April 11, 2022
De parte de SAS Madrid
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Hay quienes no est谩n satisfechos con la marcha de la subcomisi贸n del Congreso que estudia la posible regulaci贸n del cannabis medicinal en Espa帽a, porque consideran que apenas se ha dado espacio en ella a pacientes y m茅dicos con experiencia cl铆nica en esta materia, mientras se han subrayado los efectos perniciosos del uso de esta planta. La Unidad de Pol铆tica de Drogas de la Universidad Aut贸noma de Barcelona, la Fundaci贸n Iceers y el Observatorio Europeo de Consumo y Cultivo de Cannabis han organizado un congreso cient铆fico, en el que se abordar谩n aspectos que, a su juicio, no se van a tratar en la subcomisi贸n y que remitir谩n al Congreso para que los incorpore al debate antes de emitir las conclusiones.

Lo que ser谩 el II Congreso Internacional Cannabis Sativa, que tendr谩 lugar este lunes 11 de abril en la Universidad Aut贸noma de Barcelona, se convertir谩 as铆 en una especie de subcomisi贸n paralela, en la que participar谩 una veintena de asociaciones de pacientes, profesionales de la medicina y la enfermer铆a, investigadores y responsables de programas de uso del cannabis medicinal en varios pa铆ses latinoamericanos.

Seg煤n uno de los organizadores, Hugo Madera, del Observatorio Europeo de Cannabis, los resultados de este congreso servir谩n para complementar los debates que se llevan a cabo en la Comisi贸n de Sanidad del Congreso, fundamentalmente en tres aspectos: an谩lisis de las experiencias de pacientes y m茅dicos que utilizan y prescriben el cannabis con fines terap茅uticos; priorizaci贸n de las pol铆ticas de reducci贸n de riesgos frente a la mera estigmatizaci贸n de los peligros del uso de los componentes de esta planta; y exposici贸n de experiencias en otros pa铆ses que no van a ser abordadas en la subcomisi贸n, como Argentina, Uruguay, Colombia o Chile, que han aprobado destacados programas de regulaci贸n medicinal.

Respecto a los pacientes, los organizadores de esta especie de subcomisi贸n paralela sostienen que su testimonio resulta fundamental, porque es a ellos a quienes se les va a administrar el cannabis, si se regula su uso, y quienes pueden explicar su experiencia, los beneficios que obtienen de esta planta, c贸mo necesitan tomarla, con qu茅 preparaci贸n y las v铆as para adquirirla. “La ley se aplicar谩 para estas personas y son ellas las que deben hablar. En la subcomisi贸n va a haber muy pocos testimonios de personas que est茅n usando cannabis medicinal. No los vemos suficientemente representados”, advierte Madera.

Lo mismo pasa, a su entender, con los profesionales que deben prescribir el uso de esta medicina. La escasa presencia de m茅dicos con experiencia cl铆nica en esta materia deja cojo el debate en la subcomisi贸n del Congreso, dice el portavoz del Observatorio Europeo, un grupo espa帽ol de expertos en diferentes 谩mbitos del cannabis. “Hace falta bajar a la calle 鈥揳帽ade-, ver la realidad, tanto de los pacientes como de los m茅dicos que trabajan con esto. Si se regula el cannabis, alguien tiene que recetarlo, por eso habr谩 que escuchar a los m茅dicos que ya lo est谩n haciendo en otros pa铆ses, como Panam谩, Chile, Colombia o Argentina”.

Y la experiencia de esos pa铆ses, que se encuentran a la vanguardia del mundo en el uso medicinal del cannabis, resulta fundamental, a juicio de los organizadores del II Congreso Internacional que se va a celebrar en la Universidad Aut贸noma de Barcelona. En la subcomisi贸n del Congreso han sido llamados a comparecer representantes de dos agencias de la UE -la de medicamentos y la de drogas-, de seis pa铆ses europeos con programas de uso medicinal de la marihuana (Alemania, Portugal, Francia, Dinamarca, Grecia y Finlandia) y del Centro de Epidemiolog铆a y Pol铆ticas de Opioides de Nueva York (EEUU). Pero no comparecer谩 ninguno de Latinoam茅rica, una zona que, recalca Madera, forma parte del entorno cultural de Espa帽a, atesora una amplia trayectoria legal en la materia y con una perspectiva m谩s progresista, en general.

