November 30, 2020
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
124 puntos de vista


El Movimiento de pensionistas de EH manifiesta su rechazo a la decisión adoptada en el Congreso de ratificar sin cambio alguno las Recomendaciones del Pacto de Toledo y rechazar los votos particulares de partidos como ERC, Bildu, BNG, Compromis o Mas País Equo y se reafirma en que tienen más razones que nunca para seguir en la calle.

Las recomendaciones del Pacto de Toledo han puesto en evidencia la gran mentira de que la Seguridad Social pública es insostenible, y la imposibilidad de revalorizar las pensiones con el IPC. Pero lo conseguido es claramente insuficiente, por las indefiniciones que contiene, por las cuestiones que silencia, y porque consolida el actual deterioro de las prestaciones, y proponen empeorarlas en el futuro.

Se asume el discurso de los poderes económicos que determina el futuro de las pensiones en función del gasto y la demografía y relega cuestiones trascendentales como la creación de empleo estable y de calidad y la redistribución justa de los incrementos en la productividad de la economía. Garantizar el sistema público de pensiones requiere:

Derogar las Reformas Laborales de 2010 Y 2012, que debilitan la negociación colectiva, incrementan la precariedad laboral y la depreciación salarial y disminuyen las cotizaciones. Establecer el SMI en 1200 euros previsto en la Carta Social Europea.

Una profunda reforma fiscal para que realmente paguen más los que más tienen e ingresan.

Tras la votación del Congreso el factor de sostenibilidad y la reforma de las pensiones de 2011 siguen vigentes e incluso se abre la puerta a nuevas reformas; se va a penalizar la jubilación anticipada, impulsar planes privados de pensiones incentivados con dinero público, y se va a recortar la pensión de viudedad.

Se rechazan reivindicaciones tan justas como imprescindibles, como el incremento de las pensiones contributivas mínimas hasta los 1080 €; derogar los coeficientes reductores de la jubilación anticipada con 40 años cotizados; medidas para acabar con el 37% de la brecha de género en salarios y pensiones, como el aumento hasta el 100% de la base reguladora de la pensión de viudedad como única fuente de ingresos o la equiparación de las empleadas de hogar.

Con esta reforma se rompe la solidaridad intergeneracional del sistema; las pensiones se distribuyen en tres grandes bloques; pensiones mínimas miserables, mas pensión de viudedad cada vez mas reducida, desligadas de su carácter contributivo; nuevas generaciones que acceden a pensiones cada vez mas bajas y planes privados de pensiones con fondos públicos para aquellas personas trabajadoras que los puedan pagar.

Tras la votación del Congreso la pelota está en el tejado del Gobierno; la reforma de las pensiones de 2020 depende de los cambios legislativos que proponga y no nos queda otra que seguir luchando para garantizar lo conseguido y avanzar.

La lucha por un Sistema Público de Pensiones que garantice unas pensiones dignas al final de la vida laboral es una lucha del conjunto de la sociedad. Por ello invitan a participar en las movilizaciones que han organizado a las organizaciones sindicales, asociaciones feministas y juveniles y sociedad en general. Porque: Gobierne quien gobierne las pensiones se defienden.

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Fuente: Cgt-lkn.org