December 22, 2021
De parte de Asociacion Germinal
321 puntos de vista

LEER la revisa o descargar en PDF

En estos tiempos en que Negras tormentas agitan los aires, de totalitarismos por doquier, neofascismo, racismo y xenofobia, capitalismo financiero y globalizado, consumismo alienante, cambio clim谩tico irreversible, grandes multinacionales plut贸cratas, organismos supranacionales arbitrarios, poder y toma de decisiones alejados del control de la poblaci贸n, contrarrevoluci贸n tecnol贸gica y cibercontrol de nuestros comportamientos y voluntades, posverdad y adocenamiento ante las redes sociales, desigualdades econ贸micas y sociales, supremacismo y negacionismo, p茅rdida de la capacidad de pensar鈥 resulta oportuno, quiz谩s imprescindible, reflexionar sobre la autonom铆a, su papel y la relaci贸n que mantiene con el anarquismo para profundizar en las herramientas de transformaci贸n social y personal que nos ayuden a vivir libres en este siglo XXI, algo a lo que nos anima Octavio Alberola en Los retos del movimiento emancipador en el siglo XXI dentro de la publicaci贸n colectiva La apuesta directa.

Portada libro

En esta direcci贸n, no nos sorprende que en el primer libro editado por la Escuela Moderna Las aventuras de Nono de Juan Grave sea Autonom铆a el nombre del pa铆s de la felicidad.

El conjunto de principios que configuran el cuerpo ideol贸gico del anarquismo como pensamiento filos贸fico, construido progresivamente, desde la pluralidad y la heterodoxia, a lo largo de los 煤ltimos siglos 鈥攎utualismo, individualismo, colectivismo, comunismo libertario, polinizaci贸n posmoderna en los movimientos sociales鈥, incluye, de forma preferencial el de la autonom铆a y lo hace al lado de otros grandes principios como el de libertad, apoyo mutuo, acci贸n directa, igualdad, federalismo, autogesti贸n o autoorganizaci贸n

驴Qu茅 entendemos por autonom铆a? Etimol贸gicamente es una palabra formada por auto (por si mismo) y nomos (norma, estatuto, acuerdo). La autonom铆a se refiere a la potestad, condici贸n, capacidad, facultad, atributo, principio, cualidad鈥 que define a una persona, colectivo u organizaci贸n para conducirse por pautas propias, con autonormas, autogesti贸n y libertad; para actuar seg煤n criterio propio, individual, siguiendo los dictados de la propia conciencia, con independencia de los deseos, opiniones, normas, 贸rganos o gobiernos de otros, del Otro; ajena a toda dependencia o sumisi贸n para decidir sin influencia, coerci贸n e imperativos fuera de ella misma, asumiendo su libre voluntad, sin someterse a nada ni nadie, ni desear someter a nadie.

En este caminar por la autonom铆a, son muchas las consideraciones morales, 茅ticas, culturales, tradicionales, sociales (recogidas, por ejemplo, en la instancia ps铆quica del supery贸 freudiano) que tendr谩 que barajar la persona para juzgar y tomar decisiones subjetivas, propias, libres e individuales, asumidas desde la reflexi贸n y sin los valores del adoctrinamiento o domesticaci贸n.

Pero nada en el anarquismo se limita a una mera exposici贸n desde el punto de vista de su planteamiento te贸rico, de manera que, teor铆a y pr谩ctica resultan indisolubles. As铆, la autonom铆a adquiere su verdadera dimensi贸n y relevancia ideol贸gica, se convierte en algo real, si se practica, si se ejerce, pudiendo ello expresarse en un triple plano. Por una parte, resultando b谩sica, esencial y necesaria, la autonom铆a personal, individual; por otra, la autonom铆a en las relaciones sociales que construimos las personas y, finalmente, la autonom铆a colectiva de una organizaci贸n; hasta alcanzar finalmente la conclusi贸n de que para que una sociedad, una organizaci贸n o un grupo humano sea aut贸nomo se requieren personas aut贸nomas porque este tipo de individuo ser谩 capaz de crear relaciones sociales aut贸nomas y aceptar谩 participar solo en organizaciones aut贸nomas que garanticen su autonom铆a personal.

