March 14, 2021
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
386 puntos de vista


Concienzudo, extenso e impecable an谩lisis que explica, paso a paso, y desde la teor铆a marxista, c贸mo el mantenimiento de pr谩cticas parciales de la propia teor铆a devino en pr谩cticas capitalistas que llevaron a la cat谩strofe producida en 1989 con la ca铆da a plomo de la URSS.

Un texto que invita a la reflexi贸n sobre los estados socialistas actuales y el rechazo intestino de los pa铆ses del bloque a la mera menci贸n del socialismo como alternativa.

Por 煤ltimo mencionar que el autor coincide con las conclusiones de Marx que lo llevaron a la Alianza Socialista con Mihail Bakunin: la superaci贸n del capital y el sistema de clases solo es posible si se da una doble abolici贸n, la del Estado, garante del sistema establecido, y el salario, mecanismo de sustracci贸n de la riqueza (ep铆grafe II-punto 3, ep铆grafe III-punto 2).
Hay esperanza entre las filas comunistas cuando se alejan de los pol铆ticos, se sientan a pensar y se ponen a actuar.
Salud! PHkl/tctca
Fuente – Marx y la abolici贸n del trabajo asalariado 鈥 Kaos en la red 5.3.2021

Teor铆a del Trabajo Asalariado I

1.- La relaci贸n econ贸mica espec铆fica entre trabajadores y capitalistas

La teor铆a de Marx ense帽a que la condici贸n estructural de la relaci贸n productiva entre el trabajador 鈥渓ibre鈥 (libre de coacci贸n y sumisi贸n personal) y la posici贸n del propietario de los medios de producci贸n bajo la forma productiva y social espec铆ficamente capitalista es una relaci贸n de producci贸n resultado de toda una larga etapa hist贸rica de luchas, robos, confiscaciones, estafas, deudas, etc. (acumulaci贸n originaria) para subordinar los trabajadores al capital, que se va gestando en el seno de la sociedad feudal. El capital, primero se monta formalmente en los modos existentes de trabajo y producci贸n en la Europa occidental y las va socavando; luego, poco a poco, se vuelve realmente dominante con su propia t茅cnica quedando el proceso de producci贸n/reproducci贸n social bajo el comando directo del capitalista. Se constituye as铆 el modo espec铆ficamente capitalista de producci贸n.

Que el trabajador sea libre significa que es propietario de su fuerza de trabajo, y lo es en tanto diferenciaci贸n de las formas de producci贸n anteriores conocidas, las de trabajo esclavo y trabajo servil. Bajo el capitalismo ya no existen aquellas formas de subordinaci贸n personal en las relaciones de producci贸n en las que el trabajador carece de entidad aut贸noma como sujeto de contrato, por tanto como ente de juridicidad. Si estas fueran las condiciones entonces no habr铆a posibilidad alguna de relaciones capitalistas. El capital exige la contraposici贸n de trabajadores que se presenten como due帽os de lo que venden, no fuera a suceder que alguien pudiera reclamar para s铆 la propiedad de aquellos e impidan la formalizaci贸n contractual.

Los trabajadores, entonces, se ven obligados a ofrecer sus capacidades productivas tambi茅n denominadas fuerza de trabajo (buscar empleo; ofrecer su trabajo) a las empresas para poder sostenerse como individuos. Como familia y como clase funciona la coacci贸n econ贸mica. A los trabajadores esta transacci贸n mercantil les interesa por necesidad: primero vender para comprar, esto es, vender el uso de su fuerza de trabajo (mercanc铆a), percibir un salario (dinero) para luego con 茅l adquirir los productos para su consumo (mercanc铆a), se trata de una circulaci贸n simple de mercanc铆as y dinero. El circuito es pues mercanc铆a-dinero-mercanc铆a (m-d-m). Esto se帽ala la segunda circunstancia: los trabajadores necesitan acceder a los valores de uso mercantiles sin los cuales no podr铆an subsistir ni ellos ni su familia.

El inter茅s de los empresarios capitalistas es s贸lo comprar para vender. Compran con dinero (en realidad invierten y reinvierten) medios de producci贸n y el uso de la fuerza de trabajo; re煤ne a ambos en el proceso de producci贸n mediante el cual obtiene una masa de mercanc铆as valorizadas que venden recuperando la inversi贸n acrecentada en un plus o excedente. El circuito es dinero-mercanc铆a-dinero (d-m-d + 螖d).

La forma particular del cambio, en definitiva, es entre trabajadores y capitalistas que son los sujetos reales, no entre trabajo y capital, relaci贸n que objetiva una diferenttia specifica respecto del trueque y del cambio entre mercanc铆a por dinero: en principio se trata de una relaci贸n monetaria o econ贸mica, o sea que no es de subordinaci贸n personal como en las formas hist贸ricas anteriores y, en segundo lugar el dinero bajo la forma del pago salarial adquiere el derecho de uso por parte de los empresarios sobre el trabajo vivo y la jornada laboral de los trabajadores.

2.- Condiciones generales del cambio trabajo asalariado/capital

El presupuesto fundamental de toda la relaci贸n de intercambio entre el trabajador asalariado y el empresario capitalista, consiste en la separaci贸n, escisi贸n, entre la propiedad de los medios de producci贸n y los trabajadores asalariados. Disociaci贸n, pues, entre condiciones objetivas y condiciones subjetivas de producci贸n. Ahora bien, dice Marx que 鈥淟a naturaleza no produce por una parte poseedores de dinero o de mercanc铆as y por otra personas que simplemente poseen sus propias fuerzas de trabajo. Esta relaci贸n en modo alguno pertenece al 谩mbito de la historia natural, ni tampoco es una relaci贸n social com煤n a todos los per铆odos hist贸ricos鈥. (K. Marx, El Capital, Siglo XXI Editores, Bs. As. I, 1, p. 206) La disociaci贸n entre propiedad de medios de producci贸n y trabajo se presenta como la ley necesaria del intercambio entre el capital y el trabajo. Constituye, pues, una relaci贸n espec铆fica, hist贸rica, de este modo de producci贸n. Entonces:

a) La relaci贸n entre capitalista y trabajador no es de subordinaci贸n personal. La relaci贸n subordinada del trabajador al capitalista no es coacci贸n de car谩cter extraecon贸mico como es el caso de los trabajos servil o esclavo de otras sociedades de clase.

b) La relaci贸n de subordinaci贸n es de car谩cter econ贸mico, surge de la asimetr铆a en la organizaci贸n social del trabajo: trabajadores no propietarios y propietarios no trabajadores. Esta es la base de la coacci贸n econ贸mica. Los trabajadores est谩n liberados de la propiedad de los medios de vida y de producci贸n y los capitalistas est谩n liberados de trabajar para mantenerse y vivir.

c) Se trata de una relaci贸n econ贸mica-laboral mediada por el dinero.

d) La relaci贸n es la de un intercambio que corresponde a la circulaci贸n simple de mercanc铆as: supuestamente cada uno de los tratantes obtiene un equivalente por lo que entrega; el trabajador recibe dinero bajo la forma de salario, el capitalista compra el derecho de usar la capacidad de trabajo de aquel.

e) La relaci贸n de subordinaci贸n del trabajador al capitalista la ejerce este por medio del trabajo objetivado, dinero, medios de producci贸n y medios de vida que constituyen su propiedad y de los cuales est谩 despojado aquel. Pero en lo inmediato el dominio del trabajador se realiza por el dinero como inversi贸n del capitalista y no en cuanto dinero mismo, es el dinero en funci贸n de capital y no de gasto.

3.- Los dos momentos de la relaci贸n trabajo asalariado y capital

Esta relaci贸n de cambio entre trabajador y capitalista se compone de dos momentos o procesos que deben determinarse de manera precisa: 1潞) momento formal; 2潞) momento real.

