March 3, 2021
De parte de La Haine
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El enorme movimiento de solidaridad que se desencadena en Argentina se un铆a la presencia fulgurante de la contienda ib茅rica en los medios de comunicaci贸n yeal debate p煤blico

Itinerarios en un mundo en conflicto [1]

Los relatos tradicionales, e incluso las obras de investigaci贸n acerca de los voluntarios de la guerra de Espa帽a se centran casi por completo en los integrantes de las Brigadas Internacionales, y entre ellos en los de origen europeo y norteamericano. La llamada brigada Lincoln, norteamericana, ha sido objeto de un verdadero culto, de cuyo merecimiento no cabe dudar. Las unidades llamadas Andr茅 Marty, Dombrowky, Thaelmann, Garibaldi, tambi茅n son muy mencionadas. Pero han quedado oscurecidos los voluntarios de otras latitudes (hubo hasta chinos), entre los cuales los latinoamericanos fueron particularmente numerosos.

En Argentina las 煤ltimas estimaciones sobre su cantidad se acercan al millar. Una parte mayoritaria de ellos no estaban incorporados a las brigadas, sino integrados en unidades normales del ej茅rcito popular republicano o en actividades auxiliares de retaguardia. En tanto que hispanoparlantes se los 鈥渄isimulaba鈥 dentro de las unidades espa帽olas. En consecuencia es m谩s apropiado hablar de voluntarios, que de brigadistas. Esto no quita que hubo argentinos que s铆 se integraron a las BI. En el Spanish Batalion N潞 24 de la Lincoln hubo cincuenta, en la 12潞 Brigada, italiana, hubo veinte y en la 13陋 francesa, once. De todas maneras eran una reducida minor铆a del total de un millar.

El fen贸meno de los voluntarios argentinos no debe verse como un hecho aislado, sino encuadrado en la recepci贸n y las reacciones que hubo en nuestra sociedad respecto al conflicto espa帽ol, que a la vez se asentaba en una corriente previa de simpat铆a con la rep煤blica espa帽ola y hacia los trabajadores y campesinos de Espa帽a. La insurrecci贸n de Asturias ya hab铆a movido la solidaridad, incluso desde el campo literario (Ra煤l Gonz谩lez Tu帽贸n y Mar铆a Luisa Carnelli escribieron sendos poemarios en torno al tema).

El enorme movimiento de solidaridad que se desencadena en Argentina se un铆a la presencia fulgurante de la contienda ib茅rica en los medios de comunicaci贸n yeal debate p煤blico, tanto a favor como en contra de la causa republicana. Partidos de izquierda encuentran en todo lo que transcurre en torno de la guerra una forma de superar las cortapisas puestas por las instituciones y una manera de interpelar a nuevos p煤blicos. E incorporan la guerra de Espa帽a a sus mecanismos de propaganda regulares. El comunismo, virado hac铆a poco a las pol铆ticas de 鈥渇rentes populares鈥 combinaba de modo permanente las consignas a favor de un frente de ese tipo en el pa铆s, con la pr茅dica antifascista en solidaridad con Espa帽a.

Eso les permite a los perseguidos comunistas y anarquistas salir de la clandestinidad para ganar terreno en el espacio p煤blico. La fuerza del antifascismo como posicionamiento general aumentaba, incluyendo organizaciones e individualidades m谩s all谩 de las pertenencias ideol贸gicas espec铆ficas. Los anarquistas acababan de fundar la Federaci贸n Anarco Comunista Argentina (FACA) y otro grupo libertario la Alianza Obrera Spartacus. El PC crec铆a en los sindicatos.

En el socialismo crec铆a una corriente de izquierda que se escindir铆a ya iniciado el conflicto como Partido Socialista Obrero, que hizo de la solidaridad con los combatientes hispanos una parte de su identidad. Las distintas fuerzas de la izquierda forman sus propias centrales solidarias. Amigos de la Rep煤blica Espa帽ola (ARE) los socialistas; Federaci贸n de Organizaciones de Ayuda a Espa帽a Republicana (Foare) los comunistas; y la Coordinadora que nucleaba a anarquistas, sindicalistas y algunos trotskistas.

