December 21, 2020
De parte de La Haine
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Entrevista con Julia Evelin Mart铆nez, economista feminista y profesora de la Universidad Centroamericana en San Salvador

El escenario pol铆tico en El Salvador es preocupante. Si la derrota de la izquierda salvadore帽a en 2019 abri贸 paso para el autoritario Nayib Bukele, su debilitamiento en 2021 puede dejar camino libre para arrastrar al pa铆s al fascismo, dice Julia Evelyn Mart铆nez.

El 3 de febrero de 2019 El Salvador eligi贸 al candidato insurgente Nayib Bukele como presidente, desalojando al partido de la exguerrilla izquierdista, el Frente Farabundo Mart铆 para la Liberaci贸n Nacional (FMLN), tras dos per铆odos consecutivos de gobierno. Bukele, un millennial millonario de una familia Palestina burguesa, se posicion贸 como un outsider irreverente frente una clase pol铆tica que calific贸 de corrupta y obsoleta. Pese a sus pretextos posideol贸gicos en la campa帽a, el gobierno de Bukele ha hecho girar al peque帽o pa铆s centroamericano hacia la derecha.

A lo largo de diez a帽os en el gobierno, el FMLN implement贸 importantes programas sociales y reformas institucionales en beneficio a las mayor铆as trabajadores e hist贸ricamente marginadas. Pero los exinsurgentes marxistas leninistas no lograron aliviar la profunda crisis de violencia y extorsi贸n pandilleril ni reformar a la econom铆a neoliberal desigual y dependiente. La creciente desestabilizaci贸n de la oposici贸n olig谩rquica, as铆 como el giro regional hacia la derecha, dej贸 al FMLN cada vez m谩s aislado a nivel internacional y debilitado a nivel interno. La judicializaci贸n politizada por actos de corrupci贸n de su primer presidente, actualmente exiliado en Nicaragua, fue un golpe devastador a su credibilidad como agentes de cambio en la pol铆tica salvadore帽a.

Tras progresivas derrotas electorales en 2018 y 2019, el FMLN hoy se ha reducido a un m铆nimo hist贸rico en la legislatura y los gobiernos municipales. Las energ铆as del partido se dirigen cada vez m谩s a la oposici贸n parlamentaria, mientras su trayectoria descendente amenaza con continuar en las elecciones de 2021.

Bukele comenz贸 su carrera pol铆tica en el FMLN. Fue reclutado al partido a trav茅s de la influencia de su difunto padre, un donante importante, y alcanz贸 ser electo alcalde de la capital en 2015. El joven empresario de publicidad inyect贸 un vigor refrescante a un partido todav铆a dirigido por una envejecida excomandancia, pero sus ambiciones e insubordinaci贸n frente a la disciplina partidaria culminaron en su expulsi贸n en 2017. Al fracasar en inscribir a tiempo su propio partido, Nuevas Ideas, para las elecciones de 2019, Bukele busc贸 la presidencia con el partido conservador GANA (Gran Alianza por la Unidad Nacional). Gan贸 de forma contundente.

En esta entrevista Hilary Goodfriend, integrante del colectivo editorial de Jacobin Am茅rica Latina, conversa con la Doctora Julia Evelin Mart铆nez, economista feminista y profesora de la Universidad Centroamericana Jos茅 Sime贸n Ca帽as (UCA) en San Salvador. Mart铆nez describe con preocupaci贸n el estilo autoritario y mis贸gino del presidente, as铆 como su agenda econ贸mica neoliberal, y anticipa lo que posteriormente fue confirmado por los medios de investigaci贸n: que la celebrada reducci贸n de homicidios fue producto de negociaciones secretas con las pandillas. Mart铆nez es pesimista respecto a la recuperaci贸n del FMLN y teme que la derrota de la izquierda salvadore帽a abra el camino para que Bukele, quien sigue gozando de altos niveles de popularidad, lleve el pa铆s hacia el fascismo.

HG.- En su campa帽a, Nayib Bukele evitaba comprometerse con propuestas concretas. Se posicion贸 como un joven irreverente, luchador contra una clase pol铆tica corrupta, dibujando equivalencias entre los dos primeros partidos pol铆ticos principales, ARENA y el FMLN, diciendo que representaba una nueva forma de hacer la pol铆tica en El Salvador. 驴C贸mo caracterizar铆a usted al gobierno de Bukele, en estos primeros ocho meses?

JEM.- Quisiera comenzar por una primera caracterizaci贸n de este gobierno a nivel pol铆tico, para luego abordar el nivel econ贸mico. A nivel pol铆tico yo lo veo muy parecido a Donald Trump, es decir, una figura autoritaria con rasgos neofascistas. Pero, eso s铆, disfrazado de populista. Nayib Bukele est谩 disfrazado de millennial y de ruptura con las clases pol铆ticas anteriores, pero en realidad en lo pol铆tico representa quiz谩s lo peor, en mi opini贸n, que ha ocurrido en El Salvador despu茅s de la firma de los Acuerdos de Paz.

脡l tiene muchos rasgos fascistas y autoritarios. Por ejemplo, la forma que tiene de imponerse o de comunicarse ante la ciudadan铆a, con el pueblo y con sus votantes, que es igual que lo que hace Donald Trump o Jair Bolsonaro. Me refiero sobre todo a Twitter: no se enfrenta directamente con las personas, y es en realidad una forma muy indirecta y muy opaca de gobernar.

Por otra parte, su gobierno lo presenta como si fuera Mois茅s y estuviese liderando al pueblo hacia la tierra prometida. Toda la gente debe estar dispuesta a seguirlo sin cuestionar, incluso la gente que 茅l ha incluido entre sus asesores pol铆ticos y en su gabinete. Entonces aqu铆 esto tiene un inconveniente: muchas veces la fidelidad al l铆der querido, al l铆der supremo, no est谩 acompa帽ada de capacidad t茅cnica.