El momento formal y el momento real, que el capital y la econom铆a burguesa no distinguen, en realidad es s贸lo un tipo de cambio entre trabajadores y capitalistas en el cual el momento formal funciona como velo (opacidad) del momento real. El primer momento expresa la relaci贸n contractual: compra de la fuerza de trabajo (Mercado laboral); el segundo se refiere al trabajo en proceso, a la actividad misma de producci贸n y por este medio la transformaci贸n inmediata del trabajo vivo en generadora de excedente (plus), que es su objetivaci贸n como realizaci贸n del capital que produce m谩s capital por medio de la explotaci贸n econ贸mica de los trabajadores.

El momento formal constituye un todo con el momento real y se muestra como el 煤nico intercambio; el momento real entre trabajo vivo y trabajo objetivado queda subsumido en aquel como cumplimiento equitativo del contrato por parte del capital; funciona de este modo como un velo objetivo que la realidad inmediata de la transacci贸n muestra como transparente, sin se帽ales de enga帽o alguno o fraude, y sin muestras de opacidad, inequidad, ni de deformaci贸n.

4.- La especificidad de la relaci贸n en los pa铆ses socialistas

Pues bien, todas estas singularidades que caracterizan con precisi贸n la explotaci贸n de la fuerza de trabajo por el capital y por tanto la subordinaci贸n del trabajador a los capitalistas, si las analizamos con atenci贸n, son claramente similares a lo que esencialmente sucedi贸 con la clase trabajadora en la URSS. Se estructur贸 y subsisti贸 la separaci贸n entre las condiciones subjetivas y objetivas bajo una nueva modalidad: la de la concentraci贸n de las condiciones objetivas, no s贸lo en un polo, sino en un 煤nico propietario (PCUS-Estado), que repet铆an su condici贸n de capital aunque ya no hubiera capitalistas; podr铆a pensarse en que el proceso de colectivizaci贸n del agro (d茅cada del 30) desmentir铆a esto, pero sin embargo este proceso no fue otra cosa que una gigantesca y acelerada expropiaci贸n del campesinado ruso, lo que dio lugar a que formalmente existiera la propiedad cooperativa, pero realmente estaba atada y subordinada a la direcci贸n y los planes del partido-Estado. Y fue esta peculiar forma social de producci贸n la que constituir铆a la base de los acontecimientos hist贸rico-pol铆ticos de la d茅cada del 90 en la URSS y en los pa铆ses europeos socialistas.

Esta monopolizaci贸n de los medios de producci贸n en el Estado-PCUS como 煤nico capitalista en un polo, determin贸 la continuaci贸n de la expropiaci贸n de los trabajadores y el mantenimiento de la relaci贸n de trabajo asalariada como el otro polo de una contraposici贸n antag贸nica. Este tipo de construcci贸n socialista actu贸 y act煤a como paradigma en los procesos de tr谩nsito al socialismo, que en lugar de desembocar en una nueva sociedad lo que hace es recrear las condiciones burguesas de producci贸n y alentar el surgimiento de una clase burguesa. Es una incongruencia descomunal; pero 隆all铆 est谩! Es una verdad de hecho incuestionable. Entonces 驴Qu茅 se desprende de lo anterior? Pues la importancia fundamental del trabajo asalariado como sost茅n del capital y de la sociedad burguesas y que su supresi贸n o abolici贸n concluir铆a inexorablemente en el desmoronamiento de las relaciones de producci贸n y propiedad burguesas, ergo, mantener el trabajo asalariado es mantener las condiciones estructurales burguesas de producci贸n, circulaci贸n y distribuci贸n. Abolir el trabajo asalariado es la clave de superaci贸n del capital. Esta es la teor铆a de Marx, asequible a quien quiera comprobarla mediante su estudio minucioso y su asimilaci贸n concienzuda.

La forma fundamental del trabajo burgu茅s es la del trabajo asalariado porque genera plusvalor. Sin trabajo asalariado no hay modo burgu茅s (capitalista) de producci贸n. Abolir el trabajo asalariado es la clave de superaci贸n del capital y de toda relaci贸n burguesa en la sociedad.

Teor铆a del Trabajo Asalariado II

1.- Socialismo: relaciones de producci贸n y modo de producci贸n

驴Qu茅 consecuencias de notable alcance, te贸ricas y pol铆ticas dej贸, entre otras muchas, la Revoluci贸n Rusa de octubre para la pr谩ctica de la construcci贸n del socialismo? No se puede negar el impacto hist贸rico鈥恗undial anti鈥恇urgu茅s que produjo. Y en particular el que provocara un estremecedor cambio en la sociedad rusa al eliminar la propiedad privada de los medios de producci贸n de manos de los terratenientes y de la burgues铆a. 驴Qui茅n o qui茅nes se apropiaron de esos medios de producci贸n para que continuaran siendo utilizados en el proceso de producci贸n? Pues, pasaron a constituir propiedad del Estado Sovi茅tico, administrado este por el PCUS; de este modo el Partido鈥怑stado se erigi贸 en propietario en nombre y representaci贸n de la clase proletaria y de su dictadura (Len铆n dixit). Desapareci贸, pues, la clase propietaria burguesa que en sus miles y miles (quiz谩s millones) de empresas tomaba sus decisiones de inversi贸n, empleo y producci贸n de acuerdo con su inter茅s individual por las ganancias.

Consumada la desaparici贸n, las miles y miles de decisiones diseminadas en el cuerpo burgu茅s, qued贸 concentrada en una sola decisi贸n y direcci贸n: la planeaci贸n y el dise帽o centralizado en los 贸rganos estatales y partidario, gestionados por millones de empleados (afiliados al Partido), quienes a su vez ten铆an voz de mando sobre la clase trabajadora propiamente dicha. En consecuencia los medios de producci贸n no eran propiedad de los trabajadores, eran una propiedad ajena (del Partido鈥怑stado), que se le enfrentaban como capital, no privado, sino estatal, pero capital de todos modos; y la divisi贸n del trabajo tambi茅n se manten铆a: trabajo de direcci贸n y administraci贸n de los empleados que pose铆an las empresas con responsabilidades de gesti贸n (trabajo directivo y administrativo), separado del trabajo manual de todo tipo y rama concentrado en la clase trabajadora.

Hab铆an cambiado innegablemente las relaciones de producci贸n pero no el modo de producci贸n. Cambiaron las relaciones de producci贸n capitalistas privadas, por las relaciones de producci贸n capitalistas estatales, pero el modo de explotaci贸n del trabajo por el capital mediado por el salario no solo permaneci贸 sino que se expandi贸. La econom铆a de la URSS pose铆a el modo de producci贸n y explotaci贸n del capital sin capitalistas privados bajo una nueva (in茅dita) relaci贸n de producci贸n. Al igual que en la sociedad del capital, en la URSS el capital (estatal) no se apropiaba del trabajador sino de su trabajo, no inmediatamente sino por intermedio del pago monetario (salario).

驴Qu茅 fue entonces lo que, finalmente, se construy贸 en la URSS como estructura socio鈥恊con贸mica? No otra cosa que un sistema cuya naturaleza y caracter铆sticas pueden ser resumidas del modo siguiente:

1潞) Producci贸n de mercanc铆as; producci贸n de valor y de plusvalor. La reiteraci贸n continua era una reproducci贸n de todo el proceso anterior: por tanto unidad de los procesos de producci贸n y de circulaci贸n que constitu铆an el ciclo global del capital estatal.

2潞) El resultado constante del proceso era el de producci贸n-reproducci贸n de masas de mercanc铆as estatal鈥恈apitalistas, cuya estructura de valor consist铆a en: valor de los medios de producci贸n + valor de la fuerza de trabajo + Plusvalor, exactamente igual que bajo el capitalismo privado.

3潞) Todo el proceso econ贸mico era producci贸n鈥恟eproducci贸n constante de un excedente de valor.

4潞) Las relaciones en todo el proceso entre trabajo, valor y producto, eran las siguientes: i) trabajo-plustrabajo; ii) valor-plusvalor; iii) producto-plusproducto. En todo, repetimos, estructuralmente id茅ntico al capitalismo.

