May 9, 2021
De parte de La Haine
212 puntos de vista


Un hombre con pene que est谩 sexualmente con una mujer con pene, 驴es homosexual? Un 鈥渞udo鈥 var贸n se ofender铆a profundamente si se le confrontara de ese modo

Luego de una prolongada guerra interna de 36 a帽os, hacia fines de 1996, cuando se firma la Paz Firme y Duradera, hab铆a en la ciudad de Guatemala aproximadamente 30 mujeres transg茅nero ofreciendo sus servicios sexuales, b谩sicamente en la zona c茅ntrica, lo que se conoce como el casco hist贸rico. Hoy, 25 a帽os despu茅s de aquel evento, esa cantidad aument贸 exponencialmente (se decuplic贸, seg煤n algunos datos de organizaciones que trabajan en el tema de la diversidad sexual).

Es decir: pululan por las calles capitalinas alrededor de 300 mujeres trans, no s贸lo en ese centro hist贸rico sino en diversos puntos. La pandemia de coronavirus y los obligados confinamientos no detuvieron el hecho; por el contrario, surgieron nuevas modalidades de atenci贸n a domicilio.

En una d茅cada transcurrida, 隆diez veces m谩s de oferta! Dato interesante: hoy d铆a no solo en la capital se encuentra ese servicio, sino en distintos puntos del pa铆s. Y lo hay para todos los gustos y posibilidades econ贸micas. 驴Qu茅 significa todo eso? 驴Por qu茅 resaltarlo?

El fen贸meno existe, y nadie puede alegar desconocerlo. Pero, por supuesto, como todo fen贸meno, admite ser interpretado de distintas maneras, radicalmente antit茅ticas incluso. Seg煤n como se mire, para algunos podr谩 ser s铆ntoma de descomposici贸n social. De esa cuenta, para quien defiende una moral pretendidamente f茅rrea y pura, siempre ligada a posiciones religiosas (moralina enga帽osa, por cierto), este crecimiento ser铆a indicador de una 鈥渄ecadencia en los valores m谩s sagrados de la sociedad鈥. En tal sentido, seg煤n esa posici贸n, vamos hacia un libertinaje promiscuo, por tanto, condenable. Las 鈥渢entaciones鈥 del demonio estar铆an a la orden del d铆a, y necesitar铆amos entonces una gran 鈥渃ruzada moral鈥 para encausar tantas almas extraviadas.

La homofobia, la hetero-nomatividad, la concepci贸n mezquina de lo humano, siempre de la mano de una cosmovisi贸n instintivo-biol贸gica y de la absurda e hip贸crita moralidad religiosa como trasfondo, est谩 muy arraigada. 鈥Tener un hijo o una hija gay, una desgracia. Pero al final鈥 vaya y pase. Pero trans鈥 隆qu茅 terrible!鈥, dijo con absoluta sinceridad un var贸n heterosexual en su sesi贸n psicoanal铆tica. Eso, en muy buena medida, es la idea dominante: habr铆a as铆 una 鈥渘ormalidad鈥 sexual inviolable.

Por otro lado, para las mujeres transg茅nero, que siguen creciendo en n煤mero d铆a a d铆a, esto significa: 1) una mayor posibilidad de ganarse el sustento diario con la venta de servicios sexuales, dado que por la discriminaci贸n de que son objeto no consiguen otras fuentes de ingreso (驴qui茅n le da trabajo a una mujer trans?), y 2) como colectivo, como parte del grupo de diversidad sexual (LGTBIQ+) que reclama derechos propios y la no-discriminaci贸n, posibilita una mayor presencia (quiz谩 no aceptaci贸n, pero s铆 al menos visibilidad) en la din谩mica social.

Pero podr铆a intentarse a煤n otra lectura de los hechos, que es la que queremos destacar aqu铆: si crece de tal modo la oferta de servicios (un 1,000% m谩s que un par de d茅cadas atr谩s), ello responde y se articula con un similar aumento en su demanda. 驴Hay m谩s homosexuales varones que requieren los servicios de una mujer con pene? No, no es as铆: b谩sicamente la oferta de estas sexoservidoras es tomada por varones oficialmente heterosexuales (digamos 鈥渙ficialmente鈥; aquellos que pueden expresarse con toda la homofobia del caso como esa persona arriba citada).

