November 14, 2020
De parte de Propagacion Anarquica
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Frente Ni Una Menos anuncia salida de ocupaci贸n en CNDH ...

Consecuencias inesperadas de la anarquia frente al feminismo en M茅xico 鈥 PDF con fotograf铆as de referencia y notas al pie

La multiplicidad de formas que en las 煤ltimas d茅cadas han tomado los anarquismos, nos lleva a replantear  las  tendencias  y  estrategias  que  est谩n  reconfigur谩ndose  o  emergiendo  dentro  de  estos y de su influencia en otras luchas. Aqu铆,  se  vuelve  necesario distinguir, un principio que se  mantiene  en  los  anarquismos  y,  que  les  mantiene  fuera  de  la  fauna  liberal  o  de  izquierda  que se asume como 谩crata. Tal principio lo pudi茅semos definir como una 茅tica que, deviene en una   afrenta   a   cualquier   forma   de   poder   jer谩rquico,   construida   desde   lo   com煤n   en   la   individualidad. Por lo tanto, entender hoy en d铆a al anarquismo como una ideolog铆a ser铆a una miop铆a que lleva a concebir aberraciones como el 鈥渁narcocapitalismo鈥 o al entendimiento del zapatismo  y  de  muchas  formas  de  feminismo  como  anarquistas.  Pensado  en  estos  煤ltimos,  valdr铆a la pena recordar a Emma Goldman quien despotric贸    contra las mujeres sufragistas de su  茅poca  (primera  ola  del  feminismo),  bajo  el  entendido  de  que  la  libertad  no  se  podr铆a  alcanzar  en  las  urnas.  Hoy  d铆a  los  feminismos  son  tan  diversos,  los  hay  reformistas  con  simpat铆a por el Estado, con visiones autoritarias y esencialistas sobre el cuerpo, as铆 como otros totalmente liberales, unidos bajo el manto de la ausencia de una cr铆tica contundente  contra el poder, pero tambi茅n dentro de ellos hay algunos que se articulan bajo una 茅tica anarquista.

Breve cronolog铆a del movimiento

Las  movilizaciones  feministas  en  diferentes  partes  del  mundo  se  han  agudizado,  en  Am茅rica  Latina, se han hecho m谩s evidentes tras la irrupci贸n de la denominada 鈥渕area verde鈥 que, en 2018 ped铆a la despenalizaci贸n del aborto en Argentina. En M茅xico, su influencia se hizo notar r谩pidamente. Las marchas y los performance feministas (como 鈥渦n violador en tu camino鈥 [2]) se volvieron  tendencia  en  redes  sociales  y  espacios  p煤blicos.  En  centros  de  trabajo,  en  centros  educativos,  dentro  de  instituciones  e  incluso  dentro  de  espacios  izquierdistas  o  anarquistas,  emergiendo la denuncia an贸nima como herramienta pol铆tica, para exponer cualquier forma de agresi贸n entendida como 鈥渧iolencia de g茅nero鈥. Hecho que hizo endeble los posicionamientos de  anarquistas,  pues  algunas  veces  se  lleg贸  a  recurrir  a  la  justicia  del  Estado  para  arremeter  contra los agresores e incluso muchos de estos, se volvieron 谩vidos legitimadores del proceso de   justicia   exigiendo   pruebas   o   demandas   oficiales   para   reconocer   o   no,   su   agresi贸n.   Mermando  la  posibilidad,  de  pensar  o  crear  v铆as  para  dar  resoluci贸n  a  estos  procesos  sin  la  necesidad del Estado.

Bajo este contexto, es que ahora vemos una vinculaci贸n bastante estrecha entre anarquismos y feminismos, no podemos determinar que posturas, colectivos o individualidades se deben de reconocer  como  anarcofeministas,  pues  se  encuentran  en  un  proceso  de  consolidaci贸n  y  reformulaci贸n  constante.  El  16  de  agosto  de  2019  en  la  Ciudad  de  M茅xico  se  convoc贸  a  una  movilizaci贸n por parte de diferentes grupos, colectivos y colectivas para pedir justicia por una joven  que  fue  violada  por  polic铆as,  la  cual  termin贸  con  una  insurrecci贸n de  mujeres  que  vandaliz贸 inmobiliario p煤blico y con la quema de una estaci贸n de polic铆a.

