May 1, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Por Marcelo Colussi

Fuentes: Rebeli贸n

A trav茅s de medios que me pidieron expresamente no revelar, una buena amiga periodista logr贸 en exclusiva una entrevista con Carlos Marx. La misma tuvo lugar el 煤ltimo d铆a del a帽o 2020 en alguna ciudad europea. Fue hecha en ingl茅s, y aqu铆 presentamos su versi贸n espa帽ola. Creemos que no tiene desperdicio, por lo que nos permitimos recomendarla.

Entrevistadora: Doctor Marx鈥

Carlos Marx: Perd贸n: 隆camarada Marx! As铆 es mejor.

Entrevistadora: Ah, bueno: me parece bien. Camarada Marx: estamos viviendo una pandemia fenomenal que, parece, puede marcar un antes y un despu茅s en la historia. 驴Qu茅 consideraci贸n podr铆a hacer al respecto?

Carlos Marx: Tema complejo, sumamente complejo. Sabr谩 usted que yo no puedo hablar con conocimiento biol贸gico, m茅dico-epidemiol贸gico. Ese no es mi campo. Pero creo, eso s铆, que desde el materialismo hist贸rico podemos echar una mirada sobre este fen贸meno tan complicado, tan lleno de aristas. Por supuesto que aqu铆 hay mucha tela para cortar. Por lo pronto, el origen del virus.

Entrevistadora: Hoy d铆a se considera que fue una mutaci贸n natural de un virus que ya exist铆a.

Carlos Marx: S铆, exacto. Eso parece. Ya quedaron atr谩s las hip贸tesis, nunca demostradas por cierto, que se trataba de un arma bacteriol贸gica. Se especul贸 mucho con eso, y se dijo que alguna de las dos grandes potencias que hoy se disputan la hegemon铆a global pod铆an ser las que lo crearon, Estados Unidos o la Rep煤blica Popular China. De todos modos, viendo ahora el curso de los acontecimientos, queda claro que nadie se benefici贸 directamente. O, al menos, como Estado-naci贸n, ninguno de estos pa铆ses sac贸 m谩s provecho. Quiz谩 China sale mejor parada. Eso da para otros an谩lisis. Hay sectores en el mundo que s铆, efectivamente, salieron favorecidos; pero eso es harina de otro costal. Ya hablaremos de eso. En este momento, por el contrario, m谩s que ganancias como pa铆s, en tanto potencias, para ambos signific贸 una suma de p茅rdidas, tanto econ贸micas como humanas. Todo lo cual lleva a pensar -m谩s a煤n sabiendo que ya se habla de nuevas pandemias que podr谩n seguir ocurriendo- en el porqu茅 de estas ocurrencias. Quienes saben de estas cosas dicen que los modelos de producci贸n industrializada de animales para el consumo humano pueden estar a la base de la aparici贸n de estos virus.

Entrevistadora: Exacto. Se habla de la aparici贸n de nuevos virus a partir del cambio clim谩tico en curso.

Carlos Marx: Perm铆tame una correcci贸n, por favor. Aqu铆 no hay ning煤n 鈥渃ambio clim谩tico鈥. Ese es un distractor y artero eufemismo para no hablar claramente de lo que hay que hablar. Aqu铆 no hay 鈥渃ambio鈥 del clima, como si eso fuera simplemente una modificaci贸n natural, espont谩nea, de factores meteorol贸gicos. 隆No!, en absoluto. Aqu铆 asistimos a una profunda cat谩strofe social y pol铆tica que nos muestra fehacientemente los l铆mites del capitalismo. El af谩n de lucro, esa desmedida y voraz codicia que caracteriza a este sistema, a este modo de producci贸n, ha llevado a esta situaci贸n catastr贸fica. Los culpables de todo esto no son las personas comunes de carne y hueso que consumen lo que las empresas les dictan. Si la gente usa y usa sin parar art铆culos pl谩sticos, bater铆as desechables para la interminable parafernalia de instrumentos electr贸nicos que pululan por all铆, si se la lleva a un consumo irracional promovido a partir de esa viperina estrategia que es la obsolescencia programada, la responsabilidad del desastre en juego no es una cuesti贸n personal, por 鈥渕alos鈥 ciudadanos que no saben cuidar su planeta, su casa com煤n. La causa real estriba en un modelo de producci贸n y consumo totalmente insostenibles. Por eso le dec铆a que no existe un 鈥渃ambio clim谩tico鈥, como si habl谩ramos de un paso natural del Pleistoceno al Holoceno en la llamada Era geol贸gica Cuaternaria, por ejemplo: hay cat谩strofe medioambiental, ecocidio lisa y llanamente, producida por el af谩n insaciable del capital de obtener siempre m谩s y m谩s ganancias. Como no existe cambio clim谩tico, entonces, debemos pensar el asunto de la pandemia de coronavirus de otra manera: hay un modo de producci贸n depredador. Y es eso, como tel贸n de fondo, lo que puede estar produciendo estas variaciones microbiol贸gicas, que dan como resultado la aparici贸n de nuevos virus, de mutaciones que pueden tornarse incontrolables. La cuesti贸n est谩 en c贸mo se afronta esta cat谩strofe. Es ah铆 donde cobra especial relevancia la forma pol铆tica en que la pandemia ha sido enfrentada.