El anarquismo resuelve satisfactoriamente bien su acercamiento y adopci贸n de la autonom铆a como una se帽a de identidad y lo hace a trav茅s de la identificaci贸n que plantea entre medios y fines. No se puede ser aut贸nomo desde la heteronom铆a, no se puede ser aut贸nomo si las relaciones sociales que construimos generan o se basan en la dependencia, la clonaci贸n y sumisi贸n al jefe o l铆der; una organizaci贸n no puede ser aut贸noma si su estructura de funcionamiento org谩nico es jer谩rquica.

Portada libro

La autonom铆a ejercida a trav茅s del pensamiento racional, cr铆tico, propio y relativista (como apunta Tom谩s Ib谩帽ez en Contra la dominaci贸n. En compa帽铆a de Castoriadis, Foucault, Rorty y Serres), nos libera del tutelaje, liderazgo, personalismo, paternalismo, patriarcado, cuerpo doctrinal, cultura ancestral, atavismo, culto a la personalidad, principio de autoridad, dirigismo, autoritarismo, tiran铆a, dogmatismo, sectarismo, intransigencia, fundamentalismo, nacionalismo, estatismo, centralismo, absolutismo, determinismo, la incondicionalidad de la verdad absoluta, universalismo, esencialismo, servilismo, profesionalismos de la clase pol铆tica, dominaci贸n, de lo pol铆ticamente correcto, ceguera mental o esclavitud.

Solo desde la autonom铆a, sin贸nima tambi茅n de responsabilidad y madurez personal, nos acercaremos a la concepci贸n que Elis茅e Reclus plasm贸 en la expresi贸n La anarqu铆a es la m谩s alta expresi贸n del orden. Nadie, como desde el pensamiento anarquista, ha sabido sintetizar el binomio individuo y sociedad y, para ello, la autonom铆a es un concepto clave. Una sociedad de m谩ximo orden precisa de personas libres, aut贸nomas y de organizaciones horizontales que permitan la participaci贸n y autogesti贸n. No defendemos aqu铆 una autonom铆a personal circunscrita 煤nicamente al plano del individualismo (como podemos leer en El anarquismo individualista. Lo que es, puede y vale de 脡mile Armand), sino que la consideramos necesaria para que nos conduzca a una sociedad federalista y un tipo de organizaciones basadas en la participaci贸n directa, sin delegaci贸n, sin renuncia a las ideas propias y bajo la toma de decisiones colectiva.

En una sociedad, colectivo u organizaci贸n anarquista, la persona, el individuo cuenta y lo hace de forma aut贸noma, propia, desde su singularidad individual, no se diluye en el magma de la masa, no ocupa el puesto de n煤mero, no lleva uniforme externo ni interno, no se desvanece ante los sublimes intereses de un estado y sociedad centralista y totalitaria. Por el contrario, en un modelo federalista de entes o personas aut贸nomas y libres que deciden asociarse para avanzar en lo colectivo, desde el apoyo mutuo y la solidaridad se produce el reconocimiento de la independencia individual y organizativa de unos individuos y organizaciones respecto a otros.

Dentro del anarquismo, posiblemente, ha sido desde el anarcosindicalismo, donde se ha puesto un mayor 茅nfasis en construir organizaci贸n y esto se ha producido con base en unas se帽as de identidad respetuosas con la autonom铆a, traducida en los escenarios de las asambleas para tomar decisiones, en la autogesti贸n y en la acci贸n directa.

Elis茅e Reclus

Por ejemplo, si acudimos a conocer c贸mo es el funcionamiento estatutario de una organizaci贸n anarquista o, m谩s espec铆ficamente, una anarcosindicalista, como pueda ser la CGT, en el art铆culo 1 de sus estatutos se define como una organizaci贸n de clase, aut贸noma, autogestionaria, federalista, internacionalista y libertaria; en el art铆culo 6 se afirma que se regir谩 por principios de democracia directa; en el art铆culo 8 queda garantizada la autonom铆a de los sindicatos federados; en el art铆culo 17 se plasma que la asamblea general del sindicato es el m谩ximo 贸rgano de decisi贸n; mientras que en el art铆culo 32 se establecen una serie de incompatibilidades de la afiliaci贸n con objeto de salvaguardar su autonom铆a en la toma decisiones y garantizar la independencia de partidos o candidaturas pol铆ticas y cualquier ente p煤blico; finalmente, el art铆culo 47 determina que el secretariado permanente es un 贸rgano de gesti贸n nunca de ejecuci贸n.