5潞) Toda la estructura econ贸mica en su proceso ininterrumpido conclu铆a en que la clase trabajadora rusa reprodujera la masa de mercanc铆as y los medios de producci贸n como capital estatal y que el propio sistema reprodujera a la clase trabajadora como clase asalariada, por tanto como vendedora permanente de su fuerza de trabajo al Estado. Los trabajadores nunca dejaban de ser 隆trabajadores asalariados!

6潞) El proceso social produc铆a y reproduc铆a al Partido como propietario de los medios de producci贸n, a la nomenklatura como poseedora-administradora de los mismos y a la clase trabajadora como no鈥恜ropietaria.

7潞) El mecanismo socio鈥恊con贸mico creado era m谩s que s贸lo un proceso t茅cnico de producci贸n鈥恟eproducci贸n de mercanc铆as valorizadas: era reproducci贸n de la relaci贸n social productiva en general, esto es, aparato de reproducci贸n que absorb铆a trabajo no pagado y por este medio transformaba los medios de producci贸n en medios de generaci贸n鈥恆bsorci贸n de trabajo impago (excedente).

8潞) Se manten铆a constantemente las relaciones de distribuci贸n que le exig铆a su estructura asim茅trica b谩sica asentada en la no鈥恜ropiedad de los trabajadores de los Mp y en la propiedad estatal: el valor del producto se distribu铆a como capital por un lado y por el otro los r茅ditos o ingresos como salarios y rentabilidad de las empresas estatales (excedente o plusvalor).

9潞) Todo el sistema, en definitiva, produc铆a y reproduc铆a, la separaci贸n siempre creciente, entre las condiciones objetivas del trabajo (medios de producci贸n) y las condiciones subjetivas (fuerza de trabajo), transformando inevitablemente a las primeras en capital, y a las segundas en elemento de inversi贸n dineraria que no era sino una forma monetaria del capital estatal.

10潞) El proceso estatal鈥恈apitalista de la URSS produc铆a y reproduc铆a esa relaci贸n capitalista misma: en un polo el Partido como propietario capitalista efectivo y en el otro polo, la clase trabajadora como asalariada. El Estado se constituy贸 en el capitalista supremo.

En tanto esta inmensa estructura socio鈥恊con贸mica se mantuviera y se reprodujera (隆tal como se manten铆a y reproduc铆a!) en tales t茅rminos, no s贸lo no era socialismo lo que estaba en construcci贸n, sino que lo que hac铆a era ampliar el proceso de producci贸n del capital y del trabajo asalariado; lo que estaba en construcci贸n no era otra cosa que una variante capitalista de producci贸n鈥恟eproducci贸n. 驴Creaba acaso el trabajo asalariado en Rusia, el trabajo de la clase proletaria, propiedad para ella? No, exactamente igual que bajo el capitalismo privado, lo que creaba era capital, capital estatal, creaba un tipo de propiedad no burguesa que la explotaba y la manten铆a como clase asalariada.

La teor铆a de Marx demuestra irrefutablemente que la relaci贸n entre el trabajador como trabajador asalariado y los medios de producci贸n como capital determina el car谩cter fundamental del modo de producci贸n, de manera que los principales agentes de ese peculiar modo productivo que se construyera en Rusia, trabajadores y poseedores de medios de producci贸n en funciones de capitalista (nomenklatura de planificaci贸n y de administraci贸n), aparec铆an como personificaciones de la estructura socio鈥恊con贸mica como capital (estatal) y trabajo asalariado, siendo no otra cosa que encarnaciones de determinados caracteres sociales que el propio proceso social de producci贸n le imprim铆a a los individuos participantes de tal relaci贸n; era pues en estas condiciones totalmente inevitable que se produjera en la URSS lo que se produjo: la emergencia real de la relaci贸n capitalista privada que era asfixiada por el Partido鈥怑stado como propietario y por la burocracia etiquetada de servidores estatales del socialismo cuando solapadamente eran la proto鈥恇urgues铆a que exig铆a abrirse paso subvirtiendo una relaci贸n ficticia, formal, por lo que era en su sustancia.

Nada m谩s alejado, entonces, de lo que se pregonaba, sosten铆a, cre铆a y defend铆a desde las m谩s altas instancias de la dirigencia partidaria como socialismo; a su vez, el marxismo tambi茅n fue transformado: de teor铆a cr铆tica de lo real se convirti贸 en una burda ideolog铆a a鈥恈r铆tica, abstracta, justificadora, y fetich铆stica, exactamente con la misma funci贸n que tiene la ideolog铆a liberal bajo el dominio burgu茅s. 隆No pod铆a ser de otra manera! En la URSS cuajaba, se formaba, se desarrollaba una nomenklatura鈥恇urocr谩tica, que ocupaba el lugar y tarea de una proto鈥恇urgues铆a en funciones, era una figura capitalista embozada y al acecho dispuesta a dar el zarpazo 隆y as铆 sucedi贸! La URSS no hab铆a abolido las contradicciones de clase, estas estaban disfrazadas y etiquetadas como socialismo realmente existente, lo que no era sino el colmo sarc谩stico de un socialismo realmente inexistente.

Esto fue lo que se cre贸 en la URSS desde sus inicios, por lo que pretender que se pod铆an modificar pol铆ticas, cambiar dirigentes, flexibilizar mercados, dar m谩s libertad de decisi贸n a los administradores, etc., como ped铆an y obten铆an los economistas en pro de un socialismo de mercado, o bien radicalizar posiciones: menos autoritarismo partidario, desburocratizar el Estado, libertad de expresi贸n, mejoras en derechos individuales, suprimir dogmatismos, etc., exigencias todas de algunos pol铆ticos partidarios democr谩ticos y progresistas, no pod铆a constituir ninguna orientaci贸n hacia un cambio verdadero que concluyera en socialismo, pues tales reformas no hubieran ido al fondo mismo de la estructura vigente: el trabajo asalariado vigente y su no abolici贸n, o sea su perduraci贸n no su supresi贸n.

Hubiera sido necesaria una nueva revoluci贸n encabezada por los trabajadores para salir de ese capitalismo, cosa esta que no pod铆a materializarse porque los trabajadores viv铆an y sent铆an que eso era el comunismo y deseaban vehementemente tumbarlo, derrocarlo, y gozar del capitalismo occidental y sus bondades. No hab铆a clase trabajadora revolucionaria y cr铆tica, toda ella se opon铆a al sistema comunista bajo el que sufr铆an; revoluci贸n era igual a capitalismo occidental, su confort y consumo, para la masa de la poblaci贸n trabajadora.

2.- 驴Qu茅 es el modo de producci贸n capitalista?

Aunque parezca innecesario a muchos lectores, sin embargo, es preciso hacer una consideraci贸n cr铆tica de lo que puede parecer trivial: que el proceso de producci贸n es capitalista cuando:

1潞) la producci贸n de mercanc铆as, la producci贸n del PBI en tanto que mercanc铆a, ha adquirido la forma general del proceso de producci贸n.

2潞) cuando el dinero, forma metamorfoseada de la mercanc铆a, se cambia por la fuerza de trabajo (Ft) en tanto que mercanc铆a y que, en consecuencia, el trabajo es trabajo asalariado.

3潞) cuando, entonces, las condiciones objetivas, materia prima, materias auxiliares, herramientas, instalaciones, aparatos, maquinarias, etc. se concentran en pocas manos dejando de ser propiedad privada del trabajador individual y desde ese momento enfrentan al trabajador mismo como potencias aut贸nomas, o sea como no-propiedad de los trabajadores, como propiedad ajena, por lo tanto como capital. As铆 el capital por su forma se 鈥渃osifica鈥 en una relaci贸n determinada de enajenaci贸n socio-econ贸mica.

4潞) El trabajo como trabajo asalariado (condiciones subjetivas) y las condiciones objetivas del trabajo como capital, por tanto propiedad del capitalista, lo son como contraposici贸n antag贸nica: no pueden existir el uno sin el otro.

