December 31, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
185 puntos de vista

脕lvaro Gonz谩lez

La colecci贸n de c贸mic hist贸rico 鈥橧ls ont fait l鈥橦istoire鈥 dedica un 谩lbum a Jean Jaur猫s, el socialista que convoc贸 a todos los obreros de Europa a ir a la huelga y no servir a los intereses del nacionalismo cuando las cuatro potencias, Francia, Alemania, Austria y Rusia estaban a punto de entrar en un conflicto que le cost贸 la vida a veinte millones de personas.

VAl脠NCIA. Siempre me ha resultado muy gracioso c贸mo se le exige a la Historia desde el c贸modo futuro. Las sentencias se pronuncian sin piedad y se defienden en discusiones como dogmas de fe. Un caso paradigm谩tico es el de Gavrilo Princip, asesino del archiduque Francisco Fernando y su se帽ora, culpable, dicen, de desencadenar la I Guerra Mundial. Se habla de 茅l como si en su mano hubiese estado evitar ocasionar un conflicto con veinte millones de muertos y hubiese preferido disparar y provocarlo.

Sorprendentemente, antes de la II Guerra Mundial, el que intent贸 evitar a toda costa que esta se desencadenase, Chamberlain, tragando humillaciones por un tubo pero consciente de que estropear铆a m谩s de lo que podr铆a arreglar volver a un conflicto de millones de muertos, es con el que se hace escarnio. Parece que en su mano estuvo no ver la maldad de Hitler y debi贸 lanzar sus ej茅rcitos contra 茅l a las primeras de cambio. Murieron m谩s del doble que en la anterior guerra y el hombre se ol铆a que as铆 ser铆a, pero est谩 mal que dudase. Sobre todo si analizamos su comportamiento setenta a帽os despu茅s.

Y el mayor ejemplo de que se establece un relato hist贸rico simplificado que se parece m谩s a las par谩bolas b铆blicas es el relativo olvido en el que se encuentra Jean Jaur猫s. Socialista franc茅s, fundador del diario L麓Humanit茅, se opuso con toda su alma a la guerra que estaba por llegar en el 14 y por ese motivo fue asesinado de un disparo en la nuca, el modo de ejecuci贸n favorito de los patriotas m谩s cobardes.

A帽os despu茅s, con Francia espantada ante lo que acababa de suceder, se recobr贸 su memoria d谩ndole a Jaur猫s calles, plazas y estaciones de metro. Pero eso no salv贸 vidas. Sin embargo, a nadie le ha dado por relacionar el asesinato de este socialista con el estallido de la guerra. Y eso que pidi贸 expresamente a los obreros de las cuatro potencias que entraron en conflicto que no acudieran al matadero para servir a los intereses del nacionalismo.

Vengado por anarquistas espa帽oles

Por fortuna, en Francia se le sigue considerando un personaje capital. No en vano, la historia de su asesino fue escandalosa. Detenido y encerrado, se libr贸 de ir a la guerra, pero cuando esta termin贸, se le absolvi贸 de los cargos y fue liberado. Para la izquierda francesa fue una verg眉enza. Raoul Villain, que as铆 se llamaba, huy贸 de su pa铆s y fue a parar a la isla de Ibiza. Se construy贸 una casa y, justo cuando la estaba terminando, se produjo el golpe de estado del 18 de julio. En los primeros compases del levantamiento, perdi贸 la vida. Las informaciones son confusas, pero parece que lo asesin贸 un grupo de la FAI mientras ca铆an las primeras bombas de aviones fascistas italianos en la isla. Que se lo cepillasen anarquistas no deja de ser justicia po茅tica.

El caso es que Jaur猫s es una instituci贸n en Francia y por eso goza de un n煤mero en la excelente serie Ils ont fait l鈥橦istoire (aqu铆 traducido como Forjaron la Historia) de las editoriales Glenat y Fayard. Se trata de biograf铆as de grandes personajes, como Napole贸n, Carlomagno, Lutero o Lenin, pero que no aspiran a la presentar las vidas completas. Se centran tan solo en un episodio de la trayectoria de los protagonistas, uno que sea descriptivo y clave en su trayectoria.

Gran valor did谩ctico

Desgraciadamente, en el caso de Jaur猫s, los momentos claves de su vida fueron los 煤ltimos. Cuando dirigi贸 la campa帽a en contra de la guerra y pronunci贸 sus discursos m谩s recordados. Los c贸mics han sido realizados con la ayuda de historiadores y acad茅micos, por lo que no hay nada al azar en los guiones y todos cuentan con un anexo con un texto que explica el contexto de la 茅poca. Pocas herramientas habr谩 mejores que un c贸mic para introducir en la curiosidad por la Historia a los estudiantes antes de que lleguen a la universidad, pero estos trabajos, al saber elegir bien una peque帽a parte de las biograf铆as de los personajes y poder gozar as铆 de profundidad, son de inter茅s para cualquier lector.

“La historia se r铆e de los profetas desarmados”. Es una cita de Maquiavelo que aparece en las primeras p谩ginas. La dice Jaur猫s en una comisi贸n militar del parlamento para asegurarles que con su oposici贸n a la guerra y al servicio militar de tres a帽os no pretend铆a debilitar a la naci贸n ni a sus fuerzas armadas, sino todo lo contrario. No fue, que digamos, muy bien entendida.

Debates cr铆ticos

Los momentos m谩s sobresalientes son el encuentro del protagonista con Karl Liebknecht en Par铆s. Planifican huelgas para detener el conflicto que est谩 a punto de estallar. La historia de este hombre tambi茅n merecer铆a un c贸mic. Fue expulsado de su propio partido por sus convicciones pacifistas, despu茅s encarcelado por alta traici贸n y, cuando logr贸 salir de prisi贸n durante la Revoluci贸n de Noviembre, fund贸 el Partido Comunista Alem谩n. No mucho despu茅s, tras una detenci贸n, fue asesinado por la polic铆a en el traslado a la prisi贸n junto a Rosa Luxemburgo.

Tambi茅n vemos a Jaur猫s reunirse con Victor Adler, de la socialdemocracia austriaca. O Hugo Hasse, presidente del Partido Socialista alem谩n. Todo en el contexto del apoy贸 que Pioncar茅, presidente franc茅s, hab铆a prometido a Rusia si entraba en guerra con Austria para defender a Serbia, amenazada por la monarqu铆a dual con un ultim谩tum. En esos debates, hay quien desliza que no hay que tener miedo a la guerra, que es “la madre de la revoluci贸n”. De esto solo tomaron nota en Rusia tiempo despu茅s.

En sus 煤ltimas horas de vida, Jaur猫s quiso reunirse con el gobierno franc茅s. Se hab铆an prohibido las manifestaciones de la CGT y comenzaban los preparativos b茅licos en Berl铆n y San Petersburgo. El socialista acusaba a su gobierno de debilidad frente a Rusia, que iba a conseguir arrastrar a la rep煤blica a la guerra. En este c贸mic, se le considera el primer muerto de la Primera Guerra Mundial. Hab铆a elegido, sentencia, “combatir ese engranaje inevitable, rechazando la fatalidad del nacionalismo y el odio”. No hay que olvidarle.

Fuente: http://www.alicanteplaza.es/Losltim…




Fuente: Grupotortuga.com