En  ella,  el  Estado  hizo  gala  de  una  represi贸n  con  鈥渆nfoque  de  g茅nero鈥  propia  de  la  agenda  progresista que mantiene. En los primeros d铆as de julio de 2020 se mont贸 un plant贸n frente al palacio  nacional  por  parte  de  los  familiares  de  mujeres  asesinadas  que  no  han  encontrado  justicia  en  las  instancias  correspondientes.  En  plena  pandemia  los  casos  de  feminicidio  y  de  violencia  intrafamiliar  aumentaron,  ante  esto,  el  presidente  se  mantuvo  con  una  actitud  machista y conservadora negando estos hechos de manera rotunda y promocionando la venta de  boletos  de  la  rifa  del  avi贸n  presidencial,  como  era  de  esperarse  diversos  sectores  se  sintieron agravados. As铆 pues, a un a帽o de la quema de la estaci贸n de polic铆as un bloque negro de  menos  de  200  mujeres  se  manifest贸  nuevamente  el  16  de  agosto,  siendo  cobijadas  por  el  calor de 1600 granaderas quienes arremetieron contra ellas de manera sutil. Eventualmente el plant贸n  frente  al  palacio  nacional  se  retir贸,  pues  estuvo  bajo  un  constante  hostigamiento  de  las autoridades adem谩s de que las inclemencias del tiempo no ayudaron.

El  2  de  septiembre  de  este  mismo  a帽o  en  las  oficinas  de  la  Comisi贸n  Nacional  de  Derechos  Humanos (CNDH) ubicada en el centro hist贸rico a unas cuadras del palacio nacional, se dio cita Mar铆a  Isela  Valdez  quien  se  hab铆a  arrodillado  ante  el  presidente  para  pedirle  justicia  por  la  desaparici贸n de su hijo en 2014. En esta ocasi贸n, Mar铆a Isela junto con Marcela Alem谩n y Silvia Castillo,   madres   de   una   ni帽a   v铆ctima   de   violaci贸n   sexual   y   de   un   joven   asesinado,   respectivamente,  se  presentaron  ante  Rosario  Piedra  titular  actual  de  la  CNDH,  quien  no  les  atendi贸  por  no  traer  bien  formulada  su  carpeta  de  investigaci贸n.  Ante  esta  negativa,  Silvia  amenaz贸 con suicidarse y Marcela decidido encadenarse a la silla.

Rosario Piedra,  la CNDH y los tent谩culos del poder

hora  bien,  驴Qui茅n  es  Rosario  Piedra?,  ella  es  hija  de  la  activista  Rosario  Ibarra una  de  las  primeras  madres  en  emprender  la  b煤squeda  de  su  hijo,  Jes煤s  Piedra,  quien  fue  detenido  en  1974 por  estar  vinculado  supuestamente  en  un  asesinato  perpetrado  por   la  鈥淟iga  comunista  23  de  septiembre鈥 [3].  Desde  entonces  a  la  fecha,  ha  encabezado  una  b煤squeda  por  su  hijo,  fundando  el  Comit茅  Pro  Defensa  de  Presos,  Perseguidos,  Desaparecidos  y  Exiliados  Pol铆ticos  (Comit茅  隆Eureka!).  Actualmente  la  hermana  de  Jes煤s  Piedra  se  encuentra  como  titular  del  organismo  que  supuestamente  procura  se  respeten  los  derechos  humanos,  ungida  por  la mano del presidente, es que llega a este puesto. Ante esto, debemos de preguntarnos 驴C贸mo el  dolor  de  la  p茅rdida  de  un  hermano  en  manos  del  Estado  se  trasforma  en  el  deseo  de  un  puesto de gobierno? Si bien, se nos podr谩 increpar dici茅ndonos que busca una mejor铆a social esperando que su  dolor  no  se  repita  en  alguien  m谩s,  esta  mejor铆a  jam谩s  saldr谩  de  los  par谩metros  que  le  convengan  al  Estado  o  a  las  manos  del  capital,  por  lo  tanto,  no  podemos  esperar m谩s que, una buena administraci贸n y gesti贸n sobre nuestras vidas por parte de ellxs. Como  anarquistas,  ning煤n  funcionario  p煤blico  o  gobierno  nos  podr谩  ofrecer  la  libertad  que  anhelamos y mucho menos la justicia que aclamamos.

