May 16, 2022
De parte de Nodo50
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El 16 de mayo de 1998, a eso de la 8:30 de la noche hora local, tres veh铆culos penetraron en la parte sur oeste de Barrancabermeja. Ese s谩bado, en el barrio El Camp铆n del puerto petrolero de Barrancabermeja, se esparcieron las huellas por donde el terror lesion贸 socialmente, paraliz贸 las apuestas de una regi贸n distinta.

Los camiones transportaban entre 30 y 50 hombres con armas cortas y largas. Quienes tambi茅n llevaban machetes y otro tipo de armas blancas.

Los camiones siguieron su camino hacia el noreste por el per铆metro sur de la ciudad. Se detuvieron primero en el bar La Tora y ah铆 los paramilitares al mando de alias 鈥楥amilo Morantes鈥 y alias 鈥楶anadero鈥, maltrataron a dos j贸venes y los obligaron a subir en uno de los camiones. Uno de ellos fue identificado como Jes煤s Valdivieso Pab贸n. Un ciudadano que pasaba por ah铆 en motocicleta fue detenido y golpeado por un miembro de las fuerzas paramilitares.

Los camiones cambiaron despu茅s de rumbo dirigi茅ndose al norte, hacia una cancha de futbol en donde se realizaba un bazar popular. M谩s de cien personas estaban presentes y participaban en las actividades festivas, organizadas con el objetivo de recoger fondos para financiar un grupo infantil de danza. Los paramilitares se bajaron del cami贸n y cercaron la cancha. Otros entraron a un sal贸n de billar cerca de la misma y obligaron a varias personas a seguirlos mientras que los otros en el exterior, obligaron a todo el mundo a tirarse boca-abajo en el suelo, al tiempo que los calificaban de 鈥済uerrilleros鈥 y les anunciaban el inicio de una guerra.

Los paramilitares golpearon salvajemente a varias personas d谩ndoles pu帽aladas y patadas. Despu茅s de haberle dado la vuelta a la cancha, los paramilitares escogieron algunas personas y las obligaron a seguirlos hasta los camiones. Una de las personas escogidas, Pedro Julio Rond贸n, no quiso subirse al cami贸n y por haber resistido, un miembro del grupo paramilitar lo degoll贸 delante de todas las personas reunidas all铆.

Los testimonios le permitieron al Tribunal determinar el nombre y la identidad de las personas secuestradas en Barrancabermeja el 16 de mayo de 1998. El n煤mero exacto es desconocido, pero se admite que las personas secuestradas en la cancha y que no se han vuelto a ver desde entonces son:

Orlando Mart铆nez, Jos茅 Octavio Osorio, Wilfredo P茅rez Serna, Jos茅 Milton Ca帽as, Diego Fernando Ochoa, Mar铆a Alejandra Ochoa, Geovanny Herrera, Oswaldo V谩zquez, Ender Gonz谩lez, Jos茅 Reinel Campos, Fernando Landines, Oscar Leonel Barrera, Luis Fernando Suarez, Jos茅 Javier Jaramillo, Nayr Guzm谩n, Eli茅cer Javier Quintero, Robert Wells Gordillo, Diomido Hern谩ndez, Daniel Campos P茅rez, Carlos Escobar, Wilson Pacheco y Gary de Jes煤s Pinedo.

Sus nombres a煤n viven, sus rostros la expresi贸n de una persecuci贸n sistem谩tica a trav茅s del rostro encubierto del Estado por medio de las Autodefensas Unidas de Santander y Sur del Cesar.

Cerca de veinte minutos m谩s tarde, los camiones se dirigieron nuevamente hacia el sur. Un joven, llamado Jaime Yesid Pe帽a, quien se encontraba en frente de su casa, fue tambi茅n secuestrado por los grupos paramilitares.

Tiempo despu茅s, los camiones entraron al barrio 9 de abril. Ah铆, los paramilitares entraron en un sal贸n de billar, obligaron al due帽o a ponerse de rodillas mientras el ca帽贸n de un fusil estaba en su boca. Despu茅s detuvieron a los tres clientes que se encontraban en el lugar y se los llevaron a la fuerza. Los tres clientes fueron identificados como Daniel Campos P茅rez, Juan Carlos Rodr铆guez Y Luis Arg眉ello Solano.

Pase谩ndose a pie por el barrio, los paramilitares se acercaron despu茅s a un grupo de personas que jugaban tejo y tomaban cerveza. Uno de ellos intent贸 huir y fue perseguido por un paramilitar que disparaba su fusil en direcci贸n a la casa en donde el civil trat贸 de refugiarse. Otro que intent贸 huir recibi贸 una bala en la pierna, mientras que otro paramilitar lo acab贸 acribill谩ndolo de cuatro balazos. Esta v铆ctima fue identificada como Germ谩n Le贸n Quintero.

