September 16, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
242 puntos de vista


15 SEPTIEMBRE, 2021

El Gobierno acaba de aprobar un decreto con nuevas medidas encaminadas a tratar de reducir el precio de la luz y la respuesta de las compa帽铆as que conforman el oligopolio el茅ctrico no se ha hecho esperar.

Puesto que se puede encontrar su descripci贸n y an谩lisis detallado en otro lugar de este diario, evito comentarlas una a una y me limitar茅 a se帽alar los aspectos m谩s generales que a mi juicio hay que tener en cuenta para valorar su pertinencia y posibles efectos.

A estas alturas del problema creo que cualquier persona medianamente bien informada y no sectarias tiene claras las principales cuestiones relativas al precio de la luz en Espa帽a.

En primer lugar, es obvio que est谩 subiendo excesivamente para millones de hogares y empresas, poniendo en peligro la recuperaci贸n econ贸mica e incluso la estabilidad social, de modo que tomar medidas para frenar esa subida es obligado para el gobierno.

En segundo lugar, es imprescindible tener presente que el precio tan elevado de la luz en Espa帽a no es una circunstancia coyuntural sino estructural. Como se ha explicado con todo detalle en muchos an谩lisis e investigaciones y yo mismo resum铆 de modo muy divulgativo en estas p谩ginas la semana pasada (El gran enga帽o que hay detr谩s del recibo de la luz), la causa de este fen贸meno es la inadecuada regulaci贸n de nuestro sector el茅ctrico. Un peque帽o grupo de empresas conforman un oligopolio que controla el mercado y puede manipular no solo el precio mayorista sino tambi茅n los costes no correspondientes  a la producci贸n que se incluyen en el recibo; y, en consecuencia, tambi茅n el precio final que pagan los consumidores. Su enorme poder e influencia pol铆tica les ha permitido influir en los gobiernos y lograr que las normas legales se hagan a su dictado y que las autoridades reguladoras o no se atrevan, o no puedan o no quieran poner coto a sus operaciones.

Es cierto que en los 煤ltimos meses hay circunstancias coyunturales que est谩n provocando que el precio de algunas fuentes de suministro el茅ctrico se disparen. Las que utilizan gas porque el precio de 茅ste 煤ltimo ha aumentado much铆simo, tanto por la mayor demanda como por restricciones de oferta que se est谩n produciendo por razones geoestrat茅gicas. Las que son contaminantes y han de adquirir bonos de carbono, porque el precio de estos 煤ltimos tambi茅n se ha disparado como consecuencia de la gran demanda y de la especulaci贸n que la Uni贸n Europea permiti贸 e incentiv贸 al considerarlos como productos financieros. Y, en el caso de algunas hidroel茅ctricas, porque parece que han manipulado la disponibilidad de agua en embalses.

Sin embargo, ninguna de esas circunstancias coyunturales tendr铆a que haber provocado la subida del recibo de la luz tan extraordinaria que estamos sufriendo si a) no hubiera una regulaci贸n que impone -como ya es bien sabido- el precio de la fuente m谩s cara a todas las dem谩s; b) si los gobiernos no se hubieran dejado influir por el oligopolio permitiendo que sus empresas manipulen a su antojo y con absoluta falta de transparencia los costes, cantidades y precios; y c) si el PP no hubiera frenado, en beneficio de las el茅ctricas que ya dominaban el mercado espa帽ol y del capital alem谩n, el desarrollo de las energ铆as renovables en Espa帽a.

Resulta obvio, por tanto, que es imposible frenar completamente la subida que se viene produciendo en el precio de la luz sin modificar la estructura y el funcionamiento del mercado, sin evitar que el oligopolio manipule los precios. Pero esto es algo que no se puede conseguir de un d铆a para otro.

A corto plazo, con la inmediatez que reclama la subida extraordinaria que se viene registrando, no se puede hacer otra cosa que lo que comenz贸 a hacer el gobierno espa帽ol desde junio pasado y lo que aprob贸 ayer martes en Consejo de ministros. En primer lugar, reducir los impuestos que recaen sobre el sector, algo que estrictamente hablando no resuelve mucho, pues lo que deja de pagarse por un lado en la factura de la luz hay que afrontarlo por otro. Simplemente se traslada de unos a otros la carga que supone el coste excesivo del consumo el茅ctrico. En segundo lugar, reducir los beneficios extraordinarios y totalmente injustificados que el sistema de fijaci贸n del precio proporciona a las empresas que facturan como si pagaran el gas o bonos de carbono para producir electricidad cuando no los utilizan. En tercer lugar, eliminar cuanto antes otras rentas que perciben las compa帽铆as el茅ctricas gracias a su influencia pol铆tica y que se traducen en costes para los consumidores; o tratar de reducir algunos otros costes de producci贸n o distribuci贸n de las el茅ctricas con la esperanza de que trasladen ese ahorro al precio y algunos componentes de la parte regulada del precio final de la luz. Finalmente, ayudar a pagar el recibo a los hogares que carecen de renta suficiente y no pueden disponer de este bien b谩sico.