La Okupa 鈥淣i una Menos鈥 una aguja en el coraz贸n del Estado

Tras  el  encadenamiento  de  Marcela  Alem谩n,  fueron  llegando  a  las  instalaciones  de  la  CNDH  feministas  a  apoyarla  hasta  que  el  d铆a  4  diversas  colectivas  entraron  y  tomaron  el  edificio  proclam谩ndolo  como  una  鈥淥kupa鈥,  m谩s  adelante  las  primeras  mujeres  que  iniciaron  la  protesta  se  retiraron  de  las  instalaciones.  En  los  d铆as  posteriores  renombraron  el  lugar  llam谩ndolo  鈥淥kupa  ni  una  menos鈥,  interviniendo  las  paredes  y  las  pinturas  de  personajes  hist贸ricos como Francisco I. Madero o Morelos, hecho que enardeci贸 al presidente.

Este  hecho  alent贸  a  m谩s  mujeres  a  que  accionaran  contra  otras  instalaciones  de  la  CNDH  en  otros  estados.  Una  de  ellas  fue  la  toma  de  la  sede  de  la  Comisi贸n  de  Derechos  Humanos  del  Estado  de  M茅xico  (CODHEM)  en  Ecatepec  el  10    de  septiembre,  buscando  repetir  la  acci贸n  llegaron a irrumpir a las instalaciones, sin embargo, en la madrugada del d铆a siguiente llego la polic铆a  a  sacarlas  del  espacio  de  forma  violenta  y  en  veh铆culos  no  oficiales,  llev谩ndoselas  detenidas [4. Ante estos hechos, la Okupa Ni una Menos se pronunci贸 repudiando la actuaci贸n del  gobierno,  por  otra  parte,  algunas  individualidades  decidieron  ir  a  las  instalaciones  ese  mismo d铆a para vandalizarla y terminar quem谩ndola.

Bajo  esta  coyuntura  el  s谩bado  12  un  grupo  de  mujeres  encapuchadas  toman  la  estaci贸n  del  metro chabacano, exigiendo el cese al hostigamiento policial a los vendedores informales que hacen entregas en el metro de sus productos [5].

El  14  de  septiembre  la  鈥淢anada  Periferia鈥  realiza  una  acci贸n  en  un  puente  peatonal  en  Valle  de Arag贸n, Nezahualc贸yotl, Estado de M茅xico. A la par, en la Okupa Ni Una Menos se realiza la 鈥淎ntigrita鈥  con  un  programa  art铆stico  cultural  y  un  mitin  con  algunas  madres  agraviadas,  en  este  evento  la  se帽ora  Yesenia  Zamudio  quien  encabeza  el  frente  鈥渘i  una  menos鈥  se  muestra autoritaria y al d铆a siguiente se hacen p煤blicas algunas fricciones que posteriormente llevaron a una ruptura interna entre las facciones dentro de la toma. Una de ellas, denominada 鈥淥kupa Bloque Negro [6]鈥 fue quien se deslind贸 principalmente de Zamudio por dar nombres de algunas nompa帽eras exponiendo su integridad y por el se帽alamiento de un mal uso del dinero que se ha recolectado y, respaldando a Erika Mart铆nez madre de una ni帽a de 7 a帽os que fue violada. Y aunque pareciera una deca铆da del proceso, en la madrugada del 18 manifestante tomaron las entradas  de  Ciudad  Universitaria  e  incendiaron Inmobiliario  del  lugar,  da帽ando  dos  veh铆culos  de  vigilancia  y  realizaron  pintas  en  respuesta  por  la  detenci贸n  de  Elis  Hern谩ndez  quien  fue  detenida  en  abril  pasado  por  su  supuesta  participaci贸n  en  la  quema  de  un  edificio  de  la  FES  Acatl谩n  (actualmente  ya  fue  dejada  en  libertad).  A  la  fecha,  la  Okupa  鈥淣i  una  menos鈥  se  encuentra  aparentemente  afianzada,  siendo  habitada  por  mujeres,  ni帽xs  y  algunas  personas  de  la  tercera  edad.  A  lo  largo  de  este  mes,  se  han  mantenido  abierto  el  espacio  a  p煤blico  en  general  ofreciendo  talleres  diversos  y  realizando  eventos  como  鈥渓a  mercadita鈥  (donde  las  mujeres pueden vender productos varios), pero manteniendo un posicionamiento separatista.