Como recalcaba F茅lix Garc铆a Moriy贸n en Una asociaci贸n de trabajadores de la CGT de Andaluc铆a del a帽o 2012, la autonom铆a de la CGT de los partidos pol铆ticos y de la propia lucha electoralista no implica apoliticismo sino justo lo contrario. Se es antipol铆tico, lo que supone no delegar el poder en manos de las y los representantes que se sienten receptores de un cheque en blanco para actuar sin control ni dar cuentas a quienes dicen representar.

Si nos retrotraemos en el tiempo, nos encontramos con la frase acu帽ada en la Primera Internacional, de la Asociaci贸n Internacional de los Trabajadores (A.I.T.), en su primer congreso el 28 de septiembre de 1864: 芦La emancipaci贸n de los trabajadores ser谩 obra de los trabajadores mismos o no lo ser谩禄. Este es el fundamento del antipoliticismo.

Seamos aut贸nomos como personas, relacion茅monos desde la autonom铆a dentro de la colectividad y feder茅- monos desde la horizontalidad y la autonom铆a. En todo ese proceso de vivir y actuar, siempre la persona individual y aut贸noma debe ser la protagonista. No nos resignemos a vivir la vida de las y los otros. Actuemos libres, sin clonar, ajenos al sistema filos贸fico neoliberal de valores que nos inoculan d铆a a d铆a.

La autonom铆a es la garant铆a de la creatividad, la espontaneidad y la participaci贸n del conjunto de la sociedad frente a toda arbitrariedad. Desde la autonom铆a, con horizontalidad, construyamos 谩mbitos y espacios propios, como propone Carlos Taibo en Repensar la anarqu铆a. Acci贸n directa, autogesti贸n, autonom铆a, o Ante el colapso. Por la autogesti贸n y por el apoyo mutuo, sin obsesionarnos en que acepten lo que pensamos, ajenos a las nomas y leyes del mercado y el capitalismo, a las instituciones del Estado, libres del patriarcado, la explotaci贸n, la opresi贸n, la desigualdad. Espacios que revaloricen lo com煤n, lo colectivo, espacios como se帽ala Hakim Bey en T.A.Z. Zona temporalmente aut贸noma; espacios feministas, pacifistas, centros sociales autogestionados, ecoaldeas, cooperativas integrales鈥

https://contrainformacion.es/dirigimos-totalitarismo-no-estabamos-ahi

驴C贸mo se aprende la autonom铆a? La respuesta es la misma para todos y cada uno de los principios que configuran el pensamiento anarquista. Desde su pr谩ctica, desde su vivencia, mediante situaciones y organizaciones que identifiquen medios y fines. Los espacios mencionados junto a otros proyectos anarquistas pueden ser las escuelas de aprendizaje. La vivencia del anarquismo en el presente, en el d铆a a d铆a, es posible.

No es casual la importancia que ha dado siempre el anarquismo a la educaci贸n y m谩s exactamente a la pedagog铆a libertaria, aquella que educa desde la libertad para la libertad. Una educaci贸n racionalista que potencia el abandono de los dogmas, para la que no hay verdades absolutas sino que ayuda al alumnado a entender sus verdades, que rechaza todo signo de autoridad, arbitrariedad o sumisi贸n, que plantea la pr谩ctica del libre pensamiento y la autonom铆a moral. Una educaci贸n autogestionaria y asamblearia sin premios y castigos, sin jerarqu铆as, que ofrece una metodolog铆a en la que los valores son el apoyo mutuo y el trabajo cooperativo frente a la competitividad y la selecci贸n

En la educaci贸n libertaria lo que cuenta es el alumnado, el sujeto, no el n煤mero para que, frente a las sociedade s totalitarias que pretenden abolir la singularidad y la subjetividad, aflore la individualidad y la diversidad. En definitiva, la autonom铆a solo se puede aprender ejerci茅ndola.

驴De qui茅n se nutren los totalitarismos? De personas sumisas, esclavas, serviles, sin autonom铆a, sin pensamiento propio. La autonom铆a, desde su pr谩ctica, ser谩 la br煤jula que nos gu铆e en estos tiempos de zozobra totalitaria para evitar que se conviertan en tiempos de derrota.

LEER la revisa o descargar en PDF

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org