December 12, 2021
De parte de ANRed
760 puntos de vista

Las diferentes noticias que nos impactan a diario, est谩n generalmente vinculadas entre s铆 en sus or铆genes por los mitos y la novela cultural. Sin embargo, tendemos a leerlas individualmente, como si se tratara de temas aislados, como si no tuvieran ninguna relaci贸n. Este pensamiento en compartimentos estancos se refleja en el 谩mbito institucional al que se le adjudica la responsabilidad y el dise帽o de pol铆ticas tendientes a resolver la problem谩tica central sobre la que gira el asunto, sea cual fuere. Por Georgina Lira (Diario Femenino)


La consecuencia de este pensamiento en compartimentos estancos, resulta en el fracaso sistem谩tico de las pol铆ticas p煤blicas o, en el mejor de los casos, permite poner un parche o amortiguar las consecuencias.

Desvinculamos la educaci贸n, de la salud, del trabajo, de la justicia, de los derechos humanos. Desvinculamos las noticias de la 茅poca en que se producen y medimos su relevancia en el impacto que generan y lo mucho que se replican, y no en la incidencia que tienen en la vida real. Las desvinculamos de los prejuicios reinantes en nuestra sociedad y de las actitudes discriminatorias que se reflejan en los planos de todas las ciudades de nuestro pa铆s, tanto como en la calidad educativa del establecimiento al que concurren infancias y adolescencias. Desvinculamos nuestra perspectiva de la de vecinas y vecinos, y creemos que porque X dice algo, esa es la verdad y cualquier otra cosa es mentira.

Muere un ni帽o en el Chaco por desnutrici贸n o tuberculosis, o meningitis. Mueren ni帽as y ni帽os por desnutrici贸n, o tuberculosis o meningitis en todo el pa铆s. Pero en 茅poca de elecciones, no puede estar ausente una noticia sobre desnutrici贸n, en lo posible presentada de forma morbosa y acusatoria, aunque ocurra todos los d铆as, y todos los d铆as miremos para otro lado. Mientras tanto, la criminalizaci贸n de la pobreza, la explotaci贸n laboral impune y cotidiana, la indiferencia hacia la cr铆tica situaci贸n que padecen los pueblos originarios cotidianamente desde los or铆genes de nuestra historia como pa铆s, los abusos permanentes hacia las poblaciones m谩s vulnerables y su marginaci贸n, quedan de lado.

Quedan de lado del mismo modo que se dejan de lado las hist贸ricas falencias y el vaciamiento de profesionales de los sistemas de salud y educaci贸n, que condiciona el futuro de la mayor parte de la poblaci贸n a la voluntad de las elites que deciden sobre estos temas, tanto como la corrupci贸n en el gasto de los fondos p煤blicos que, de tan frecuente, se ha naturalizado al punto de que los requisitos para acceder a la financiaci贸n de un proyecto o a una licitaci贸n pueden incluir desde una afiliaci贸n o publicidad gratuita de un partido pol铆tico, hasta el pago de un porcentaje del total del presupuesto. Y esto sucede en todos o casi todos los espacios partidarios.

Dependiendo del medio que leamos, la culpa recaer谩 en algunas personas, y se plantear谩 el problema de la desnutrici贸n sin que se apliquen acciones o proyectos eficientes, porque b谩sicamente no son rentables en una sociedad de mercado e implicar铆a dar marcha atr谩s en el fomento de la sociedad de consumo para dar paso a otra forma de organizaci贸n social, m谩s entrada en la satisfacci贸n de las necesidades reales que en la producci贸n de necesidades ficticias y sin importancia, como zapatillas de una marca determinada o el 煤ltimo celular.

Es necesario construir colectivamente una sociedad que no se deje enga帽ar y deje de elegir representantes con el mismo criterio que elige televisor, un yogur o el vestido para una fiesta. Una sociedad con capacidad cr铆tica, capaz de renunciar al consumo desinteresado para que 茅ste sea s贸lo una herramienta de fortalecimiento para toda la comunidad.





Fuente: Anred.org