May 3, 2021
De parte de La Haine
156 puntos de vista


La reducci贸n memorialista o victimizante oculta los fines; la exigencia de 鈥渃r铆tica y autocr铆tica鈥 despolitizada, en lo formal cuestiona los medios

Quienes lamentan el eterno retorno del debate sobre los hechos ocurridos en la d茅cada del 70 del siglo pasado, en realidad, no tomaron nota de una cuesti贸n: esa discusi贸n nunca se fue.

La escritora Claudia Hilb dedic贸 a la pol茅mica un nuevo libro publicado en 2018 al que titul贸 ‘驴Por qu茅 no pasan los 70?’ En una entrevista que tuvo lugar en 2019 el profesor y ensayista Horacio Gonz谩lez se atrevi贸 a afirmar que era necesario reescribir la historia argentina con una valoraci贸n 鈥渢e dir铆a positiva de la guerrilla de los a帽os 70鈥 y su propuesta escandaliz贸 no solo a la derecha, sino tambi茅n a referentes de cierto progresismo. No postulaba un aval absoluto a la actuaci贸n de las organizaciones pol铆tico-militares, pero intentaba huir de la condena in limine.

La imposibilidad de un balance com煤n no se debe a la falta de intenciones de los protagonistas, sino a que el pasado a煤n es un campo de batalla con heridas que permanecen hasta el presente. Superadas ciertas versiones justificatorias 鈥攁unque nada es para siempre鈥, como el negacionismo o la teor铆a de los dos demonios, emergi贸 un peligro inscripto en la raz贸n democr谩tica: pasar del culto de la memoria a la obsesi贸n memorialista.

Ese periodo perturbador de la historia de nuestro pa铆s se inscribi贸 en el largo itinerario de un siglo XX con sus incalculables horrores que hicieron de la reivindicaci贸n de las v铆ctimas una urgencia impostergable. El recuerdo de las atrocidades, de los r铆os de sangre derramada y la insistencia en la responsabilidad de los criminales habr铆an de servir como una advertencia y un alarma permanente. Sin embargo, all铆 donde radica la principal potencia de la memoria quiz谩 se aloje tambi茅n su debilidad: el 茅nfasis recay贸 m谩s en la rememoraci贸n que en la intelecci贸n del pasado.

Una de las operaciones recurrentes para esquivar o simplificar un balance pol铆tico es transformar al pasado en un juego de espejos y una confrontaci贸n binaria entre verdugos y v铆ctimas. Hace algunos a帽os, el historiador italiano Enzo Traverso rescat贸 un libro de otros dos autores (Daniel L茅vy y Natan Sznaider) que se titula La memoria del Holocausto en la edad global. All铆 destacaban la dimensi贸n cosmopolita en la memoria del Holocausto y el rol jugado en el proceso de construcci贸n de una memoria global del siglo XX, caracterizada como una 茅poca de v铆ctimas. Con esta perspectiva, Traverso explor贸 la operaci贸n pol铆tico-ideol贸gica que transform贸 a los vencidos en meras v铆ctimas que, en esencia, son pasivas. La veneraci贸n de la memoria termin贸 superpuesta a la historia o, incluso, absorbi茅ndola.

La 鈥渕emoria de las v铆ctimas鈥 reemplaz贸 a la 鈥渕emoria de las luchas鈥 y el testimonio a las conclusiones pol铆ticas. Los sujetos quedaron escindidos de sus compromisos, de sus apuestas y de sus objetivos. Es decir, despojados de su politicidad. Nuestros a帽os 70 no estuvieron exentos de interpretaciones de ese tipo. Sin embargo, la d茅cada no estuvo compuesta solo por la violencia de v铆ctimas y victimarios, la masacre o el r茅gimen totalitario. Tambi茅n fueron los a帽os de la apuesta revolucionaria, la insurgencia obrera, la politizaci贸n masiva, las nuevas formas de democratizaci贸n de masas y las m煤ltiples luchas colectivas. Esta memoria no ha sido lo suficientemente valorada en la gran escena p煤blica y adquiere, en este contexto, una dimensi贸n disruptiva.

El complemento de la dehistorizaci贸n fue una 鈥渆xigencia鈥 de cr铆tica y autocr铆tica permanente hacia quienes integraron organizaciones revolucionarias (armadas o no) juzgados desde la 鈥渆structura de sentimientos鈥 del presente. Una exigencia que contrasta con la escasa demanda de 鈥渃r铆tica o autocr铆tica鈥 a quienes fueron los principales beneficiarios del genocidio (m谩s all谩 del personal militar que oper贸 a su servicio).

En el 煤ltimo Festival de Cine Independiente de Buenos Aires se estren贸 un documental dirigido por Jonathan Perel y titulado ‘Responsabilidad empresarial’. Habla de rol central que tuvieron las empresas en la represi贸n de la dictadura que no fue mera complicidad, sino activa responsabilidad. La pel铆cula y los libros en los que se bas贸 tuvieron escaso espacio en la difusi贸n y en la gesti贸n memorial de la vida p煤blica argentina. Por algo ser谩.

La reducci贸n memorialista o victimizante oculta los fines; la exigencia de 鈥渃r铆tica y autocr铆tica鈥 despolitizada, en lo formal cuestiona los medios. El fin no justifica los medios porque, en primer lugar, es el fin el que reclama ser justificado. Pero, el que quiere el fin necesita de los medios. Y todav铆a en muchos de los debates actuales se ataca a los medios para impugnar el fin.

Tiempo Argentino




Fuente: Lahaine.org