Por supuesto que no se nos escapa que el capitalismo ha tenido mutaciones durante el siglo XX, en especial luego de la segunda guerra mundial, y que han aparecido temas y problemas nuevos (ecolog铆a; feminismo; la cuesti贸n 茅tnica; etc.) que no puede ni podr谩 resolver, e importante es el ejemplo se帽alado por Nancy Fraser en relaci贸n a las 鈥condiciones de posibilidad de la reproducci贸n no mercantilizada鈥.

Ahora bien, es evidente que si se expropia a los capitalistas y los medios de producci贸n pasan a ser efectivamente propiedad de los trabajadores como trabajadores asociados y due帽os de tales medios de producci贸n de inmediato cesa el trabajo de ser asalariado y no se requiere abolici贸n alguna mediante una decisi贸n jur铆dico-pol铆tica; el proceso deja de ser proceso capitalista de producci贸n. Pero cuando esto no sucede, o sea, cuando se cumple s贸lo una parte de la expropiaci贸n (confiscaci贸n) y no la otra, o sea la apropiaci贸n de los medios de producci贸n por parte de los trabajadores (eliminaci贸n del trabajo asalariado), pero se los concentra en el Estado, lo que se hace es dar lugar a una variedad de explotaci贸n asalariada de la fuerza de trabajo por una modalidad nueva que adquieren los medios de producci贸n ahora como capital estatal: 隆no hay nueva sociedad, no hay socialismo! porque no hay modificaci贸n en el modo de producci贸n; en consecuencia la consigna te贸rico-pol铆tica de Marx revela toda su fuerza y esencia al no cumplirse la supresi贸n del trabajo asalariado que es la conditio sine qua non para construir la nueva sociedad.

驴Qu茅 ense帽anza puede y debe desprender la clase trabajadora mundial de la experiencia hist贸rica, extensiva a lo que a煤n hoy sucede en curso, China, Vietnam, Cuba, etc. abierta por la Revoluci贸n Rusa y la posterior construcci贸n social? Pues, como se puede deducir l贸gicamente: cualquier cambio en las relaciones de producci贸n de una sociedad, de una formaci贸n econ贸mico-social, no es de inmediato igual a cambio en el modo de producci贸n. 隆Ahora puede entenderse! Las relaciones de producci贸n ata帽en a las clases y sus vinculaciones mutuas en el proceso de producci贸n-reproducci贸n, el cambio de propietarios est谩 en la base de la modificaci贸n de las relaciones de producci贸n, pero, y he aqu铆 lo importante: estas pueden variar, modificarse, dentro del modo de producci贸n.

Lo anterior implica en consecuencia que el modo de producci贸n incluye s铆 necesariamente unas relaciones de producci贸n espec铆ficas, pero las relaciones de producci贸n no incluyen taxativamente s贸lo un modo de producci贸n; esto est谩 claramente ejemplificado con la URSS: hubo s铆 un cambio de las relaciones de producci贸n pero NO hubo cambio en el modo de producci贸n. Es lo que permite explicarse rigurosamente el acontecimiento hist贸rico-social de lo ocurrido en 1991: La URSS se desplaz贸 de un capitalismo estatal hacia un capitalismo privado porque no hab铆a cambiado jam谩s el modo de producci贸n del capital explotando el trabajo asalariado. De manera que 隆No fue un cambio desde el socialismo hacia el capitalismo! Fue una modificaci贸n dentro del capitalismo, de un tipo de capitalismo por otro.

Es esta una ense帽anza te贸rica y pol铆tica inconmensurable que la Revoluci贸n bolchevique y el proceso de construcci贸n de la nueva sociedad lega a los trabajadores, que al no ser asimilada cr铆ticamente desde la propia experiencia, lo hecho se acept贸 como de buena ley socialista y se extendi贸 a todas las revoluciones posteriores que incurrieron exactamente en el mismo principio de separar capital estatal (medios de producci贸n) y masa trabajadora no propietaria (fuerza de trabajo): no hay, no habr谩, supresi贸n definitiva del capitalismo sin abolir el trabajo asalariado; no hay socialismo sin que los trabajadores sean due帽os efectivos de los medios de producci贸n y se empe帽en en edificar no s贸lo una nueva econom铆a sino toda una nueva cultura y nuevos valores arrojando al basurero de la historia las relaciones de c谩lculo, mercantilizaci贸n y acumulaci贸n privada de la riqueza que impone el capital. Nos ense帽a lo que los movimientos pol铆ticos populares, los procesos revolucionarios antiburgueses llegados al poder, etc., deben hacer para no crear condiciones de una sociedad del capital con otra 鈥渄enominaci贸n鈥 que parece su opuesto pero que no muestra transformaci贸n a fondo en su car谩cter de nueva sociedad.

Pero adem谩s 驴d贸nde est谩 escrito, qui茅n demostr贸 o qui茅n estableci贸 de modo inapelable que hay s贸lo un camino para el cambio social? 驴Qui茅n, c贸mo y por qu茅 fij贸 que los trabajadores asociados no son aptos para hacerse cargo del todo social y del desarrollo de las fuerzas productivas? 隆Si ya lo son bajo las actuales relaciones capitalistas de producci贸n! No s贸lo son aptos porque lo demuestran todos los d铆as y la estructura social burguesa no durar铆a m谩s de un d铆a sin sus tareas de todo tipo, sino que deben soportar a una peque帽a c煤spide de indecentes, in煤tiles, corruptos, ociosos, licenciosos, y sus mayordomos representantes (la burocracia-poseedora de los medios de producci贸n del EBG, Ej茅rcito Burocr谩tico de Gesti贸n), que cumple el papel de capitalista en funciones en nombre y representaci贸n de los rapaces rentistas propietarios, que se han vuelto muy onerosos para la consecuci贸n de un movimiento m谩s s贸lido y seguro de la econom铆a y su redistribuci贸n equitativa hacia todos quienes generan la riqueza que hoy todav铆a se la apropia esa casta de truhanes que es la burgues铆a imperialista, la que tiene a toda la sociedad sobre ascuas, al borde de cataclismos b茅licos para dirimir conflictos de poder dentro de ella y desde ella contra los trabajadores. Los holgazanes inescrupulosos le declaran la guerra a quienes trabajan y sostienen la sociedad toda. 隆Lindo argumento burgu茅s! Sostener que cuando los trabajadores son asociados para trabajar para una minor铆a infame bajo las 贸rdenes de sus lacayos de administraci贸n, son mejores, m谩s ordenados y m谩s productivos que asociados para trabajar, producir y administrar para ellos mismos sin la f茅rula de los holgazanes inescrupulosos.

Lo anterior vuelve pertinente lo manifestado por Alexis Cukier (Viento Sur; 20/08/2020) de que 鈥渆s el conocimiento, las iniciativas y la responsabilidad de los trabajadores y trabajadoras, m谩s que los del Estado o los militantes voluntarios, los que son fundamentales para concebir una transformaci贸n del sistema productivo en el marco de un proceso de revoluci贸n ecol贸gica y social鈥. Lo cual abrir铆a el camino hacia 鈥渦na democracia econ贸mica, en la que la capacidad de decidir debe recaer en las y los habitantes a trav茅s de la participaci贸n directa en los procesos de deliberaci贸n y validaci贸n鈥.

La abolici贸n del trabajo asalariado es proclamar un principio te贸rico como consigna pol铆tica revolucionaria esencial para dilucidar claramente la diferencia fundamental entre capitalismo y socialismo, que se encuentra en toda la obra te贸rica econ贸mica y pol铆tica de Marx desde 1848: 鈥溾 detr谩s del derecho al trabajo est谩 el poder sobre el capital, y detr谩s del poder sobre el capital la apropiaci贸n de los medios de producci贸n, su sumisi贸n a la clase obrera asociada, y por consiguiente, la abolici贸n tanto del trabajo asalariado como del capital y de sus relaciones mutuas鈥 (K. Marx 鈥 F. Engels; O.E. Editorial Progreso; Mosc煤 1966. Tomo I, p. 157. 脡nfasis FHA).

