October 14, 2021
De parte de Nodo50
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Un grupo de trabajadores de un matadero. MARC SANY脡

芦A veces tienes la sensaci贸n de que est谩s trabajando para la mafia. Hay un r茅gimen de miedo y silencio que recorre el matadero禄. Kalidou Balde naci贸 en Senegal hace 44 a帽os y desde hace 15 trabaja en el sector c谩rnico. Actualmente trabaja en un gran matadero, donde asegura que apenas hay representaci贸n sindical. .

Una investigaci贸n llevada a cabo por la organizaci贸n de periodismo internacional Lighthouse Reports, en colaboraci贸n con lamarea.com y elDiario.es, revela las condiciones en las que se trabaja en el sector porcino, seg煤n denuncian algunos trabajadores de la industria y corroboran otros profesionales como m茅dicos que atienden a empleados, inspectores de sanidad o veterinarios que han trabajado para algunos grandes conglomerados. Tambi茅n han participado en la investigaci贸n abogados laborales y representantes sindicales.

鈥淢iedo鈥 es la palabra m谩s repetida. La industria c谩rnica en general, y los mataderos en particular, seg煤n las m煤ltiples fuentes consultadas, 鈥se abastecen en un alto porcentaje de personas migrantes, algunas en situaci贸n administrativa irregular鈥. Una garant铆a de dependencia laboral que aprovechan determinadas empresas del sector para someter a estos trabajadores a p茅simas condiciones laborales.

Miedo a ser despedidos 

La lucha de los trabajadores y las trabajadoras alcanz贸 su punto 谩lgido a partir de 2017. Desde entonces, las condiciones han mejorado, aunque no lo suficiente. Una de las victorias se ha plasmado en el cierre de algunas de las consideradas 芦falsas cooperativas禄, un instrumento que permit铆a tener a muchos empleados y empleadas en r茅gimen de falsos aut贸nomos sin vacaciones, sin pagas extras y sin prestaciones por desempleo. En 2019, de los 19.000 falsos aut贸nomos existentes en Espa帽a, se estima que 12.000 trabajaban en el sector c谩rnico. Una situaci贸n que el secretario general de Industria de Comisiones Obreras de la regi贸n de Osona (Barcelona), Juan Jim茅nez, define como de 鈥渟emiesclavitud鈥.

芦Todo lo que puedes hacer es trabajar, callarte y mantener la cabeza baja. La 煤nica respuesta que ten铆amos cuando nos quejamos era que si no nos gustaba nos fu茅ramos a casa, que hab铆a 50 personas en la puerta esperando para trabajar鈥, cuenta Mohammed Laghmari, de 55 a帽os y origen marroqu铆. Durante m谩s de dos d茅cadas trabaj贸 en el sector porcino en diferentes lugares. En su historia se mezclan las duras condiciones laborales de la industria con las dificultades de organizaci贸n sindical. Jornadas interminables, disponibilidad completa seg煤n producci贸n, ausencia de vacaciones y, al ser falso aut贸nomo, el miedo a ser despedido en cualquier momento sin derecho a prestaci贸n por desempleo.

En 2017, la Generalitat de Catalunya aprob贸 una modificaci贸n de la Ley de Cooperativas para intentar acabar con el fen贸meno de los falsos aut贸nomos. En ese momento, Laghmari intent贸 organizar a sus compa帽eros para terminar con sus p茅simas condiciones laborales y pasar a ser considerados empleados por cuenta ajena, logrando el apoyo de cientos de trabajadores. Seg煤n explica el exempleado, tras el cambio legislativo, la falsa cooperativa oblig贸 a todos los socios a mudarse a otra, cuya sede estaba fuera de Catalunya, con el objetivo de eludir la ley. 

