December 3, 2020
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<br /> Medio siglo del consejo de guerra que quiso derrotar a ETA y doblegar al pueblo vasco | Euskal Herria | Naiz<br />

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2020 ABEN. 03

Ibai Azparren

Ibai Azparren

Concentraci贸n en Baiona a favor de los encausados en el Proceso de Burgos. Diciembre de 1970.

El 3 de diciembre de 1970, el franquismo sent贸 ante un juzgado militar a diecis茅is j贸venes vascos y pidi贸 la pena de muerte para seis de ellos. El r茅gimen buscaba un escarmiento contra la disidencia vasca, pero la movilizaci贸n y la presi贸n internacional lograron darle la vuelta al juicio.

La densa niebla se adue帽aba de Burgos y el clima era sumamente g茅lido aquel invierno de hace 50 a帽os. El fr铆o penetraba por las paredes del penal donde los encausados aguardaban el inicio del consejo de guerra en el que se les juzgar铆a por formar parte de la jefatura de ETA y, particularmente, por la muerte del comisario Melit贸n Manzanas.

Las encausadas lo har铆an sin embargo en una caballeriza, una celda improvisada donde aguzaban las armas de la palabra para combatir con quim茅rica esperanza a todo un r茅gimen franquista que buscaba un castigo ejemplar para el pueblo vasco y la punzada definitiva a ETA. Ninguno de los acusados sab铆a entonces que aquel juicio pasar铆a a rellenar una de las p谩ginas m谩s renombradas de la historia de Euskal Herria.

En la Capitan铆a General de Burgos ya se hab铆an celebrado varios consejos de guerra contra militantes vascos y opositores antifranquistas. Tambi茅n ser铆a una 谩rea represiva incluso despu茅s de 1970. Tras la vista, se conden贸 a m谩s de 500 a帽os de c谩rcel a quince de los procesados y a la pena de muerte a seis de ellos (tres de ellos a doble pena). No obstante, en aquella ocasi贸n, las intervenciones de los acusados, la presi贸n internacional y las numerosas movilizaciones vinieron a dar al traste con los planes de Franco, quien se vio forzado a conmutar las penas capitales.

Dos a帽os antes, el 2 de agosto de 1968, el reconocido torturador y colaborador de la Gestapo nazi, Melit贸n Manzanas, fue ejecutado en su domicilio de Irun en el marco de la ‘Operaci贸n Sagarra’. Gracias al historiador I帽aki Ega帽a, recientemente se ha podido comprobar que unas vacaciones adelantadas libraron a su hom贸logo en Bilbo, Jose Mar铆a Junquera, del mismo destino.

Para los antecedentes del consejo de guerra hay que remontarse tambi茅n a la muerte de Txabi Etxebarrieta, dirigente y figura clave de ETA, a manos de la Guardia Civil el 7 de junio de 1968 en Tolosa. Etxeberrieta hab铆a dado muerte horas antes al guardia civil Jos茅 Pardines, despu茅s de que el cuerpo militar le diera el alto a 茅l y su compa帽ero, I帽aki Sarasketa, en un control de carretera en la localidad de Aduna.

La ejecuci贸n del jefe de la Brigada Pol铆tico-Social de Gipuzkoa fue la primera premeditada de ETA y desencaden贸 una ola de represi贸n despiadada bajo el paraguas del estado de excepci贸n declarado en Gipuzkoa. El Estado espa帽ol iniciaba de esta manera la preparaci贸n del sumar铆simo 31/69 con la pretensi贸n de que ser铆a un escarmiento a ETA y al pueblo vasco.

Detenciones en una ETA dividida

En las m煤ltiples redadas de 1969 arrestaron a muchos de los procesados en Burgos. En la detenci贸n de varios militantes producida en Bilbo, Miguel Etxeberria 鈥楳akag眉en鈥, escapar铆a del cerco policial y en un forcejeo acabar铆a con la vida del taxista que quer铆a llevarlo a comisar铆a, Ferm铆n Monasterio.

