September 25, 2021
De parte de Lobo Suelto
357 puntos de vista


I. La hipnosis a la que aspiran ciertas im谩genes se ponen a prueba ante la c谩mara. Una mirada, un instante fugaz, deciden, en t茅rminos de magnetismo, el destino de mil palabras. Los ojos de Milei se espejan en otros ojos que en el pasado reciente supieron hacer historia: los de Domingo Cavallo. No es solo el color cielo, la concentraci贸n de ave, o el fr铆o monetario lo que los emparenta. Es tambi茅n un sue帽o que esa mirada comunica. El sue帽o de la libertad. En ese espejo la mirada de Milei y la de Cavallo dicen m谩s que mil palabras. El gesto sostiene el decir. En eso son distintos a tantos otros delirantes te贸ricos del mercado. Porque delirantes del mercado somos todos a fin y al cabo. Pero esos ojos focalizan, nos transmiten la convicci贸n de un movimiento sin frenos, obst谩culos ni regulaci贸n alguna. Es el sue帽o de la ligera circulaci贸n de los flujos, los movimientos intr茅pidos y los lenguajes desinhibidos, capaces de aniquilar en nombre de la libertad cualquier otro tono de la existencia que opaque el brillo de ese azul cielo. Son libertarios al modo en que lo es la circulaci贸n monetaria: libertad de sede bancaria y pulsi贸n oscura, hecha de un desprecio infinito por toda vacilaci贸n, toda figura no monetarizada, toda vida liberada. El juego de los nombres se ha bancarizado. 鈥淟ibertario鈥 es ahora un nombre de usuario.

II. Un hombre cabal y norte帽o mira al cielo y apoya su mano en la Biblia, jura por Dios y por la patria, por el orden sacro que hace valer la ley sobre estas tierras. Con 茅l, la promesa de organizaci贸n desciende piramidal a trav茅s de la conciencia de cada progresista alarmadx, dispuestx a defender la gobernabilidad -amenazada por tanto pobre- a como de lugar. Porque la pol铆tica de sistema es la m谩s preciada de sus riqueza. Los poderosos vienen a defender con su fuerza la m谩s progresista de las creencias: la propia seguridad. Rudeza, gobierno y piedad. La mirada del ministro mira a la tierra. La llaman 鈥渢erritorio鈥. Y los territorios son -larga tradici贸n patrimonialista, que asume que la poblaci贸n es un dato natural del territorio- de los gobernadores. Reconocemos de inmediato esa mirada que va del cielo a la tierra. Tambi茅n ah铆 -en esa territorialidad- hay una historia reciente, una vocaci贸n que se repite: la del alma conservadora del peronismo, que con tanta convicci贸n lider贸 Eduardo Duhalde a la salida del 2001: El partido del orden, lo reactivo mismo, los defensores de las jerarqu铆as en nombre de los de abajo, paradojal fetiche del alma discutidora del progresismo.

Progresismos del orden y libertarios de la moneda articulan la pinza perfecta de la raz贸n y pasi贸n, en una misma reacci贸n a todo lo que en este mundo vale la pena. El libre uso de los nombres tiende a liquidar la connotaci贸n revolucionaria de la igualdad y la libertad, de hecho se trata de impedir que la igualdad y la libertad puedan ser algo real en este mundo.




Fuente: Lobosuelto.com