芦Sube a firmar o est谩s en la calle禄, le dijeron, siempre seg煤n su versi贸n. Pero 茅l y otros 80 trabajadores decidieron no aceptar el cambio. Una decisi贸n que les hizo perder su trabajo. 脡l pas贸 dos a帽os recogiendo cartones en la calle para ganarse la vida. Un informe oficial de la Inspecci贸n de Trabajo realizado entonces, y obtenido por primera vez por los investigadores de Lighthouse Reports, confirma el relato de Laghmari. En 茅l se asegura que los hechos 鈥atentaron contra la dignidad de los trabajadores y sus m谩s elementales derechos laborales y previsionales, quienes ante la situaci贸n de necesidad que ten铆an y de la que se acogieron las empresas referidas, fueron obligados a aceptar el cambio de cooperativa si quer铆an seguir trabajando y cobrando un sueldo鈥.

El conglomerado se帽alado por el informe es el Grupo Jorge, 鈥渦no de los mayores grupos c谩rnicos de Espa帽a con presencia en el sector porcino desde hace 75 a帽os鈥, seg煤n se definen a s铆 mismos. Le Porc Gourmet era el matadero en el que trabajaba, uno de los m谩s grandes del grupo. Tras una denuncia de los sindicatos por emplear a 鈥渇alsos aut贸nomos鈥, en 2019 el conglomerado se vio obligado a regularizar a m谩s de 1.500 trabajadores. En respuesta a Lighthouse Reports, la compa帽铆a defiende que tras llegar a acuerdos con los sindicatos mayoritarios y con la administraci贸n 鈥渇ue la primera [empresa] en el Estado espa帽ol en internalizar directamente [a los trabajadores] en las empresas del grupo, con plena representaci贸n sindical鈥.

Prevenci贸n de riesgos

Fuera de Catalunya, la situaci贸n no parece ser mejor. Moses es de origen nigeriano, y el 鈥渕iedo鈥 a perder su trabajo le hace pedir que no se desvele su apellido. Trabaja en un matadero de Zaragoza en el que, asegura, 鈥渘adie se atreve a quejarse de nada鈥. Hace dos a帽os dej贸 de ser aut贸nomo para pasar a estar contratado por la compa帽铆a y 鈥渇ue algo bueno鈥. Sin embargo, la mayor铆a no conserv贸 ni la antig眉edad ni otras mejoras logradas.

A la dureza de las condiciones de trabajo se le une, seg煤n denuncian todos los empleados y exempleados entrevistados, una insuficiente prevenci贸n de riesgos. El problema empieza con el idioma, ya que las formaciones solo se imparten en espa帽ol a pesar de que la mayor parte de los trabajadores son migrantes: 鈥淟a gente finge entender todo y luego vuelve a la cadena. Muchos piden ayuda a compa帽eros de la misma nacionalidad porque no han entendido nada. La empresa lo sabe, pero piensan que simplemente haciendo la formaci贸n han cumplido con su obligaci贸n鈥, explica Montse Casta帽茅, de 59 a帽os, una de las pocas espa帽olas que ha trabajado en los mataderos. La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevenci贸n de Riesgos Laborales, establece: 芦El empresario adoptar谩 las medidas necesarias a fin de garantizar que solo los trabajadores que hayan recibido informaci贸n suficiente y adecuada puedan acceder a las zonas de riesgo grave y espec铆fico鈥. 

Desde Le Porc Gourmet (Grupo Jorge), por ejemplo, reconocen que solo imparten la formaci贸n en espa帽ol, aunque aseguran que 鈥渟e utilizan fotograf铆as e im谩genes para facilitar la comprensi贸n鈥 y que 鈥渓os t茅cnicos realizan traducciones o utilizan traductores si es necesario鈥. Adem谩s, seg煤n explican, al final de cada formaci贸n 鈥渟e solicita a los trabajadores rellenar unos cuestionarios para asegurar que el empleado ha entendido y asimilado lo explicado鈥. El Grupo Fuertes tambi茅n reconoce impartir la formaci贸n 煤nicamente en castellano, aunque en su caso argumentan que sus trabajadores y trabajadoras 鈥渟on castellanohablantes鈥. Seg煤n explican, los empleados del conglomerado 鈥渟on formados en materia de prevenci贸n de riesgos laborales鈥 tanto en el momento de su contrataci贸n como cuando se producen 鈥渃ambios de funciones o incorporaci贸n de nuevos equipos鈥.

