August 31, 2022
De parte de SAS Madrid
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Los efectos de una inflaci贸n desconocida en tres d茅cadas y el gripado de la negociaci贸n colectiva se superponen a la combinaci贸n de pinchazos productivos y pol铆ticas de devaluaci贸n salarial de la pasada d茅cada para agravar el empobrecimiento de los trabajadores y amenazar la recuperaci贸n del consumo privado.

Los salarios de los trabajadores espa帽oles valen, como media, doce puntos menos de lo que val铆an en 2008 como consecuencia de la concatenaci贸n y superposici贸n de crisis econ贸micas, medidas de devaluaci贸n salarial y una inflaci贸n desconocida en tres d茅cadas.

A esos factores se les suman ahora el gripado de la negociaci贸n colectiva y la cerraz贸n de las empresas y las organizaciones patronales a revisar los sueldos de los trabajadores, una posici贸n en la que se est谩n enrocando pese a la evidente aceleraci贸n de la p茅rdida de poder adquisitivo de los hogares y a los riesgos que eso entra帽a para el principal componente de la econom铆a espa帽ola, que es el consumo privado.

El resultado de esa combinaci贸n de elementos ha hecho que la merma del poder de compra de los salarios supere el 12% en esos catorce a帽os, lo que vendr铆a a equivaler en t茅rminos de valor real a la p茅rdida de casi dos de las catorce n贸minas en las que normalmente se distribuye un salario anual o de cerca de una y media cuando se reparte en doce mensualidades.

Entre 2008 y 2020, los salarios por realizar el mismo trabajo acumularon una p茅rdida de poder adquisitivo “del 6,4%, una vez descontada la inflaci贸n”, seg煤n indica una estimaci贸n de CCOO basada en el 脥ndice de Precios del Trabajo que elabora el INE (Instituto Nacional de Estad铆stica), que indica c贸mo en ese periodo los sueldos mejoraron m谩s de cinco puntos en la industria manufacturera y el comercio para hacerlo en menos de un punto y medio en la construcci贸n y congelarse en la banca, mientras la inflaci贸n avanzaba trece puntos.

“Se agrava la fuerte devaluaci贸n salarial por realizar el mismo trabajo (…) una vez descontada la inflaci贸n”, se帽alaba hace unas semanas CCOO, que ya advert铆a de que “es de prever que con las fuertes subidas de la inflaci贸n de 2021 y 2022 esta p茅rdida de poder adquisitivo y sus consecuencias negativas tanto a nivel de los hogares (empobrecimiento) como a nivel macroecon贸mico (ca铆da del consumo, de la actividad y aumento del endeudamiento) vayan a m谩s”.

Y eso es, efectivamente, lo que ha ocurrido: tras la ligera ganancia de poder adquisitivo de 2020, la p茅rdida de valor real de los salarios alcanz贸 un 1,33% el a帽o pasado y un 6,73% en lo que va de este: la ca铆da es de 6,17 puntos si se tienen en cuenta los tres a帽os y de 8,02 si solo se computan los 煤ltimos veinte meses, que incluyen la 鈥榯regua鈥 de cuatro d茅cimas que pronostica el IPC adelantado de agosto.

“A partir de 2008 hubo una devaluaci贸n salarial provocada por la crisis y por una regulaci贸n laboral creada para incrementar esa devaluaci贸n”, explica Carlos Mart铆n Urriza, director del Gabinete Econ贸mico de CCOO, que recuerda c贸mo la actual tendencia al alza de la inflaci贸n “tiene un origen en la energ铆a, pero tambi茅n en la elevaci贸n de los m谩rgenes empresariales, especialmente en sectores como la industria manufacturera, la banca y algunos alimentos”.

“Lo que hay que hacer es una devaluaci贸n de los m谩rgenes empresariales para que el poder de compra no se hunda“, se帽ala, ya que “eso nos llevar铆a a una situaci贸n de estanflaci贸n, con ca铆das de la actividad y del consumo mientras los precios siguen subiendo. Hay que quebrar esa espiral inflacionista de segunda ronda”.

En este sentido, aboga por una limitaci贸n de los precios de la energ铆a y de una bolsa de productos y servicios b谩sicos, algo que a d铆a de hoy Gobierno y/o comunidades aut贸nomas vienen aplicando a medicamentos y productos sanitarios, viviendas de protecci贸n oficial, energ铆as renovables, agua desalada, gas ciudad, bombona de butano y revisi贸n de los alquileres de viviendas y de locales comerciales, am茅n de los de mascarillas quir煤rgicas, geles hidroalcoh贸licos y test de ant铆genos.

Los riesgos para que esa estanflaci贸n (neologismo resultante de mezclar “estancamiento” e “inflaci贸n”) llegue a darse siguen existiendo. De hecho,

el retroceso de cuatro d茅cimas en el IPC interanual que el INE pronosticaba este martes para el cierre del mes de agosto convive con la previsi贸n de otro aumento, este de tres d茅cimas, en la inflaci贸n subyacente, que se elevar铆a hasta el 6,4% y que, “de confirmarse, ser铆a la m谩s alta desde enero de 1993”, recuerda el INE.