Y para mayor ilustraci贸n sobre el tema y como para despejar probables dudas sobre la presencia e insistencia de la abolici贸n del trabajo asalariado en Marx y en Engels, y enarbolarla cual consigna te贸rica y objetivo revolucionario de la clase trabajadora a lo largo de la vasta obra te贸rica de ambos, transcribimos algunos fragmentos de una serie de art铆culos que el 煤ltimo escribiera para un semanario de las Trade Unions titulado 鈥淭he Labour Standard鈥, que se publicaba en Londres. La colaboraci贸n de Engels, empezada el 7 de mayo termin贸 el 11 de agosto del mismo a帽o de 1881, cuando el Jefe de Redacci贸n del semanario le pidiera suavizar algunos pasajes que consideraba demasiado fuertes; la raz贸n de fondo era que la publicaci贸n tend铆a a acomodarse a la pol铆tica del Primer Ministro ingl茅s Gladstone.

鈥nterremos para siempre la vieja consigna [隆Salario justo por una jornada de trabajo justa! FHA] y sustituy谩mosla por otra: los medios de trabajo 鈥攎aterias primas, f谩bricas y m谩quinas鈥 deben pertenecer a los obreros mismos鈥. (F. Engels. Escrito el 1鈥2 de mayo de 1881.Publicado, como editorial, en el n煤mero 1 del peri贸dico The Labour Standard).

El capitalista se adue帽a de todo el producto (pagando de 茅l al obrero) porque es el due帽o de los medios de trabajo. Y por eso, la libertad real y efectiva de la clase obrera s贸lo ser谩 posible cuando sea propietaria de todos los medios de trabajo, de la tierra, las materias primas, las m谩quinas, etc., por tanto propietaria de todo el producto de su propio trabajo. (F. Engels. Escrito el 15鈥16 de mayo de 1881. Publicado, como editorial, en el n煤mero 3 del peri贸dico The Labour. Standard. Londres, 21 de mayo de 1881).

Debe ser ese el resultado final de todos estos trabajos, sacrificios y sufrimientos? [la lucha incesante para concluir en mantener la esclavitud asalariada FHA] 驴Debe ser esa para siempre la aspiraci贸n m谩s alta de los obreros brit谩nicos? 驴O la clase obrera de este pa铆s debe tratar, por fin, de evadirse de ese c铆rculo vicioso y de encontrar la salida en un movimiento por la abolici贸n del propio sistema de trabajo asalariado.

Para lograr la representaci贸n completa de los obreros en el Parlamento, al igual que para preparar la abolici贸n del sistema de trabajo asalariado, ser谩 necesaria la organizaci贸n no por oficios separadamente, sino de la clase obrera como un todo. Y cuanto antes se haga esto, tanto mejor. No hay en el mundo fuerza capaz de resistir un d铆a siquiera a la clase obrera brit谩nica cuando esta se encuentre organizada como un todo 煤nico鈥. (F. Engels. Escrito cerca del 20 de mayo de 1881.Publicado, como editorial, en los n煤meros. 4 y 5 del peri贸dico The Labour Standard (Londres), 28 de mayo y 4 de junio de 1881).

Ocurrir谩 una gran cosa: quedar谩 roto el 煤ltimo eslab贸n que liga a煤n a la clase obrera de Inglaterra con la clase media de su pa铆s. Este eslab贸n era la tendencia conjunta al monopolio nacional. Una vez que quede destruido este monopolio, la clase obrera brit谩nica se ver谩 obligada a tomar en sus manos sus propios intereses, a preocuparse de su propia salvaci贸n, y habr谩 de poner fin al sistema de trabajo asalariado. Confiemos en que no esperar谩 hasta entonces. (F. Engels. Escrito a mediados de junio de 1881. Publicado, como editorial, en el n煤mero 7 del peri贸dico The Labour Standard).

3.- 驴Por qu茅 es crucial la abolici贸n del trabajo asalariado?

La abolici贸n del trabajo asalariado se convierte, de esta manera, en crucial para el tr谩nsito hacia la construcci贸n del socialismo, porque es la forma dr谩stica y definitiva de cambio de las relaciones de producci贸n del capital en un nuevo modo social de producci贸n. 驴Cu谩les son, efectivamente, sus caracter铆sticas? Las siguientes:

1潞) Los trabajadores dejan de estar subsumidos al dominio del capital, lo cual significa que este ya no dirige ni ordena (directamente o por medio del ej茅rcito burocr谩tico de gesti贸n, EBG) todo el proceso de producci贸n/reproducci贸n. Cesa el despotismo capitalista.

2潞) Los trabajadores dejan de ser vendedores del uso de su Ft. Esta no es ya mercanc铆a. Por tanto se derrumba la invisible pero existente coacci贸n econ贸mica sobre el trabajador.

3潞) Los Medios de producci贸n no se presentan m谩s como capital sino como lo que son: 隆medios de producci贸n! al servicio de los trabajadores como herramientas o medios para el autosustento y reproducci贸n de los individuos y de la sociedad.

4潞) La relaci贸n monetaria que persiste, en un principio, entre trabajo y remuneraci贸n cambia. Los trabajadores no perciben ya un salario sino un ingreso, resultado del trabajo colectivo y la distribuci贸n colectiva de las unidades productoras que los propios productores establecen y administran.

5潞) El excedente social no adopta m谩s la forma de plusvalor como apropiaci贸n del capital.

6潞) El proceso de producci贸n, circulaci贸n y distribuci贸n, muestran ahora su car谩cter social sin opacidad, esto es, no est谩n ya sujetos a la propiedad privada ni a su objetivo supremo de generar un plus como ganancia del capital.

7潞) El conjunto del proceso social de producci贸n deja de estar sujeto a la apropiaci贸n privada capitalista, la burgues铆a se ve impedida de sojuzgar y dominar a la sociedad.

8潞) Las relaciones monetarias y los medios de producci贸n no aparecen como dominadores naturales de las relaciones sociales sino que son expresiones de ellas.

9潞) El trabajo ya no est谩 ni formalmente ni realmente subsumido al capital.

De modo que, con la abolici贸n del trabajo asalariado se vuelve imposible mantener la propiedad privada capitalista; esta se desploma como su consecuencia natural y ya no puede resurgir por m谩s esfuerzo que pudiera hacer.

Ni en el caso de la ex-URSS ni en el de las actuales econom铆as socialistas se puede encontrar nada de esto. Todas han sido y son, las que a煤n restan, variantes del dominio del capital sobre el trabajo: capital privado unas, capital p煤blico o estatal otras, ambas manteniendo el trabajo asalariado. El falso argumento esgrimido es el de que con los capitalistas se desarrollan las fuerzas productivas, se debe alentar a los empresarios a enriquecerse para luego, siempre bajo la direcci贸n del Partido, proceder a cambiar las reglas de juego a favor del socialismo. Tama帽o desatino e ingenuidad pretende hacer pasar la dirigencia del Partido Comunista Chino como el de la construcci贸n del socialismo con caracter铆sticas chinas, cuando lo que hace no es otra cosa que 隆capitalismo estatal chino!

Una caracter铆stica de enorme importancia te贸rica y pr谩ctica sobre el tema, consiste en que la decisi贸n de abolir el trabajo asalariado no puede ser sino obra de la propia clase trabajadora asalariada constituida en clase en el ejercicio del poder pol铆tico. A diferencia de lo que ocurri贸 con la esclavitud y el trabajo servil, su liberaci贸n no ser谩 obra de otra clase propietaria que cambia el modo de explotaci贸n del trabajo pero no la explotaci贸n misma. Por esta raz贸n es una finalidad que debe ser propuesta y materializada por la clase misma interesada en sacudirse el yugo econ贸mico de la clase capitalista, consigna que debe preceder y presidir toda acci贸n pol铆tico-pr谩ctica para su consecuci贸n.