Entrevistadora: Definitivamente, ah铆 se ven las diferencias de un sistema a otro.

Carlos Marx: Y es as铆, justamente, en la forma en que todo esto impacta en la poblaci贸n planetaria, donde debemos fijar la mirada para escudri帽ar atentamente c贸mo est谩n las cosas.

Entrevistadora: Y鈥 驴c贸mo est谩n las cosas?

Carlos Marx: 隆Vaya pregunta! Como dec铆a hace un momento, todo el fen贸meno presenta innumerables aristas. Por supuesto que es un problema biom茅dico, de salud p煤blica, que debe ser enfrentado con criterios socio-epidemiol贸gicos cient铆ficos. Hay una diferencia b谩sica en c贸mo el llamado Oriente manej贸 estas cosas, en relaci贸n a lo que sucede en la otra parte del mundo, lo que llaman Occidente. Pero m谩s a煤n: existe una diferencia b谩sica entre c贸mo paliaron la crisis Estados con planteos socialistas (China o Cuba, por ejemplo, aunque lo de China abre necesariamente una acuciante pregunta sobre si ese modelo es socialista, o no), en relaci贸n a la gran mayor铆a de pa铆ses capitalistas, donde la salud es una mercanc铆a m谩s, que se compra y se vende en el mercado. Pero adem谩s de ese perfil, imprescindible para entender el proceso m贸rbido en juego producto de un agente etiopatog茅nico, necesitamos ver toda la complejidad de lo que aqu铆 se juega. Epidemias hay muchas. Siempre, en distintas partes del mundo actual, asistimos a epidemias: 茅bola, malaria, sarampi贸n, zika, s铆ndrome respiratorio agudo grave (SARS), c贸lera, meningitis, fiebre amarilla, MERS (s铆ndrome respiratorio de Oriente Medio), gripe aviar, etc. En la antig眉edad, en Europa la peste bub贸nica o peste negra; en Am茅rica, con la llegada de los conquistadores espa帽oles, la gripe, que mat贸 a m谩s poblaci贸n que las espadas o los arcabuces. Se podr铆a decir que medi谩ticamente todas estas afecciones actuales -definitivamente muy importantes- no tienen el peso que est谩 teniendo el COVID-19 porque, en general, se dan en lo que algunos llaman capitalismos perif茅ricos. Es decir, en pa铆ses empobrecidos por el sistema global, en la gran mayor铆a de casos tropicales, sin ning煤n poder de decisi贸n a escala planetaria, habitualmente proveedores de materias primas con productos primarios muy mal pagados, donde la vida es dif铆cil. O, cabr铆a decir, donde la vida de la gente es casi un milagro. Como esas enormes masas poblacionales no les importan especialmente a los grandes centros decisorios del capitalismo (Estados Unidos y Canad谩, Europa Occidental, Jap贸n), esas enfermedades, o m谩s a煤n: esas epidemias -muy letales en muchos casos- suelen pasar inadvertidas para el discurso oficial. Recordemos que todo, absolutamente todo es siempre ideol贸gico. Por eso, las noticias que circulan por el mundo, la opini贸n p煤blica, el sentido com煤n, la visi贸n que las poblaciones tienen de las cosas y de s铆 mismas, son lo que los grandes tomadores de decisiones deciden. Y esos centros son pocos: la Casa Blanca en Washington, los financistas de Wall Street, el llamado complejo militar-industrial estadounidense, la city londinense, algunos grupos hegem贸nicos muy peque帽os y bastante invisibilizados, como el Grupo Bilderberg, o el Club de Par铆s. Por supuesto, retomando lo que escrib铆amos con Federico en 1845 en ese libro que nunca publicamos, 鈥淟a ideolog铆a alemana鈥, podr铆amos afirmar que 鈥淟a ideolog铆a dominante es siempre la ideolog铆a de la clase dominante鈥.

Entrevistadora: O sea que lo que la gran masa de poblaci贸n repite es lo que los poderes hegem贸nicos quieren que se repita.

