May 3, 2021
De parte de La Haine
153 puntos de vista


 La pandemia provocada por la COVID-19 quita y da con la misma intensidad. Por un lado, ha desbaratado el mundo tal y como ven铆a siendo. Por otro, nos ha dejado un poso de ansiedad ante un porvenir incierto. Parece que la brutalidad con la que la pandemia, simult谩neamente, nos empuja al futuro y nos barra el pasado, es de igual magnitud. La 鈥渘ueva normalidad鈥 ser铆a el ox铆moron con el que se quiere dar cuenta de dicha brutalidad. Las formas de vida contempor谩neas ya no pueden ser como antes, pero todav铆a no sabemos c贸mo ser谩n. Ante este impasse, parece que lo m谩s sensato es encomendarse a una vacuna que solo un tercio de la poblaci贸n espa帽ola se pondr铆a sin dudar.[1]

Para no quedar aplastados por la colisi贸n entre las dos fuerzas temporales que la pandemia ha desencadenado, aqu铆 se propone una lectura a contrapelo de algunos temas de la pel铆cula Matrix (1999). Son una serie de notas un poco cogidas al vuelo y sin la pretensi贸n oracular de quienes, con tono mortificante, nos anuncian el futuro desde sus conceptos precocinados antes de ayer. Una lectura, entonces, no pretenciosa, pero decididamente materialista, con un tono m谩s vivo y ligero que el que caracteriza al estilo literario de la futurolog铆a. Por ejemplo, con un chiste en peligro de extinci贸n:

 -隆Mam谩, hoy no quiero ir al colegio!

-驴Por qu茅 no, hijo m铆o?

-Tengo tres motivos para no ir al colegio esta ma帽ana: el primero es que tengo mucho sue帽o. El segundo, los ni帽os se r铆en de m铆. Y el tercero, los profesores me tienen man铆a.

-隆Ay, hijo m铆o! Yo tambi茅n tengo tres motivos por los cuales es imprescindible que vayas hoy al colegio.

-驴Ah, s铆, mam谩?

-S铆. El primero, ir al colegio es tu obligaci贸n aunque tengas mucho sue帽o. El segundo, eres ya grandecito como para saber arregl谩rtelas con los ni帽os y con los profesores. El tercero, tienes cuarenta y siete a帽os y eres el director.

 Enti茅ndase, en peligro de extinci贸n porque la situaci贸n descrita es hoy perfectamente posible, por lo que deja de ser absurda y el chiste pierde gran parte del poder subversivo que pod铆a tener hace cincuenta a帽os. En la actualidad, y a causa de la llamada 鈥渇ormaci贸n continua鈥, confundir el rol del profesor con el del alumno es de lo m谩s habitual. Por ejemplo, un amigo nos dice que va a asistir a un curso, y no es descabellado pensar que la primera pregunta que nos va a venir a la cabeza sea: 鈥溌縇o das o lo recibes?鈥 Pregunta que actualiza aquella otra que se sol铆a usar en la discoteca para ligar: 鈥溌縀studias o trabajas?鈥, con la diferencia de que esta se restring铆a al ritual de emparejamiento y la primera, por el contrario, se extiende en el tiempo y en las situaciones m谩s inveros铆miles, continuamente. Por otra parte, si la 鈥渇ormaci贸n continua鈥 ha tra铆do algo bueno es que ha eclipsado el estigma del 鈥渇racaso escolar鈥, al convertirse este en uno de los recursos principales de aquella.

Pero, 驴qu茅 tiene que ver el chiste con Matrix? Una formulaci贸n distinta de lo que el opera铆smo italiano llam贸 rifiuto del lavoro, en la 茅poca en la que el mercado de trabajo abandon贸 para siempre el 鈥減leno empleo鈥. Tanto la pel铆cula como el chiste son una expresi贸n -todo lo apor茅tica, perversa y apol铆tica que se quiera- del rechazo del trabajo asalariado. Trabajo, que a la luz de la pandemia se da principalmente en dos formas de defecci贸n del mismo: teletrabajo y ERTE (Expediente Temporal de Regulaci贸n de Empleo). Si en este 煤ltimo se deja directamente de trabajar, percibiendo el 70% del salario, en el primero, en gran parte, se hace como si se trabajara, y se sigue percibiendo la totalidad del salario.