D铆as despu茅s, varios miembros de ETA fueron arrestados en la localidad c谩ntabra de Mogrovejo. Enrique Gesalaga resultar铆a herido por un disparo de bala y permanecer铆a varios meses hospitalizado. Otro proyectil hiri贸 a Izko de la Iglesia en la prisi贸n de Iru帽ea cuando intentaba, junto con Goio L贸pez Irasuegi, liberar a Arantza Arruti.

Varios procesados pasaron largos d铆as en comisar铆a y todos denunciaron torturas. Las condicionadas autoinculpaciones bastaron para que en agosto de 1970 el fiscal pidiese seis penas de muerte y 752 a帽os de c谩rcel para los encausados. Pese a los titulares de los medios, los 16 no formaban parte de la direcci贸n de ETA, y alguno de ellos, como Antton Karrera, ni siquiera era militante de la organizaci贸n antes de la vista.

La instrucci贸n aterrizaba adem谩s en un coyuntura delicada para ETA. Adem谩s de las detenciones, la divisi贸n en el seno de la organizaci贸n era latente despu茅s de que sector mayoritario celebrara ese mismo a帽o la VI asamblea, que evolucion贸 pronto hacia la LKI, mientras que el sector de la V asamblea se encontraba mayoritariamente en el exterior. Sin embargo, ambas fracciones planear铆an acciones para liberar a los procesados.

El secuestro por parte de ETA V del c贸nsul de la Rep煤blica Federal de Alemania, Eugene Beihl, producido la noche del 1 de diciembre de 1970 en Donostia, contribuir铆a a llamar la atenci贸n sobre la causa vasca. Federico Krutwig, autor de dos informes para la V Asamblea, fue el encargado de negociar con el Gobierno de Willy Brandt su liberaci贸n que finalmente se produjo el 25 de diciembre en Wiesbaden, tras 23 d铆as de cautiverio.

En los proleg贸menos del juicio, estuvo en el candelero hasta los 煤ltimos d铆as el car谩cter p煤blico de la vista. El concordato acordado entre la dictadura franquista y el Vaticano recog铆a que los sacerdotes deb铆an ser juzgados a puerta cerrada, pero el rechazo de los dos curas encausados, Julen Kaltzada y Jon Etxabe, y las presiones en la Santa Sede obligaron a que fuera p煤blico.

Esta maniobra fue clave, por un lado, para que familiares y sobre todo la prensa internacional fueran testigos de excepci贸n. Por otro, era un s铆ntoma indicador de la animadversi贸n creciente de un sector de la Iglesia cat贸lica hacia el r茅gimen franquista, que desde la Guerra Civil hab铆a sido pilar de la dictadura.

Comienzo de la vista

Con f茅rreas medidas de seguridad, el 3 de diciembre de 1970 comenz贸 la vista en la Capitan铆a General de Burgos. El tribunal militar estuvo presidido por el teniente coronel Manuel Ordov谩s y Antonio Troncoso de Castro, del Cuerpo Jur铆dico Militar, ejerci贸 de vocal ponente y fue el encargado de redactar la sentencia.

Al otro lado, se encontraban personas que m谩s adelante tendr铆an un papel relevante en la vida pol铆tica. Entre los imputados estaban los mencionados Onaindia, Uriarte y L贸pez Irasuegi, adem谩s de Itziar Aizpurua y Jokin Gorostidi. A cada uno les correspond铆a un abogado, pero la estrategia la llevaron entre cinco: Juan Mar铆a Bondr茅s, El铆as Ruiz Ceberio, Miguel Castells, Ibon Navascu茅s y Jos茅 Antonio Etxebarrieta, este 煤ltimo letrado de Xabier Izko de la Iglesia, acusado de ser el autor material de la muerte de Manzanas.

Nada m谩s comenzar la causa, la movilizaci贸n popular fue inmediata. El propio Gobierno Vasco en el exilio alent贸 a la poblaci贸n a realizar un paro general el 3 de diciembre. Se produjeron huelgas en todos los sectores sociales del pa铆s; trabajadores y estudiantes paralizaron Euskal Herria. Estas movilizaciones se acompa帽aron solidariamente en el Estado espa帽ol y se extendieron tambi茅n a Europa y Am茅rica del Sur. El 4 de diciembre, el Gobierno de Franco volvi贸 a instaurar el estado de excepci贸n en Gipuzkoa, que se amplific贸 a todo el Estado espa帽ol d铆as despu茅s.