Carlos Marx: As铆 es. Para graficarlo: acabo de ver casualmente una propaganda, un peque帽o video, no s茅 bien qu茅 cosa era鈥, algo de esto que se pone en las redes sociales, donde quien hablaba dec铆a: 鈥減or culpa de un chino que se comi贸 un murci茅lago, nos lleg贸 esta cat谩strofe鈥. Esas cosas crean opini贸n p煤blica; la ideolog铆a se transmite d铆a a d铆a, minuto a minuto, segundo a segundo por infinitos canales. Por eso todo esto de la pandemia actual, que indiscutiblemente existe y tiene un cierto grado de letalidad -no m谩s del 4%, seg煤n dicen los expertos-, presenta m谩s de alg煤n interrogante. Analicemos lo que dec铆amos reci茅n, por ejemplo: se ha hecho un ruido medi谩tico fenomenal porque este virus ataca a todo el mundo, ning煤n punto del planeta queda al margen. No es una enfermedad de la pobreza, como pasa con las reci茅n mencionadas, o con la diarrea, que se da en los lugares donde hay escasez de agua potable. Por cierto, las diarreas constituyen una de las m谩s importantes causas de morbi-mortalidad en las regiones empobrecidas del orbe, en lo que antes se llamaba Tercer Mundo, lo que ahora llaman el Sur global. O ni hablar del hambre. Muere infinitamente m谩s gente, diez veces m谩s al menos, por el hambre que por el coronavirus. Terrible, 驴verdad? Pero eso no es noticia. El capitalismo produce alrededor de un 50% m谩s de comida de la que necesitar铆a la poblaci贸n mundial para estar bien nutrida, pero los l铆mites del sistema hacen que el hambre siga siendo el peor flagelo de la humanidad. No s茅 c贸mo, despu茅s de conocer ese dato, puede decirse que el socialismo cient铆fico, que en su momento intentamos sistematizar org谩nicamente con Federico y con muchos m谩s camaradas en la acci贸n pol铆tica, ha perdido vigencia. 隆Por favor! 隆Qu茅 dislate! 隆Obsoleta tu abuelita! El capitalismo sigue siendo esa serpiente venenosa que enferma a la gente. No hay salida. Y tal como usted lo dice, mi amiga: la gente es obligada a repetir guiones preestablecidos, guiones que fijan empresas capitalistas. 驴Se entiende el porqu茅 de la frase citada de 鈥淟a ideolog铆a alemana鈥? Con la pandemia, al menos en este amplio sector que llamamos Occidente (Europa y el continente americano), la poblaci贸n fue llevada a un estado de p谩nico fabuloso. Cuando otros virus golpean en 脕frica, en Asia, los medios masivos de comunicaci贸n, que son todas empresas capitalistas basadas en la obtenci贸n de lucro, no dicen una palabra. Ahora que la pandemia lleg贸 a esos centros confortables, se pone el grito en el cielo. Sin dudas, hay ah铆 mucha hipocres铆a. Del hambre, obviamente, ni una palabra.

Entrevistadora: Hablando de ese sugestivo silencio: los logros en materia de salud p煤blica de Cuba, o de China, los invisibilizan. El socialismo es mala palabra.

Carlos Marx: 隆Por supuesto! El socialismo es mala palabra y 隆Marx es peor mala palabra a煤n! La guerra ideol贸gica, o dicho de otro modo: la lucha de clases, la interminable lucha de clases sigue presente, y al rojo vivo, como siempre. Si se dijo esa impresentable patra帽a de que la historia hab铆a terminado, con la ocasi贸n de la desintegraci贸n del bloque sovi茅tico socialista en Europa del Este para la 煤ltima d茅cada del siglo XX, todo vino a demostrar que eso no es as铆. El manejo medi谩tico que se le ha dado a la pandemia lo permite ver.

Entrevistadora: 驴De qu茅 manera?

Carlos Marx: Con esto que acaba de decir: no se menciona nada de Cuba, por ejemplo, de la solidaridad que brind贸 con sus brigadas de salud en numerosos pa铆ses del mundo, o del medicamento de su invenci贸n que ayud贸 a remediar en parte los efectos de la enfermedad: el Interfer贸n alfa 2B recombinante, o de la solidaridad expresada por China donando cantidad de equipos m茅dicos a diferentes zonas del planeta, mientras se atemoriza a la poblaci贸n presentando este Armaged贸n del coronavirus, ignorando que muere diariamente mucha m谩s gente de hambre o por falta de agua potable en el mundo producto del modo de producci贸n dominante: el capitalismo. O tambi茅n a trav茅s del manejo que se est谩 haciendo de las vacunas: tanto China (con su complejo socialismo de mercado) o Rusia (el que fuera el primer Estado obrero y campesino del mundo, que empez贸 a construir una alternativa socialista en la primera mitad del siglo XX) han producido vacunas tan efectivas como la del capitalismo occidental. 驴Sab铆a que la vacuna producida por Sinovac, de China, tiene una eficacia probada superior a todas las otras, que se ubica en el 97%? Pero de eso ni se habla. Ahora bien: retomando y enfatizando lo que empezaba a decir hace un momento: en todo esto de la expansi贸n del SARS CoV 2 hay mucho de hipocres铆a, y m谩s a煤n: hay elementos que abren inquietantes preguntas.

Entrevistadora: 驴A qu茅 se refiere, camarada?