La cultura patriarcal dominante -que, sin lugar a dudas, bendicen las grandes religiones, siempre profundamente machistas-, la cultura de los 鈥渕achos鈥 que establecen las condiciones reinantes, excluye y estigmatiza a esta considerable cantidad de mujeres transg茅nero, conden谩ndolas a la marginalidad, y en m谩s de alg煤n caso, a la muerte, como producto de este disparate al que algunos llaman 鈥渓impieza social鈥. De hecho, no es infrecuente la persecuci贸n y golpiza de alguna de ellas por parte de esos 鈥渕achos鈥, de lo cual se habla poco y nada medi谩ticamente. Seg煤n algunos colectivos de diversidad sexual, durante la pandemia creci贸 el n煤mero de ataques a mujeres trans, todo indicar铆a que a partir de la instigaci贸n hecha por religiosos fundamentalistas que ven en la crisis sanitaria un 鈥渃astigo divino鈥 por tanta 鈥減erdici贸n鈥 (por lo que habr铆a que castigar a esas 鈥渋ndecentes pecadoras que atraen los castigos divinos鈥).

Pero 驴qui茅nes consumen estos servicios sexuales? Dicho por las mismas sexoservidoras trans que venden sus cuerpos noche tras noche, son varones, hombres con bigote y con todas las caracter铆sticas de un reconocido como 鈥渕acho viril鈥 quienes las contratan. Nunca son mujeres ni homosexuales. 驴Qu茅 puede concluirse de eso entonces?

El psicoan谩lisis, que no es denostado como toda la comunidad de diversidad sexual, pero que tampoco es lo m谩s aceptado en nuestra moral cotidiana -precisamente a partir de la infundada 鈥渄enuncia鈥 de pansexualismo- muestra con lujo de detalles c贸mo se construye nuestra sexualidad. Con esto se pone en entredicho la visi贸n biol贸gico-instintivista que unir铆a 鈥渕achos鈥 y 鈥渉embras鈥 en funci贸n de la procreaci贸n (鈥Ad谩n y Eva y no Ad谩n y Esteban dice la Biblia鈥, vocifer贸 feroz una pastora desde el p煤lpito). En otros t茅rminos: la bisexualidad es una posibilidad siempre abierta. Escandalizarse de ello es 鈥渜uerer tapar el sol con un dedo鈥.

El crecimiento en la oferta de mujeres transg茅nero -insistamos en esto: para todos los precios, incluido el pago con tarjeta de cr茅dito- 驴habla de una 鈥渆nfermedad鈥 moral o de una realidad que se prefiere callar? Siendo rigurosos con el an谩lisis, y haciendo uso de los conceptos psicoanal铆ticos, es evidente que la moral basada en 鈥渘ormales鈥 y 鈥渄esviados鈥 no alcanza. La sexualidad sigue siendo el Tal贸n de Aquiles de la humanidad, y no hay forma en que deje de serlo. 鈥La neurosis es el precio de la civilizaci贸n鈥, dec铆a Freud. M谩s contundentemente, y de modo m谩s general a煤n, v谩lido para todas y todos en cualquier espacio cultural: 鈥cierto malestar es el precio de la civilizaci贸n鈥. 鈥La angustia es lo 煤nico que no enga帽a鈥, dir谩 Lacan. La moral, los principios 茅ticos -necesarios sin duda para mantener unido al colectivo- est谩n basados en un enga帽o original. Por ejemplo: machos siempre muy machos.

Pregunt茅monos seriamente, con sentido cr铆tico: 驴d贸nde est谩 nuestro padre, o nuestro hijo var贸n, o nuestro hermano en estos momentos, todos ellos oficialmente heterosexuales? 驴Podr谩n ser ellos uno de los clientes que buscan los servicios del creciente n煤mero de mujeres trans que se ofrece por all铆? 驴Por qu茅 no? 驴Qu茅 garantiza que no lo hagan: su declarada heterosexualidad? Como vemos, esa declaraci贸n no es sino un estandarte que no se sostiene tan r铆gidamente como la proclama lo dir铆a.

La identidad sexual es una larga y penosa edificaci贸n psicol贸gico-social (no asegurada biol贸gicamente), que puede dar como resultado final un var贸n o una mujer 鈥渘ormales鈥, integrados a los circuitos de su cultura, reproduciendo -a veces- la especie y, en general -a no ser que sean cr铆ticos- el mundo simb贸lico al que pertenece. Pero las cicatrices y magullones que ese transcurso deja, permiten ver que la normalidad es pura cuesti贸n de grado. Los 鈥渞udos鈥 varones son los que contratan a estas trabajadoras sexuales. Un hombre -con pene- que est谩 sexualmente con una mujer con pene, 驴es homosexual? Uno de estos 鈥渞udos鈥 varones se ofender铆a profundamente si se le confrontara de ese modo. Pero todo esto, como m铆nimo, deber铆a servir para empezar a cuestionar qu茅 entendemos por masculinidad.

mcolussi.blogspot.com




Fuente: Lahaine.org