October 1, 2021
De parte de ANRed
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Despu茅s de la derrota electoral en las PASO y el cimbronazo en el Frente de Todos, el Gobierno Nacional dispar贸 una serie de cambios en el gabinete y prepara una bater铆a de anuncios y medidas para intentar dar vuelta el resultado electoral en noviembre pr贸ximo. Sin embargo, el Gobierno Nacional, de la mano del (de nuevo) nuevo ministro de Agricultura, Juli谩n Dom铆nguez, insiste en seguir haciendo concesiones a los sectores concentrados. De esta manera buscaron aliviar la tensi贸n generada ante la restricci贸n parcial de las exportaciones de carne, cuya liberalizaci贸n dispar贸 el precio interno; y sobre todo apuesta a aprobar en el parlamento una nueva Ley de Fomento a la Agroindustria. Una ley redactada sobre la base de las demandas del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), que re煤ne a m谩s de 60 c谩maras empresarias y que expresa el coraz贸n del modelo de agronegocios que desangra nuestros territorios y sociedad hace d茅cadas. Por Huerquen.


Durante toda la pandemia qued贸 claro a qu茅 juega cada actor econ贸mico en la realidad nacional: mientras los sectores concentrados de las cadenas agroalimentarias y agroindustriales, desde la producci贸n a la comercializaci贸n, apostaron a engordar sus m谩rgenes de ganancia a costa de un pueblo empobrecido, especulando con la cotizaci贸n del d贸lar o los precios internacionales; las organizaciones sociales y populares, de la agricultura familiar campesina e ind铆gena y la econom铆a social, salieron a apagar el incendio y a poner el cuerpo para que el alimento llegue a cada familia que lo necesitaba.

Pero en la Argentina impactada por las dos pandemias: la de los 4 a帽os de macrismo y la del coronavirus, las necesidades son tantas que nada alcanza. La frustraci贸n ante tanta necesidad insatisfecha se manifest贸 en el resultado electoral, donde el mapa volvi贸 a pintarse de amarillo, y gan贸 espacio un voto de bronca y desilusi贸n que tuvo distintas expresiones.

Despu茅s de la derrota electoral en las PASO y el cimbronazo en el Frente de Todos, el Gobierno Nacional dispar贸 una serie de cambios en el gabinete y prepara una bater铆a de anuncios y medidas para intentar dar vuelta el resultado electoral en noviembre pr贸ximo.

Sin embargo, el Gobierno Nacional, de la mano del (de nuevo) nuevo ministro de Agricultura, Juli谩n Dom铆nguez, insiste en seguir haciendo concesiones a los sectores concentrados. De esta manera buscaron aliviar la tensi贸n generada ante la restricci贸n parcial de las exportaciones de carne, cuya liberalizaci贸n dispar贸 el precio interno; y sobre todo apuesta a aprobar en el parlamento una nueva Ley de Fomento a la Agroindustria. Una ley redactada sobre la base de las demandas del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) que re煤ne a m谩s de 60 c谩maras empresarias y que expresa el coraz贸n del modelo de agronegocios que desangra nuestros territorios y sociedad hace d茅cadas.

Este proyecto lleva cocin谩ndose entre el CAA y el Ministro de la Producci贸n, Mat铆as Kulfas, desde el inicio del gobierno actual. Con la crisis de la coalici贸n y la entrada de Dom铆nguez en reemplazo de Luis Basterra, todas estas negociaciones fueron asumidas por el nuevo ministro. Seg煤n trascendidos el proyecto contempla una serie de exenciones impositivas, y viejos reclamos vinculados a la propiedad intelectual. Este impulso busca que Argentina pueda llegar a exportar commodities por 100.000 millones de d贸lares anuales de los 65 actuales a mediano plazo. Seg煤n declaraciones del nuevo ministro esta ley 鈥渆s la continuidad del PEAA鈥 lanzado con bombos y platillos en agosto de 2013; 鈥渕煤sica para los o铆dos鈥 de H茅ctor Huergo, editor de Clar铆n Rural.