Carlos Marx: Quiero aclarar muy enf谩ticamente que yo pretendo -siempre he pretendido y lo seguir茅 haciendo- hablar a partir de la seriedad que confiere el pensamiento cr铆tico, el pensamiento cient铆fico. No doy meras opiniones personales, no me llevo de habladur铆as, busco no tener visiones afiebradas, paranoicas o conspirativas de la dial茅ctica social, de la tremenda complejidad de la realidad humana. El Apocalipsis dej茅moslo para quien quiera creerlo鈥, y ojal谩 nadie lo quiera creer. Digo esto, y lo expreso muy enf谩ticamente, porque veo que existe una tendencia a desacreditar mucho del discurso pol铆tico-ideol贸gico revolucionario, del discurso cr铆tico, haci茅ndolo pasar por delirio. Sin dudas, hay discursos delirantes. No faltan, nunca han faltado en la historia; de hecho, las formulaciones sistematizadas de las religiones pueden tener algo de delirio. Y, de todos modos, se las acepta, incluso se las entroniza. 驴Qui茅n en su sano juicio podr铆a pensar que una mujer virgen conciba un hijo, y que a帽os despu茅s ese hijo, ya hecho un adulto, muera, resucite y salga volando hacia el cielo? Eso es delirante, 驴verdad?, pero se le acepta sin discutir. Es el fundamento m谩s preciado de la cosmovisi贸n cristina. Pues bien: pseudo explicaciones enfermizas ha habido siempre. Al d铆a de hoy tampoco faltan: es as铆 como aparecen pseudo explicaciones acerca del movimiento hist贸rico, de las din谩micas sociales, a partir de supuestos grupos omnipoderosos que se manejar铆an en las sombras: los masones, los jud铆os, los Illuminati. Tambi茅n aparecen por all铆 creencias de alien铆genas presentes en el mundo, mandando mensajes cr铆pticos, construyendo pir谩mides y grandes templos鈥 Como vemos: delirios no faltan en la especie humana. Pero nada de eso explica las cosas. Con lo de la pandemia hay elementos que abren preguntas, dec铆a, porque no quedan claras algunas, o muchas, cuestiones. Y preguntar sobre eso creo que no es ser paranoico, delirante. Es buscar conocer el meollo de las cosas.

Entrevistadora: Preguntas, por ejemplo, como el origen del virus.

Carlos Marx: S铆, y no solo el origen. Eso, podr铆amos decir, qued贸 oficialmente saldado: el ataque humano sobre la naturaleza podr铆a estar en su g茅nesis. Lo llamativo es la forma en que aparece, el momento en que surge, las circunstancias que rodean su desarrollo, y posteriormente, el tema de sus vacunas. Como usted misma lo dijo al inicio, camarada: podr铆amos estar ante un parteaguas de la historia.

Entrevistadora: Y eso 驴a d贸nde nos lleva?

Carlos Marx: Lamentablemente, a una post pandemia que puede ser terriblemente nefasta para la gran masa humana trabajadora, para los pobres del mundo, para toda la gente empobrecida, que vive mal y que, tengo entendido, ahora representa el 85% de la poblaci贸n mundial. 驴Recuerda lo que estaba pasando el segundo semestre del a帽o 2019? Protestas por doquier, protestas contra ese capitalismo salvaje que desde hace varias d茅cadas se ha ense帽oreado, llamado neoliberalismo, empobreciendo m谩s a煤n a los ya hist贸ricamente pobres. Protestas espont谩neas, viscerales, fant谩sticas, en muchos pa铆ses: en Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Hait铆, chalecos amarillos en Francia, movilizaciones en Italia, en Alemania, gigantescas movilizaciones en Egipto, El L铆bano, Irak. Las poblaciones, cada vez m谩s golpeadas por esos planes de ajuste estructural que implementan los organismos crediticios como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, es decir: sojuzgadas hasta la m茅dula por el capitalismo, se tomaron las calles, expresaron su furia, su descontento. M谩s a煤n: expresaron su hambre, su empobrecimiento. 驴Y qu茅 pas贸 unos meses despu茅s? Aparece la monumental pandemia producida por este desconocido bichito. 隆Qu茅 coincidencia!, 驴verdad? Por eso dec铆a hace un momento que no hay que llevarse por un pensamiento esot茅rico, viendo fantasmas por todos lados; pensamiento m谩gico-animista, en definitiva, como el de las creencias religiosas. No hay que ser paranoicos, por supuesto. Pero no puede menos que pensarse en c贸mo se va moviendo el mundo; y lo sucedido obliga a abrirse muy cr铆ticamente estas preguntas. Aunque no se pueda establecer una relaci贸n causal directa, mec谩nica incluso, entre protestas y silenciamiento posterior, todo esto es llamativo. Sabemos que siempre ha sido as铆, y en el mundo del siglo XX, y m谩s a煤n del XXI, peque帽os grupos super poderosos, a puertas cerradas deciden los destinos de la humanidad, ahora que la sociedad planetaria pas贸 a ser, tal como se dice en la actualidad, una aldea global, sumamente interconectada, con sat茅lites geoestacionarios que controlan palmo a palmo cada movimiento, con tecnolog铆as de inteligencia artificial que se adelantan al ser humano de carne y hueso a cada instante.

Entrevistadora: Usted dir铆a entonces, camarada Marx, que esto 驴estuvo preparado?

