March 30, 2021
De parte de El Topo
360 puntos de vista


Mi barrio no es el m谩s sevillano ni mucho menos. No hay ninguna gran iglesia cerca en la que los turistas puedan parar a hacer al mismo tiempo fotograf铆as y preguntas est煤pidas, por aqu铆 no pasan las grandes hermandades y no est谩 cerca de la Feria ni de lejos. No habitan mi barrio los hombres con patillas gruesas y melenita engominada, aqu铆 no vive ning煤n futbolista del Betis o del Sevilla, no huele a albero, no se anuncian las tiendas de mi barrio en el ABC de Sevilla, no transita sus aceras rotas el alcalde ni sus ac贸litos co-gobernantes. Mi barrio no es el m谩s sevillano ni mucho menos. Las estampas tradicionales que venden en el extranjero no se reproducen aqu铆. La verdad sea dicha, hay muchos migrantes de primera y segunda generaci贸n trastocando esa ic贸nica imagen que el mundo tiene de Sevilla, personitas que a煤n intentan arrejuntarse entre ellos y no perder sus matriales tradiciones. No es que quieran aislarse, todo lo contrario. Son cada vez m谩s sevillanxs, a sus mestizas maneras, poquito a poco. Caminan sin saberlo transgrediendo lo que entendemos por sevillan铆a, molestando seguro a esos varones blancos con patillas y gomina que pasean su coj铆n los domingos camino a la Maestranza. Supongo que por eso cuando anuncian Sevilla en Berl铆n no llevan fotos de mi barrio sevillano a sus berlinesas paradas de metro o supermercados.

Mi barrio no es el m谩s sevillano ni mucho menos pero aqu铆, cuando se acerca la Semana Santa, huele tambi茅n a incienso en los cuatro puntos cardinales. Huele, cuando paseas, a azahar y a naranjas reventadas bajo los neum谩ticos de los coches porque en mi barrio las naranjas del suelo se recogen mucho despu茅s que en Los Remedios o Santa Cruz, para goce de los quiropr谩cticos que hacen su agosto atendiendo las caderas golpeadas de se帽oras y se帽ores que tienen a bien resbalar con los gajos y las porosas pieles del asunto. Huele a remezcla de comidas latinas y mediterr谩neas y ahora florecen las torrijas como el aj铆 o los tamales. No falta en las cocinas de mi barrio un almanaque vestido de alg煤n patr贸n o divina virgen inmaculada porque hasta los ateos se santiguan cuando el paro o los ruidos sospechosos en el avi贸n. 

Mi barrio no es el m谩s sevillano ni mucho menos aunque tambi茅n suenan gritos con cada gol de Canales, que se intercala a veces con otros por los tantos del Alianza Lima o del Deportivo Cali. Se ponen cruces floridas en mayo y se canta por la secesi贸n de cada una de sus santas patrias bolivarianas. Se vive el Domingo de Ramos, los carnavales diversos y las elecciones en Venezuela. Se comen arepas y garbanzos con espinacas, se reza a la Virgen de la Macarena y a Nuestra Se帽ora de Copacabana, se visten t煤nicas y chullos seg煤n la 茅poca, se murmura sobre Fernando Sim贸n y Cristina Fern谩ndez de Kirchner a partes casi id茅nticas. 

Mi barrio no es el m谩s sevillano ni mucho menos, ni falta que le hace tal cosa a mi barrio. La Semana Santa ya est谩 aqu铆 y, como toca, las v铆rgenes visten balcones y se adornan con flores las parroquias. Ya vendr谩n los d铆as de independencia. Ahora en mi barrio le toca a uno hacer como que reza y llenar sus pulmones de pura sevillan铆a, sea lo que sea eso.

Por

Nate

@naterismos




Fuente: Eltopo.org