鈥淭oda la producci贸n capitalista descansa en el hecho que el trabajo es directamente comprado para que en el curso de la producci贸n sea apropiada una parte que no se compra pero que se vende en el producto 鈥撁﹕ta es la raz贸n de ser, el concepto mismo del capital鈥撯 (K. Marx, Th茅ories sur la Plusvalue; Editions Sociales; Par铆s 1974; I; p. 335. 脡nfasis Marx). Eliminado tal sost茅n la estructura toda de la explotaci贸n capitalista del trabajo se desploma inexorablemente.

4.- Oposici贸n a la abolici贸n desde la perplejidad

Una de las primeras reacciones que provoca al lector (incluso del m谩s culto) ante el planteo abolicionista es el de la perplejidad, para pasar luego, casi ipso facto, a hacerse preguntas en relaci贸n a: 1潞) lo estrafalario de la consigna, pagar/cobrar por trabajar es normal y natural; 2潞) los inmensos problemas que traer铆a su implementaci贸n: desorden, caos, cada quien 驴qu茅 har铆a? 3潞) 驴C贸mo vivir铆a la clase si no tiene adonde trabajar? 4潞) El 谩mbito del trabajo es la empresa privada/estatal 驴c贸mo se las arreglar铆a el trabajador para sostenerse 茅l y su familia?

Preguntas todas pertinentes, pero todas asentadas en un fondo burgu茅s de pensamiento: las empresas dan empleo, pagan un salario por trabajar, de ese modo se mantiene la familia, el trabajador puede avanzar en la escala social, se capacita, se desplaza en libertad sin prohibiciones, alcanza un nivel de consumo elevado, tiene cobertura m茅dica y social, progresa en las empresas y en la sociedad, nadie pone trabas a personas con iniciativas y creatividad, se tiene libertad de decisi贸n y de elecci贸n personal. Conclusi贸n inexorable: 驴Qui茅n quiere eliminar todas estas cosas? 驴hay alg煤n demente que est茅 en contra de estas conquistas que han significado d茅cadas y siglos de luchas, dolor y de muertes? Sin el salario 驴ad贸nde ir铆an los trabajadores? 驴Qui茅n dar谩 empleos y dinero? Sin la empresa, sin el capital, no puede haber progreso ni estabilidad social. La abolici贸n del trabajo asalariado es una locura de visionarios y utopistas.

Ahora bien, 驴acaso el esclavo pensaba de otro modo que como 茅l cre铆a ver cu谩l era su situaci贸n y su propia interpretaci贸n refrendada por el discurso del propietario? 驴Qu茅 pensaba sobre su situaci贸n, en relaci贸n a su amo, a su patr贸n, por ejemplo si este prescindiera de 茅l? Pues, entonces 驴qu茅 ser铆a de su suerte? 驴qu茅 har铆a? 驴qui茅n le dar铆a de comer? 驴ad贸nde ir铆a en tal circunstancia? 驴dejar de ser esclavo? 隆pero qu茅 locura es esa! 驴alguien quiere que muramos de hambre?

De la misma manera en el caso del trabajador servil: 驴qu茅 har铆a si no pudiera trabajar la tierra, principalmente la del terrateniente? 驴ad贸nde ir铆a a dar con sus huesos? 驴c贸mo mantendr铆a a su familia si el amo lo expulsara? 驴abolir la servidumbre? 驴d贸nde se ha visto tama帽a tonter铆a? 驴Qui茅n desea que desaparezcamos?

Pues la historia se repite bajo el capitalismo. 驴Abolici贸n del trabajo asalariado? 驴pero de d贸nde sale semejante idea? Las clases sojuzgadas piensan sobre su situaci贸n desde las ideas de la clase opresora y desde lo que 茅stas le inducen a ver e interpretar: s铆, yo esclavo/siervo trabajo, pero el patr贸n me da de comer y el medio de c贸mo mantenerme. S铆, yo trabajo y percibo un salario, no le salgo gratis al patr贸n, no soy un esclavo, y soy libre de buscar otro empleo si lo quisiera, siempre habr谩 empresas en las cuales trabajar.

La base del juicio es exactamente la misma aunque las sociedades hist贸rica y econ贸micamente sean distintas. Pero puesto en estos t茅rminos hist贸ricos, la identidad es predominante sobre la alteridad. La identidad consiste en que todas son sociedades de clase: han cambiado las clases explotadoras y las clases explotadas, 隆pero sigue habiendo explotaci贸n del trabajo! La alteridad son los diferentes modos de la explotaci贸n por los diversos tipos de sociedades organizadas en la explotaci贸n del trabajo. El trabajo asalariado es una modalidad de explotaci贸n del trabajo por la cual la mayor铆a de la sociedad (trabajo asalariado) trabaja para una minor铆a, exactamente de la misma forma que bajo el esclavismo y la servidumbre, en este sentido, el trabajo asalariado en nada se diferencia de aquellas otras formas.

Punto central entonces: La pregunta fundamental no es la que se formulaban (figuradamente claro est谩) el esclavo y el siervo: o sea 驴Qui茅n me dar谩 de comer si no es el amo para quien trabajo? sino su opuesta 驴C贸mo har谩 el amo para comer y vivir sin el trabajo esclavo y el del siervo? 隆Esta es la verdadera pregunta! Y son los amos los que se la tienen que hacer no los trabajadores en lugar de aquellos; los trabajadores no han tenido ni tienen por qu茅 hacerse cargo de las angustias de las clases explotadoras cuando estas vayan a perder sus privilegios al carecer de trabajadores que trabajen para ellas y no para s铆 mismos. El trabajador siempre est谩 en condiciones de 隆trabajar! Los miembros de las clases propietarias, en el caso de la emancipaci贸n social del trabajo, pues, tendr谩n que trabajar si quieren comer 隆eso es todo! Pero no es a lo que est谩n dispuestas, de all铆 la oposici贸n, la guerra, las mentiras, los asesinatos bajo la represi贸n y la persecuci贸n. Pasa lo mismo para el trabajo asalariado: la cuesti贸n no es 驴qui茅n me dar谩 empleo? sino 驴c贸mo har谩 para vivir y comer el capitalista cuando otros no trabajen ya para 茅l? 驴c贸mo har谩 para seguir siendo rico si no tienen pobres que lo sirvan, atiendan y trabajen para 茅l? 驴Y ad贸nde ir谩n su patrimonio personal, su propiedad y el excedente apropiado de modo privado? Sencillamente a manos鈥 隆de los trabajadores! El patrimonio personal se habr谩 transformado en colectivo, la propiedad ser谩 social y el excedente ser谩 apropiado y distribuido conforme a las nuevas leyes de la nueva sociedad, por tanto de acuerdo con las decisiones de quienes los producen.

Y s铆, lamentablemente muchas personas cultas y pol铆ticamente conscientes se asustan y parecen retroceder espantadas ante el planteo; cuando a poco se van quedando sin fundamentos y ven que deben aceptar la consigna, les llega otra vez el freno: 驴y los problemas, los obst谩culos, la guerra que eso desatar铆a, etc.? 隆Y claro que es as铆! 驴o abolir el esclavismo y la servidumbre fue un camino de rosas y se abolieron de forma arm贸nica y concertada entre hombres sabios?

Teor铆a del Trabajo Asalariado III

1.- La abolici贸n del Tw y el movimiento comunista internacional

鈥淓n vez del lema conservador de 隆un salario justo por una jornada de trabajo justa! deber谩 inscribir en su bandera esta consigna revolucionaria: 隆abolici贸n del sistema del trabajo asalariado!鈥 (Marx-Engels, O.E. Mosc煤. Salario, precio y ganancia, p. 434).

La consigna te贸rica-pol铆tica del ep铆grafe no fue recogida por los movimientos pol铆ticos socialistas revolucionarios en sus Programas y documentos liminares ni antes de asumir el poder pol铆tico ni tampoco una vez asumido el mismo, plante谩ndolo al menos como objetivo ineludible y definitivo una vez superadas las instancias pol铆tico-sociales m谩s duras en la construcci贸n econ贸mica de las nuevas relaciones.