Sobre Matrix se ha escrito mucho, pero el grueso de las interpretaciones se centran, en s铆ntesis, y con todas las derivaciones imaginables, en el par ficci贸n/realidad. Quiz谩 porque la misma pel铆cula pone el acento en ese par, con resultados decepcionantes para quien deseaba ser un espectador de la revoluci贸n al final de la saga (no se vea The Matrix Reloaded ni The Matrix Revolutions). En cualquier caso, si la ficci贸n importa algo en las l铆neas que siguen es solo en este sentido: 鈥淓l Estado se ha hecho cargo de una prolongada distribuci贸n de salario pidiendo como contrapartida un trabajo totalmente ficticio, pero controlable鈥.[2]

 La Matrix o el devenir madre del sistema de m谩quinas capitalista

Una de las escenas m谩s impactantes de la pel铆cula es aquella en la que aparece Neo -el protagonista, interpretado por Keanu Reeves- siendo 鈥渄esconectado鈥 de la Matrix. La supuesta desconexi贸n recuerda en todo a una interrupci贸n de la gestaci贸n, en este caso voluntaria. Ah铆 podemos ver al protagonista surgir de una especie de ba帽era-vientre, rebosante de algo parecido a l铆quido amni贸tico. Neo tiene la apariencia de un feto a punto de nacer, solo que ese 鈥渁 punto鈥 parece que ha durado unos treinta a帽os, aproximadamente. Su mayor asombro llega cuando alza la vista y descubre que ha vivido toda su vida conectado a una enorme m谩quina, en una especie de fetalizaci贸n pluricig贸tica con el resto de la humanidad, nutriendo a, y nutrido por, la Matrix: su 驴madre?

En esa escena, la Matrix est谩 representada como el devenir madre del sistema de m谩quinas capitalista. Es una madre atroz, no-humana, terrible. Madre f谩lica, como dicen los psicoanalistas, que inhibe el desarrollo pulsional de sus 鈥渉ijos鈥. La Matrix es un poco como la madre del chiste, salvo que en el caso de la pel铆cula adquiere dimensiones totalitarias, de ah铆 la pesadilla que supone.

Para describir esa extra帽a relaci贸n materno-filial entre la Matrix y Neo, resulta 煤til tomar prestados de la biolog铆a dos conceptos que comparten mucho m谩s que el nombre con el protagonista: neotenia (persistencia de rasgos inmaduros durante toda la vida del individuo o 鈥渢endencia a lo joven鈥)[3] y neofilia (disposici贸n innata a hacerse cargo de los individuos m谩s peque帽os de la especie). Por un lado, la neotenia exacerbada y caricaturizada de los humanos es el recurso principal de la Matrix, en tanto que sistema de m谩quinas o hardware: son exclusivamente las caracter铆sticas neot茅nicas de los seres humanos las que pone a trabajar, de ah铆 que mantenga a estos en estado fetal. Por otro lado, la neofilia desarrollada por la Matrix, en tanto que programa totalitario o software, asiste a los humanos a cambio de una producci贸n ininterrumpida. Con esta conjunci贸n, la Matrix aprovecha en t茅rminos productivos la enorme potencialidad de la especie en su estado inmaduro y se asegura contra cualquier posible sublevaci贸n, pues a煤n no se ha visto organizar un piquete preescolar a las puertas de jard铆n de infancia alguno. Se podr铆a afirmar que para la Matrix, el trabajo infantil es solo una situaci贸n espec铆fica de la situaci贸n general en la que se encuentran las trabajadoras y los trabajadores. A su manera, la Matrix quiere a los humanos. 驴Qui茅n no ha escuchado decir a una madre apasionada que se comer铆a a su beb茅? Pues bien, la Matrix no lo dice. Lo hace.