Con el proyecto en la mano vendr谩 el an谩lisis pormenorizado de cada anuncio, pero lo m谩s relevante y donde est谩 en 茅nfasis de estas l铆neas, es en la tendencia: en vez de apostar a la potencia de nuestro pueblo organizado, a las experiencias concretas que permiten hoy mismo delinear escenarios de transici贸n hacia una sociedad con m谩s justicia social y ambiental, el gobierno parece acelerar en un rumbo al abismo de la mano del capital concentrado.

Lejos parece haber quedado el compromiso del gobierno reci茅n asumido en diciembre de 2019, de incorporar a su pol铆tica los 21 puntos que el Foro Nacional por un Programa Agrario Soberano y Popular le present贸 a lxs funcionrixs entrantes con una enorme actividad en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la UBA, de boca de los referentes de las principales organizaciones campesinas del pa铆s.

Pocos d铆as antes a la asunci贸n de Dom铆nguez, la Uni贸n de Trabajadorxs de la Tierra (UTT) realiz贸 un acampe frente al Congreso exigiendo el tratamiento de la Ley de Acceso a la Tierra, que fue presentada en octubre de 2020 por 3ra vez (!) y que contar铆a con el gui帽o para avanzar de importantes referentes del bloque oficialista, pero no tuvo avances hasta ahora.

Tambi茅n en la 煤ltima reuni贸n del Consejo Nacional de la Agricultura Familiar (con la participaci贸n de la enorme mayor铆a de las organizaciones campesinas del pa铆s) se volvi贸 a hablar de la 鈥渋nminente鈥 reglamentaci贸n de la Ley de Reparaci贸n Hist贸rica de la Agricultura Familiar (27.118) sancionada en diciembre de 2014 (con el mismo Juli谩n Dom铆nguez como presidente de la C谩mara de Diputados), y que lleva casi 7 a帽os sin reglamentarse. Seg煤n distintas fuentes estar铆a en discusi贸n la partida presupuestaria correspondiente (lo que se le cercen贸 en aquellos d铆as). Pero sea cual sea el n煤mero que el Estado le sigue retaceando al sector que produce el 60% de los alimentos que llegan a cada mesa cada d铆a, est谩 muy (muy!) lejos de los miles de millones que se apropian las grandes corporaciones: por ejemplo los 70.000 millones por mes que representan los intereses de las Leliqs que cobran los bancos sin mover un dedo.

Ni hablar de otra importante Ley de Fomento: a la producci贸n hidrocarbur铆fera. En vez de enfocarse en las transiciones econ贸micas y de infraestructura que necesita asumir el mayor desaf铆o que afronta la humanidad como es la crisis clim谩tica, el gobierno vuelve a abrazar la matriz f贸sil. Ni hablar de la transici贸n agroecol贸gica a escala que podr铆a, en un proceso, representar una enorme fuente de divisas para el pa铆s en un mundo que demanda alimentos y forrajes en sinton铆a con la crisis clim谩tica y las demandas de las sociedades que han asumido que no quieren seguir conviviendo con los venenos de la agroindustria t贸xica y transg茅nica. A pesar de las bravuconadas de un Dom铆nguez que se declar贸 dispuesto a defender el trigo transg茅nico HB4 鈥渁 capa y espada鈥.

Con los anuncios con que el Gobierno Nacional busca relanzar su gesti贸n (particularmente el impulso a una nueva Ley de Fomento a la Agroindustria) a帽orando dar vuelta la elecci贸n de noviembre, han desempolvando la muletilla de 鈥減rimero los 煤ltimos鈥 que suena a esos 鈥渄iscursos verdes鈥 que Greta Thumberg acaba de desenmascarar con su ya c茅lebre 鈥渂la bla bla鈥.

La cosa va por otro lado. Este gobierno le debe al pueblo argentino Tierra, Techo y Trabajo. La tarea sigue siendo construir las mayor铆as que lo hagan posible, y para eso necesitamos que los poderes concentrados retrocedan, no que se consoliden.

Buenos Aires, 30 de septiembre de 2021

Fuente: https://huerquen.com.ar/ley-caa/





Fuente: Anred.org