July 2, 2022
De parte de El Topo
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Salud y mental son dos t茅rminos que hoy d铆a no extra帽a ver juntos. M谩s bien est谩n ocupando un lugar en el presente: en medios, en estad铆sticas, en nuestras vidas. Cabe recordar que, hace pocos a帽os, las bajas laborales por depresi贸n eran sin贸nimo de insustancial, de patra帽a o exageraci贸n. Por lo que, en cierto sentido, podr铆a decirse que ahora se tiene una visi贸n m谩s clara de lo que es la salud mental, aunque lo que se conoce realmente es cuando no se dispone de ella.

Diazepam, zolpidem, lorazempam, sertralina o citalopram est谩n en el top ventas de ansiol铆ticos y antidepresivos. Recaptaci贸n de serotonina, p茅rdida de libido. Insomnio, letargo. En nuestro lenguaje se ha hecho espacio a un vocabulario farmac茅utico. Un gran espacio y normalizaci贸n. No cabe decir que tras el inicio de la pandemia, a煤n m谩s. En 2021 se consumieron casi 50 millones de antidepresivos y m谩s de 61 millones de ansiol铆ticos en Espa帽a seg煤n el Observatorio del Medicamento de FEFE. De forma cr贸nica, una de cada diez personas en Andaluc铆a consume psicof谩rmacos. A escala mundial, este es el pa铆s donde m谩s benzodiacepinas legales se consumen. M谩s del doble (o el triple, seg煤n el medicamento) de las recetas prescritas tienen nombre de mujer. Parece resonar en el imaginario colectivo que el g茅nero femenino siempre ha tendido hacia la emocionalidad de una forma innata, quiz谩 sea por esto que los datos no llegan a preocupar lo suficiente como para intervenir estructuralmente. 驴Es la realidad social o son aspectos biol贸gicos los que causan esta disparidad en el consumo de psicof谩rmacos? La mirada androc茅ntrica moja todos los tejados y los tratamientos de la salud mental siguen reproduciendo por antonomasia que 芦el hombre es la medida de todas las cosas禄.

Partiendo de este molde tan hegem贸nico, 驴cabe realmente sorprenderse de que los casos de depresi贸n, ansiedad, insomnio o trastorno de estr茅s postraum谩tico sean m谩s del doble en mujeres que en hombres? Por abreviar las posibles causas: la doble jornada, acoso, abusos, violencias de tu expareja, mansplaining, la carga mental, el canon est茅tico, la sexualidad, los cuidados, las infravaloraciones o el s铆ndrome de la impostora. Actualmente, las violencias hacia las mujeres se combaten medicando a las mujeres. Hablando de intersecciones, cabe subrayar que son las mujeres con menores recursos econ贸micos y con m谩s edad, aquellas que consumen m谩s psicof谩rmacos y m谩s agravada se ve su salud mental. En estas estad铆sticas, raramente se perciben las m煤ltiples opresiones en materia de salud mental que sufren las mujeres migrantes, las mujeres racializadas, con diversidad funcional, pertenecientes al colectivo LGTBIQ+, a minor铆as religiosas y/o sujetos de delitos de odio, entre otras m煤ltiples barreras.

Llegando a este punto, habr铆a que volver a poner sobre la mesa la cuesti贸n de si son los aspectos hormonales los causantes reales de tal diferencia. 驴Desequilibrios qu铆micos o desequilibrios de poder? Probablemente, parezca m谩s eficaz poder pautar individualmente a las mujeres: sobrediagnosticando, estereotipando y encubriendo s铆ntomas sociales con medicamentos. La industria farmac茅utica siempre consigue hacer su agosto. Para aquel sector de las mujeres que se lo pueda permitir, es tambi茅n frecuente acabar en terapia. Esta herramienta ha pasado de estar en la mayor de las degradaciones sociales y tab煤es, a ser la recomendaci贸n de la casa (mientras que no sea mediante la Sanidad P煤blica). Cabe reconocer que es la metodolog铆a menos engorrosa para 芦tapar agujeros禄 de problem谩ticas conjuntas, antes que levantar la alfombra y airear todos los matices colectivos patriarcales que sufren sus pacientes.

Se podr铆a afirmar que el g茅nero es la losa determinante respecto a salud mental. En el caso de los hombres hay una mayor tendencia hacia el consumo de alcohol, de estupefacientes o de conductas violentas. En el caso de las mujeres, hist贸ricamente, se les ha hecho m煤ltiples aberraciones en pos de silenciar comportamientos fuera de los m谩rgenes: se invent贸 la histeria y Granville su consiguiente tratamiento; se las ha encerrado, atado, maltratado, violado y vejado, porque simplemente no eran mujeres, sino enfermas mentales o extendidamente conocidas como locas. M谩s recientemente, lo que les pasaba a las mujeres no ten铆a nombre cl铆nico, y aunque no fuera aislado, simplemente estaban malas de los nervios. A estas mujeres se les ha visto con pena o con sorna, pero nunca se les ha visto aut贸nomas o virtuosas como todos los hombres que han salido airosos viviendo fuera de los bordes del comportamiento social aceptable.

Actualmente, una de las principales taras del sistema m茅dico a la hora de tratar la salud mental es la individualizaci贸n, siendo el contexto el elemento primordial de toda esta problem谩tica. La perspectiva psicofarmacol贸gica genera unos reg铆menes de vigilancia y de seguimiento, generando a la misma vez una dependencia psicol贸gica 鈥攕eg煤n el f谩rmaco, tambi茅n f铆sica鈥. El resultado de esta combinaci贸n es la p茅rdida de capacidad de agencia, ya que en muchas mujeres se origina una limitaci贸n cr贸nica por estar atadas a tratamientos farmacol贸gicos. Los problemas de salud mental interfieren con el cumplimiento de roles hegem贸nicos y su consiguiente culpabilidad por ello, por lo que la capacidad de elegir sobre la propia vida o la toma de decisiones se ver谩 cuestionada tambi茅n por su entorno familiar, laboral o social. Sin embargo, a la hora de abordar lo que se definen como 鈥榯rastornos mentales org谩nicos鈥, es categ贸rico que la capacidad de agencia es inexistente. La definici贸n de lo que es una enfermedad o un trastorno es una problematizaci贸n cultural, aunque en un mundo ultraglobalizado las definiciones cada vez est谩n m谩s estandarizadas. Tratamientos individuales para problemas colectivos.

En definitiva, es m谩s que urgente una reforma en los procedimientos cl铆nicos y nuevas alternativas que deconstruyan los problemas de salud mental. Las previsiones alientan a abogar por la salud colectiva, en la l铆nea de la salud mental comunitaria, para poner el foco en la participaci贸n asociativa, en el entorno, en la prevenci贸n, en la rehabilitaci贸n y d谩ndole valor a los v铆nculos.




Fuente: Eltopo.org