En la pel铆cula, la femenizaci贸n del trabajo[4] se presenta como una prestaci贸n laboral intermitente -entre la 鈥渋nclusi贸n鈥 y la 鈥渆xclusi贸n鈥 en el sistema de m谩quinas- en un tiempo de producci贸n continuo e ilimitado. Inclusi贸n (neot茅nica), en tanto que la Matrix no remunera la prestaci贸n laboral de los humanos: en t茅rminos marxianos, los considera dentro del sistema de m谩quinas, capital fijo, trabajo muerto. Exclusi贸n (neof铆lica), en tanto que asiste a los humanos para restituir la potencialidad de su fuerza de trabajo y les permite 鈥渧ivir鈥 en su programa inform谩tico: en los mismos t茅rminos, los considera fuera del sistema de m谩quinas, capital variable, trabajo vivo.

 Neo, el trabajador precario

Si atendemos a la forma de vida de Neo que la pel铆cula nos muestra, lo que se ve es a un joven habitante de la metr贸poli, solitario, incluso aislado, aunque hiperconectado a la red con la ingente cantidad de gadgets tecnol贸gicos que inundan su escritorio. Parece que si lo confinaran, su vida no sufrir铆a grandes sobresaltos. No se nos muestra que tenga ning煤n v铆nculo social con personas de 鈥渃arne y hueso鈥, m谩s all谩 de las interacciones que establece a trav茅s del trabajo: en dos escenas distintas, con dos personajes distintos y a trav茅s de dos trabajos distintos. En la primera ocasi贸n, la relaci贸n la establece con un joven comprador que llama a la puerta de su casa, acompa帽ado por la novia -la del tatuaje del conejo blanco que seguir谩- y unos amigos de aspecto hostil. Es una escena que recuerda a la clandestinidad de la compra-venta de sustancias estupefacientes, salvo que en esta ocasi贸n lo que Neo vende es un disco de ordenador cuyo contenido se nos oculta. Hasta aqu铆 podr铆amos pensar que Neo es un cybercamello del futuro, pero en su siguiente interacci贸n social vemos que adem谩s tiene un trabajo 鈥渆stable鈥.

As铆 es, a trav茅s de la segunda escena referida vemos que Neo tiene 鈥渦n buen trabajo鈥, como se suele decir, pues es empleado de una de las mejores compa帽铆as de software del mundo, como su jefe le recuerda. Neo es un pluriempleado. Tiene un trabajo oficial, incluso socialmente valorado, y un trabajo extraoficial, 鈥渆n negro鈥. Cabe suponer que Neo responde a la figura del trabajador precario, a quien el sueldo no le llega para cubrir todos los gastos del mes. Tambi茅n se podr铆a pensar que es un amante del riesgo y que se juega la libertad por gusto vendiendo discos de ordenador de contenido ilegal, pero esta posible pasi贸n destructiva no explica el cuchitril donde vive. En cualquier caso, Neo tiene un trabajo que no le gusta, el que desarrolla como se帽or Anderson en la prestigiosa empresa tecnol贸gica, con el que no se identifica; y realiza otra actividad que s铆 le gusta, esta vez como Neo, que consiste principalmente en hackear, y con la que en ocasiones se saca un sobresueldo.

Pero volviendo a la escena en la que se encuentra con su jefe, vemos que este es taxativo ante sus continuos retrasos: o Neo empieza a llegar con puntualidad todas las ma帽anas a la compa帽铆a o ya se puede ir buscando otro trabajo.

Neo no entrar谩 m谩s por la puerta de esa empresa.

 Morfeo, el coach

Despu茅s de dejar el trabajo, y para salir del estado de precariedad existencial en el que se encuentra, Neo necesita algo as铆 como un milagro para sobrevivir. Morfeo va a ser el encargado de hacerle creer que el milagro es posible y de que 茅l es, justamente, 鈥渆l elegido鈥 que est谩 predeterminado a realizarlo: liberar a los humanos de la Matrix. Una predeterminaci贸n individual que es capaz de hacer saltar por los aires todas las determinaciones sociales, e incluso naturales. Pero antes es necesario un poco de entrenamiento.