Carlos Marx: En realidad es imposible decirlo. M谩s a煤n: ser铆a muy aventurado afirmarlo. Y si lo dejamos as铆 nom谩s, eso no deja de tener un talante paranoico, viendo visiones y fantasmas donde no los hay. Por supuesto, sin que se pueda demostrar fehacientemente una afirmaci贸n de ese calibre, se corre el riesgo de poder ser denostado como conspiracionista si no profundizamos el an谩lisis. Sucede, sin embargo, que no hay muchos elementos para poder profundizar como es debido ese an谩lisis cr铆tico. Ha habido, sigue habiendo, y por lo que se ve, seguir谩 habiendo una confusi贸n enorme en torno a esta enfermedad. Circulan infinidad de noticias, comentarios, opiniones, visiones encontradas; hay exageraciones, informaciones contradictorias, y un sinn煤mero de elementos que tornan dif铆cil echar luz. Que en el mundo hay grupos de poder muy reducido que manejan las cosas, es innegable. Los pa铆ses empobrecidos del Sur no deciden nada. Y de las pocas potencias capitalistas, son reducid铆simos n煤cleos los que fijan la marcha de las cosas. Por eso apuntaba que no deja de ser curioso -y ah铆 lo dejo, no saco ninguna conclusi贸n- que despu茅s de protestas que hicieron arder medio mundo, aunque sin un proyecto pol铆tico revolucionario claro que las condujera, venga este silenciamiento, medidas de aislamiento, obligado distanciamiento social, cuarentenas, toques de queda, militarizaci贸n de la vida cotidiana. 驴Un ensayo de lo que vendr谩? Tal vez. Lo cierto es que ahora se dice que la pandemia est谩 lejos de terminar, y que llegar谩n nuevas y m谩s terribles pandemias.

Entrevistadora: 驴Qui茅n se beneficia de todo esto?

Carlos Marx: Voil脿, mi querida amiga: 隆esa es la cuesti贸n! Cui bono?, cui prodest? 驴Qui茅n sale beneficiado? No termina de estar claro. La gran mayor铆a, la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n mundial, seguro que no. 驴Las empresas capitalistas? Bueno鈥, no todas. Muchas peque帽as y medianas empresas, de distintos rubros, tanto de fabricantes como de comerciantes en diferentes pa铆ses, tampoco. De hecho se ha producido una enorme cantidad de quiebras, cierres temporales o definitivos, una verdadera debacle. Incluso grandes negocios como el del petr贸leo, est谩n a la baja. No est谩n por quebrar las grandes compa帽铆as petroleras, pero todo augura que no es el gran negocio del futuro; la utilizaci贸n de nuevas fuentes energ茅ticas, visto que quemar recursos no renovables como el petr贸leo o el carb贸n es altamente perjudicial para la salud del planeta, y por ende para la de los seres humanos, ya es un hecho. En un futuro no muy lejano, las nuevas energ铆as llamadas limpias reemplazar谩n al petr贸leo. Por tanto, ese rubro del capitalismo no seguir谩 expandi茅ndose. Pero otras ramas comerciales s铆 se han beneficiado de todo esto. Por lo pronto, toda la parafernalia de las nuevas tecnolog铆as llamadas digitales, todo aquello que tiene que ver con la inform谩tica y las telecomunicaciones, el internet, esa fabulosa red de redes comunicacionales que va teji茅ndose sobre todo el globo, definitivamente est谩n haciendo su agosto. 隆Y vaya que lo est谩n haciendo! Hoy d铆a, debido a esos confinamientos obligados, al trabajo realizado desde el hogar -en los casos que es posible-, al uso cada vez m谩s generalizado de estos dispositivos que permiten comunicarse con todo el mundo sin moverse de la casa, las empresas ligadas a todos estos rubros vieron aumentar sus ganancias en forma exponencial.

Entrevistadora: Y tambi茅n las industrias farmac茅uticas.

Carlos Marx: Por supuesto. Y la gran banca. Los cr茅ditos que debieron tomar todos los gobiernos de los Estados aut贸nomos para afrontar la crisis econ贸mica generada por la paralizaci贸n de actividades debido a la pandemia, los contraen con los organismos crediticios que antes mencionaba: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, casualmente sitos en la, hoy por hoy, potencia capitalista dominante: Estados Unidos de Am茅rica. Pero no olvidar que esos organismos son los brazos ejecutores de los grandes bancos privados, de los monumentales megacapitales que manejan las finanzas globales. En otros t茅rminos, hoy d铆a la gran mayor铆a de seres humanos tiene una deuda con esa banca. Indirectamente, claro, pero deuda al fin. 驴Qui茅n paga esa deuda? La clase trabajadora mundial. 驴Qui茅n se beneficia? Los banqueros. Y, tal como usted lo se帽alaba, se beneficia tambi茅n la gran industria farmac茅utica, esos pocos oligopolios que manejan la salud mundial. Todo lo cual hace pensar en que s铆 hay gente que saca provecho de la crisis. 驴Qui茅n la gener贸? Insisto: no es posible buscar un responsable. No tenemos todos los elementos para terminar de armar el rompecabezas. Pero todo el proceso vivido abre razonables dudas. 驴Se sab铆a que todo esto iba a suceder? O, al menos, 驴hubo quien s铆 sab铆a de todo esto? Por supuesto, la poblaci贸n mundial, la gran masa de gente que vive de su trabajo, el obrero industrial, el obrero agr铆cola, el peque帽o campesino, el ama de casa, el asalariado en el campo de los servicios, los subocupados -que cada vez son m谩s y m谩s en este capitalismo robotizado- esa gente no pod铆a saber nada. Simplemente sufre los efectos de la crisis.

