November 27, 2020
De parte de Indymedia Argentina
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Mar铆a Florencia Ju谩rez, integrante de la asociaci贸n Vecinxs Amigxs de Luyaba Ecol贸gica pas贸 por el programa radial Hasta que vuelvan los abrazos. All铆 habl贸 acerca de los incendios que llegaron hasta el centro de este pueblo del Valle de Traslasierra y casi destruye todo. Los vecinos y vecinas se organizaron para detener la propagaci贸n de las llamas y est谩n alertas porque el peligro de los incendios forestales sigue siendo extremo en todo el pa铆s.

Foto: En el fondo, una casa que vecinas y vecinos salvaron solidariamente del fuego.

Entrevista: Fernando Tebele/Rodrigo Ferreiro. Redacci贸n: Gabriela Su谩rez L贸pez. Edici贸n: Pedro Ram铆rez Otero.

La capacidad de organizaci贸n y las urgencias en la provincia de C贸rdoba quedaron evidenciadas en repetidas ocasiones cuando los vecinos y vecinas se juntaron para detener los focos de incendios forestales. Mar铆a Florencia Ju谩rez, integrante de Vecinxs Amigxs de Luyaba Ecol贸gica, de este pueblo que pertenece al departamento de San Javier, se refiri贸 puntualmente a la situaci贸n que vivieron a mediados del pasado octubre, cuando el fuego se extendi贸 hasta alcanzar las casas de la gente: 鈥淣ecesitamos equipamiento, necesitamos educaci贸n sobre todo. Ahora con toda esta experiencia espantosa nos vamos dando cuenta de que hay mucha gente que quiz谩 quiere ayudar y no sabe c贸mo. Hablando sobre todo de los vecinos. Cada uno puede poner su granito de arena, acercando una botella de agua fresca a los voluntarios, una fruta, acercarse a cortar frutas para hacer una ensalada, no ten茅s que ir al fuego鈥.

La comunidad resiste el fuego

En Luyaba todo el pueblo sabe que la 煤nica forma de controlar las llamas es la organizaci贸n de los vecinos y vecinas, el codo a codo que une saberes y fuerzas para apagar el fuego. Al respecto, Ju谩rez enfatiz贸: 鈥淓stos son incendios forestales, no son incendios comunes como uno puede ver en las ciudades por ejemplo cuando se prendi贸 una casa o un edificio y se va, se rodea y se apaga. Ac谩 pasan los bomberos, pasa el avi贸n, y quedan los 谩rboles encendidos, las ra铆ces encendidas, quedan brasas que pueden durar semanas con las altas temperaturas, el cambio de clima, la sequ铆a. Y tambi茅n tiene que ver con el cambio clim谩tico y con intereses que son de p煤blico conocimiento鈥.

Del estado de situaci贸n al Estado en situaci贸n

En referencia a la intervenci贸n y colaboraci贸n por parte del Estado, Ju谩rez declar贸 que les lleg贸 la noticia de un recorte para la lucha del fuego en el presupuesto 2021: 鈥淓so nos est谩n ofreciendo. Yo igual hablo personalmente, creo que tambi茅n hablo en nombre de un grupo de vecinos. Hay un mont贸n de gente moviliz谩ndose con la legalidad de todos los reclamos, de toda la presi贸n y la presencia en la cuesti贸n de la coordinadora de bosque nativo, hay un mont贸n de movidas ac谩. Sin embargo, hay algo que es muy urgente y es poder equiparnos. Hago mucho hincapi茅 en eso porque, por ejemplo, cuando fue el incendio en el casco, hubo un momento en que los bomberos no ten铆an combustible. No hay presupuesto, no hay ayuda, no alcanza鈥, manifest贸.

Ju谩rez sabe que para alcanzar la soluci贸n necesitan la ayuda del Estado pero que tambi茅n cada habitante de la zona puede acercarse a sumar su aporte y generar una red colectiva de contenci贸n: 鈥淣o me quiero centrar en todo lo negativo y todo lo malo. Me quiero centrar en lo que s铆 podemos hacer. Podemos acompa帽ar, organizarnos, equiparnos, capacitarnos. Las dimensiones de los incendios en lugares como 茅ste son de tres mil hect谩reas. No es que algo se prendi贸 fuego en una manzana, esto es muy grande y realmente estamos tratando de trabajar en la concientizaci贸n del vecino, de que el vecino se acerque a colaborar. Han venido igual de toda Traslasierra a ayudar, ac谩 hay una red hermosa de contenci贸n y confianza. Vinieron vecinos desde Los Hornillos, desde Villa Las Rosas, desde Los Pozos, desde Cruz de Ca帽a, desde Las Chacras. Todo un equipo hermoso de traves铆a que est谩 siempre al pie del ca帽贸n para ayudar y colaborar. Los incendios en la sierra hist贸ricamente se apagan entre vecinos bajo supervisi贸n de los bomberos porque no hay caminos, no entran los autobombas. Mucho, mucho cuerpo鈥, detall贸.