Morfeo responde a la figura actual del coach. Se podr铆a decir que el coach es algo as铆 como un metatrabajador, fuerza de trabajo exc茅ntrica situada al lado del resto de las fuerzas productivas, en el gozne entre trabajo y no-trabajo. Su tarea principal consiste en obviar o hacer olvidar las determinaciones sociales por las cuales el trabajo es cada vez m谩s escaso, para poner todo el acento en la capacidad de agenciamiento de los individuos, en sus infinitas posibilidades, como si los individuos no fu茅semos, precisamente, sociales (Marx dixit).

Para ello, es necesario actuar en dos frentes a la vez. Por un lado, hay que poner el foco en lo subjetivo, o individual, como ya se ha dicho, para hacer creer a la persona, Neo en este caso, que puede realizar todo aquello que se proponga. Solo hace falta creer en las propias capacidades. El primer entrenamiento en este sentido es sugestivo. En la pel铆cula lo vemos cuando Morfeo le confiesa a Neo que lleva mucho tiempo busc谩ndolo y que por fin lo ha encontrado. Objetivo cumplido. Refuerzo positivo. Si yo te puedo encontrar a ti, t煤 tambi茅n puedes encontrar y derrotar a la Matrix. Follow the leader!

Por otro lado, aunque unido con lo anterior de forma inextricable, para adentrarse en la madriguera de conejos tras los pasos de Morfeo hay que abandonar toda referencia a los datos sensibles y al sentido com煤n. La objetividad no es m谩s que un sue帽o inducido por el programador de la Matrix, especie de genio maligno cartesiano 2.0, que inunda nuestros sentidos con creencias falsas. En realidad, no hay realidad. Hay un 鈥渄esierto de lo real鈥, que colmamos con nuestras proyecciones. As铆 que las balas pueden ser caramelos y la ley de la gravedad un reflejo de nuestros miedos m谩s profundos.

Si la ideolog铆a de lo posible que Morfeo moviliza en la pel铆cula no nos parece un aut茅ntico disparate, es porque 鈥渢iene como base real la fluidez entre trabajo y no-trabajo, el pasaje repentino a distintas tareas, la necesidad de adaptarse a una innovaci贸n continua, una cambiante experiencia del tiempo social, el eclipse de la 芦comunidad de los productores禄, el predominio del aleatorio respeto a lo predeterminado鈥.[5]

 Trinity, la emprendedora

Aunque, como dijo Voltaire, 鈥渆l sentido com煤n no es nada com煤n鈥, cualquier coach sabe lo que cuesta llegar a desembarazarse completamente de 茅l. Hace falta poner entre par茅ntesis una parte de la realidad desertificada para hacer emerger un oasis en su interior: una figura de 茅xito que nos sirva al resto de gu铆a. Para el entrenamiento que Morfeo le ha planificado a Neo, esta figura la encarna Trinity. Esta, adem谩s de hacer de partenaire rom谩ntica del protagonista, sirve en el entrenamiento como referencia del emprendimiento exitoso, a mitad de camino entre la alumna aventajada y la trabajadora eficaz, o siendo una y otra cosa a la vez.

Hay una escena de la pel铆cula que resume esta ambivalencia de forma inmejorable. Trinity y Neo han vuelto al programa de la Matrix para rescatar a Morfeo, que se encuentra detenido en un rascacielos gubernamental. El agente Smith le ha administrado una droga y es cuesti贸n de tiempo que el efecto de la misma haga que Morfeo confiese la posici贸n de Si贸n, 煤nica ciudad habitada por los pocos humanos que consiguieron escapar al poder de las m谩quinas, lo que ser铆a el catastr贸fico final de la humanidad tal y como la conocemos. Despu茅s de dilapidar gran cantidad de munici贸n en el intento de rescate, Trinity y Neo llegan a la azotea del rascacielos sin haber conseguido su objetivo. All铆 siguen disparando a todo lo que se mueve hasta quedarse solos. Solos con un helic贸ptero. Entonces Neo le pregunta a su compa帽era: 鈥溌縎abes pilotarlo?鈥. Trinity, con mirada de autosuficiencia, le responde: 鈥淎煤n no鈥. Llama por tel茅fono al operador que les asiste desde la nave Nabucodonosor, en las entra帽as del sistema de m谩quinas de la Matrix, y le dice que necesita un curso acelerado para pilotar un helic贸ptero B-212. En cuesti贸n de segundos, y tras un breve estado de trance, Trinity sabe pilotar el helic贸ptero con el que rescatar谩n a Morfeo.

