an de hambre, por trabajos forzados 鈥搇o que los nazis llamaban 鈥榚xterminio por trabajo鈥欌 o por enfermedad, sin atenci贸n m茅dica. Los nazis llamaban a los espa帽oles “los de la Espa帽a roja”.

Este martes se celebr贸 un homenaje en torno a varias ‘Stolpersteine’ en Madrid. Aqu铆, la dedicada a Enrique Calcerrada, instalada en la calle Bravo Murillo, donde vivi贸 antes de su deportaci贸n a Mauthausen..

“Unos 450 espa帽oles fueron directamente asesinados en la c谩mara de gas, a unos 40 kil贸metros de Mauthausen”, informa Bermejo. “Es posible que en algunos casos ya estuvieran en las 煤ltimas, pero creyeron conveniente gasearlos, posiblemente con un objetivo experimental, para tomar nota de c贸mo funcionaban esos procedimientos que estaban desarrollando para matar a gente a gran escala, lo que posteriormente pondr铆an en pr谩ctica a partir de 1942, principalmente para el exterminio de los jud铆os”, indica.

“Esos 450 gaseados espa帽oles fueron material de experimentaci贸n para esas pr谩cticas de exterminio posteriores. Incluso el equipo t茅cnico encargado de llevarlas a cabo fue el mismo, que se trasladar铆a m谩s al este, a los campos de Polonia, donde empezaron a practicarse las matanzas a gran escala en c谩maras de gas”, se帽ala.

Juan Antonio Garc铆a, el abuelo de Miguel Nogu茅s, fue asesinado en Gusen el 23 de diciembre de 1941, con 48 a帽os de edad. “Entr贸 por la puerta y a帽os despu茅s sali贸 por la chimenea”, dice Nogu茅s con la voz emocionada.

“El campo de entrada de los espa帽oles era Mauthausen, pero Gusen [subcampo adyacente] fue el escenario donde se produjeron las grandes matanzas de espa帽oles, entre noviembre de 1941 y febrero de 1942. Est谩 poco visibilizado, a pesar de que fue mucho m谩s grande y proporcion贸 m谩s beneficios a los nazis”, explica

‘Piedras de la memoria’ antes de ser instaladas para recordar a espa帽oles republicanos deportados a campos de concentraci贸n nazis Movimiento ‘Stolpersteine’ en Espa帽a

Tras los campos nazis, ap谩tridas

Gusen lleg贸 a desplegarse en tres campos: Gusen 1, 2 y 3, que albergaron tres canteras y una red de t煤neles construida cuando los aliados comenzaron a bombardear la zona. “En esos t煤neles los presos constru铆an piezas de los aviones nazis, que luego se montaban fuera del campo”, cuenta.

Nogu茅s es uno de los demandantes en la querella argentina que investiga los contra los cr铆menes del franquismo. “Varias familias de espa帽oles deportados presentamos la querella el pasado a帽o, en febrero, y estamos a la espera de que la jueza nos tome declaraci贸n”, explica. “Lo que dijeron los supervivientes espa帽oles cuando salieron de los campos nazis fue: ‘Cu茅ntalo’. Pero no se respet贸 esa petici贸n, y lo que permaneci贸 en todo el espacio temporal fue el silencio, incluso ahora. Y eso es lo m谩s terrible”, denuncia.

“Al mantenerse la historia en el anonimato, no se ha hecho justicia de ninguna clase”, a帽ade Nogu茅s, y prosigue: “No hay que olvidar que cuando salieron de los campos, el 5 de mayo de 1945, llamado D铆a de la Liberaci贸n, para ellos no hubo liberaci贸n como tal, porque no ten铆an a d贸nde ir, no pod铆an volver a su pa铆s porque la dictadura franquista se lo imped铆a, eran ap谩tridas, estaban en una situaci贸n m谩s terrible e indigna de la que pudieron tener otros”.

Instalaci贸n de una ‘Stolpersteine’ en Madrid en 2019, a帽o en que se colocaron varias. ARMH

“Demasiado silenciado”

“El Estado espa帽ol se ha esforzado en silenciar de forma deliberada”, lamenta Esther Calcerrada. “Dieron su vida, pero adem谩s sus familias tambi茅n pagaron las consecuencias del franquismo. Tenemos que contar su experiencia, lo que pas贸. Es el mandato de los supervivientes: Contarlo, para que se conozca la verdad, y que se proceda a ejercer la justicia que no han tenido. Que se repare ese silencio tan atroz en el que se ha sumergido su memoria”, remata Nogu茅s.

Muchos familiares de estas v铆ctimas tienen la determinaci贸n de seguir adelante con las. Solo en Madrid pretenden instalar 492, el n煤mero de madrile帽os deportados que hubo en los campos nazis. El precio de cada una ronda los 120 euros, y su pago recae en las propias familias. “Es un procedimiento sencillo, no necesitamos grandes cosas de las autoridades, simplemente que no se opongan”, comentan.

“Es una iniciativa que ayuda a darse cuenta de que hablamos de trayectorias de gente normal, y eso es importante. Y se presta a visitar, como ya se est谩 haciendo, con estudiantes de Secundaria, esos lugares donde se han colocado las piedras. Habitualmente est谩n incrustadas en el suelo, a la altura del 煤ltimo portal donde vivieron las v铆ctimas. Y de ese modo se puede comentar con los estudiantes qu茅 pas贸, es un buen soporte para que la gente empiece a interesarse”, reflexiona el historiador Bermejo.

“En este pa铆s se sabe m谩s de las dictaduras ajenas que de la nuestra. Nos llevamos las manos a la cabeza con las atrocidades extranjeras y no reconocemos las propias, ni a los espa帽oles que lucharon contra el fascismo. El lavado de cerebro perdura desde hace demasiado, y cuanto m谩s tiempo transcurre m谩s dif铆cil es reconducirlo. Es importante conocer y reconocer la lucha contra el fascismo, y m谩s ahora, que parece que estamos dando pasos hacia atr谩s”, reflexiona Esther Calcerrada.




Fuente: Memorialibertaria.org