El n煤cleo del juicio comenz贸 el 6 de diciembre con las declaraciones de los procesados. Aprovechando la presencia de la prensa en la sala, los diecis茅is encausados, a los que se les prohibi贸 hablar en euskara y parte del juicio lo pasaron amordazados, realizaron una defensa a ultranza de la clase trabajadora vasca, del euskara, del movimiento de las ikastolas; denunciaron torturas a la vez que la opresi贸n capitalista de Euskal Herria; se declararon marxistas-leninistas y expusieron la naturaleza de ETA en una escenificaci贸n que poco ten铆a de improvisada.

Un d铆a despu茅s, Troncoso de Castro, 煤nico miembro del Tribunal sin suplente, se ausent贸 por una 芦lipotimia禄 y oblig贸 a la paralizaci贸n del juicio durante una jornada. Seg煤n recogi贸 la prensa internacional, su ausencia fue en realidad una artima帽a para repensar la estrategia de una vista en la que era el Estado el que estaba siendo juzgado, y no al rev茅s.

El 8 de diciembre prosiguieron las declaraciones en t茅rminos pol铆ticos y fue el 9 de diciembre cuando Onaindia termin贸 su declaraci贸n al grito de 鈥楪ora Euskadi Askatuta!鈥, al tiempo que los acusados y parte del p煤blico entonaba ‘Eusko Gudariak’. El coronel Ordov谩s orden贸 desalojar la sala e incluso Troncoso desenvain贸 el sable dirigiendo su punta contra los encausados mientras estos renunciaban, a gritos, a su defensa. La causa se retom贸 a puerta cerrada.

Sentencia: 500 a帽os y 9 penas de muerte

El fallo se hizo p煤blico el 28 de diciembre, d铆a de los Inocentes. Solo Arantza Arruti fue absuelta, y los penados a muerte fueron Teo Uriarte, Xabier Izko de la Iglesia, Mario Onaindia, Xabier Larena, Unai Dorronsoro y Jokin Gorostidi. La respuesta diplom谩tica no se hizo esperar: el Gobierno de Franco recibi贸 peticiones de clemencia de una veintena de jefes de Estado, incluso del propio Vaticano.

ETA hab铆a encontrado apoyo en Telesforo Monz贸n y la asociaci贸n Anai Artea y sumar铆a en la esfera internacional los apoyos de personajes relevantes como la abogada Gis猫le Halimi, que asisti贸 como observadora al juicio del que emanar铆a 鈥楲e proc猫s de Burgos鈥, libro que se difundi贸 con el pr贸logo de Jean-Paul Sartre. Tambi茅n intervinieron destacados artistas y pol铆ticos, como Olof Palme, Simone de Beavoir, Ren茅 Cassin, Pablo Casals, Rafael Alberti, o Pablo Picasso 鈥搎ue se neg贸 a la inauguraci贸n del museo que llevar铆a su nombre en Barcelona鈥.

Las autoridades espa帽olas estaban desbordadas. El d铆a 30, el Consejo de Ministros se reuni贸 en El Pardo para acordar por unanimidad conmutar las penas de muerte. Con la llegada de la transici贸n y la ley de amnist铆a, la mayor铆a de las procesadas y procesados fueron indultados y los condenados a muerte fueron extra帽ados.

Hay acontecimientos que marcan el devenir de las cosas. El logro de aquellos diecis茅is j贸venes de presentar el sumar铆simo 31/69 como una acometida contra el pueblo trabajador vasco, las movilizaciones y la presi贸n internacional lograron agrietar el r茅gimen y mostrar su debilidad. En Euskal Herria, el Proceso de Burgos fue un catalizador para que nuevas generaciones restablecieran el hilo de continuidad con las luchas de liberaci贸n nacional y social.




Fuente: Naiz.eus