La inflaci贸n subyacente excluye la variaci贸n de precios de la energ铆a, tanto de la el茅ctrica (sube) como de la de fuentes f贸siles (baja), y de los alimentos sin elaborar (suben), lo que la sit煤a como un claro indicador de c贸mo el encarecimiento de esos componentes se est谩 trasladando a lo largo de las cadenas productivas y comerciales, con especial incidencia en un sector b谩sico como la alimentaci贸n y en otros dos como la restauraci贸n y los paquetes tur铆sticos que tienen en verano la 茅poca de mayor actividad.

“El efecto de segunda ronda que muestra la subyacente tiene su origen en el mantenimiento y aumento de los m谩rgenes de beneficios, mientras que los salarios negociados solo crecen el 1,7% de media entre los que tienen pactada una subida (66%) y los que no (34%)”, explicaba Mart铆n en un hilo de Twitter, en el que anotaba que “esto incrementa el riesgo de hundimiento del consumo y de recesi贸n. Que la subyacente se afiance es, asimismo, el principal peligro de enquistamiento de la inflaci贸n y de que se desencadene una espiral de precios”.

En esta tesitura, los sindicatos insisten en la necesidad de cerrar en la Mesa de Di谩logo Social un pacto de rentas que, a base de subidas salariales considerables pero inferiores a la inflaci贸n y de una reducci贸n de los desmesurados m谩rgenes empresariales para embridar el alza de precios, permita aplacar las tendencias autodestructivas que comienzan a consolidarse en la econom铆a espa帽ola, una receta similar a la que est谩 permitiendo a Jap贸n, donde el salario m铆nimo va a registrar una subida r茅cord del 3,3%, mantener la inflaci贸n en el 2,6%.

Sin embargo, en la parte empresarial no est谩n por la labor, algo que ha llevado a la ministra de Trabajo, Yolanda D铆az, a afearle a la patronal CEOE (Confederaci贸n Espa帽ola de Organizaciones Empresariales) su rigidez en la oposici贸n a negociar ese pacto, a desbloquear la negociaci贸n de convenios colectivos y a avalar una nueva subida del SMI, algo que aboca al pa铆s a un escenario de conflictividad social en los pr贸ximos meses.

La segunda patronal del pa铆s, Cepyme (Confederaci贸n Espa帽ola de la Peque帽a y Mediana Empresa), se alineaba este martes en una posici贸n similar a la de CEOE cuando reclamaba “analizar con prudencia la evoluci贸n de los salarios para evitar los efectos de segunda ronda” porque “las alzas de precios se est谩n generalizando”, “ser谩 m谩s dif铆cil reconducir la inflaci贸n” y “los principales damnificados ser谩n las empresas m谩s vulnerables y los trabajadores”.

“Los salarios no se deben desvincular totalmente de la productividad si se quieren evitar consecuencias todav铆a m谩s preocupantes en el largo plazo”, a帽ad铆a.

Uno de cada siete trabajadores era pobre antes de la espiral de precios

Esos posicionamientos se dan en un pa铆s en el que ya en 2020, tras el primer y m谩s duro a帽o de la pandemia y antes de que los precios comenzaran a dispararse, uno de cada siete trabajadores (14%) subsist铆a con rentas inferiores al umbral de la pobreza, situaci贸n en la que tambi茅n se encontraban dos de cada cinco parados (41%) y uno de cada ocho jubilados (13%) seg煤n los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE.

En los veinte meses siguientes los precios han subido trece puntos en t茅rminos de media del IPC (12,1% sobre el acumulado del a帽o) y los sueldos, seg煤n los datos del Ministerio de Trabajo, lo han hecho en su conjunto un 1,72% en 2021 y un 1,78% de enero a agosto de 2021, lo que apunta a que esos registros de trabajadores pobres est谩n creciendo.

Paralelamente, la evoluci贸n de salarios y de precios entra帽a una situaci贸n que, de obvia, parece haberse esfumado del debate p煤blico sobre el asunto: si, por un medio u otro, la inflaci贸n acaba cayendo a los niveles inferiores al 2% interanual que se marca el BCE como objetivo (Banco Central Europeo) eso significar谩 que las tasaciones de los productos se encarecer谩n a un menor ritmo que el actual pero, en cualquier caso, las subidas iniciales se habr谩n consolidado y llenar la cesta de la compra requerir谩 un esfuerzo notablemente mayor que hace unos meses; es decir, que el precio de lo que costaba cien en agosto de 2021 y ahora cuesta 110 seguir谩 aumentando, aunque menos, si esas alzas se consolidan, o se congelar谩 provisionalmente en 110 en el mejor de los casos.

Enlace relacionado y gr谩ficos interactivos P煤blico.es 30/08/2022.




Fuente: Sasmadrid.org