April 6, 2021
De parte de Todo Por Hacer
74 puntos de vista


Hace ya m谩s de un a帽o que la COVID-19 pas贸 a ser parte de nuestro d铆a a d铆a. Lo que comenz贸 como una crisis sanitaria ha ido evolucionando durante este 煤ltimo a帽o hasta englobar tambi茅n una nueva crisis econ贸mica. Otra m谩s, poco m谩s de diez a帽os despu茅s del batacazo de 2008. Y como en aquella ocasi贸n, parece obvio que la idea es que quienes aguantemos el chaparr贸n a la intemperie seamos los trabajadores. Despidos, ERTES, rebajas salariales o empeoramiento de las condiciones de trabajo est谩n a la orden del d铆a. Ante esta situaci贸n, s贸lo nos queda socializar nuestros conflictos, asumir que no son cuestiones individuales sino colectivas, y como tal es como son m谩s f谩ciles de afrontar y solucionar. En este sentido, nos ha parecido interesante traducir este texto, publicado en un primer momento en el medio italiano InfoAut (y m谩s adelante, en ingl茅s, en la web del colectivo Transnational Social Strike Platform), en el que los conductores de dos empresas contratistas de Amazon Pisa, Italia, explican el por qu茅 de la huelga que han comenzado. Desde hace meses, Amazon, aprovechando la pandemia, viene llevando a cabo un incremento de ritmos, horas y cargas de trabajo de los mensajeros, lo que repercute en un aumento del n煤mero de entregas diarias que marca el algoritmo de la aplicaci贸n Amazon Flex, todo ello destinado a reducir personal. Los crecientes ritmos de trabajo est谩n provocando un aumento en el n煤mero de accidentes y riesgos de seguridad para los trabajadores, que se ven obligados a realizar 170 entregas en un turno. Eso significa una entrega cada 2 minutos y 40 segundos durante 8 horas seguidas.

Contexto

En noviembre, durante el Black Friday, se inaugur贸 la nueva Amazon Delivery Station en Montacchiello (Pisa), contando con cuatro empresas contratistas diferentes para las entregas. Durante el pico de las compras de oto帽o, trabajaban para este nuevo centro de distribuci贸n unos 400 conductores. En diciembre, no se renovaron los contratos de alrededor de 150 mensajeros. De modo que actualmente, unos 250 conductores trabajan en este enorme complejo. El a帽o 2020 termin贸 con menos mensajeros y m谩s entregas. Comienza el a帽o 2021 y las entregas no disminuyen. Por el contrario, Amazon decide distribuir el trabajo de forma diferente, pero dividi茅ndolo entre el mismo n煤mero de conductores. Un ejemplo: antes hab铆a tres conductores con 100 entregas cada uno, con un total de 300 entregas. A partir del 1 de enero de 2021 se otrogan 150 entregas a un conductor, 150 a otro y el tercero ya no est谩, ya que su contrato no ha sido renovado. Esta situaci贸n conduce a cargas de trabajo muy pesadas y otras muchas consecuencias: altas cargas de estr茅s, trabajo bajo presi贸n con gerentes que incitan a 鈥渉acerlo r谩pido y hacer m谩s鈥, accidentes, multas por velocidad o por estacionamiento, estr茅s urbano para quienes viven en la ciudad鈥

Conductores鈥

En los 煤ltimos meses ha comenzado la insubordinaci贸n de quienes trabajan en el reparto de Amazon鈥 Pero, 驴qui茅nes son estos conductores?

Son personas consumidas por los ritmos del llamado 鈥渢rabajo de plataforma鈥. J贸venes que llevan varios a帽os trabajando como mensajeros. Amazon lleva asentada en Pisa desde hace aproximadamente 4 a帽os, pero muchos de ellos trabajaron antes para empresas de mensajer铆a cl谩sicas, como BRT, SDA o TNT. La suya es una vida ordinaria, antes de la pandemia frecuentaban las discotecas, las plazas, son estudiantes o exalumnos, madres j贸venes, parejas con hijos, aficionados al f煤tbol, 鈥嬧媝ersonas que quer铆an ganarse la autonom铆a econ贸mica de sus familias.

驴C贸mo se agotaron tan temprano?

Este trabajo tiene la culpa, ya que te obliga a perseguir algoritmos, software, dispositivos tecnol贸gicos, buscar paquetes en la furgoneta, planificar su trazado, pensar en posibles carreteras o rutas. Corriendo, siempre corriendo. Es un trabajo que compromete la mente mientras est谩s conduciendo, pero tambi茅n cuando est谩s en casa, cuando est谩s en la cama y tratando de dormir, cuando suena el tel茅fono con comunicaciones constantes y asiduas de los gerentes: turnos para seguir, placas de furgoneta para aprender, caminos para conocer. El bloqueo y la ira de estos ataques tiene sus ra铆ces en a帽os de humillaci贸n, sufrimiento y soledad.

