June 11, 2021
De parte de CNT
152 puntos de vista


Es evidente que la Covid19 ha marcado el 煤ltimo a帽o para toda la humanidad. Pero tras la crisis sanitaria, se han puesto de manifiesto con una gravedad sin precedentes los peores males de nuestra sociedad. Las desigualdades sociales y econ贸micas han aflorado con tal virulencia que nos han mostrado la peor cara del actual sistema econ贸mico en el que vivimos. La crisis del Covid19 ha puesto en evidencia lo que llev谩bamos a帽os denunciando: el sistema sanitario estatal est谩 siendo  desmantelado a la vez que sus partes m谩s rentables est谩n siendo objeto de negocio que se reparten entrefondos de capital riesgo, bancos y constructoras, los mismos que controlan el resto desectores estrat茅gicos. La epidemia est谩 sirviendo para aumentar las oportunidades de negocio. Todo es susceptible de generar dividendos: medicamentos, vacunas,log铆stica, rastreadores, nuevos hospitales innecesarios (mientras muchos centros degesti贸n estatal tienen partes infrautilizadas), etc. Podemos decir que la crisis sanitaria haservido para acelerar y empezar ya una crisis econ贸mica que se hab铆a de activar en pocosa帽os. As铆, grandes empresas y multinacionales de toda 铆ndole han incrementado los despidosmasivos destruyendo empleo y acelerando la desindustrializaci贸n de nuestra econom铆a, tambi茅n crece la subcontrataci贸n, aplicando peores condiciones a la mano de obra, con el benepl谩cito de pol铆ticos y comit茅s de empresa.

Mientras la mayor铆a de la poblaci贸n condena la gesti贸n de la crisis y el sistema sanitario p煤blico est谩 en shock, es innegable, como ya denunci谩bamos, que la pandemia ha sido una oportunidad de negocio para los de siempre, al tiempo que ha permitido dar una nueva vuelta de tuerca en el proceso de privatizaci贸n de la sanidad. Lo que pod铆a haber sido una oportunidad para rescatar la sanidad p煤blica se ha convertido en negocio y espect谩culo. Todo esto ocurre, adem谩s, cuando se hunden las condiciones de vida de millones de personas: se esperan nuevos recortes en las ya muy precarias pensiones p煤blicas y se extiende la tragedia del paro masivo con su cortejo de desahucios, hacinamiento, cortes de luz, agua y gas por impagos y desesperaci贸n cotidiana en los barrios obreros; precisamente en los que se ceba la pandemia por el Covid19. Con lo que los determinantes sociales de la salud, vuelven a marcar de forma manifiesta y clasista las desigualdades en la morbimortalidad de la poblaci贸n.

Al mismo tiempo, los gobiernos de todos los colores est谩n aprovechando esta situaci贸n para imponer medidas represivas que de otra forma tendr铆an una fuerte contestaci贸n social. Con la excusa del virus, han militarizado nuestras calles, y el control social de la poblaci贸n es un hecho que se ha incorporado a nuestra normalidad cotidiana con escaso cuestionamiento. La experiencia de otros pa铆ses nos ha demostrado que, a mayor debilidad de los sistemas sanitarios, m谩s necesidad han tenido de aplicarnos confinamientos medievales. Curiosamente hay dinero para todo este despliegue represivo, pero no para proveer a los centros sanitarios p煤blicos de los recursos necesarios (espacios, personal, equipos de protecci贸n individual, etc鈥) para atender adecuadamente esta pandemia.

Queremos medidas sanitarias y sociales, no policiales.

Las enormes listas de espera y la falta de respuesta del sistema p煤blico han dado un nuevo empuj贸n a cientos de miles de personas hacia los seguros privados. Durante la pandemia, los seguros privados han experimentado el mayor crecimiento de los 煤ltimos 15 a帽os con casi 500.000 nuevas p贸lizas, hasta alcanzar 11 millones de personas que ya cuentan con asistencia sanitaria privada, el 23% de la poblaci贸n. Mientras, se estrangulan econ贸micamente los centros de gesti贸n directa de forma que ni los hospitales ni la atenci贸n primaria est谩n pudiendo dar respuesta a las necesidades de atenci贸n de la poblaci贸n, al tiempo que se precarizan a煤n m谩s las condiciones laborales de aquellas y aquellos que los medios de desinformaci贸n nos presentaban como h茅roes, a la vez que nos incitaban a salir a los balcones para aplaudirlos.

