June 29, 2022
De parte de SAS Madrid
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El pasado domingo, el movimiento antirracista salió a la calle en diferentes ciudades de España para exigir justicia por la masacre en Melilla, donde un mínimo de 37 personas fallecieron durante el intento de salto a la valla. Desde SOS Racismo Madrid, con Marita Zambrana como presidenta, exigen que esas muertes “no queden impunes” y denuncian el “racismo institucional”. Este viernes vuelven a manifestarse en diferentes ciudades españolas.

¿Cómo valora las palabras de Pedro Sánchez, donde felicita la actuación de la policía de Marruecos?

Es muy vergonzoso que un presidente de Gobierno felicite a la gendarmería marroquí por haber actuado en defensa de unos privilegios y en contra de la vida. Han muerto 37 personas y en ningún momento, en ese lapso de tiempo, se hizo ninguna mención a la muerte de estas personas.

¿Considera que la postura de Pedro Sánchez, con esas declaraciones, fue racista?

Sí, lógicamente es una postura racista porque no asume la responsabilidad de Europa sobre las consecuencias que ha tenido la intervención desde hace siglos de Europa en África. Y esto lo vamos a ver en Pedro Sánchez, como lo vamos a ver en otros políticos. No asumir eso quita todo una serie de hechos históricos en los que Europa se ha beneficiado constantemente. Y aunque se diga que eso pasó hace años y que ya son países independientes, hay una injerencia directa y un beneficio actual de esas políticas.

En la concentración que se produjo el domingo se reivindicaba que “el Gobierno progresista es igual de racista”. ¿Considera que es así?

Sí, y eso se nota por las políticas, por la gente que participa y que tienen cargos de poder dentro de éste, ya sea de PSOE o Podemos. No son personas que tengan una mirada antirracista sobre las políticas. Y, si las hay, se las ha relegado o se las ha puesto en posiciones que no tienen una influencia directa en las políticas reales de este gobierno. Hemos visto también que la postura de la coalición ha sido completamente tibia. Si no hubiesen sido muertes de personas negras, de personas migrantes, probablemente habría causado un quiebre de gobierno. Esto denota que las personas negras y las personas migrantes no importan.

Agentes marroquíes cruzaron la valla de Melilla y golpearon a migrantes en suelo español para devolverlos en caliente, tal y como ha publicado en exclusiva ‘Público’. ¿Cómo lo valora?

Se habla de cooperación, pero es evidente que el Gobierno español y toda la política de externalización de fronteras de Europa hacia distintos países, en este caso Marruecos, es una alianza criminal. Lo que hacen es priorizar el cuidado de las fronteras al cuidado de la vida. Lo hemos visto con agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado lanzando piedras, sin asistir a las personas que estaban heridas. Prácticamente las han dejado morir. Las imágenes son muy duras y se ve esa complicidad, porque también hay un negocio de fronteras ahí que es evidente.

Marruecos se dispone a enterrar los cuerpos sin la investigación exahustiva e independiente que han pedido numerosas ONG .

Es profundamente doloroso y terrible que no se haga un proceso de investigación, que no se sepa cómo han fallecido y que las familias no tengan el derecho a reclamar los cuerpos de sus hijos, de sus parejas o de sus primos. No pueden darles un entierro digno. Son personas que han empezado un proceso migratorio y que se ha visto truncado por unas políticas de muerte. No respetar eso es también muestra una falta de empatía y de humanidad muy profunda.

¿Cree que el discurso de la ultraderecha está calando?

Esos discursos al final calan. Se habla de que primero está la ley frente a la vida, se habla de que si vienen aquí saben que se van a encontrar una valla, que saben a lo que están viniendo. Prácticamente, es como decir que están viniendo a morir. Esa criminalización, esa deshumanización constante, es también para fomentar unas políticas terriblemente violentas. Es una articulación de un discurso que lo maneja la derecha, pero que desde la izquierda no se rebate.

En la manifestación denunciaban que si fueran blancos no se hubiera actuado de la misma manera.

Así es. Lo hemos visto hace poco con todo lo sucedido con la guerra de Ucrania. La reacción tanto de los políticos, como de las empresas y de la sociedad en general, ha sido una respuesta contundente. Se han abierto las puertas a personas que están sufriendo una guerra y tienen una necesidad de refugio y de asilo, que es un derecho humano, y nos parece fantástico.Pero en contraposición, cuando pasa esto a personas negras y a personas que migran desde el sur global, la reacción no es la misma.

Personas que estaban intentando saltar la valla de Melilla también provenían de países en conflicto de África. No obstante, en este caso, se habla de inmigración irregular y no de emergencia humanitaria.

Eso es un discurso completamente naturalizado y que lo utiliza tanto la derecha, como la izquierda. Lo hemos visto cuando hablan mafias, de que asaltan la valla con violencia, cuando culpabilizan a las personas que están iniciando un proceso migratorio. Lo correcto es que se les pregunte por qué están aquí y que puedan tener la oportunidad de iniciar un proceso, una solicitud de asilo. Pero eso hemos visto que no es así y que no les parece importar.

A menudo se dice que España no es un país racista. ¿Qué opina?

Cuando escuchamos eso decimos que todavía nos queda mucho, mucho, trabajo por hacer. Es profundamente hiriente porque no se pone el foco en las personas que lo venimos denunciando desde hace años. Se pone el foco en una cotidianidad que las personas blancas no sufren. Por lo tanto, se invisibilizan constantemente los discursos y las denuncias que hacemos desde los colectivos antirracistas. Decir que en España no existe racismo, es una ignorancia tremenda.

Enlace relacionado Publico.es (28/06/2022).




Fuente: Sasmadrid.org