Represi贸n policial bajo el seno de las Ateneas

El 27 de este mismo mes, en una marcha que no reun铆a a m谩s de cincuenta mujeres salidas de la Okupa ni una menos, con motivo por la despenalizaci贸n del aborto en el pa铆s, varias decenas de  mujeres  granaderas  principalmente,  las  encapsularon  por  al  menos  un  par  de  horas,  para  que finalmente fueran replegadas hasta la Okupa. Cabe se帽alar, que varias cuadras de la zona del centro de la Ciudad de M茅xico se encuentran amuralladas y protegidas por escuadrones de polic铆as  en  diversos  puntos,  esto  debido  a  las  movilizaciones  que  se  esperaban  por  la  conmemoraci贸n de lo acontecido en Ayotzinapa hace 6 a帽os y del 2 de octubre. Desde el 2019 la llamada de granaderas por parte del Estado para contener o amedrentar a las movilizaciones feministas,  se  ha  vuelto  una  estrategia  sutil  para  apaciguar  a  los  ojos  de  la  ciudadan铆a  la  represi贸n que se mantiene principalmente sobre las mujeres.

Para  ello,  en  la  capital  del  pa铆s  se  encuentra  la  agrupaci贸n  Atenea,  perteneciente  a  la  Secretar铆a  de  Seguridad  Ciudadana  (SSC)  encabezada  por  Itzania  Otero,  quienes  han  sido  las  encargadas  de  tomar  la  batuta  a  la  hora  de  hacer  frente  a  las  protestas  de  mujeres,  siempre acompa帽adas de polic铆as hombres, que se encuentran detr谩s de ellas a forma de refuerzo. En otros  estados,  esta  misma  estrategia  se  comienza  a  observar,  se  tendr铆a  que  ser  bastante  ingenux  para  pensar  que  una  mujer  polic铆a  es  un  mal  menor,  sin  embargo,  incluso  dentro  de las  propias  movilizaciones  hay  quienes  ven  con  buenos  ojos  que el  garrote  se  empu帽ado  por  una mujer y no por un hombre.

En  la  jornada  llevada  a  cabo  al  siguiente  d铆a,  por  el  D铆a  de  Acci贸n  Global  para  el  Acceso  al  Aborto Legal y Seguro, se vio opacada por el circo medi谩tico montado por los medios oficiales por el altercado entre manifestantes y las Ateneas, pues un medio present贸 la imagen de una mujer  de  este  agrupamiento  llorando.  En  lo  dicho  por  las  autoridades  este  destacamento  no  utiliza gas lacrim贸geno ni otros medios para la contenci贸n de las manifestaciones, no obstante, en   decenas   de   fotos   se   ve   como   lo   utilizan,   adem谩s   del   testimonio   de   las   propias   manifestantes.  As铆  pues,  esta  Atenea  se  encuentra  llorando  como  resultado  del  propio  gas  lanzado por sus compa帽eras y no por haber sido agredida por una feminista.