Los trabajadores consultados por Ligthhouse Reports, elDiario.es y lamarea.com aseguran haber presenciado e incluso sufrido todo tipo de accidentes, desde cortes profundos hasta p茅rdidas de extremidades. 鈥淐onozco a cuatro personas que han perdido la mano鈥, sostiene el senegal茅s Kalidou Balde. 鈥淭ambi茅n hemos visto muchas veces c贸mo los gerentes llevaban ellos mismos a los trabajadores al hospital despu茅s de un accidente y se negaban a avisar a la ambulancia鈥, a帽ade. Asimismo, denuncian la poca utilidad de las inspecciones laborales, ya que cuando estas suceden, se reduce la velocidad de la cadena de producci贸n para que el entorno de trabajo parezca m谩s seguro.

Los relatos de estos trabajadores son corroborados por un m茅dico de familia que atiende habitualmente a los empleados de un gran matadero de la zona de Osona y que ha decidido hablar bajo la condici贸n de anonimato. Seg煤n explica, 芦todas las semanas禄 atiende a trabajadores de ese gran matadero. La mayor铆a no habla castellano: 芦Tienen problemas para entender y expresarse en espa帽ol, as铆 que a menudo acabo por atenderles en ingl茅s禄, dijo. Este m茅dico asegura tratar de manera constante cortes profundos en manos o antebrazo, e incluso policontusiones en todo el cuerpo: 鈥淰ienen a verme regularmente con tendinitis crepitante [da帽os en los tendones] y con lesiones que nunca he visto en personas de aqu铆, solo entre quienes trabajan en el matadero鈥. El doctor tiene claro los motivos: 鈥淓stas lesiones son el resultado de un exceso de trabajo: trabajan muchas horas, a un ritmo muy alto y con movimientos muy repetitivos鈥.

El volumen desproporcionado de trabajo les obliga, explica el m茅dico, a vulnerar en ocasiones la normativa en materia de sacrificio de animales para no ocasionar a estos un 鈥渟ufrimiento evitable鈥, ya que llegan a matar a los cerdos incluso antes de que est茅n completamente aturdidos. Son los propios animales quienes, a煤n plenamente conscientes, reaccionan defendi茅ndose y golpeando a los trabajadores, asegura el doctor.

Seg煤n un inspector de Sanidad P煤blica de Castilla y la Mancha especializado en mataderos, la legislaci贸n que regula el sacrificio de ganado para consumo humano en la Uni贸n Europea exige que los animales sean aturdidos antes de ser sacrificados: 鈥淟a Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda 2,5 o 3 minutos para que el animal quede inconsciente antes de matarlo. Porque si no los aturdes, el animal sufre mucho鈥, explica. Las bajas, sin embargo, son m铆nimas. Y, de nuevo, vuelve a aparecer esa palabra: 鈥淭odo el mundo tiene miedo de perder su trabajo, necesita trabajar pase lo que pase y no puede darse el lujo de ausentarse禄, asegura. 

Aunque la mayor parte de los trabajadores de la industria porcina se encuentran empleados en los mataderos, en las granjas tambi茅n se vulneran sus derechos. De acuerdo con un antiguo veterinario de una de las principales empresas del pa铆s y que prefiere mantenerse en el anonimato, la tos causada por la acumulaci贸n de amoniaco en el aire como consecuencia de los purines de los animales es una de las principales afecciones a la salud de los trabajadores. 鈥淟a prevenci贸n de riesgos laborales deja mucho que desear. Falta de equipo de protecci贸n personal. Por ejemplo, las mascarillas faciales escaseaban antes de la COVID-19 para proteger contra los gases t贸xicos鈥, denuncia.

