December 1, 2021
De parte de La Haine
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La escandalosa concentraci贸n de la riqueza y la ausencia de una m铆nima conciencia social entre las clases empresariales sigue alimentando la conflictividad social

Como se conoce, Am茅rica Latina es la regi贸n m谩s inequitativa del mundo. Esa realidad tiene una larga formaci贸n hist贸rica que deriva de la 茅poca colonial.

Pero se agudiz贸 en las dos d茅cadas finales del siglo XX, cuando la regi贸n sigui贸 el recetario del FMI para solucionar el problema de la deuda externa y asimil贸 las consignas del Consenso de Washington para implantar un sui g茅neris neoliberalismo que solo aprovech贸 a las conservadoras elites empresariales que controlan el grueso de las econom铆as latinoamericanas. Despu茅s del primer ciclo de gobiernos progresistas, que lograron disminuir esas brechas y promover algunas bases para una econom铆a social, la situaci贸n volvi贸 a agudizarse con la restauraci贸n de gobiernos neoliberales y se agrav贸 con motivo de la pandemia del Coronavirus, pues de acuerdo con las proyecciones de la CEPAL, la pobreza se incrementar铆a en 4.4%, alcanzando a unos 214,7 millones de personas, que representan el 34,7% de la poblaci贸n.

Parad贸jicamente, solo en el primer semestre de 2020 芦la fortuna de los 73 milmillonarios de Am茅rica Latina aument贸 en 48.200 millones de d贸lares desde el comienzo de la pandemia鈥, seg煤n un informe de Oxfam; y desde marzo, la regi贸n vio surgir, en promedio, un nuevo milmillonario cada dos semanas (https://bit.ly/3rfNwbN).

Frente a semejante concentraci贸n de la riqueza, los salarios m铆nimos o b谩sicos en Am茅rica Latina son miserables. Y la situaci贸n se agrava con un promedio de dos terceras partes de la poblaci贸n viviendo de la informalidad y el subempleo, adem谩s de quienes carecen de empleo. El mayor salario est谩 en Chile, con US$ 441, seguido por Uruguay con US$ 423 y luego Ecuador, con US$ 400, pero 茅ste es un pa铆s dolarizado. A partir de Bolivia (US$ 309), el resto de pa铆ses tiene salarios menores a los 300 d贸lares mensuales. Sin embargo, las elites empresariales impiden elevaciones salariales, en sociedades capitalistas donde tampoco hay seguridad social y m茅dica, universales y gratuitas o falta educaci贸n. Argumentan que subir salarios aumenta la inflaci贸n, ahuyenta capitales extranjeros, incrementa costos para las empresas impidiendo inversiones y 鈥渃ompetitividad鈥, etc. Todo ello es absolutamente falso, excepto si se considera que, en efecto, bajo el capitalismo, toda subida de salarios finalmente afecta la tasa de ganancia, una ley econ贸mica que explica las actitudes de las burgues铆as olig谩rquicas latinoamericanas.

En dos cortos textos (Trabajo asalariado y capital, 1849; Salario, precio y ganancia, 1865), K. Marx analiz贸 qu茅 es el salario y c贸mo se determina, demostrando que el salario cubre exclusivamente la reproducci贸n de la fuerza de trabajo del obrero, pero no propiamente su trabajo, de modo que el valor socialmente producido va a parar a manos de los capitalistas (plusval铆a). Adem谩s, en aguda pol茅mica con John Weston (鈥淟a conferencia que nos ha dado el ciudadano Weston podr铆a haberse comprimido hasta caber en una c谩scara de nuez鈥, sostuvo Marx), para quien el incremento de salarios perjudicaba a los mismos obreros, pues los capitalistas trasladar铆an ese costo a los precios de las mercanc铆as, Marx demostr贸 que una subida de salarios afecta la tasa general de las ganancias, pero no a los precios normales de las mercanc铆as. El complemento, por as铆 llamarlo, ha llegado casi 170 a帽os m谩s tarde con David Card, quien alcanz贸 el premio Nobel de Econom铆a 2021, por sus investigaciones laborales que demostraron que el incremento de salarios no necesariamente conduce al cierre de puestos de trabajo, lo cual refuta las ideas que largamente han perdurado, con el argumento contrario.

Si Marx hubiera examinado la historia latinoamericana, de la que conoc铆a muy poco, habr铆a encontrado que los salarios del pasado en la regi贸n ni siquiera cubr铆an la reproducci贸n de la fuerza de trabajo, como ocurri贸 con la poblaci贸n ind铆gena, largamente condenada a una miseria inigualable. Y si Card examinara la experiencia hist贸rica del presente tendr铆a que sacar otras conclusiones adicionales, pues los salarios nominales han sido golpeados, ya que la canasta b谩sica no alcanza a cubrirse (queda afectada la reproducci贸n de la fuerza de trabajo, en t茅rminos marxistas), las alzas salariales son m铆nimas, pero las ganancias aumentan en virtud del modelo econ贸mico neoliberal hegem贸nico en la regi贸n. Eso explica la enorme brecha de ingresos que sigue ampli谩ndose, sin que existan perspectivas de alteraci贸n en los pa铆ses con gobiernos conservadores y empresariales.