Entrevistadora: 驴Crisis sanitaria o crisis econ贸mica?

Carlos Marx: Ambas cosas. El capitalismo, como sistema, est谩 trabado. Lo que ya ve铆amos en la d茅cada de los 50 o 60 del siglo XIX, cuando est谩bamos preparando El Capital -del que, lamentablemente, pude publicar solo el primer tomo, dej谩ndole el trabajo de terminarlo al pobre Federico-, lo que ya en ese entonces era evidente, ahora se agudiz贸. Las crisis son tremendamente m谩s complejas, m谩s da帽inas hoy, dado que la econom铆a est谩 totalmente globalizada. El mundo capitalista estaba en crisis -productiva y burs谩til- para fines del 2019. La crisis sanitaria del 2020, o si queremos decirlo de otro modo: la aparici贸n de la pandemia en el escenario mundial, hizo pasar desapercibida la otra crisis. Pero no hay que olvidarlo nunca: el sistema capitalista no ofrece salidas a la humanidad. En s铆 mismo, como lo hemos dicho tantas veces, no puede solucionar los hist贸ricos problemas de la humanidad, porque no est谩 para eso. Es un modo de producci贸n basado en la propiedad privada de los medios de producci贸n, por lo que hay una clase propietaria de los mismos que no ceder谩 su situaci贸n de privilegio alegremente. Por el contrario, har谩 lo imposible por perpetuarse. La lucha de clases est谩, y el capitalismo no puede terminar con eso. Por ello la salida, la 煤nica salida es, como dije una vez en un mensaje dirigido a la Liga de los Comunistas, all谩 por 1850: 鈥淣o se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva鈥. Quiero decir: la crisis econ贸mica sist茅mica se articula perfectamente con esta crisis de salud. Y all铆 viene lo llamativo: surge justo cuando el mundo entraba en hervor, con todas las manifestaciones que se ven铆an dando. Adem谩s, la enfermedad no es tan letal como otras, por lo que no deja de ser tambi茅n llamativo -y no digo m谩s que eso: 鈥渓lamativo鈥, para no caer en pseudo teor铆as conspirativas-, no deja de llamar la atenci贸n el estruendo, tremendo estruendo medi谩tico que se hace de todo esto, asustando, mandando a la casa a la gente, oblig谩ndola a silenciarse. 驴D贸nde fueron a parar entonces las luchas sindicales? Pareciera que eso ya sali贸 totalmente del mapa de posibilidades humanas. Lucha sindical de verdad, me refiero; no esa parodia que terminaron siendo los actuales sindicatos, que parecen m谩s bien clubes sociales.

Entrevistadora: Camarada Marx, 驴y qu茅 puede decirnos de las vacunas?

Carlos Marx: Otro aspecto altamente significativo, oscuro, manipulado hasta el hartazgo. Hay investigadores sociales inspirados en el socialismo cient铆fico que dicen que all铆 hay gato encerrado. Repito lo manifestado reci茅n: no puede afirmarse nada en forma categ贸rica en este campo con los insumos de que disponemos. Yo, al menos, no estoy en condiciones de presentar ninguna verdad definitiva. Sin embargo, usted lo ve, van quedando dudas y m谩s dudas. hace tiempo que ciertos grupos ya hablaban de vacunas que servir铆an para controlar poblaciones enteras. La vacunaci贸n, sin dudas, constituye un avance espectacular de las ciencias modernas para beneficiar la calidad de vida de la poblaci贸n. Las vacunas, como agentes preventivos, son sensacionales: salvan vidas. Pero tambi茅n -y esto no es ciencia-ficci贸n- pueden servir para inocular cualquier cosa. No estoy diciendo que eso vaya a ocurrir con las vacunaciones masivas, a escala planetaria, que ahora se vienen. No. Pero quedan las dudas: 驴c贸mo es posible que ya se supiera, ni bien empez贸 la pandemia en los inicios del a帽o 2020, que la 煤nica salida era una vacunaci贸n universal, y que para ese entonces ya se hablara de doce a dieciocho meses para obtenerla? Llamativo, camarada periodista, 隆altamente llamativo! Una vacuna, hecha con todas las de la ley, necesita entre diez y quince a帽os para salir al mercado. Se siguen as铆 los m谩s estrictos protocolos de seguridad biom茅dica. Ahora, aunque parezca mentira, con unos muy pocos meses de investigaci贸n, sin seguir todos los pasos correctos, aparecen estas supuestas panaceas, que ser谩n comercializadas para toda la humanidad. 驴Negocio prefabricado? Bueno鈥, abre dudas, 驴verdad? Nadie sabe de los efectos secundarios a mediano y largo plazo; nadie sabe las consecuencias que podr谩n darse en el futuro. Sucede como con los alimentos transg茅nicos: se est谩 jugando con fuego.