Con todos los partidos pol铆ticos de acuerdo, cada uno ha vuelto a su papel. La derecha ha aprovechado para degradar a煤n m谩s los centros p煤blicos privatizando cualquier actividad sanitaria; mientras, la izquierda institucional ha mirado para otro lado permitiendo que la derecha haga el trabajo sucio. En este punto nos reafirmamos: mientras el gobierno 芦m谩s progresista de la historia禄 mantenga las leyes privatizadoras, nada de lo que hace a diario la derecha es ilegal, y continuar谩 el desmantelamiento de la sanidad p煤blica y el lucro privado.

En efecto, absolutamente nada del masivo transvase de dinero p煤blico al capital realizado en diferentes CCAA (construcci贸n de hospitales innecesarios, cesi贸n a empresas privadas del rastreo, las guerras comerciales por la primac铆a en las vacunaciones, pelotazos con f谩rmacos innecesarios鈥) es ilegal ya que est谩 sostenido por leyes de 谩mbito estatal que lo permiten. Mientras, la 芦izquierda del capital禄 se ha dedicado a las performances m谩s variadas, dirigiendo la atenci贸n de la poblaci贸n hacia los ejecutores del desastre, ocultando h谩bilmente a quienes mueven los hilos del proceso de destrucci贸n de la sanidad. Seguir haciendo teatro de calle contra la derecha para ocupar p谩ginas de peri贸dicos, no es m谩s que una maniobra de distracci贸n.

La 煤nica forma de recuperar el sistema sanitario p煤blico es obligar a todos los partidos a blindar la sanidad contra el 谩nimo de lucro, y potenciar la atenci贸n primaria y la salud p煤blica. Todo lo dem谩s es puro espect谩culo para autocomplacencia. Ahora anuncian 8.000 millones de euros de los fondos de la UE, dicen que 芦para reforzar los servicios p煤blicos禄, cuando lo previsto es que se destinen a la 芦colaboraci贸n p煤blico-privada禄. Ese eufemismo, que ya conocemos bien, significa que, si no lo evitamos, la sanidad p煤blica seguir谩 agonizando, mientras que las grandes corporaciones ser谩n las principales beneficiarias del fondo europeo de recuperaci贸n econ贸mica. Un inmenso bazar est谩 en marcha.

No podemos seguir haciendo mala medicina. Hay que actuar sobre las causas de ra铆z y abrir un debate en todo el Estado sobre el modelo sanitario que queremos, que debe empezar por garantizar la asistencia sanitaria de calidad para todas las personas, democratizando el sistema y centr谩ndolo en los determinantes sociales, econ贸micos y ambientales de la enfermedad. El colapso y la falta de respuesta del sistema sanitario ante la crisis del Covid19 no son gratuitos, son el resultado del proceso de privatizaci贸n en marcha y de d茅cadas de infrafinanciaci贸n del Sistema Nacional de Salud. Por ello defendemos el blindaje del SNS de cualquier inter茅s privado, su financiaci贸n suficiente, y la derogaci贸n de las leyes que permiten el trasvase del dinero de nuestros impuestos a todo tipo de empresas privadas.

La privatizaci贸n de la Sanidad es legal en base a dos leyes de 谩mbito estatal: los art铆culos 67 y 90 de la Ley General de Sanidad, que permiten derivar a los pacientes a la privada mediante conciertos y convenios singulares; y la Ley 15/97, que permite que un centro p煤blico pase a ser gestionado por empresas privadas por d茅cadas. Todas las leyes de ordenaci贸n sanitaria auton贸micas son subsidiarias de las leyes estatales (Ley General de Sanidad y Ley 15/97), y han introducido tambi茅n la gesti贸n privada en sus territorios.

S贸lo la derogaci贸n de estas leyes estatales permitir谩 blindar la sanidad en todas las autonom铆as. La privatizaci贸n es legal y detr谩s de ella se esconde el trasvase de miles demillones de euros todos los a帽os a empresas privadas, lo que lleva al colapso alsistema p煤blico. La 煤nica posibilidad de evitarlo es la movilizaci贸n en la calle y en los centros de trabajo contra todos los partidos pol铆ticos que defiendan la gesti贸n y el lucro privados de la sanidad.