En el mismo sitio, tres personas fueron capturadas y llevadas en un cami贸n. A Carlos Enrique Escobar Jim茅nez, su hermano Melquisedec Salamanca Quintero y Carlos Arturo Alaix Prada, no se les ha vuelto a ver desde entonces.

Siendo bloqueada la ruta principal, los paramilitares empezaron a disparar despu茅s hacia un peque帽o bosque, en donde ciertas personas se hab铆an escondido.

Las fuerzas militares colombianas que se encontraban en el lugar, escogieron permanecer inm贸viles y permitir que se perpetrara una masacre, sin intervenir. Las personas desaparecidas en ese momento fueron identificadas como Ricky Nelson Garc铆a, Eli茅cer Javier Quintero Orozco, Luis Fernando Suarez, Wilson Pacheco y Gary Pinedo Rangel.

Al d铆a siguiente, a lo largo de la carretera que tomaron los paramilitares, fueron encontrados los cuerpos de algunas de las personas secuestradas, mientras que otro cuerpo fue encontrado cerca de la plaza La Esperanza: Jes煤s Arg眉ello Solano, Diomidio Hern谩ndez P茅rez, Eli茅cer Quintero Osorio, Jos茅 Javier Jaramillo D铆az y Nayr Enrique Guzman.

A pesar de que los peri贸dicos informaron que las v铆ctimas hab铆an muerto por balas, ninguna autopsia fue efectuada por las autoridades del gobierno. En efecto, no se tom贸 ninguna fotograf铆a, no se buscaron las balas y las autoridades tampoco reclamaron prueba bal铆stica alguna.

Pasa cada a帽o, entre el silencio, el olvido y la memoria que entre retazos pasa de calle en calle, donde los victimarios han pretendido imponer un modelo de sociedad. La justicia no ha esclarecido ni sancionado a quienes planificaron ni ordenaron este crimen, solamente ha individualizado unos cuantos autores materiales.

En marzo de 2012 el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga conden贸 a 39 a帽os y 11 meses de prisi贸n a alias 鈥楥uca鈥, por su participaci贸n en la masacre. De acuerdo con la investigaci贸n, fue el hombre que manej贸 el cami贸n en el que fueron transportadas las v铆ctimas desde Barrancabermeja hasta zona rural de Sabana de Torres.

En el a帽o 2014 fueron capturados tres oficiales del Ej茅rcito y la Polic铆a por la complicidad de la masacre de Barrancabermeja.

Otro llamado el 鈥淐hino Ni帽o鈥 confes贸 su participaci贸n en la masacre y se acogi贸 a sentencia anticipada e incluso le entreg贸 informaci贸n a las autoridades para que en septiembre de 2007 encontrar谩n seis fosas en las que hallaron igual n煤mero de v铆ctimas.

Hoy tantos a帽os despu茅s de la masacre, los otros 19 cuerpos no se han encontrado y para asegurar la impunidad, algunas de las fosas donde enterraron a las v铆ctimas de la masacre fueron saqueadas con el fin de borrar toda evidencia.

Despu茅s de a帽os, las palabras de la carta que los familiares de las v铆ctimas, dirigieron al entonces Presidente Ernesto Samper Pizano para sensibilizarlo de la tragedia que padecieron鈥, resuenan como un grito que no logra desmoronar la sordera del poder. La m谩scara de la impunidad que se hace llamar justicia no ha tomado en cuenta la constancia que estas dignas familias dejaron en su escrito del 28 de mayo de 1998. El Estado no ha devuelto con vida a los desaparecidos, no ha sancionado penal y disciplinariamente a todos los responsables de las atrocidades a pesar de que en el escrito se resalta que 鈥渆n el sector donde ocurrieron los hechos se encuentran acantonadas dos bases del Ej茅rcito Nacional鈥.

Desde el 2002 todo el proceso de la conocida Masacre del 16 de mayo se encuentra en instancias internacionales, en la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos, que a su vez traslad贸 el proceso a la Corte Interamericana de DDHH de la OEA.

Una vez m谩s el 煤nico camino hacia la verdad y la justicia se buscan lejos de las instituciones colombianas que impunemente, en su interior, siguen manteniendo y protegiendo criminales de lesa humanidad.

Masacre de Barrancabermeja en la memoria

Masacre de Barrancabermeja Sin Olvido




Fuente: Prensarural.org