Entrevistadora: Las grandes empresas farmac茅uticas est谩n muy cuestionadas, por cierto.

Carlos Marx: 隆C贸mo no iban a estarlo, si se manejan con repulsivos criterios mafiosos! Es m谩s que sabido que estos pocos oligopolios capitalistas, adem谩s de producir medicamentos, est谩n vinculados igualmente con la producci贸n de armas qu铆micas y bacteriol贸gicas. Un tanto pat茅tico, 驴no le parece? Fabrican por igual cosas para la vida como cosas para la muerte. No olvidar nunca el napalm, o el agente naranja, o los gases t贸xicos, el 谩ntrax, esos productos que mataron millones de personas en el mundo. Adem谩s, en relaci贸n a esas supuestas cosas para la vida que elaboran, hay que abrir miradas cr铆ticas, escudri帽ar en profundidad qu茅 se juega realmente ah铆. Del medicamento cubano para paliar los efectos del COVID-19, el Interfer贸n que antes cit谩bamos, no se dijo una palabra en la prensa capitalista. Igualmente, de las vacunas rusa y china se habla poco, m谩s bien se las demoniza. Pero s铆 se habla de las vacunas de estos grandes laboratorios capitalistas, en la cresta de la ola medi谩tica hoy d铆a: Pfizer, AstraZeneca, Moderna. La gran industria farmac茅utica no es bondadosa, piadosa, solidaria: es un negocio capitalista, y como tal, lo 煤nico que le interesa es la ganancia. Se pueden producir y vender cosas nocivas, si eso genera dinero. Es monstruoso, pero es as铆. 隆Eso es el capitalismo! Le cuento que una reciente investigaci贸n realizada en Francia revel贸 que el 50% de los medicamentos disponibles son in煤tiles, innecesarios, placebos vendidos como efectivos enga帽ando as铆 al p煤blico consumidor, el 20% son mal tolerados por quienes lo reciben, y el 5% resultan peligrosos.

Entrevistadora: A la poblaci贸n mundial, de todos modos, no le quedan muchas m谩s alternativas: se nos ha asustado enormemente con la pandemia. De hecho, hay muertos; eso es un hecho. Y la pr茅dica medi谩tica bombardea de continuo con la necesidad de la inmunizaci贸n. 隆Ha que ponerse la vacuna!, es la directiva obligada.

Carlos Marx: 隆Por supuesto que hay muertos! Eso nadie lo niega. Si bien es cierto que su tasa de letalidad es baja, mucho m谩s baja que otras afecciones, el COVID-19 produce muertes. Por tanto ser铆a un desprop贸sito, una locura no tomarse en serio la afecci贸n. De todos modos, creo que es imperativo abrirse estas preguntas cr铆ticas, equilibradas, innegablemente necesarias. 驴Por qu茅 este revuelo universal con este nuevo virus? No es la peste bub贸nica, que mat贸 a un tercio de la poblaci贸n europea en el siglo XIV. El distanciamiento social, la sospecha continua con el otro -驴estar谩 infectado?: 隆cuidado!, 隆puede ser peligroso!-, el quedarse en casa, la semi militarizaci贸n de la vida cotidiana, todo eso en realidad no augura un mundo de libertades, y mucho menos de cr铆ticas hacia el sistema opresor. Se podr铆a pensar en una muy bien orquestada estrategia de control social. Se ha instalado la sospecha respecto al otro como mecanismo de relacionamiento social. Eso no augura buenas noticias. No lo s茅, no afirmo categ贸ricamente nada: solo me hago estas preguntas. 驴Podr铆a entenderse todo esto como un triunfo de la clase capitalista global sobre la gran masa trabajadora? Es razonable plante谩rselo. Perm铆tame decirle que el concepto de vacuna, es decir: microorganismos atenuados o muertos que son introducidos en el organismo de un ser humano buscando provocar la fabricaci贸n de anticuerpos- no es aplicable a esto que ahora se comercializa como 鈥渧acunas鈥 producidas por las empresas Pfizer-BioNTech o Moderna. En realidad, se est谩 utilizando de manera inapropiada el t茅rmino 鈥渧acuna鈥, ocultando as铆 la verdadera naturaleza de lo que se va a suministrar, utilizando una palabra que genera confianza en la poblaci贸n. Hasta donde yo s茅 -e insisto: no soy un experto en el tema, pero me gu铆o por lo que puedo haber investigado, tal como hice con la econom铆a pol铆tica cuando empec茅 a estudiar los cl谩sicos ingleses- veo que se trata de la inoculaci贸n de 谩cidos ribonucleicos mensajeros (ARNm), los cuales provocan la fabricaci贸n de la 鈥渆spiga鈥 del virus por nuestras propias c茅lulas, con lo que se lograr铆a la posterior generaci贸n de anticuerpos. Estamos ante un experimento de transg茅nesis humana a gran escala, 煤nico, verdaderamente preocupante. Y, a decir verdad, aunque esto no lo dice para nada la corporaci贸n medi谩tica capitalista, no se conocen las consecuencias del experimento. O, si se conocen, son secretos muy bien guardados. Las f贸rmulas que utilizan estas casas comerciales son secretas y confidenciales, ampar谩ndose legalmente en derechos de propiedad. Claro que -y ah铆 est谩 lo pat茅tico- podr铆a haber consecuencias muy graves, quiz谩 con la fertilidad humana, y en relaci贸n al sistema inmunol贸gico.