Los hospitales privados tienen mayor mortalidad. La evidencia cient铆fica demuestra que la mortalidad se incrementa al ser atendido en un hospital con 谩nimo de lucro: un 9,5 % en reci茅n nacidos, un 2% en adultos, y un 8 % en cr贸nicos. Esto es as铆 porque los hospitales privados emplean menos personal, recortan gastos de hospitalizaci贸n y reducen las estancias de los pacientes para poder repartir beneficios entre sus accionistas (los inversores esperan un 10%-15% de retorno de su inversi贸n). Incluso con el dinero que actualmente se dedica a sanidad, es posible mantener un sistema sanitario p煤blico que atienda a toda la poblaci贸n, independientemente de su situaci贸n administrativa, con gesti贸n democr谩tica, que act煤e contra los determinantes sociales y econ贸micos de la enfermedad, y no solamente centrada en lo curativo y el hospitalcentrismo, sino en la Promoci贸n de la Salud, la Acci贸n Comunitaria y la Atenci贸n Primaria.

Ello implica:

  1. Reforzar el sistema sanitario con m谩s plantillas, utilizar todos los recursos existentes, ampliando la jornada ordinaria de los hospitales por las tardes.
  2. 鈥 Priorizar y potenciar la Atenci贸n Primaria y la Salud P煤blica, centrando el sistema en la prevenci贸n y la actuaci贸n contra los 鈥減roductores de enfermedad鈥.
  3. 鈥 Apostar definitivamente por la atenci贸n sanitaria desde la Acci贸n Comunitaria, basada en la Promoci贸n de la Salud, la Educaci贸n para la Salud de las colectividades, y el empoderamiento y la autogesti贸n de la salud por parte de la ciudadan铆a, para as铆 reducir los determinantes sociales que influyen en la morbimortalidad m谩s prevalente.
  4. Prohibir el 谩nimo de lucro en el sistema sanitario, derogando las leyes privatizadoras.
  5. 鈥 Acabar con las redes sanitarias paralelas que se nutren del dinero p煤blico.
  6. 鈥 Controlar y fiscalizar los beneficios de la industria Farmac茅utica, en beneficio de la reinversi贸n en servicios p煤blicos b谩sicos de calidad, accesibles y no discriminatorios., entendidos como servicios comunes o colectivos.

Desde los sindicatos de la CNT y en la l铆nea de nuestros Principios, T谩cticas y Finalidades, apoyamos y nos adherimos a las movilizaciones de la  Coordinadora Antiprivatizaci贸n de la Sanidad, para organizarnos y manifestarnos en nuestros barrios, pueblos y centros de trabajo, en una campa帽a de lucha mantenida en el tiempo con las reclamaciones y reivindicaciones resumidas en los siguientes puntos:

  • Derogaci贸n de la ley 15/97 y del art铆culo 90 de la Ley General de Sanidad. Rescate de todo lo privatizado. Atenci贸n Primaria centrada en la salud colectiva. Supresi贸n de redes paralelas e incompatibilidad p煤blico-privada. Fuera las empresas de la sanidad.
  • Por una industria sanitaria y farmac茅utica p煤blica.
  • Sanidad para todos, independientemente de la situaci贸n administrativa.
  • Cuidados de nuestros mayores con dignidad.
  • Por un sistema sanitario centrado en los determinantes sociales de la salud.

Invitamos a todos los sindicatos de la CNT a sumarse a esta campa帽a de lucha y a las movilizaciones por una Sanidad P煤blica de Calidad, Universal, Accesible y Gratuita.

SOLO LA DEROGACION DE LAS LEYES PRIVATIZADORAS Y EL BLINDAJE DE LA SANIDAD P脷BLICA EVITAR脕N EL DESMANTELAMIENTO QUE PREPARAN

PARTICIPA POR UN SISTEMA P脷BLICO UNIVERSAL Y CON GESTI脫N DEMOCR脕TICA

CONTRA LA PRIVATIZACION: DEROGACION DE LA LEY 15/97 Y DEL ARTICULO 90 DE LA LEY GENERAL DE SANIDAD.

EL 12 DE JUNIO, MUEVETE POR LA SALUD, DEFIENDE LA SANIDAD P脷BLICA.




Fuente: Cnt.es