May 25, 2022
De parte de SAS Madrid
210 puntos de vista

Los medios de comunicación, en tanto son los principales centros de producción de ideología de nuestra época, son los principales encargados de construir y difundir la cultura de la meritocracia, la idea de que el esfuerzo y el mérito individual es lo que explica la posición que cada uno ocupa en la sociedad, si le va bien o si le va mal; que es una idea que funciona, en definitiva, como la justificación ideológica de la desigualdad social. Hay innumerables ejemplos, todos los días, de la construcción de este mito de la meritocracia en el discurso mediático. Pero os comentamos algunos de esos ejemplos, que quizá os suenen de algo. 

Uno de los ingredientes más evidentes del dogma neoliberal de la meritocracia consiste en decirnos (y esto es un discurso internacional, igual en todos los países) que los miembros de las elites económicas empezaron desde abajo y se hicieron a sí mismos a base de esfuerzo y buenas ideas.

Un ejemplo de este relato ideológico que generó bastante guasa en su momento, por lo evidente que era la falsedad del discurso, son algunos titulares de la prensa de cuando se anunció, hace unos meses, que Marta Ortega, la hija de Amancio Ortega, sería la nueva presidenta de Inditex. Diario El Mundo. Titular: “Marta Ortega, así es la heredera de Zara que empezó doblando camisetas en una tienda y ahora toma el relevo”. Huffington Post. Titular: “Marta Ortega: de doblar ropa en Zara a ser una jefaza millenial en el Ibex”. 

Otro ejemplo en la misma línea. La Voz de Galicia. Titular: “Tamara Falcó, la hija de Isabel Preysler que fue becaria en Zara, gana Masterchef”. Es decir, otro titular que construye el mito de que alguien como Tamara Falcó, hija de una familia super rica, empezó desde abajo, como “becaria”, y se hizo a sí misma hasta alcanzar el éxito. Y un ejemplo más de esto: Daniel Lacalle, el economista neoliberal omnipresente en los medios, al que Ferreras da voz permanentemente en su tertulia y que acabó fichando por el PP, tuiteó esto cuando se murió el banquero Emilio Botín: “Emilio Botín, DEP uno de los grandes. Empezó de cero y convirtió al Santander en un ejemplo mundial, saliendo reforzado de todas las crisis”. 

Pero seguro que hay quien también dice que Ana Patricia Botín empezó desde cero. En concreto, desde cero problemas económicos, cero deudas, cero minutos dedicados a preocuparse por llenar la nevera y cero posibilidades de que le fuera mal en la vida. En fin. La consecuencia lógica de decir que los ricos lo son gracias a su propio mérito es plantear que, si tú quieres y si te lo curras, tú también puedes llegar a ser rico como ellos. Y los medios de comunicación están llenos de cientos de contenidos de ese tipo, seguro que toda la gente que nos está escuchando los ha visto alguna vez, ¿no? En plan “cómo hacerse rico en 5 sencillos pasos”, “cómo ganar dinero fácil”, etc.

O incluso cosas que ya casi rozan la estafa piramidal, con titulares fake del tipo: “el consejo de Cristiano Ronaldo para que te hagas rico en 48 horas: invertí en no sé qué y multipliqué mi inversión por mil”. Haz click aquí, danos tus datos, ingrésanos 100 dólares en esta cuenta de las Islas Caimán y ¡ya verás! Solo tendrás que sentarte a esperar cómo te llueven los millones, paleto. 

Os pongo ejemplos: 

El Economista: “Millonario hecho a sí mismo a los 35 años: los seis consejos de Steve Adcock para hacerse rico”. 

Primer consejo para hacerse rico de El Economista: “Tener un fondo de emergencia a 6 meses vista”. 

Consejo número 2 para hacerse rico: “Invertir el 20% de los ingresos en inversiones a largo plazo”. 

Tercer consejo para hacerse rico: “No tener deuda en la tarjeta de crédito”. 

Un consejo más de El Economista para hacerse rico que me ha hecho mucha gracia: “Caminar a menudo”.  

Otro “manual de instrucciones” para hacerte rico que nos cuentan los medios de comunicación y que es un puro delirio meritocrático neoliberal que viene a decir que ser rico (o ser pobre) es una decisión que uno toma. Bussiness insider: “Las 18 decisiones que toma un millonario hecho a sí mismo en el resto, no”. Hacerse rico no está reservado a unos pocos afortunados.

Como la mayoría de cosas de la vida, ser bueno atrayendo dinero no es muy diferente de ser bueno en otros aspectos como ser un buen un jugador de golf, perder peso o dominar una segunda lengua. Casi todos pueden hacer que suceda y a menudo empieza con tu forma de pensar, tus creencias y tus elecciones vitales. Por tanto, las 18 decisiones que toman los millonarios y el resto de la gente no son: La gente rica elige controlar su éxito. La gente rica elige pensar a lo grande. 

Los ricos optan por comprometerse con serlo. La gente rica elige hacer ejercicio. La gente rica se centra en las oportunidades. Los ricos prefieren pasar el rato con otros ricos. La gente rica juega a ganar: mientras que la mayoría lo hace para no perder. Los ricos eligen no dejarse arrastrar por sus problemas. Los ricos eligen hacer aquello que aman. La gente rica suele usar el dinero de otros. Los ricos eligen ser remunerados en base a resultados. Los ricos madrugan. 

Toca ponerse más serios para acabar porque todo este discurso mediático que visto así suena absurdo y delirante, luego se aterriza y aparece todo el rato en la realidad ante determinados conflictos sociales que hablan de la enorme desigualdad, la injusticia y la concentración de la riqueza que caracteriza a esta sociedad capitalista. Vamos a recordar un momento que sucedió hace unos años en televisión y que se emitió en el programa que presentaba Jesús Cintora en Cuatro. Una mujer y sus dos hijos pequeños iban a ser desahuciados de su vivienda. El padre y la hermana de esta mujer acuden a la comisaría a mediar para intentar evitar el desahucio, y el policía encargado del dispositivo les dice haber estudiado. 

Enlace relacionado Publico.es (25/05/2022).




Fuente: Sasmadrid.org