Por tanto, las medidas que ha tomado el Gobierno son obligadas por la amenaza que supone la subida tan grande del precio de la luz; son sensatas porque efectivamente pueden hacer que disminuya, siempre que el precio del gas y los bonos de carbono no sigan dispar谩ndose; son, por supuesto, leg铆timas, puesto que a nadie m谩s corresponde garantizar el suministro suficiente y a un precio asequible de un bien b谩sico y estrat茅gico para la sociedad y la econom铆a nacional como es la luz; son medidas justas porque el beneficio que recorta a las el茅ctricas es econ贸micamente injustificado, e incluso menos gravosas para ellas que para el resto de la sociedad que ha de soportar el mayor sacrificio presupuestario que conllevan otras de las medidas adoptadas; son eficientes, puesto que van a obligar a actuar con m谩s transparencia y a que el oligopolio se piense mejor las formas que tiene de manipulaci贸n del mercado y desincentiva la especulaci贸n en su seno; y respetan las normas impuestas por la Uni贸n Europea, lo que no es poca cosa. Aunque, eso s铆, nadie se debe llevar a enga帽o, son medidas temporales, incluso algunas confiadas a que en los pr贸ximos meses se rebaje la tensi贸n, lo cual no es nada seguro; y son, desde luego, limitadas sin se contemplan desde un punto de vista fundamental: de momento, no hacen m谩s que apuntar a las l铆neas por donde deber铆a ir la reforma estructural del mercado pero dejan pr谩cticamente intactos sus problemas de fondo.

La respuesta del oligopolio, puesto que las centrales nucleares son en realidad propiedad de las el茅ctricas que dominan todo el mercado, ha sido brutal: amenazar con su 鈥渃ierre desordenado鈥, una decisi贸n que tiene m谩s que ver con el comportamiento de las mafias, el extremismo pol铆tico o el terrorismo empresarial que con el de directivos m铆nimamente responsables que conocen la naturaleza del negocio que tienen entre manos. Entre otras cosas, porque una central nuclear no se puede cerrar por exclusiva voluntad de sus propietarios, como les ha tenido que recodar la ministra Teresa Ribera.

Las compa帽铆as el茅ctricas que operan en Espa帽a tiene mucho que callar. Desde 1984 y encabezadas por Endesa e Iberdrola han estafado unos 14.000 millones de euros solo mediante sus contadores, su privatizaci贸n fue y ha seguido siendo un expolio y se comportan en el mercado como jugadores tramposos. Imag铆nense una partida de p贸ker en la que se dan cartas a cuatro jugadores pero en la que todos ellos forman parte de un mismo grupo con el mismo inter茅s: si se ense帽an las cartas y deciden de com煤n acuerdo cu谩nto apuesta cada uno, podr铆an determinar sin ninguna dificultad qui茅n va a perder y ganar, cu谩nto y en qu茅 partida.

Pues as铆 funcionan las el茅ctricas en Espa帽a: unas de sus filiales son productoras, otras comercializadoras y otras vendedoras, y todas ellas act煤an bajo el mismo inter茅s propio en todas las tecnolog铆as. Se compran y venden entre ellas, entre sus filiales, de modo que pueden determinar las cantidades y fijar los precios a su antojo, y pueden conformar el mix el茅ctrico final seg煤n les convenga. Operaciones, claro est谩, que se camuflan en sus cuentas y libros, de modo que resulta muy dif铆cil, casi imposible si adem谩s no se tiene mucho inter茅s, que sean conocidas fuera de sus propias organizaciones. As铆 funciona un oligopolio que ha conseguido dominar al legislador y al regulador, a las autoridades que se supone que deben controlarlo.

Lo mejor que puede hacer el Gobierno es tener cautela y ser valiente. No hace falta tener muchas luces, valga ahora la expresi贸n m谩s que nunca, para imaginar la presi贸n que personas tan influyentes como ex presidentes del Gobierno, ex ministros y banqueros, acad茅micos y periodistas al servicio y con sueldo de las el茅ctricas deben estar generando sobre Pedro S谩nchez y sus ministros y sobre los medios para que los ataquen sin piedad.

A mi juicio, la mejor respuesta ser铆a informar a la ciudadan铆a. Quiz谩 convocar una comisi贸n plenamente independiente de expertos nacionales e internacionales que evaluase el modo en que ha funcionado y funciona el oligopolio y el coste monetario y social que tiene para todos los espa帽oles y hacer una gran difusi贸n de sus conclusiones. Mientras que la ciudadan铆a no sepa lo que han hecho las el茅ctricas y no se de cuenta de qui茅nes son los verdaderos responsables, no ya de la actual subida de la luz sino de otras cosas mucho peores de las que son responsables, ser谩 muy dif铆cil que un gobierno decente pueda llevar a cabo reformas de calado en el sector el茅ctrico, por muy buena voluntad que tenga. Entre otras cosas, porque el oligopolio viene contando desde hace muchos a帽os con un gran apoyo para hacer lo que viene haciendo en la administraci贸n civil y en la de Justicia y por supuesto con el de sus partidos, los de la derecha, como inmediatamente se han encargado de mostrar los dirigentes del Partido Popular y Vox. Quien paga manda.

De momento, hay que felicitar al Gobierno que preside Pedro S谩nchez porque, por muy limitadas que est茅n siendo todav铆a las medidas adoptadas, es la primera vez que nuestros representantes le hablan de t煤 a t煤 al antidemocr谩tico poder el茅ctrico que expolia a los espa帽oles.

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Fuente: Cgt-lkn.org