En Argentina hay 55.000 pacientes con permiso de cultivo

Uno de los que va hablar en ese Congreso paralelo es Marcelo Morante, coordinador del programa gubernamental de uso del cannabis medicinal en Argentina, el Reprocann, que se puso en marcha en 2020 tras una reforma de la ley de 2017, que 煤nicamente permit铆a la investigaci贸n de la utilizaci贸n terap茅utica de la planta. Desde entonces, m谩s de 110.000 personas han solicitado permiso a este Registro del Ministerio de Sanidad para poder plantar marihuana con fines medicinales, de las cuales 55.000 ya han sido autorizadas, mientras que el resto, salvo 2.200 casos que han sido rechazados, espera la resoluci贸n de su petici贸n, seg煤n ha declarado a P煤blico su responsable.

Para ser autorizado por Reprocann, los pacientes deben disponer de una receta m茅dica que prescribe el uso del cannabis para el tratamiento de una dolencia o enfermedad. El permiso se concede para cultivar hasta nueve plantas de marihuana florecidas en una superficie m谩xima de seis metros cuadrados en interior y quince en exterior. En el caso de las ONG de usuarios, la autorizaci贸n se otorga para cultivar para un m谩ximo de 150 pacientes. “Esto ha supuesto una ampliaci贸n de los derechos en Argentina para mejorar el acceso a la salud”, explica Marcelo Morante, quien adelanta que su gobierno est谩 ya trabajando en una ley para regular el uso integral del cannabis.

A juicio de Morante, programas como el Reprocann hacen retroceder los impedimentos que la legislaci贸n penal pone a los controles de calidad sobre el uso del cannabis. “Hacemos 鈥揹ice- que el control de calidad sea posible, algo que impide el mercado no regulado, y priorizamos el acceso a la salud, sin perder adem谩s de vista que es una forma de reducir da帽os, aumentando los controles p煤blicos y siempre con una supervisi贸n m茅dica”.

El papel que desempe帽a el movimiento asociativo de usuarios de cannabis resulta fundamental en el desarrollo del programa del Ministerio de Sanidad argentino, seg煤n su responsable. Las ONG han colaborado en la puesta en marcha del Reprocann y forman parte del consejo asesor del Gobierno para este tema con el fin de contribuir a la reducci贸n de da帽os. “Son asociaciones que asisten a los pacientes, que permiten mejorar el control de calidad, de los cultivos. Tienen m茅dicos, bi贸logos, bioqu铆micos… Son parte del proceso”, subraya Marcelo Morante.

La mayor铆a de las personas que ya tienen autorizaci贸n en Argentina para cultivar marihuana con fines terap茅uticos son pacientes con dolores cr贸nicos, a quienes siguen en n煤mero los que sufren trastornos del sue帽o y dolores neurop谩ticos, aunque su uso est谩 permitido para tratar cualquier enfermedad, siempre que lo prescriba un m茅dico. “La relaci贸n entre escenarios de salud y penales genera una tensi贸n, porque la legislaci贸n no hab铆a avanzado a la par que la evidencia cient铆fica. Y es lo que hemos querido cambiar” desde que la Comisi贸n de Estupefacientes de Naciones Unidas suprimi贸 el cannabis de la lista de sustancias peligrosas  al reconocer sus propiedades terap茅uticas, tal como solicitaba la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS), precisa el coordinador de Reprocann.