Evidentemente, en la vida que conocemos, aprender a pilotar un helic贸ptero requiere un poco m谩s de tiempo que un extasiado abrir y cerrar de ojos. Lo que no cambia es su valoraci贸n. Si el aprendizaje se transforma en rendimiento econ贸mico, es un 茅xito. Si no, un fracaso. Vuelva usted a la casilla de salida. 鈥淔ormaci贸n continua鈥.

Todo ese saber social excedente que no encuentra aplicaci贸n concreta y remunerada en la sociedad del trabajo, es decir, que se valora como fracaso, tiene aun otra salida, que no son ni el 茅xito personal ni la 鈥渃asilla de salida鈥: el 茅xodo colectivo, sobre el que volver茅 al final.

 Cypher, el sensista

No todos los tripulantes de la nave Nabucodonosor creen en las ense帽anzas de su comandante Morfeo. Uno de ellos, Cypher, no lo soporta m谩s, y prepara a escondidas la 煤nica forma de disidencia que se permite dentro de la nave: la traici贸n.

Tres son las principales reivindicaciones de Cypher. La primera, disfrutar de la comida. La segunda, disfrutar del sexo. La tercera, acabar con el orden jer谩rquico de la nave y el mando dictatorial de Morfeo. En el primer caso, est谩 harto de comer siempre la misma papilla ins铆pida. Ante sus quejas, los compa帽eros que han aprendido bien la lecci贸n de Morfeo no se cansan de repetir que esa papilla puede parecer repugnante, pero que contiene todas las propiedades esenciales que necesita el cuerpo humano. En el segundo caso, Trinity nunca ha correspondido al deseo que siente hacia ella. Suele pasar. El problema es que en el espacio reducido de una nave, es comprensible que el deseo se llegue a convertir en obsesi贸n. En el tercer caso, Cypher no est谩 hecho para obedecer 贸rdenes, menos a煤n cuando vienen de alguien cuya misi贸n principal consiste en encontrar a 鈥渆l elegido鈥 y afirma que las balas se pueden parar. En resumen, parece que tiene un argumento de peso: le importa un bledo el par ficci贸n/realidad si no es sobre la base del par placer/dolor, de lo que le gusta y de lo que le disgusta.

Pero vayamos a la escena principal de Cypher, en la que se consuma la traici贸n. Lo encontramos sentado a la mesa de un restaurante lujoso, comiendo con fruici贸n un jugoso filete Chateaubriand y con el agente Smith enfrente. La escena, en s铆 misma, supone un agujero en el guion de la pel铆cula. En el resto de escenas en las que los tripulantes 鈥渆ntran鈥 en el programa de la Matrix, siempre se queda un operador en la nave asistiendo la incursi贸n. 驴C贸mo hace Cypher para llegar al restaurante y volver a la nave sin que nadie se d茅 cuenta? Es un enigma, pero concedemos la gesta a su inteligencia o a la del agente Smith. Lo que importa aqu铆 de la escena del restaurante es la conclusi贸n a la que Cypher llega despu茅s de decir que le da igual si el filete no existe: 鈥渓a ignorancia es la felicidad鈥. Pero, entonces, 驴c贸mo puede Cypher saber lo que le gusta y lo que le hace feliz? La conclusi贸n a la que llega es parad贸jica y lo deja atrapado en un sensismo ingenuo, por no decir en un idealismo invertido: su conspiraci贸n acaba siendo 鈥渃onspiranoica鈥, pues se aleja de las percepciones que la motivaron. 鈥淪olo en la conexi贸n del pensamiento con el placer (y con el dolor), la 茅tica y la pol铆tica encuentran un fundamento no irrisorio鈥.[6]