Replicas en otros estados

El 5 de septiembre alrededor de 40 mujeres que protestaban fueron detenidas en el estado de Chihuahua,  mientras  se  manifestaban  pac铆ficamente.   El d铆a  10  del  mismo  mes,  mujeres feministas tomaron y vandalizaron la sede de la CNDH en Michoac谩n en apoyo a las colectivas de  la  CDMX,  ese  mismo  d铆a  en  Tabasco  y  Aguascalientes  se  hicieron  tomas  simb贸licas  en  las  sedes  de  la  CNDH,  de  igual  forma,  en  Puebla  se  manifestaron  afuera  de  la  sede  de  este  organismo.  Al  d铆a  siguiente  mujeres  toman  las  instalaciones  de  la  CNDH  en  el  puerto  de  Veracruz  en  apoyo  a  la  Okupa  Ni  Una  Menos.  El  13  de  septiembre  en  Monterrey   se   manifestaron  en  las  instancias  de  la  Comisi贸n  Estatal  de  Derechos  Humanos  (CEDH). A la  par, de la antigrita en la capital del pa铆s en Tijuana se realiz贸 un evento similar en el Centro Cultural de   Tijuana   (CECUT)   donde   se   manifestaron   y   pintaron   consignas.    Un  d铆a  despu茅s   en Guadalajara  fue  convocada  una  concentraci贸n  y  realizar  una  Antigrita  en  la  Rotonda  de  los  Jaliscienses Ilustres. Finalmente, en la madrugada del 18 en la ciudad de Xalapa se vandaliz贸 elInstituto Veracruzano de las Mujeres. A la fecha se han registrado m谩s actos de esta 铆ndole en m谩s punto del pa铆s.

Rutas a la deriva: Anarquismos,  feminismos o anarcofeminismos

La influencia de las diferentes corrientes del anarquismo en el siglo XXI, se han hecho notar en diferentes  procesos  y  movilizaciones  sociales,  lo  cual  no  quiere  decir  necesariamente  queestos, sean por antonomasia anarquistas. David Graeber, el 鈥渁ntrop贸logo anarquista鈥 fallecido a  principios  del  mes  de  septiembre,  comentaba  esto  mismo,  sin  tomar  en  cuenta  el  lado  contrario,  las  posturas  e  influencias  de  los  movimientos  que  articulaban  dentro  de  su repertorio de actuaciones estrategias anarquistas. En consecuencia, es necesario no perder de vista este punto, pues diferentes grupos sociales de la izquierda progresista, se han apropiado tanto  de  discursos,  pr谩cticas  e  incluso  de  una  est茅tica  谩crata,  sin  en  verdad  formular  y  proponer algo concreto contra el poder, siendo que su intensi贸n real es formar parte de este. Generando  un  pseudoanarquismo,  falto  de  un  ethos  antiautoritario  que  en  aras  de  una  pretendida   transformaci贸n   revolucionaria   genere   concesiones   al   poder   a   trav茅s   de   la   institucionalizaci贸n  de  las  demandas  y  la  canalizaci贸n  de  la  rabia  al  pat铆bulo  de  la  legalidad,  extendiendo las arcas del Estado y criminalizando a quien trascienda su l贸gica.

Partiendo  de  esto,  en  las  movilizaciones  feministas  en  M茅xico  se  han  vestido  de  negro  con  pa帽uelo  verde  o  morado,  exigiendo  derechos  y  clamando  justicia.  Muchxs  le  dan  a  este  proceso  una  lectura  anarquista  y,  si  bien,  hay  una  influencia  directa  de  ideas  anarquistas  tambi茅n  hay  ideas  ciudadanas.  El  clamor  por  ver  a  mujeres  enfrent谩ndose  a  las  Ateneas  no  debe  volvernxs  ciegxs  a  lo  que  ocurre.  Por  otro  lado,  la  historia  del  anarquismo  nos  muestra  como  anarquistas  de  diferentes  momentos  y  latitudes,  se  han  vinculado  a  movilizaciones  sociales  que  carecen  de  id茅alas  anarquistas.  Aqu铆  nos  encontramos  con  una  apuesta  en  com煤n,  la  mejor铆a  del  individuo  dentro  de  un  estado  de  opresi贸n  y,  aqu铆  mismo,  es  donde  reside  una  diferencia  fundamental,  c贸mo  llevarlo  a  cabo:  siguiendo  los  par谩metros  de  la  civilidad y jur铆dicos de la 茅poca o desafi谩ndolos y asumiendo los riesgos, no pidiendo migajas, sino  arrebat谩ndole  a  lxs  detentorxs  del  poder  su  paz.  Entonces  la  pregunta  ser铆a  驴Cu谩les  son  los par谩metros en que buscamos esas mejor铆as? 驴No es acaso que esas mejor铆as servir谩n para mantenernos felices dentro de los marcos del dominio?

