September 26, 2021
De parte de ANRed
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El  viernes 24 de septiembre,  trabajadores de la fábrica recuperada Madygraf realizaron una conferencia de prensa en sus instalaciones ubicadas en el parque industrial de Garín. Allí, presentaron una nueva línea productiva con maquinarias para producir bolsas de papel en reemplazo de las de plástico, e invitaron a la comunidad a acompañar el pedido de expropiación definitiva de R.R Donnelley S.A para sus trabajadores. Por Ernestina Arias para ANRed


Un día soleado y primaveral eligieron las y los trabajadores de Madygraf para anunciar la incorporación de nueva tecnología a la fábrica, ubicada en Panamericana Km 36.700, localidad de Garín, Escobar. Esta renovación tecnológica prevé el cuidado del medio ambiente y es un gran aporte a la sustentabilidad, en pos de disminuir los altos índices de contaminación.

Entre varias de las personas que recibían a periodistas y representantes de organizaciones políticas, sociales y sindicales, nos encontramos con Érica Gramajo, trabajadora de la cooperativa, quien relata emocionada cómo surgió la iniciativa. “Hace cinco años, más o menos, empezó un proyecto de traer nueva maquinaria y pensando en el medio ambiente se obtuvo una maquina confeccionadora, que también hace impresión de bolsas de papel pensado para bajar el consumo de bolsas de plástico.

También llevamos a cabo un proyecto de ahorro energético y pusimos en funcionamiento una planta de efluentes, donde se hace un proceso del agua para no contaminar. Sabemos que hay muchas fábricas que nos les importa el medio ambiente ni la contaminación que va hacia los barrios. Por eso nosotros queremos perfeccionar esto, sostenerlo y poder pensar en los barrios entre todos tratar esta problemática.”

Para llegar a esta concreción, sucedieron muchas cosas en base a lucha y organización. “Hace siete años trabajamos bajo de gestión obrera, desde que la patronal Donelley se fue del país y cerró sus puertas – rememora los comienzos Érica – Los compañeros mediante una asamblea votaron entrar y ponerla a producir. Es una de las imprentas más grandes del país, se hacían revistas muy importantes como Gente, Paparazzi y manuales Aike”.

En estos siete años  cambiaron la lógica de trabajar bajo patrón, aportando solidaridad y la mirada de les propies laburantes. “Pusimos en pie una juegoteca donde nuestros hijos podían aprender jugando y nos ayudaron desde otros sectores, mucha gente aportó su granito de arena para hacer esto realidad. Hicimos más de 200 mil cuadernos para donar a distintas escuelas del país,  y en un momento de la pandemia tuvimos que reconvertir un sector de la fábrica y hacer sanitizante, alcohol”, sostiene Érica, en un rápido vistazo de los últimos años.

Pero hay un eje que puntualiza y que atañe personalmente a su inicio en la lucha, no quiere dejar pasar la mención al grupo organizado de mujeres que crearon. “Algo muy importante para nosotras fue la Comisión de Mujeres que se organizó desde afuera de la fábrica, porque esta era una fábrica donde trabajaban solo hombres y a medida que íbamos llegando las mujeres nos íbamos conociendo, madres, hermanas, esposas y nos fuimos organizando para poder ayudar a los compañeros desde afuera.

Nos organizamos y salimos a golpear puertas, difundimos la lucha, hacíamos campaña para poder juntar donaciones, porque sabíamos que la pelea iba a ser larga y muy difícil y cuando llegaba fin de mes y las cuentas caen y la mercadería se acaba, ahí es donde la situación se pone más difícil. Entonces, tratamos de organizarnos y de hacer miles de cosas para poder prepararnos para esa situación.

Esta comisión sigue existiendo nos seguimos organizando y sumando a distintas luchas, como el cierre de fábricas, de clínicas, donde podemos estar ahí estamos acompañando y transmitiendo todo lo que nosotros vivimos,  nuestra experiencia para tratar de sumar y saber de que a pesar de los momentos difíciles que nos tocan vivir, si nos organizamos y nos unimos sabemos que se puede salir adelante, cuesta pero se puede“.  

Mientras, en la fábrica recuperada, todo está preparado para que comience la presentación del anuncio de la obtención gracias a un subsidio mediante   el Ministerio de Desarrollo de tres máquinas importadas de China. Pronto, las voces de las y los protagonistas de esta historia van relatando este logro, y marcan el crecimiento no solo de su forma de trabajar en la planta, sino también de la apertura a pensar las luchas ambientales como una parte importante para manifestarse, al expresar que “día a día las empresas, monopolios y grandes corporaciones se siguen enriqueciendo, mientras el desempleo, la pobreza y la contaminación ambiental aumentan cada vez más.” En ese sentido, remarcaron que luego de la conferencia movilizarían al Obelisco en ciudad de Buenos Aires, para sumarse a las actividades convocadas por la huelga mundial por el clima.

A medida que trascurre la actividad, pasan por el micrófono distintos representantes de organizaciones sindicales, cooperativas, políticas y territoriales, entre ellos la candidata a diputada nacional por la Ciudad del FIT, Myriam Bregman, el dirigente del Partido Obrero, Néstor Pitrola, la dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores, Vilma Ripoll, docentes de Suteba Tigre, la diputada nacional IS-FITU Mónica Schlottauer, el diputado provincial del PTS-FITU, Claudio Dellecarbonara, el delegado de la línea 60, Néstor Marcolin, la trabajadora de la Clínica San Andrés, Alicia Rey, vecinas desalojadas de Barrio Stone y vecinos del Barrio Amancay de Savio, integrantes del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).

En sus discursos, todos reflejan el ejemplo que Madygraf es para la clase trabajadora y la sociedad entera, al tiempo que dejaron su total apoyo por la expropiación definitiva.

Érica nos comenta, “algo que nosotros estamos peleando y es nuestra lucha es por la expropiación definitiva de Madygraf, porque sabemos que en cualquier momento pueden venir y desalojarnos. Nosotros queremos poder trabajar tranquilos y poder llevar el salario, un plato de comida a nuestras casas, porque de nosotros dependen nuestras familias. Por eso queremos pedirle a toda la comunidad que nos dé su apoyo. Mediante la lucha, la organización, la coordinación y la unión será la forma de poder salir adelante y sostenernos”.  

Al grito de ¡Unidad de lxs trabajadores! , la actividad fue concluyendo, para dar comienzo a una nueva etapa en la lucha.

Para contactarse con las y los trabajadores de Madygraf:

– Érica Gramajo: 11 3653-8964

– Agustín Bustos: 11 3516-2685

– Germán Gassibe: 115931-5543

 

 





Fuente: Anred.org