La Agencia Espa帽ola del Medicamento rechaza el autocultivo

El autocultivo que ha sido regulado en Argentina es muy poco probable, sin embargo, que sea aprobado en Espa帽a. La Agencia Espa帽ola de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) del Ministerio de Sanidad rechaz贸 la petici贸n que present贸 el a帽o pasado Juan Manuel Rodr铆guez Ganes, tetrapl茅jico por una grave lesi贸n medular, para que le autorizase a cultivar cannabis con fines medicinales, una licencia de la que actualmente disponen para producci贸n o investigaci贸n 22 entidades en Espa帽a. En su resoluci贸n denegatoria, la AEMPS estima que el cultivo de cannabis para autoconsumo privado no se encuentra entre los usos de los estupefacientes industriales, terap茅uticos, cient铆ficos y docentes susceptibles de ser autorizados con arreglo a la Ley 17/1967, de 8 de abril, por la que se siguen regulando estos permisos.

Que no haya sido invitado a la subcomisi贸n del Congreso ning煤n representante de los pa铆ses latinoamericanos con programas de uso medicinal del cannabis es un error, a juicio de los organizadores del encuentro cient铆fico que va a tener lugar este lunes en Barcelona. Seg煤n Hugo Madera, esos pa铆ses est谩n m谩s avanzados que cualquiera de Europa en la utilizaci贸n terap茅utica de la marihuana, porque sus programas son m谩s antiguos y con un car谩cter m谩s amplio, y parten, adem谩s, de experiencias que se han desarrollado en Espa帽a, como la labor de las asociaciones de usuarios o las gen茅ticas y el trabajo de los bancos de semillas.

El autocultivo, a juicio de estas organizaciones, permite aumentar las v铆as de acceso al cannabis medicinal. “Lo que planteamos es que cuantas m谩s v铆as de acceso haya, mayor accesibilidad habr谩 y m谩s f谩cil y barato ser谩 para los pacientes conseguir su medicina, siempre con receta m茅dica, claro. Porque si se limita todo a unos pocos productos, a un oligopolio de las farmace煤ticas, ser谩 mucho m谩s caro para ellos”, explica Madera.

“La subcomisi贸n del Congreso est谩 marchando seg煤n lo previsto por la lista de ponentes que se eligieron para comparecer. Y falta gente. Por eso, nosotros hacemos ahora este congreso, para aportar otras informaciones que echamos en falta”, se帽ala el portavoz del Observatorio Europeo. Las conclusiones y los trabajos que se presenten en el congreso internacional de Barcelona ser谩n entregadas a la subcomisi贸n cuando comparezca en ella la presidenta de ese grupo de expertos, Noem铆 S谩nchez.

La subcomisi贸n creada en el Congreso para analizar las experiencias de otros pa铆ses con la regulaci贸n del cannabis medicinal comenz贸 sus trabajos el pasado febrero y deber谩 tenerlos concluidos el pr贸ximo mes de junio. Hasta el momento, ha habido tres sesiones en las que han comparecido, entre otros, representantes de la AEMPS, de los colegios de farmac茅uticos, de organizaciones de psiquiatr铆a, de la Fundaci贸n Iceers, del programa regulatorio de Grecia y del Centro de Epidemiolog铆a y Pol铆ticas de Opioides de Nueva York.

El acuerdo de la C谩mara para la constituci贸n de la subcomisi贸n dispone que deber谩 escuchar a expertos y representantes de programas de regulaci贸n del cannabis medicinal que han puesto en marcha otros pa铆ses, para, en el plazo m谩ximo de seis meses, emitir un informe con una perspectiva de comparativa internacional sobre “la evidencia cient铆fica existente, debilidades, amenazas, fortalezas, oportunidades y resultados de las experiencias analizadas”. Ese informe tendr谩 que ser luego remitido al Gobierno para que sea utilizado en la regulaci贸n del cannabis como uso m茅dico en el Estado espa帽ol.

Enlace relacionado Publico.es (10/04/2022).




Fuente: Sasmadrid.org