En  pleno  siglo  XXI,  es  claro  que  muchxs  anarquistas  se  han  vinculado  a  procesos  de  corte  ciudadano,  pero  驴Por  qu茅  ocurre  esto?  Y  驴Por  qu茅  lxs  anarquistas  gustan  de  accionar  en  procesos   reformistas?,   tales   respuestas   son   complejas,   pero   retomando   el   ejemplo   del   anarcosindicalismo [7], podemos decir que siempre como anarquistas buscaremos la libertad de alguna u otra forma, ya sea abandonando la vida que nos ofrecen o mejorando las condiciones de vida en donde nos encontramos, con lxs nuestrxs y a partir de nuestras afinidades, esto no es  tajante  pues  habr谩  momentos  en  nuestras  vidas  donde  nos  inclinemos  m谩s  hacia  un  lado,  seg煤n lo sintamos necesario. Ser estudiante, es un proceso por el cual muchxs anarquistas han atravesado,  momento  de  aprendizaje  o  p茅rdida  de  tiempo  para  algunxs,  en  el  sentido  de  la  puesta en acci贸n de los idearios anarquistas; sumarse a un conflicto social, es una experiencia que  ha  servido  para  vitalizar  nuestros  posicionamientos,  replantearlos,  ajustarlos  o  quiz谩  olvidarlos.  Entonces,  驴que  nos  dejan  las  movilizaciones  feministas  actuales?  驴En  donde  las  ubicamos   y   sobre   todo   en   donde   nos   posicionan   a   nosotrxs,   como   anarquistas,   que descalificamos o aplaudimos sus luchas?

Quienes  conforman  el  Colectivo  Bloque  Negro,  se  encuentran  en  un  escenario  peligroso  que  podr铆a vulnerar su autonom铆a y su perspectiva anti-autoritaria, pues  a  la  fecha  se  encuentran pidiendo  donaciones  de  todo  tipo,  pero  una  donaci贸n  econ贸mica  realizada  por  la  empresaria  Beatriz  Gasca  puede  poner  en  tela  de  juicio  su  calidad  como  anarquistas,  ya  que  esta  intervenci贸n    difumina  toda  la  cr铆tica  al  poder  que  conllevan  los  anarquismos,  puesto  que  su  sororidad,  no  conlleva  a  confrontar  la  totalidad  del  r茅gimen  de  dominaci贸n,  pues  incluso  la empresaria  pidi贸  a  la  Jefa  de  Gobierno  de  la  CDMX  Claudia  Sheimbaum  respondiera  a  las  demandas de las okupantes. [ ] No creemos necesario que aqu铆 tengamos que explicar por qu茅 una  empresaria  no  puede  ser  considerada  dentro  de  una  lucha  anarquista. Mientras  algunxs  salen de estos procesos sociales convencidxs de que nuestra propuesta m谩s contundente es el conflicto  a  la  autoridad,  recreando  nuestras  vidas  en  esa  tesitura,  escapando  al  control  y  proyectando una alegr铆a negadora, otrxs emprenden un viaje sin retorno en la nave estatal. As铆 veremos (y hemos visto) una y otra vez repetirse ejemplos, como el de Rosario Piedra, camino que Erika Mart铆nez pudiese emprender sino abre bien los ojos o si sus conclusiones no logran concretar la ruptura anti estatal.

