December 8, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
17 puntos de vista

Fernando Grande-Marlaska tiene una relaci贸n complicada con los derechos humanos. En el 2011, cuando el Comit茅 Europeo para la prevenci贸n de la Tortura visit贸 Espa帽a, se帽al贸 como 鈥渟orprendente鈥 que 鈥渢odas las detenciones en r茅gimen de incomunicaci贸n鈥 que se hab铆an producido durante los cinco primeros meses de ese a帽o hab铆an sido autorizadas por el mismo juez. S铆, el juez Grande-Marlaska. Otros magistrados de la Audiencia Nacional aplicaron el protocolo para asegurarse que no se cometer铆an malos tratos a detenidos pero no fue el caso del actual ministro del Interior.

La falta de diligencia a la hora de investigar si algunas de las denuncias de torturas eran ciertas acabaron en Estrasburgo y en varapalos por no haber indagado como correspond铆a. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TDEH) conden贸 a Espa帽a a pagar 20.000 euros al miembro de Ekin I帽igo Gonz谩lez Etayo, a quien se detuvo e incomunic贸 en una operaci贸n dirigida por Grande-Marlaska. Estrasburgo no entr贸 en el debate de si se le hab铆a maltratado o no, sino que reproch贸 a Espa帽a que el magistrado no hubiese llevado a cabo la investigaci贸n necesaria para aclararlo.

鈥淓l juez central de instrucci贸n n煤mero 3 [Marlaska] no atendi贸 ninguna de las solicitudes de la familia del demandante referidas a las medidas de investigaci贸n y protecci贸n durante su detenci贸n. No orden贸 ninguna medida de investigaci贸n tras las declaraciones del demandante y no traslad贸 el expediente del caso a ning煤n otro juez competente鈥, se constataba en la sentencia del TEDH.

En su etapa de instructor en el tribunal especial, Grande-Marlaska tambi茅n sent贸 en el banquillo a una quincena de j贸venes por quemar fotos del rey en Girona, que despu茅s fueron absueltos. Ya como magistrado de la secci贸n 1陋, firm贸 un voto particular contrario a la absoluci贸n de algunos de los encausados por el cerco al Parlament al rechazar que la protesta estuviera amparada por el derecho de reuni贸n.

Antes de acabar como ministro del PSOE, el PP lo propuso en el 2013 para ocupar una vocal铆a en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tras una d茅cada en la Audiencia Nacional. Su nombre apareci贸 posteriormente para sustituir como Defensor del Pueblo a Soledad Becerril en el 2017 e incluso para ocupar el puesto de Jos茅 Manuel Maza en la Fiscal铆a General del Estado cuando este falleci贸.

A diferencia de otros colegas, Grande-Marlaska nunca se afili贸 a ninguna asociaci贸n de jueces (que acostumbra a ser la manera de mostrar afinidades), aunque represent贸 con eficiencia al sector conservador del CGPJ. El arranque de la cr贸nica que Pedro 脕gueda escribi贸 en elDiario.es cuando salt贸 del 贸rgano de gobierno de los jueces al Consejo de Ministros lo resum铆a a la perfecci贸n: 鈥淔ernando Grande-Marlaska (Bilbao, 1962) amaneci贸 este mi茅rcoles vocal del sector conservador del Consejo General del Poder Judicial y se acost贸 ministro de un Gobierno socialista. Pedro S谩nchez ha elegido para el departamento de Interior a un juez aupado por el PP al CGPJ, que defiende que en los Centros de Internamiento de Extranjeros 鈥榥o se vulneran los derechos fundamentales鈥 y que puso por escrito en un voto particular que apartar a Concepci贸n Espejel de los juicios de G眉rtel y caja B por su proximidad al anterior partido en el Gobierno fue fruto de una 鈥榗ampa帽a medi谩tica鈥欌.

Desde que entr贸 en el ministerio se declara 鈥減rogresista鈥, pese a que no toda su gesti贸n en esta cartera pueda definirse como tal. A tenor de la utilizaci贸n de la Polic铆a contra la oposici贸n durante el Gobierno de Rajoy se antojaba primera asignatura enderezar el rumbo del Cuerpo, una tarea que Grande-Marlaska ha afrontado con timidez si no ha ignorado totalmente.