Comienza la huelga

Hace unos diez d铆as, una de las empresas contratistas, Trasline, les dice a sus conductores, tres d铆as antes de su pago mensual, que han sido puestos en despido retroactivo (cassa integrazione). Esto significa que el sueldo de febrero, que se refiere a enero, ser谩 menor (el despido se paga al 80%). Adem谩s, falta m谩s dinero en el sueldo: un suplemento regional de unos 57 鈧 y la franquicia (la indemnizaci贸n si la furgoneta se aver铆a, que no debe superar los 250 鈧, pero esta empresa pide 500 鈧). Estas son las razones por las que la huelga dur贸 casi una semana. El s谩bado 27 se sumaron a la huelga los conductores de otra empresa contratista, Loed. La huelga comenz贸 hace unos d铆as, pero la tensi贸n y el enojo en el almac茅n llevan varios meses. Se expresaba en arrebatos, quejas en los grupos de chat o en los aparcamientos despu茅s del turno. Siempre fue una ira individual, y quien respondiera as铆 a un gerente definitivamente recibir铆a una carta disciplinaria. Pero cuando, juntos y organizados, inician una huelga, cambia la sinton铆a. Te das cuenta de que tu problema, el problema de luchar, de no poder terminar la ruta, no es solo tuyo sino de todos. Su condici贸n se socializa: se invierte la situaci贸n y se cambia la forma de pensar. En la huelga y en el bloqueo espont谩neo del centro de trabajo, los conductores, divididos hasta ese momento, toman conciencia de su fuerza colectiva: 鈥隆hasta que no nos escuchen, ni un solo paquete saldr谩 de este sitio!鈥.

Negociaciones

Las negociaciones entre los sindicatos confederales y la asociaci贸n que protege los intereses de los servicios de Amazon (Assoespressi) han estado en curso durante meses. Esto se debe a que Amazon est谩 intentando, y en muchos casos ya lo ha logrado, derogar ciertos puntos del Convenio Colectivo Nacional de Trabajo (CCNL) para la Log铆stica y el Transporte, al que pertenecen los conductores. Los principales puntos de la negociaci贸n que se viene desarrollando desde hace meses son: (1) No aceptaci贸n del art铆culo 42 del Convenio Colectivo Nacional de Trabajo, que establece la obligaci贸n de los clientes y subcontratistas de integrar a todos los empleados en las mismas condiciones contractuales, manteniendo su antig眉edad anterior, con igual salario y derechos regulatorios. (2) Incremento de la flexibilidad, es decir, trabajadores con contratos temporales y flexibles contratados a trav茅s de agencias de trabajo temporal. (3) Empresas inteligentes 2.0: est谩n contratando a empresas externas que funcionan bajo la supresi贸n y humillaci贸n de los derechos de quienes trabajan, y su implantaci贸n representa otra salida del CCNL.

Este regateo no se da solo en Pisa, sino en muchas otras ciudades de Italia: est谩 en juego la modificaci贸n de la CCNL, con claros deterioros. Adem谩s de los puntos enumerados anteriormente, tambi茅n est谩 la reducci贸n de la indemnizaci贸n por enfermedad, la extensi贸n de la estacionalidad y el trabajo de guardia, y la modificaci贸n de la normativa sobre el derecho de huelga.

Durante estos d铆as de huelga, las negociaciones con Assoespressi, la asociaci贸n de empresas contratistas de comercio electr贸nico, tambi茅n se centraron en reducir el ritmo de trabajo. En la reuni贸n celebrada el 1 de marzo, Amazon y Assoespressi ignoraron todas las solicitudes de los trabajadores. Los sindicatos confederales, acostumbrados a negociar solo para gestionar a la baja las condiciones de los trabajadores, saltaron contra Amazon, que no pretende ceder ni un mil铆metro en la explotaci贸n que impone a los trabajadores. La multinacional pretende empeorar a煤n m谩s las condiciones laborales, y as铆 aumentar el sufrimiento de decenas de miles de personas, y no est谩 dispuesta a aceptar ning煤n reclamo de los trabajadores: el mayor temor de Amazon es sentar un precedente. Crearlo es el objetivo de quienes trabajan en condiciones inhumanas, que tambi茅n luchan contra los sindicatos que se han convertido en los gestores del orden empresarial.

鈥 Amazon

Amazon resetea tu cerebro, te induce a trabajar rompiendo todos los l铆mites f铆sicos de las capacidades humanas. Te hace mantener velocidades y ritmos inhumanos que nunca tendr铆as en la vida. Te inducen a trabajar as铆: rompiendo los l铆mites, de la carretera y del cuerpo, y los propios procedimientos que te dan. Amazon nos dice: hay que esperar a que el cliente tenga el paquete en sus manos. Pero no puedes esperar al cliente porque de lo contrario nunca terminar谩s la ronda de entrega, la ruta鈥. En la huelga, se est谩 produciendo un cambio en la mentalidad de los conductores. Una liberaci贸n de la esclavitud del algoritmo y de la inteligencia artificial. Una de las consignas de la huelga es: 鈥渘o somos un algoritmo, no somos robots鈥.

Muchos trabajadores se declararon en huelga a pesar de los contratos vencidos y a pesar de que su salario era la 煤nica fuente de ingresos para ellos o sus familias. La fuerza de estas huelgas es el surgimiento de una nueva mentalidad, que desaf铆a el chantaje econ贸mico y psicol贸gico de la multinacional de la sonrisa forzada. Existe la voluntad y la necesidad de dar ejemplo, de crear comunicaci贸n con los otros miles de conductores. Existe la conciencia de las posibles repercusiones, pero tambi茅n una voluntad m谩s fuerte de empezar a liberarnos, tambi茅n porque est谩 dirigida al resto de trabajadores que trabajan y sufren en otros almacenes.

La aspiraci贸n de los huelguistas no es solo comunicar la apertura de una negociaci贸n con Amazon para bajar el n煤mero de entregas. La aspiraci贸n es empezar a mirarse a los ojos, contarnos, decir 芦yo lucho禄 y poder confiar el uno en el otro. Empezamos, otros seguir谩n.

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Fuente: Todoporhacer.org