La vasta colectividad espa帽ola se moviliza, en su gran mayor铆a a favor de la Rep煤blica. Ese es un factor central, una proporci贸n muy alta de la poblaci贸n, sobre todo en Bs. As. u otras grandes ciudades, era nacida en Espa帽a o primera generaci贸n de descendientes de espa帽oles. Tambi茅n otras colectividades extranjeras, con jud铆os e italianos a la cabeza se comprometen con la causa espa帽ola. Se hacen todo tipo de donaciones, desde ajuares para beb茅s a ambulancias, pasando por alimentos y ropa de abrigo, tambi茅n donaciones en efectivo.

La situaci贸n era de oposici贸n frontal de las fuerzas de izquierda o al menos consecuentes en su compromiso con la democracia, al poder pol铆tico argentino de entonces, conservador, fraudulento y con simpat铆as fascistas de muchos de sus integrantes destacados (el gobernador bonaerense Manuel Fresco, el senador Mat铆as S谩nchez Sorondo, p. ej.). Tambi茅n gravitaba la existencia de agrupaciones y publicaciones fascistas, en pol茅mica constante con las fuerzas de izquierda. Hab铆a censuras, prisiones, torturas, la Secci贸n Especial de Lucha contra el comunismo de la polic铆a desplegaba una vasta acci贸n, a menudo relacionada con la represi贸n de conflictos obreros. Frente a ello el movimiento antifascista ganaba adeptos en los 煤ltimos a帽os y la oposici贸n al golpismo de rasgos fascistas fue una oportunidad para su despliegue.

En los medios de comunicaci贸n, diarios populares, de alcance masivo, tomaron decidido partido por la Rep煤blica. Critica, sobre todo, pero tambi茅n Noticias Gr谩ficas. Cabe la menci贸n de Osvaldo Pugliese, que se afilia al PC a poco de comenzada la guerra, partir de su conmoci贸n por las noticias de la guerra civil, que lee en el diario Cr铆tica. Espa帽a ocupaba un lugar preponderante a煤n en las p谩ginas de los medios que simpatizaban con los 鈥渘acionales鈥.

Lo que venimos rese帽ando contribuye a explicar que cuando se abrieron registros de voluntarios para marchar a Espa帽a al tiempo hubo que cerrarlos por la elevada cantidad de postulantes, a todas luces mayor que los que la limitada log铆stica disponible pod铆a trasladar y recibir en Espa帽a.

Los voluntarios argentinos o desde Argentina

No hay que quedarse con la imagen mod茅lica del voluntario de las Brigadas Internacionales. De acuerdo a ella se supone que parte de su pa铆s de origen una vez estallada la guerra, pasa por alg煤n centro de reclutamiento en Francia, atraviesa por tierra la frontera espa帽ola, no antes de octubre de 1936; es conducido a la base de las BI en Albacete donde recibe adiestramiento militar, se incorpora a una unidad de las Brigadas Internacionales y va al frente, en ocasi贸n de la defensa de Madrid o m谩s tarde. Este esquema no funciona, en la mayor铆a de los casos, para los voluntarios latinoamericanos y en particular para los argentinos.

Hubo muchos casos de espa帽oles, residentes en Argentina, que una vez desatado el conflicto regresan a Espa帽a, los hispanoargentinos. Tambi茅n hubo nacidos en Argentina que viv铆an en Espa帽a y se quedaron all铆 para sumarse al combate o a las tareas de retaguardia (V铆ctor de Frutos, Luis Alberto Quesada, p. ej).

No fueron pocos los casos en que argentinos que ya se encontraban en Espa帽a, en general dedicados a tareas vinculadas con la acci贸n pol铆tica o social e iniciado el conflicto se enrolan como parte de una tarea revolucionaria o como continuidad de la lucha contra el fascismo. Ocurre que el proceso social y pol铆tico espa帽ol mereci贸 atenci贸n antes de la guerra. No necesariamente por identificaci贸n con el gobierno republicano (s铆 fue as铆 en entidades preexistentes como el Centro Republicano Espa帽ol) sino asimismo por elevadas expectativas en el proceso revolucionario que muchos consideraban iniciado con la ca铆da de Primo de Rivera y que hab铆a tenido un v茅rtice en la revoluci贸n de Asturias. Anarquistas, comunistas, una trotskista como Mika Etchebehere estaban all铆 colaborando con sus correligionarios desde sus convicciones revolucionarias.