El 煤ltimo episodio y el m谩s grave es la masacre de Melilla, el pasado 24 de junio, cuando una avalancha provoc贸 al menos 23 muertos y m谩s de 70 desaparecidos. Desde este d铆a y hasta este mi茅rcoles ha ido variando su versi贸n pero el ministro insiste en que 鈥渘ing煤n hecho tr谩gico鈥 sucedi贸 en territorio espa帽ol, niega la supuesta falta de asistencia sanitaria prestada por las autoridades espa帽olas y defiende la 鈥渢ransparencia total y absoluta鈥. Los argumentos del titular del Interior se basan en defender la proporcionalidad y legalidad de la actuaci贸n de la Guardia Civil y en evitar cualquier afirmaci贸n que pueda incomodar a Marruecos.

La mayor铆a de personas que trataron de sortear la alambrada melillense ese d铆a eran sudaneses, una nacionalidad que suele obtener el asilo en Espa帽a (un 91% de respuestas positivas). Son potenciales refugiados que, seg煤n explicaron los supervivientes, hab铆an atravesado pa铆ses como Libia, N铆ger y Argelia para llegar a Europa y solicitar protecci贸n.

La compa帽era Gabriela S谩nchez, que ha estado informando de esta tragedia y otras anteriores, ha explicado c贸mo los diputados que han tenido acceso a las im谩genes oficiales, el documental de la BBC y la 煤ltima investigaci贸n de Lighthouse Reports coinciden en que el momento m谩s dram谩tico tuvo lugar en el lado marroqu铆 de la puerta que conecta Marruecos con Espa帽a en el puesto fronterizo de Barrio Chino. Durante la estampida, varios cuerpos cayeron a ambos lados de la alambrada. Un agente marroqu铆 y un superviviente de la tragedia se帽alaron que al menos uno de ellos falleci贸 en suelo espa帽ol, seg煤n el trabajo publicado este martes en varios medios europeos. Se llamaba Abdul Aziz Yacoub, ha desvelado un testigo, amigo de la v铆ctima.

El ministro insiste en que no hubo v铆ctimas en territorio espa帽ol y tilda de 鈥渃onjeturas y especulaciones鈥 los diferentes trabajos period铆sticos que contradicen la versi贸n oficial. Para Interior da igual que v铆deos de los hechos, la investigaci贸n preliminar del Defensor del Pueblo y los testimonios de los testigos recogidos entre otros por elDiario.es apunten a la falta de asistencia recibida por los refugiados durante la tragedia.

Mirar si hubo muertos en territorio espa帽ol es importante, entre otras cosas porque merecemos conocer la verdad. Pero convendr铆a no caer en la l贸gica administrativa de las fronteras que lleva a pensar que una muerte importa m谩s si se ha producido unos metros m谩s aqu铆 o all谩. Sobre todo cuando Europa paga a un r茅gimen como el marroqu铆, precisamente para que los muertos se produzcan en su territorio y no molesten aqu铆.

El fondo de la cuesti贸n es que hemos renunciado a un control de fronteras respetuoso con los derechos humanos, cuando nadie podr铆a imaginar hacerlo en la seguridad p煤blica o en el 谩mbito penitenciario. Pero precisamente por esta renuncia se subcontrata para la gesti贸n de las fronteras, en toda Europa, a estados que no aplican derechos, algo que las democracias no deber铆an permitirse.

El PSOE prometi贸 en el programa con el que concurri贸 a las elecciones generales de 2019 desarrollar 鈥渦na gesti贸n de forma responsable y acorde con la dignidad humana鈥 de las pol铆ticas migratorias. El Gobierno empez贸 acogiendo a los migrantes del Aquarius y ahora incluso la comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Dunja Mijatovic, ha tenido que recordarle que Espa帽a 鈥渘o debe contribuir directa o indirectamente a las violaciones de los derechos humanos con medidas adoptadas en su cooperaci贸n con terceros pa铆ses鈥. Medidas como la expulsi贸n de 55 ni帽os migrantes marroqu铆es en agosto del 2021 y por la que deber谩n ir a juicio la entonces delegada del Gobierno y la vicepresidenta de la ciudad aut贸noma son un ejemplo de esa contribuci贸n directa a las violaciones de los derechos humanos y la prueba de que no basta con definirse como progresista para serlo.

El Diario




Fuente: Grupotortuga.com