Los tiempos del fuego

Para la activista el cuidado del bosque nativo en Luyaba es una asignaci贸n que est谩, no tanto como deber铆a, pero est谩: 鈥淵o siento que los fuegos no van a parar, los fuegos intencionales no van a parar. Y entonces donde tenemos que educar m谩s es en la gente grande esto de la colaboraci贸n. Yo siento a veces que hay una actitud de que el fuego est谩 lejos. 鈥榚st谩 all谩 por San Isidro, est谩 all谩 por La Chacras, est谩 lejos鈥. Porque es en el campo, porque es en la sierra, porque est谩 lejos de las casas. Y esta vez creo que aprendimos la lecci贸n de que nunca est谩 lejos: el fuego avanz贸 un kil贸metro y medio en tres minutos. Y eso lo vi yo estando parada al lado del cami贸n de bomberos. Entre que pidieron ayuda porque un foco se descontrolaba,  el foco hab铆a avanzado hacia la plaza, la escuela y la biblioteca en pocos minutos. Hay mucha seca, hay mucho material combustible, el cambio clim谩tico aument贸 un grado el planeta, se nota. Y los fuegos no son los de antes, y el viento es otro. Desde que se prendieron las quemas que se hac铆an tradicionalmente en el campo en lugares como estos, en mayo, junio, con la tierra fr铆a se va acumulando material combustible que hoy a 38, 39, 40 grados con un foquito se descontrola completamente鈥, explic贸.

Cuando el foco parece apagarse, la guerra contra el fuego contin煤a. La integrante de Vecinxs Amigxs de Luyaba Ecol贸gica se帽al贸 que para realizar el trabajo los vecinos y vecinas necesitaron todo tipo de donaciones: 鈥淯na vez que se apag贸 el gran incendio forestal, quedan muchos focos y queda muy caliente el terreno. Entonces todo el trabajo consiste en que ese calor, esas brasas y esas chispas no se unan a lo que todav铆a no se quem贸 que ya est谩 seco. Con todo ese braser铆o que queda, se levanta un vientito y se vuela hasta donde no est谩 quemado, entonces tenemos rastrillaje de per铆metro con herramientas, rastrillos, palas, picos y mochilas. Ese es b谩sicamente el trabajo que se hace. Tambi茅n por ah铆 hay que limpiar ese per铆metro. Entonces el equipamiento que necesitamos sale car铆simo, una mochila hidrante sale 16 mil pesos. Necesitamos calzados que tengan resistencia a los hidrocarburos en las suelas, mamelucos de tela grafa, camisas gruesas, linternas recargables, cascos, guantes, rastrillos, cargadores de celulares, un grupo electr贸geno鈥, precis贸.

Cr贸nica de un fin de semana salvaje

Sobre el incendio que lleg贸 al casco urbano y provoc贸 el incendio de la plaza y varias casas, Ju谩rez relat贸: 鈥淓l 9 de octubre arranca un incendio en el campo, en la zona rural. Ese fuego se apaga el jueves. El viernes se prende de nuevo, se controla. El s谩bado se prende de nuevo y se descontrola. Y eso llega a la plaza, al pueblo, arrasa con casas y hace un recorrido a lo largo de la ruta de 15 kil贸metros aproximadamente. Empieza en Guanaco Boleado, pasa a Traves铆a, llega a Corralito y llega a Luyaba. Afecta a cuatro parajes鈥

El control del fuego no lleg贸 con la lluvia: 鈥淪e apag贸 con mangueras, vecinos y viento. Se levant贸 un viento arremolinado que arras贸 con un mont贸n de casas pero termin贸 llev谩ndolo a un lugar que ya se hab铆a quemado. Pasa que el momento m谩s 谩lgido que fue donde quem贸 casas y todo, era de noche y los aviones hidrantes de noche no pueden volar. Ese fue el que quem贸 tres mil hect谩reas. Y el domingo arranc贸 un foco que no ten铆a absolutamente nada que ver, no estaba ni cerca del incendio anterior. No es un reinicio, sino otro fuego se prendi贸 intencionalmente ya ac谩 en el pueblo, en el barrio. Tambi茅n los vecinos salimos todos corriendo, llamamos a los bomberos, vino el avi贸n. El fuego tuvo unos intentos de cruzar la calle y se contuvo, pero si no se contiene no estar铆a hablando con vos hoy鈥, asever贸.

Cuando desaparecen las llamas, surgen nuevas dificultades y necesidades: 鈥淯na cosa es el fuego, en el momento del fuego. Y despu茅s est谩 toda la tarea post-fuego. Todos los campos que se quemaron, tres mil hect谩reas de campos de peque帽os y medianos productores de ganado, que se han quedado sin alambre, que no tienen comida para los animales. En esto del post-fuego viene el sostener. Porque a estos vecinos que se les quem贸 todo el campo, porque no estamos hablando de un campo de oligarqu铆a鈥 son campitos de 60, 70 hect谩reas, que tienen cien animales y viven de eso鈥, subray贸. Y remarc贸 tambi茅n que hay una presi贸n muy grande de gente que se acerca para querer comprar los campos por precios irrisorios para estos proyectos que son de p煤blico conocimiento y que son nefastos para todos. 鈥淓ntonces hay una red para sostener y acompa帽ar a estos campesinos鈥, concluy贸.


Fuente: http://www.laretaguardia.com.ar/2020/11/incendios-luyaba.html




Fuente: Argentina.indymedia.org