En el Pre谩mbulo de la Constituci贸n cubana de 1976, por ejemplo, se puede leer en un fragmento: 鈥淒e que s贸lo en el socialismo y el comunismo, cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotaci贸n: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo, se alcanza la entera dignidad del ser humano; y de que nuestra Revoluci贸n elev贸 la dignidad de la patria y del cubano a superior altura鈥. Se refiere a la liberaci贸n de todas las formas de explotaci贸n: de la esclavitud, de la servidumbre y鈥 del capitalismo 驴c贸mo del capitalismo? La frase deber铆a terminar 鈥測 del trabajo asalariado鈥 ya que as铆 lo exige la l贸gica del razonamiento. Para que pueda tener sentido y consistencia l贸gica la referencia al capitalismo deber铆a decir entonces que: 鈥溾 cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotaci贸n: del esclavismo, del feudalismo y del capitalismo鈥, tal como est谩 la redacci贸n parece expresar todo un s铆ntoma de inconsciencia te贸rica: la ausencia sobre el tema decisivo del trabajo asalariado en los procesos de cambios sociales de la lucha socialismo versus capitalismo que caracteriza la historia humana de m谩s de un siglo.

Se vuelve notoria y llamativa, entonces, esa ausencia del concepto central que determina sin ambig眉edad la superaci贸n de la sociedad burguesa: abolici贸n del trabajo asalariado, porque tal como las experiencias m谩s importantes de cambio socialistas muestran (URSS; China, pa铆ses socialistas europeos post-segunda guerra mundial), eliminar la propiedad privada capitalista es una condici贸n necesaria important铆sima pero no es suficiente; concentrar la propiedad en el Estado y continuar con el trabajo asalariado se ha revelado como una modalidad de concen颅traci贸n y acumulaci贸n de capital que finalmente pugna por recrear la clase burguesa y la propiedad privada tanto fuera del Estado como de la misma propiedad p煤blica, aun cuando al sistema se lo etiquete de socialista; en cambio la abolici贸n del trabajo asalariado significa quitar la base fundamental sobre la que se estructura el modo de producci贸n capitalista y abrir la transici贸n al 鈥渕odo de producci贸n del trabajo asociado鈥 como lo teoriz贸 Marx.

Sin el trabajo asalariado la sociedad burguesa y el capital se desploman, son imposibles; confiscando la propiedad privada sin abolir el trabajo asalariado, el resurgimiento del dominio burgu茅s acecha de manera constante y objetiva. La estructura social real que genera ese resurgimiento consiste en: mantener la escisi贸n entre propiedad y trabajo. La propiedad estatal definida como propiedad social es una modalidad de acumulaci贸n de capital: en un polo se concentran los medios de trabajo, medios de producci贸n, medios de subsistencia y del patrimonio dinerario en manos de los no-trabajadores (Estado-dirigencia gobernante), y en el otro polo se concentran los trabajadores como no-propietarios de hecho, quienes s铆 ponen en movimiento todo el andamiaje inerte de las condiciones objetivas del proceso de producci贸n; el trabajo vivo de la clase asalariada (trabajo asalariado) inyecta la savia que fructifica en la masa de productos finales y su valorizaci贸n.

驴Cu谩l puede ser la raz贸n tan poderosa de esta ausencia por la que en toda la historia del Movimiento Comunista Internacional no aparezca bajo ning煤n concepto el objetivo hist贸rico revolucionario fundamental para la superaci贸n irreversible de la sociedad burguesa: la abolici贸n del trabajo asalariado? El quid no puede residir sino en una clave hist贸rico-pol铆tica de importancia may煤scula que el an谩lisis de clase no puede dejar a un lado: las luchas contra la burgues铆a, el capital y el imperialismo, desde hace un siglo, aparecieron, triunfaron y luego retrocedieron en los pa铆ses y regiones perif茅ricas del capitalismo central, esto es, no en las sociedades m谩s desarrolladas, con un proletariado maduro pol铆ticamente, socialmente extendido y liderando las luchas, sino en las sociedades m谩s atrasadas.

En aquellos pa铆ses en que triunfaran las fuerzas proletarias (Rusia, China, Cuba, Viet-Nam, Corea del Norte, Yugoslavia, etc.), las dirigencias debieron hacerse cargo ineludiblemente de la planificaci贸n y desarrollo de las nuevas relaciones sociales en condiciones de inferioridad econ贸mica, t茅cnica, cient铆fica y de escasa fuerza proletaria en la estructura de la sociedad.

Se impon铆a entonces construir aceleradamente las condiciones materiales para suturar la brecha econ贸mica respecto del capitalismo m谩s avanzado, generando y expandiendo adem谩s la clase social trabajadora portadora de los cambios puesto que en tales pa铆ses exist铆a el predominio del campesinado y la peque帽a burgues铆a urbana antes que el proletariado asalariado; otras eran las tareas inmediatas e impostergables antes que proceder a la abolici贸n del trabajo asalariado cuya dimensi贸n socio-econ贸mica era muy exigua. Pero este objetivo nunca debi贸 desaparecer para llevar a cabo la construcci贸n de la nueva sociedad.

Es una situaci贸n hist贸rica extremadamente curiosa: ni Len铆n, Trotsky, Bujarin, Preobrazhensky, Luxemburgo, Gramsci, Luk谩cs, s贸lo para hacer menci贸n de los m谩s grandes pensadores y actores del marxismo te贸rico-revolucionario, se帽alaron y propusieron esta clave decisiva para suprimir la burgues铆a y el capital a partir de haberse quebrado la cadena imperialista por su eslab贸n m谩s d茅bil: Rusia. Repasando la historia de lucha de los pueblos y sus dirigencias en los procesos anticapitalistas el peso mayor de la consigna fue: 隆expropiaci贸n de los expropiadores! Sin alusi贸n alguna a la cuesti贸n del trabajo asalariado y su abolici贸n.

Es claro que si se expropia a los capitalistas y los medios de producci贸n pasan a ser efectivamente propiedad de los trabajadores como trabajadores asociados y due帽os de tales medios de producci贸n de inmediato cesa el trabajo de ser asalariado y no se requiere abolici贸n alguna mediante una decisi贸n jur铆dico-pol铆tica; el proceso deja de ser proceso capitalista de producci贸n. Pero cuando esto no sucede, o sea, cuando se cumple s贸lo una parte de la expropiaci贸n (confiscaci贸n) y no la otra, o sea la apropiaci贸n de los medios de producci贸n por los trabajadores (eliminaci贸n del trabajo asalariado), pero concentr谩ndolos en el Estado, lo que se hace es dar lugar a una variedad de explotaci贸n asalariada de la Ft por una modalidad nueva que adquieren los Mp ahora como capital estatal: 隆no hay nueva sociedad, no hay socialismo! porque no hay modificaci贸n en el modo de producci贸n; en consecuencia la consigna te贸rico-pol铆tica de Marx revela toda su fuerza y esencia al no cumplirse la 鈥渟upresi贸n鈥 del trabajo asalariado.

2.- Abolici贸n del trabajo asalariado como concepto concreto

Ahora estamos en condiciones de advertir que el cambio de la situaci贸n del trabajador en el proceso de producci贸n; i.e., la eliminaci贸n de su car谩cter de asalariado por tanto de no-propietario de los medios de producci贸n bajo el capitalismo, ipso facto implica la mutaci贸n completa en la propiedad de aquellos medios de producci贸n porque sin el trabajo asalariado el capital ser铆a nada, sin la subsunci贸n del trabajador al capital no habr铆a propiedad privada capitalista. Plantearse las cuestiones referidas a la propiedad (expropiar, confiscar) del capital pero continuar con el trabajo asalariado es un paso adelante sin dudas, pero s贸lo un paso y de lo que se trata es de dar el paso que asegure el tr谩nsito hacia adelante y no recreando condiciones para retroceder: s贸lo la abolici贸n del trabajo asalariado asegura tal paso y al mismo tiempo la imposibilidad de su retroceso 驴Por qu茅? Porque la mutaci贸n del trabajador de asalariado en asociado implica el cambio de las relaciones de propiedad y de producci贸n; eliminar la propiedad privada capitalista reemplaz谩ndola por la propiedad estatal siguiendo con el trabajo asalariado, repetimos, es mantener una variedad de propiedad privada que lleva indefectiblemente a que los medios de producci贸n sigan siendo capital y a que quienes los administren se resuelvan en propietarios y entonces todo marche hacia atr谩s.