El caso de Ecuador puede resultar muy ilustrativo para el conjunto latinoamericano. La mayor parte del sector empresarial est谩 conformado por microempresas (1 a 9 trabajadores o ingresos menores a US$ 100.000), que representan el 63.6% del total; le siguen las peque帽as empresas, un 24.8% y las grandes, que representan apenas el 3.4% del total (https://bit.ly/30Y4r8f). Pero la evasi贸n de impuestos alcanza a US$ 7.6 mil millones, que equivale al valor entregado por el Estado como subsidio a los combustibles entre 2015-2020, que lleg贸 a US$ 7 mil millones. Adem谩s, los Grupos Econ贸micos (GE) del pa铆s (son 300 y en promedio cada uno controla alrededor de 25 empresas), tuvieron ingresos (en 2019) por US$ 71.743 millones, pero causaron un impuesto a la renta de US$ 1.771 millones, lo que significa que su Tasa Impositiva Efectiva (relaci贸n entre impuestos e ingresos) apenas lleg贸 al 2,47%. Con datos al 2019, se sacaron al exterior US$ 626 millones y solo los Fideicomisos de los GE trasladaron 42 millones hacia para铆sos fiscales y 480 millones a territorios que no son considerados para铆sos fiscales.

De otra parte, en el quinquenio 2016-2020, las 100 mayores empresas del pa铆s han realizado ventas por US$ 152.9 mil millones, obteniendo US$ 14.2 mil millones de utilidades, aunque su impuesto a la renta causado solo asciende a US$ 3.6 mil millones, que apenas representa el 2.36% de los ingresos. Ante tales datos, fruto de los estudios realizados por la Unidad de An谩lisis y Estudios de Coyuntura, del Instituto de Investigaciones Econ贸micas de la Universidad Central del Ecuador (https://coyunturauceiie.org), basados en fuentes oficiales, cabe preguntar 驴en qu茅 momento los salarios o los derechos laborales han impedido semejante acumulaci贸n de recursos que han preferido evadir impuestos o irse fuera del pa铆s?

Pero el cuadro es a煤n m谩s dram谩tico (UAEC-IIE-UC): los megarricos ecuatorianos ganan m谩s de US$ 414 mil al mes (los ultraricos tienen ingresos superiores a los US$ 110 mil mensuales), es decir, 207 veces m谩s que un trabajador con ingresos de 2 mil d贸lares y, por tanto, 1.035 veces m谩s que alguien con el miserable salario de 400 d贸lares al mes. Y el asunto se vuelve a煤n m谩s grave. Durante el segundo trimestre de 2021, la econom铆a nacional creci贸 en 8.4% respecto al mismo per铆odo de 2020 y en 2.1% con respecto al primer trimestre de 2021. Se debi贸 a mayores exportaciones, mayor gasto del gobierno y, sobre todo, al 鈥渁umento en el consumo de los hogares鈥, pues el ingreso por 鈥渞emesas鈥 en el segundo trimestre de 2021 presenta un r茅cord, al haber alcanzado los US$ 1.087,8 millones (https://bit.ly/3d00EJD).

En otras palabras, son las remesas de los migrantes ecuatorianos las que m谩s han contribuido a la recuperaci贸n del PIB en el pa铆s. Bien vale recordar que durante la d茅cada de los 90, tambi茅n fueron las remesas de los emigrantes las que sostuvieron la econom铆a nacional. Y hoy ha ocurrido mientras el salario b谩sico unificado no subi贸 el a帽o pasado, la pandemia oblig贸 a restricciones y varias leyes del gobierno de Len铆n Moreno exoneraron impuestos, condonaron deudas y flexibilizaron el trabajo. Cabe, entonces, otra pregunta: a pesar de todas esas 鈥渇acilidades鈥 驴d贸nde est谩n las inversiones empresariales? 驴C贸mo as铆 no es posible subir salarios de una manera radicalmente alta, cuando al mismo tiempo hay millones acumulados (y 鈥渙ciosos鈥) por los grupos econ贸micos?

La escandalosa concentraci贸n de la riqueza y la ausencia de una m铆nima conciencia social entre las clases empresariales sigue alimentando la conflictividad social. El desprecio a los buenos salarios, por privilegiar la acumulaci贸n de ganancias, se ha vuelto un freno para la creaci贸n de una econom铆a social de bienestar, que evidentemente nunca se lograr谩 con el modelo de econom铆a empresarial-neoliberal.

historiaypresente.com




Fuente: Lahaine.org