Entrevistadora: 驴Recomendar铆a no vacunarse entonces?

Carlos Marx: Yo no recomiendo nada en particular, mi querida compa帽era. Solo llamo a problematizar el fen贸meno, a estudiarlo m谩s en detalle, a profundizar los an谩lisis. Solo as铆 podremos actuar luego. En realidad, est谩 muy dif铆cil saber qu茅 hacer. Si estamos ante una estrategia de control social a escala planetaria, parece que el campo popular no sale muy favorecido de todo esto.

Entrevistadora: 驴No es posible confiar en lo que nos dice la OMS, la Organizaci贸n Mundial de la Salud entonces?

Carlos Marx: Para ser franco, creo que esas instancias supra nacionales no son en absoluto confiables. En todo caso la ONU, durante la Guerra Fr铆a, aunque no serv铆a para mucho, al menos era la caja de resonancia donde las dos grandes superpotencias med铆an fuerzas. Hoy, con un mundo distinto, la Organizaci贸n de Naciones Unidas es casi decorativa. O peor: termina siendo un instrumento del capital, juega para la clase capitalista mundial. Por ejemplo, la OMS recibe el 90% de sus fondos de grandes empresas farmac茅uticas y de donaciones de mecenas multimillonarios, como la Fundaci贸n Belinda y Bill Gates. La misma gente que vende sus productos -parece que Gates, el fundador de Microsoft, est谩 鈥渆specialmente鈥 interesado en el desarrollo de esas vacunas. 驴Por qu茅 tanto inter茅s, tanta bondad?- esa gente financia a un organismo que deber铆a ser descentralizado, aut贸nomo. F铆jese esto, por ejemplo: en 1978, en Alma Ata, la capital del por aquel entonces Rep煤blica Socialista Sovi茅tica de Kazajst谩n, se realiz贸 una reuni贸n de todos los ministros de salud del mundo y se fij贸 la atenci贸n primaria como camino para lograr la plena salud de toda la poblaci贸n mundial. Claro que鈥 la atenci贸n primaria, que es, en definitiva, prevenci贸n, no es negocio para esas grandes empresas que lucran con la salud. Por tanto, solo muy pocos pa铆ses, Cuba por ejemplo, siguieron esa v铆a. Valga decir que ese pa铆s caribe帽o, socialista por cierto, tuvo apenas 130 fallecidos por el SARS CoV 2, en tanto en sus vecinos, capitalistas todos, los muertos se cuentan por miles. Lo 煤nico que se hace en el campo de la salud en la inmensa mayor铆a de pa铆ses, es una pr谩ctica puramente curativa, basada en el consumo interminable de medicamentos. Es pat茅tico: la consigna de la seccional americana de la OMS, es decir la OPS -Oficina Panamericana de la Salud- es Pro salute novi mundi, en lat铆n: 鈥減or la salud del nuevo mundo鈥. Pero, 驴qu茅 salud?, si estas oficinas terminan avalando lo que les dicen quienes les financian.

Entrevistadora: Para ir concluyendo, estimado camarada Marx: 驴qu茅 hacer entonces?

Carlos Marx: Realmente es una pregunta dif铆cil de responder. Muy dif铆cil, quiz谩 la m谩s dif铆cil que me hayan planteado nunca. Lo que vemos es que cuando termine la pandemia, si es que alguna vez termina, el mundo se habr谩 recompuesto. Quiz谩 en el plano de las potencias de los Estados-naci贸n, Estados Unidos de Am茅rica vaya perdiendo hegemon铆a, y China -en alianza con la actual Rusia, ahora pa铆s capitalista con unas fuerzas armadas impresionantes capaces de derrotar a Washington- termine siendo la locomotora que arrastre a los vagones. Pero en cuanto al gran campo popular, a la clase trabajadora mundial, no se ve mucha luz al final del t煤nel. No pretendo ser agorero, pero el mundo que se puede divisar, tal como est谩n las cosas hoy, no promete mayor justicia, mayor equidad. Por lo tanto, para la gran masa despose铆da del planeta, es evidente que la lucha sigue. Las injusticias y la explotaci贸n contin煤an, por lo que tambi茅n contin煤an las luchas, aunque hoy se quiere engatusar a la gran masa humana con estos oropeles del consumismo, un tel茅fono celular de moda, por ejemplo, o el narc贸tico del deporte profesional que emboba por la televisi贸n. Aunque parezca perimido decirlo en la actualidad, entiendo que lo expresado en 1848 sigue siendo total y absolutamente v谩lido: 鈥淟os trabajadores no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. Por lo tanto: trabajadores de todos los pa铆ses, un铆os鈥.

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Tomado de Rebeli贸n




Fuente: Grupotortuga.com