Voluntarios no es igual a combatientes, muchos se desempe帽an en el frente y otros en la retaguardia, o en el mismo frente pero en tareas de apoyo. Cumplieron las m谩s variadas funciones, enfermeros, m茅dicos, organizadores de diversas actividades, traductores, periodistas. Entre los que combatieron en la primera l铆nea hubo quienes fueron oficiales con puestos de mando, como V铆ctor de Frutos, el coronel Jos茅 Mar铆a Frontera, Mica Etchebehere, o el 鈥渃omandante Ortiz鈥.

Un conjunto de mujeres argentinas actuaron en el conflicto espa帽ol. La mayor铆a en tareas de retaguardia, si bien Mika Etchebehere destac贸 como combatiente y tuvo mando de tropa. Era frecuente que viajaran acompa帽ando a sus parejas, pero muchas tuvieron un desenvolvimiento propio.

Los voluntarios comunistas-Los voluntarios anarquistas.

En muchos casos el viaje a Espa帽a no era una decisi贸n puramente individual sino que respond铆a a una pol铆tica de sus respectivas fuerzas, sobre todo el PC y la FACA. Los comunistas se reparten entre funciones militares y tareas de retaguardia. Los anarquistas env铆an sobre todo dirigentes para que cumplan tareas intelectuales en retaguardia. Eso tiene que ver con la idea de los libertarios de que a la Rep煤blica no le faltaban hombres, sino armas.

Espa帽a fue tambi茅n una escuela de formaci贸n de cuadros. Buena parte de la dirigencia del PC argentino y de la juventud comunista pasa por all铆, en diversos roles.

Hubo al menos dos personas provenientes de Argentina que jugaron un papel en lo que podr铆a denominarse la 鈥渁lta dirigencia鈥, Victorio Codovilla y Diego Abad de Santill谩n.

El 铆talo argentino fue el principal representante en la pen铆nsula de la Internacional Comunista en la primera parte de la guerra. Santill谩n fue virtual ministro de econom铆a de la Generalitat, catalana. Con posiciones pol铆ticas muy divergentes, dos dirigentes argentinos ocupan posiciones de primera magnitud, uno oficial y p煤blico, Santill谩n, y otro desde las sombras, en la supervisi贸n de la Comintern al comunismo espa帽ol.

Algunos ejemplos de voluntarios: Mujeres y varones.

Veamos algunos casos de voluntarios de ambos sexos que desplegaron su tarea militante en el conflicto hispano.

Berta Baumkoler, comunista. Estaba en Espa帽a desde 1934, cumpli贸 tareas de apoyo al CC del PCE. Iniciada la guerra civil particip贸 en la organizaci贸n de talleres de costura en el V Regimiento, as铆 como de comedores y cursos de alfabetizaci贸n para j贸venes Tom贸 parte tambi茅n en la Organizaci贸n de Mujeres Antifascistas. Qued贸 atrapada en Espa帽a despu茅s de la guerra, s贸lo pudo salir en 1941.
En 2000 public贸 unas breves memorias que incluyen su experiencia de la guerra.

Micaela Feldman, m谩s conocida como Mica Etchebehere. Tras un periplo por Europa, en especial en Alemania, llega a Espa帽a despu茅s del triunfo del Frente Popular y antes del golpe militar. Ella y su marido, Hip贸lito Etchebehere se incorporan a una columna de militantes del POUM. Hip贸lito, que tiene un puesto de mando, resulta muerto en las primeras operaciones y Mica toma su lugar. Llega al grado de capitana y combate con sus soldados en la defensa de Madrid. Es arrestada cuando se desata la persecuci贸n contra el POUM, en 1937. Se salva por la intercesi贸n del dirigente anarquista Cipriano Mera. Ya no se le permiti贸 volver al frente, realiz贸 tareas de cuidado y sali贸 de Madrid d铆as antes de la ca铆da de la ciudad. Escribir谩 unas memorias muy atractivas, tituladas Mi guerra de Espa帽a.

Ana Piacenza. Abogada anarquista. Participa en la organizaci贸n libertaria Mujeres Libres y colabora en Tierra y Libertad. Toma parte en el Manifiesto a todos los anarquistas de la Argentina, producido por los delegados de la FACA en Espa帽a.

Mar铆a Luisa Carnelli. Comunista, poeta, autora de letras de tango, novelista y periodista, cumple algunas de esas funciones en Radio Madrid, env铆a notas a Buenos Aires, escribe poemas que lee por la radio madrile帽a. Escribe para El Sol de Madrid y tambi茅n es corresponsal por La Nueva Espa帽a, de Buenos Aires. Su relaci贸n con la causa obrera en Espa帽a hab铆a comenzado con un poemario dedicado a los mineros en lucha. UHP: Mineros de Asturias.