La abolici贸n del trabajo asalariado es la clave de superaci贸n de la sociedad burguesa y del dominio del capital sobre ella porque contiene el cambio de los trabajadores como no propietarios en trabajadores asociados como propietarios, estos y no el Estado propietario es el aut茅ntico cambio en la formaci贸n econ贸mico-social. Lo cual permite entender porque cuando se acomete el estudio y exposici贸n del paso de una sociedad a otra se pierda el rumbo ocup谩ndose detalladamente a veces de cuestiones como la administraci贸n, la gesti贸n de la propiedad (del Estado, comunales, cooperativas, etc.) pero nada se dice sobre qu茅 pasa con el trabajo asalariado. Esto se desliza inadvertido e inabordado. Abolici贸n del trabajo asalariado es el concepto concreto que concentra la llave maestra para examinar lo dem谩s problemas de la transici贸n con claridad meridiana ordenando el cuadro fundamental de decisiones pol铆ticas y econ贸micas de los procesos revolucionarios antiburgueses.

Este aspecto de concepto ausente es posible de ser advertido en un fragmento notable de F. Engels en el Resumen que 茅l mismo redactara de una parte de su Anti-D眉hring bajo el t铆tulo Del socialismo ut贸pico al socialismo cient铆fico, texto este le铆do por millones de lectores en el mundo, y mucho m谩s le铆do que el propio Anti-D眉hring; en el pen煤ltimo p谩rrafo subtitulado 鈥淩evoluci贸n proletaria鈥 dice que es la

鈥oluci贸n de las contradicciones: el proletariado toma el poder pol铆tico y, por medio de 茅l, convierte en propiedad p煤blica los medios sociales de producci贸n, que se le escapan de las manos a la burgues铆a. Con este acto, redime a los medios de producci贸n de la condici贸n de capital que hasta all铆 ten铆an y da a su car谩cter social plena libertad para imponerse. A partir de ahora, es ya posible una producci贸n social con arreglo a un plan trazado de antemano. El desarrollo de la producci贸n convierte en un anacronismo la subsistencia de las diversas clases sociales. A medida que desaparece la anarqu铆a de la producci贸n social, va languideciendo tambi茅n la autoridad pol铆tica del Estado. Los hombres, due帽os por fin de su propia existencia social, se convierten en due帽os de la naturaleza, en due帽os de s铆 mismos, en hombres libres (F. Engels, Del Socialismo ut贸pico al socialismo cient铆fico; Editorial Progreso, Mosc煤, 1966, p. 153).

Por supuesto que en el pensamiento de Engels est谩 el que los medios sociales de producci贸n dejen de ser capital cuando sea haya abolido el trabajo asalariado, pues de lo contrario no podr谩 transformarse la propiedad privada capitalista en propiedad social y el trabajo obrero en trabajo asociado ni tampoco, por tanto, la desaparici贸n de las clases, pero no est谩 expl铆citamente formulada, no figura contundentemente como la precondici贸n esencial para que la revoluci贸n proletaria alcance la superaci贸n de la sociedad del capital, es un concepto ausente.

Emprender la abolici贸n del trabajo asalariado a fondo es lo que despeja de una vez por todas el proceso de producci贸n como proceso social al hacer que desaparezcan el capitalista y el capital, porque los trabajadores ya no trabajan para aquellos, ya no son expropiados; claro es ahora que los trabajadores, en las nuevas condiciones, se enfrentan a una nov铆sima situaci贸n: trabajar de modo asociado, sin 贸rdenes, planes, objetivos de producci贸n, venta, ni vigilancia ajena, y que las nuevas entidades laborales se articulen en una nueva estructura socio-productiva como una sola potencia colectiva mediante 贸rganos de planeaci贸n local-provincial鈥搉acional, recogiendo en herencia los avances que en estas materias se realizaron bajo la antigua sociedad; pero no menos cierto ser谩 que ahora los nuevos propietarios se enfrentar谩n a, porque surgir谩n inevitablemente, nuevos problemas, nuevas inc贸gnitas, nuevos modos de organizaci贸n productiva, de capacitaci贸n, de gesti贸n, que exigir谩n nuevas respuestas que hoy no se pueden sino mencionarlas como tanteos y b煤squedas, siendo ocioso y sin sentido querer detallarlas. Se tratar谩 de otra l贸gica social y productiva.

Que el capital dominara y sometiera al trabajo asalariado le demand贸 a la burgues铆a siglos de conflictos y convulsiones socio-pol铆ticas hasta poder pararse sobre sus propias fuerzas econ贸micas y erigirse en due帽a y se帽ora de la sociedad; y para hacerlo, paralelamente a la penetraci贸n de las viejas formas feudales de producci贸n por medio del dinero y del comercio, debi贸 ir subvirtiendo precisamente esas formas por sus propias formas de producci贸n burguesas: liberar al trabajador de las cadenas de la esclavitud y de la servidumbre para ponerlo a disposici贸n de su propia estructura de subordinaci贸n y de producci贸n. Es 茅ste el punto clave del cambio social: el cambio en la organizaci贸n del trabajo, que es el cambio del modo de producci贸n.

Digamos adem谩s que la burgues铆a, social e hist贸ricamente, proven铆a de los bajos fondos del medioevo, era despreciada, discriminada, insultada, injuriada por ocuparse de tareas indignas de los hombres nobles y de las altas esferas sociales; plebeya, maloliente, soez, r煤stica, disolvente y al mismo tiempo altisonante y pretenciosa; en sus momentos de mayor empuje y enriquecimiento para quitarse todas aquellas ofensas se dedicaba a comprar t铆tulos de nobleza y en algunos casos convertirse en prestamista de Monarcas y aspirantes a serlo, como tambi茅n de dignatarios eclesi谩sticos y hasta del mismo Papa. Dicho de otro modo: la burgues铆a que hoy se ve no produjo un cambio cultural fulminante y eficaz de inmediato; no fue siempre perfumada, organizada, eficiente, culta, elegante, pundonorosa y sobre todo exitosa: todo esto vino con el tiempo, el dinero y el aprendizaje contra propios y extra帽os de c贸mo moverse, pero desde sus humildes y bajos or铆genes fue siempre tramposa, c铆nica, sanguinaria, criminal y ladrona.

Pues bien, de la misma manera ocurrir谩 con los trabajadores asociados sin pizca de asalariado; abrir谩n estos una nueva etapa, una nueva cultura de relaciones humanas, compleja, extendida en el tiempo y plena de interrogantes impensados hoy, de avances y retrocesos, pero en la cual nada habr谩 de irresoluble, los trabajadores en esas nuevas condiciones construir谩n nuevas soluciones; despu茅s de todo deber谩n hacer como hizo la burgues铆a y como hace siempre la humanidad ante las encrucijadas socio-hist贸ricas: 隆on s麓engage et puis on voit! (Napole贸n), algo as铆 como 鈥渓uchemos y luego vemos鈥. Lo que los hombres hacen, son los hombres quienes deshacen para volver a hacer otras nuevas relaciones que son las que avizoran y construyen lo porvenir, no existe predestinaci贸n sobrehumana (divina) ni natural claro est谩.

* Fernando Hugo Azcurra, profesor en Ciencias Econ贸micas.

Email: hazcurra89@gmail.com




Fuente: Tarcoteca.blogspot.com