 A la luz de la pandemia

Durante el confinamiento, vivimos una situaci贸n comparable a la de Neo en estado fetal, y a la que Marco Mazzeo 鈥渂autiz贸鈥 como fetalizaci贸n colectiva: 鈥淓n el estado de fetalizaci贸n colectiva, padre, madre e hijos se encuentran en el mismo 煤tero. Si se toma la imagen en serio, es decir, al pie de la letra, nos las tenemos que ver con una condici贸n habitacional que tiende a imitar una vida plurigemelar鈥.[7] Si imaginamos el sistema de m谩quinas capitalista tal y como lo representa Matrix, el paralelismo no tiene mucho recorrido. Sin embargo, y por obra del confinamiento primero y del teletrabajo despu茅s, el sistema de m谩quinas pospand茅mico es mucho m谩s 鈥渋ngenuo鈥. Simplemente es tu PC, tu tel茅fono m贸vil, y el GPS y la furgoneta del repartidor de Amazon que ayer te trajo a casa un par de pantalones.

Al inicio, afirmaba que el teletrabajador hace como si trabaja. Evidentemente, as铆 solo se se帽ala una tendencia, no se describe un cuadro de conjunto, pero es una tendencia que el emprendedor aut贸nomo experimenta ya desde hace a帽os en la diferencia entre duraci贸n de la jornada laboral y tiempo de trabajo (efectivo). Un ejemplo gr谩fico de lo que significa hacer como si se hiciera algo que no se est谩 haciendo, o casi, lo podemos encontrar, tambi茅n, en Matrix. Es lo que hacen los tripulantes de la nave Nabucodonosor cada vez que 鈥渆ntran鈥 en la Matrix. En realidad est谩n echando una siesta enchufados por la nuca a un ordenador, pero 鈥渁parentan鈥 estar violando las leyes de la gravedad, disparando una ametralladora o pilotando un helic贸ptero, como ya se ha dicho. Si el borderline es aquel que lleva una vida aparentemente normal y consigue pasar desapercibido en sociedad, a pesar de sus trastornos de conducta, lo que Mazzeo llama border online hace algo parecido en el teletrabajo: 鈥淪e defiende a trav茅s del disimulo teatral del atareado que no hace nada o a trav茅s del cinismo oportunista de quien, en el momento de necesidad, aprovecha la ocasi贸n para sacar ventaja en la competici贸n鈥.[8] Aunque no hay que olvidar, que incluso esa simple siesta se da en la forma hist贸rica, y tan nociva, en la que el capitalismo ha encerrado a toda actividad humana: el trabajo. As铆 que, como vemos en Matrix, tambi茅n en ese tipo de trabajos se sufren colapsos.

Pero como tambi茅n se帽alaba al inicio, el teletrabajo no es el 煤nico tipo de 鈥減restaci贸n laboral鈥 que la pandemia nos ha servido como men煤 principal: tambi茅n est谩n los ERTE. En este caso, es el Estado quien asiste a los trabajadores que, por causa de la pandemia, no pueden trabajar. Cerca de un mill贸n en Espa帽a, de media interanual durante el 2020.[9] Es una prestaci贸n econ贸mica vinculada al puesto de trabajo o, mejor, a la promesa de que en un futuro no muy lejano la reincorporaci贸n laboral ser谩 un hecho. M谩s o menos como en Matrix, el Estado mantiene las constantes vitales de los trabajadores -a un 70% en este 煤ltimo caso- con respiraci贸n asistida en forma retributiva. Aun as铆, el Estado no cubre la asistencia de todos los que la necesitan. Donde la asistencia del Estado no llega directamente, en el mejor de los casos lo hace de forma indirecta a trav茅s de las pensiones de nuestros progenitores y abuelos. Esta forma de asistencia indirecta es paradigm谩tica en los pa铆ses europeos denominados 鈥渃ari帽osamente鈥 por sus vecinos: PIGS (Portugal, Italia, Grecia y Espa帽a), en lo que es una muestra m谩s del recurso a la animalidad para neutralizar pol铆tica y jur铆dicamente al otro.[10] La causa de dicha forma indirecta de asistencialismo es la menor riqueza de estos pa铆ses comparada con la de sus socios comunitarios del Norte. Las consecuencias son dos: refuerzo de la 茅tica del trabajo y de la familia tradicional. La 茅tica del trabajo, porque sigue siendo una asistencia vinculada a la prestaci贸n laboral, aunque sea de otros, nuestros mayores. La familia tradicional, porque el Estado mediatiza la asistencia a trav茅s de padres, madres, abuelos o t铆os.