Si  como  anarquistas  no  somos  conscientes  de  los  l铆mites  de  nuestras  intervenciones  sociales,  las  narrativas  que  no  buscan  una  ruptura  contra  el  poder  en  s铆,  terminaran  por  se帽alarnos  e instrumentalizarnos. Esto   queda   muy   claro   con   la   narrativa   de   la   criminalizaci贸n   y   estigmatizaci贸n   del   aborto   clandestino   por   parte   de   importantes   sectores   feministas,      afirmando que esa 鈥渓ibertad鈥 o 鈥渄erecho鈥 debe de ser practicado a trav茅s del Estado, bajo una rigurosa vigilancia con perspectiva de g茅nero, encaminando la defensa de la conquista a trav茅s de  v铆as  burocr谩ticas,  asumiendo  a  priori  que  todo  aborto  fuera  del  marco  de  la  legalidad  鈥渇eminizada鈥 no es deseable, es insalubre e inseguro hasta llegar al punto de volverlo de nueva cuenta  鈥渋legal鈥.  Desde  una  perspectiva  anarquista,  la  criminalizaci贸n  debe  ser  combatida,  sea  茅sta proyectada en forma positiva o negativa. Legal o ilegal, con o sin recursos del Estado (y lxs contribuyentes)  el  aborto  ser谩  practicado  y  as铆  lo  defenderemos.  No  podemos  limpiarnos  el  sudor  de  la  frente  y  terminar  con  un  suspiro  vencedor  al  ver  legalizado  el  aborto,  ya  que  su  legalizaci贸n est谩 adscrita a las circunstancias pol铆tico-sociales del momento, la cual en un abrir y   cerrar   de   ojos,   puede   desmoronarse   en   la   medida   que   las   posturas   patriarcales   y   conservadoras den frente a esto.

Es  por  ello,  que  es  importante  en  estas  aguas  revueltas  vislumbrar  la  manera  de  no  verse  atrapadxs en las redes de 鈥渓xs pescadores鈥 del poder. La capacidad negadora, destructiva y de revuelta  de  las  movilizaciones  de  mujeres  (y  no  solo  en  las  movilizaciones,  sino  tambi茅n  en  otro  tipo  de  intervenciones  como  las  parteras,  los  c铆rculos  de  mujeres,  la  recuperaci贸n  de  la  medicina natural, etc.) son las que han puesto en jaque el sistema de valores patriarcales, es la tensi贸n generada lo que molesta al poder. Convertir en un 鈥渉echo鈥 m谩s que en un 鈥渄erecho鈥 la libertad de elecci贸n en cualquier 谩mbito de la vida es una tarea que debe partir de nuestra cotidianidad,  la  solidaridad  entre  mujeres,  la  complicidad,  el  combate  al  machismo  y  la  violaci贸n   a   trav茅s   de   la   acci贸n   directa      es   lo   que   en   realidad   transformar谩   nuestra   individualidad y  lo  que  hace  que  el  miedo  cambie  de  bando.  驴Esto  quiere  decir  que  no  se  utilicen las cl铆nicas de aborto del Estado? 隆No! Ser谩n utilizadas con desfachatez y a necesidad,sin  agobio  por  la  eterna  contradicci贸n  a  la  que  nos  somete  la  realidad,  sin  por  ello  asumir  el  proyecto estatal y capitalista, sin dejar de proyectar por los medios necesarios la autogesti贸n de   nuestras   luchas   y   abandonando   la   b煤squeda   del   consenso   social   generalizado.   El   capitalismo  nos  vender谩  el  aborto  como  una  mercanc铆a  m谩s,  como  lo  ha  hecho  con  el  feminismo,  el  queer,  el  veganismo  y  una  larga  lista  de  posturas  y  actividades,  de  nosotrxs  depende que la navaja an谩rquica no pierda su filo.

隆Que el miedo cambie de bando!

隆Sin liderezas ni dirigentas!

隆Sin mundos rosas para camuflar la autoridad!

隆Seamos tan libres que ni su legalidad nos pueda controlar!

隆Seamos libres y salvajes!

M茅xico a 16 de octubre del 2020

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Fuente: Propagacionanarquica.noblogs.org