Manuel Villar, anarquista. Nacido en Burgos, Espa帽a migr贸 a Argentina a los siete a帽os. En Buenos Aires colaboraba en La Protesta y fue expulsado por la Ley de Residencia. Durante la guerra dirige los peri贸dicos CNT y Solidaridad Obrera. Al final del conflicto fue apresado y pas贸 un total de dieciocho a帽os en la c谩rcel. En los a帽os sesenta public贸 Espa帽a en el camino de la libertad, en la que reflexiona sobre la guerra civil y la dictadura franquista y tambi茅n acerca de la resistencia y el exilio.

脕ngel Ortelli, comunista. Era dirigente de la Federaci贸n Obrera Nacional de la Construcci贸n, a la que accedi贸 a trav茅s de la conducci贸n del Sindicato de Alba帽iles. Incorporado como oficial del ej茅rcito republicano, fue comisario de una divisi贸n. Tambi茅n fue instructor del PCE en el Comit茅 Regional de Arag贸n. Sali贸 de Espa帽a en la retirada de Catalu帽a hacia Francia y estuvo prisionero en el campo de concentraci贸n de Saint-Cyprien.

Gregorio Bermann, socialista de origen, cercano al PC al estallar la guerra. Al principio de la contienda, todav铆a en Buenos Aires, fue secretario general de la Junta de Ayuda Sanitaria a Espa帽a Republicana. Trasladado al escenario de la guerra, organiza la Misi贸n M茅dica Argentina que se instala en el Hospital de Chamart铆n, en Madrid., para atender a pacientes de neurosis de guerra. Se incorporan al Servicio de Sanidad del Ej茅rcito de Tierra. Interpret贸 desde el punto de vista psiqui谩trico el proceso espa帽ol a trav茅s de su obra Dial茅ctica del fascismo y su psicopatolog铆a. M谩s tarde public贸 La neurosis de guerra en la que examin贸 su experiencia como psiquiatra durante la guerra. Regresa en 1938.

Los an贸nimos.

Es importante tener en cuenta no s贸lo a las figuras, a los que tuvieron mando de tropas, u ocuparon cargos de responsabilidad o escribieron sobre la guerra. Interesa posar la vista sobre las personas an贸nimas, de distintas ideolog铆as y procedencias, que conformaron la ancha base de voluntarios que pon铆a el pecho a las balas y las bombas en el frente o trajinaba en apoyo al combate desde la retaguardia.
Mencionaremos algunos ejemplos

Juan Foruria Arrizabagala. Hab铆a nacido en el pa铆s vasco y luego reside en Argentina. Vuelve con el estallido de la guerra. Se incorpora a las milicias vascas, donde es teniente de un batall贸n. Tomado prisionero luego de la rendici贸n de las tropas vascas es condenado a quince a帽os de prisi贸n. S贸lo cumple treinta meses y termina radicado en EE.UU.

Roberto Parer Fern谩ndez y Mart铆n 脕lvarez Ricardo, dos anarquistas que combaten en primera l铆nea y son heridos en combate.

Jos茅 Mar铆a Garc铆a Noya, comunista, figura como 鈥渃abo sanitario鈥, equivalente a un enfermero. Fue herido en el Ebro.

Pedro Maruba Atorrazagasti. Mec谩nico y chofer. Fue herido en la batalla del Ebro. Afiliado a la UGT.

Lo fundamental, a m谩s de ochenta a帽os de distancia con los hechos, es rescatar y preservar la memoria acerca de los voluntarios argentinos y de todo el inmenso movimiento social y pol铆tico desatado en nuestro pa铆s por el conflicto espa帽ol. Adem谩s de la especificidad del tema, es un modo eficaz de acercarse a la comprensi贸n de la compleja realidad de los a帽os 30 y en particular al destacado papel de las izquierdas en la Argentina de entonces, y su enfrentamiento con las fuerzas reaccionarias. La construcci贸n del conocimiento hist贸rico y el homenaje al esp铆ritu internacionalista, a la vocaci贸n antifascista y al impulso de cambiar el mundo, pueden ir de la mano.

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Nota: 1. Este art铆culo refleja la exposici贸n realizada por el autor el 24/03/2021 en la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra.

La Haine




Fuente: Lahaine.org