 驴Pastilla roja o pastilla azul?

Para concluir, vayamos a la que quiz谩 sea la escena m谩s conocida de Matrix, donde Neo debe decidir su futuro (驴profesional?) despu茅s de la disyuntiva donde lo pone Morfeo: 驴pastilla roja o pastilla azul? Si Neo elige la azul: fin de la historia (o de la Historia), despierta en su cama de precario. Si por el contrario elige la roja: viaje al pa铆s de la Maravillas. Morfeo concluye su alocuci贸n con estas palabras: 鈥淩ecuerda, lo 煤nico que te ofrezco es la verdad. Nada m谩s鈥.

Pero en verdad, Morfeo falta a la verdad. Entre la decisi贸n excluyente entre la precariedad o el 茅xito profesional, hay que incluir una tercera posibilidad, a la que ya me he referido: el 茅xodo colectivo.[11] Este ser铆a el verdadero fallo de sistema, la anomal铆a[12] que somos que se hace eficaz, una comunidad de zombis af谩sicos tomando por fin la palabra,[13] los hopeful monsters[14] que han convertido en su ambiente el proceso capitalista de desertificaci贸n del mundo. Una monstruosidad prometedora motivada por la demanda del mercado laboral de rasgos caracteriol贸gicos y pulsionales propios de la infancia, as铆 como de la hipertrofia de saber social acumulado que no encuentra realizaci贸n en una sociedad del trabajo en proceso irreversible de putrefacci贸n, y que dura ya demasiado.

 [1] https://www.efesalud.com/cis-vacuna-coronavirus-espanoles

[2] Virno, P.: Parasitismo del trabajo asalariado, en Ejercicios de 茅xodo, p. 179, Tercero incluido, Barcelona, 2021.

[3] Mazzeo, M.: Neotenia y naturaleza humana, en Capitalismo ling眉铆stico y naturaleza humana. Por una Historia Natural, en preparaci贸n.

[4] Al menos en el sentido que le dan, por ejemplo, Christian Marazzi o Cristina Morini. No tanto la incorporaci贸n de la mujer al mercado laboral, como el requisito para acceder a este de las habilidades sociales y la retribuci贸n econ贸mica (tambi茅n su ausencia) que hist贸ricamente el capitalismo les ha asignado a las mujeres. V茅ase, del primero, un cl谩sico: El sitio de los calcetines. El giro ling眉铆stico de la econom铆a y sus efectos sobre la pol铆tica, Akal, Madrid, 2003; de la segunda, una joya, Por amor o a la fuerza. Feminizaci贸n del trabajo y biopol铆tica del cuerpo, Traficantes de sue帽os, Madrid, 2014.

[5] Virno, P.: Apariencias posfordistas, en Ejercicios de 茅xodo, p. 204, Tercero incluido, Barcelona, 2021.

[6] Virno, P.: Los rompecabezas del materialista, en Ejercicios de 茅xodo, p. 15, Tercero incluido, Barcelona, 2021.

[7] Mazzeo, M.: Lo que es m铆o es tuyo. Magia y t茅cnica en la 茅poca del contagio, p. 24, Tercero incluido, Barcelona, 2020.

[8] Ib铆d., p. 73

[9] https://www.epdata.es/datos/trabajadores-afectados-ere-graficos/450

[10] Cimatti, F.: Filosof铆a de la animalidad, en preparaci贸n.

[11] Virno, P.: Del 茅xodo, en Ejercicios de 茅xodo, pp. 185-190, Tercero incluido, Barcelona, 2021.

[12] L贸pez Petit, S.: Hijos de la noche, pp. 77-84, Bellaterra, Barcelona, 2014.

[13] Mazzeo, M.: S铆ntoma. El zombi parlante, en Capitalismo ling眉铆stico y naturaleza humana. Por una Historia Natural, en preparaci贸n

[14] Virno, P.: En la 茅poca del pinball, en Ejercicios de 茅xodo, pp. 207-209 , Tercero incluido, Barcelona, 2021.




Fuente: Lahaine.org