La vulneraci贸n de derechos en el sector c谩rnico es una de las razones por las que la Uni贸n Europea ha propuesto condicionar sus ayudas (la famosa Pol铆tica Agraria Com煤n, la mayor inyecci贸n de capital p煤blico al sector ganadero de Europa) al cumplimiento de la legislaci贸n comunitaria y nacional en materia laboral, de cara a la nueva reforma para la PAC 2023-2027. Una medida consecuente, teniendo en cuenta los m谩s de 32 millones de euros, seg煤n los datos ofrecidos por FEGA (Fondo Espa帽ol de Garant铆a Agraria), que reciben los principales conglomerados de la industria de manera directa, cuyos nombres m谩s reconocidos aparecen en los testimonios de estos trabajadores que aseguran haber vivido de primera mano violencia y coacci贸n en el marco de unas condiciones laborales degradantes.

El crecimiento de las empresas multiservicios

Los abusos a los que se han enfrentado numerosos empleados del sector tambi茅n los corroboran historias como la de Shariff Diao, quien habla del racismo que viven los trabajadores que, como 茅l, han nacido fuera de las fronteras espa帽olas. Denuncia que en julio de 2019, sus responsables le comunicaron a 茅l y a otros compa帽eros del matadero en el que trabajaba que iban a pasar de una cooperativa a una compa帽铆a multiservicios, creada para externalizar a los empleados. 

Diao y otros trabajadores se enfrentaron a su miedo de ser despedidos y pidieron mantener la antig眉edad de m谩s de 5 a帽os o, en caso contrario, cobrar una indemnizaci贸n. Sin embargo, tampoco sirvi贸 de nada. Seg煤n su relato, la empresa les presion贸 para que abandonasen su lucha: 芦Aprovecharon que estuve una semana fuera para llamarlos uno a uno. Le contaron a cada uno una historia diferente para convencerlos de que firmaran. Cuando regres茅, muchos hab铆an abandonado la pelea禄. Solo quedaron cuatro en pie, incluy茅ndole a 茅l, quienes decidieron presentar una demanda por cesi贸n ilegal de trabajadores y todos ellos fueron a la calle sin indemnizaci贸n por despido ni desempleo. Ahora, 茅l trabaja recogiendo fruta: 芦No tengo un trabajo estable como antes, pero al menos no tengo que soportar el acoso y el racismo todas las semanas de mi vida禄, concluye.

Las empresas multiservicios se han convertido en la baza laboral perfecta para muchas compa帽铆as del sector, en detrimento de las falsas cooperativas, ahora m谩s controladas. Seg煤n explica el experto legal Laurentino Due帽as, la subcontrataci贸n no es ilegal y supone un ahorro de costes. Seg煤n Due帽as, la externalizaci贸n de servicios ha crecido un 33% entre 2008 y 2015 en t茅rminos del volumen de gasto que representa para las empresas c谩rnicas. 鈥淎unque desarrollan su actividad diaria en plantas c谩rnicas y est谩n empleados en actividades de sacrificio y procesamiento, esos trabajadores no est谩n cubiertos por los dos convenios colectivos nacionales que cubren el sector c谩rnico espa帽ol鈥, denuncian desde la Federaci贸n Europea de Alimentaci贸n, Agricultura y Turismo. Esto provoca importantes diferencias en materia de salarios, jornada laboral y cobertura de la seguridad social entre trabajadores contratados, por subcontratistas y trabajadores empleados directamente por las empresas c谩rnicas. 鈥淓mpresas multiservicios como Randstad tienen sus propios convenios de empresa que nada tienen que ver con el de los centros de trabajo donde operan sus trabajadores鈥, asegura Buenaventura Campo, representante sindical de Comisiones Obreras.




Fuente: Lamarea.com