Prueba de ello es la crisis del agua potable que estamos experimentando en El Salvador, particularmente en el 谩rea metropolitana. Hay un presidente de la entidad responsable del agua que es incondicional del presidente de la naci贸n, que le obedece a lo que el ejecutivo dice, pero que tiene total incapacidad a la hora de conocer la crisis h铆drica en El Salvador. No solo para comprender los problemas econ贸micos y sociales del pa铆s, sino tambi茅n para gestionar esos problemas.

Y hay otro indicador que se est谩 viendo con mucha preocupaci贸n: que el presidente quiere un plan de control territorial. Claro, hay que recuperar los territorios y devolver la institucionalidad del Estado a los territorios. No lo estoy cuestionando, porque es una de las causas de la violencia social, de las pandillas, del narcotr谩fico, de los poderes f谩cticos en los territorios. Pero es un control de territorio que Bukele piensa hacer de manera centralizada. Por ejemplo: ya pasaron m谩s de ocho meses del inicio de su gesti贸n y ni siquiera ha nombrado a los gobernadores de los catorce departamentos.

El gobernador es el primer enlace con el territorio que tiene el gobierno; el enlace con el gobernador coordina los gabinetes departamentales, y luego los gabinetes departamentales se tienen que coordinar con las municipalidades, con las alcald铆as. Eso es lo que establece la constituci贸n, incluso el sentido com煤n sobre c贸mo se gobierna, c贸mo se gestiona el territorio. Pero Bukele dice que no, que no necesita esos catorce gobernadores, que 茅l puede ocuparse directamente, porque cree que puede gobernar a trav茅s de las redes sociales, dando 贸rdenes desde la Casa Presidencial.

Adicionalmente, volviendo al car谩cter autoritario y al car谩cter neofascista, Bukele quiere el control completo del Estado. 脡l est谩 tratando de convencer a la ciudadan铆a trav茅s de las redes sociales, de los tweets y los fake news, y de la matriz informativa que ahora domina gracias a la alianza que tiene con los grandes medios de comunicaci贸n: Telecorporaci贸n Salvadore帽a, el Diario de Hoy, la Prensa Gr谩fica, Diario el Mundo.

Entonces no solo apunta a mantener el control a trav茅s de las redes sociales, sino que ahora adem谩s tiene una especie de enamoramiento con los medios de comunicaci贸n hegem贸nicos: casi el 60% o 70% de toda la pauta publicitaria del gobierno ha sido canalizada hacia estos medios hegem贸nicos. Ellos se dan por satisfechos y dan una cobertura amigable hacia el gobierno, sobre todo al presidente Bukele, y tratan de mantenerlo contento para que 茅l contin煤e desembolsando esa pauta.

Yo creo que ah铆 hay una caracter铆stica del fascismo, que es el corporativismo. El corporativismo es esa alianza que finalmente los gobiernos autoritarios terminan haciendo con ciertos sectores del capital nacional, a cambio de la cual ellos no critican, vuelven la vista para otro lado, incluso si est谩 violando la constituci贸n.

Adem谩s se hace evidente su acercamiento con las iglesias evang茅licas fundamentalistas, las pentecostales, que dicen que Bukele es un “iluminado” y le invocan como si fuera el mes铆as. Si usted toma en cuenta que las iglesias evang茅licas est谩n por encima de la iglesia cat贸lica y todo lo dem谩s, entonces ve que esta alianza que est谩 haciendo es lo mismo que hicieron Jair Bolsonaro o Donald Trump.

HG.- 驴Y en lo econ贸mico?

JEM.- Esa es la parte que veo con m谩s preocupaci贸n. Bukele tiene un programa econ贸mico que desconocemos. 驴Por qu茅 no lo conocemos? Porque ya lo tiene, ya lo hizo junto a la Asociaci贸n Nacional de la Empresa Privada, junto con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y la Embajada de EEUU, con la USAID y con el Departamento del Estado. Es un programa que contin煤a la misma inercia del neoliberalismo que estaba vigente en el pa铆s desde 1989 y que se profundiz贸 despu茅s de los Acuerdos de Paz, es decir, que continu贸 con los gobiernos del FMLN y que ahora se profundiza.

Bukele contin煤a con este paradigma neoliberal para interpretar los problemas y para dise帽ar las soluciones a los problemas econ贸micos. Esto consiste en debilitar lo p煤blico y fortalecer lo privado. Es decir, fortalecer al capital mediante el debilitamiento del Estado. Est谩 planteando, por ejemplo, un programa de inversiones con el que piensa reactivar a la econom铆a de El Salvador; incluso lo ha denominado como un programa de “despegue”. Y me extra帽a, porque quiz谩s los economistas no le han dicho que el t茅rmino “despegue econ贸mico” corresponde a una teor铆a econ贸mica que es precisamente la del rebalse, que no solo son visiones desfasadas sino que ya han mostrado su fracaso. Bukele igual vuelve a tomar las ideas asociadas con Walter Whitman Rostow, quien habl贸 de las etapas del desarrollo con inversiones privadas, no p煤blicas.

脡l piensa traer inversiones de China, de empresas de EEUU, inversiones de los grupos empresariales salvadore帽os. Hubo un foro que Bukele convoc贸 a los pocos d铆as de haber tomado posesi贸n, un foro de competitividad que trajo a Carlos Slim, donde se dijo claramente: “mira, la mesa est谩 servida”. La mesa est谩 servida quiere decir “agarren lo que puedan”, que “yo no me voy a meter”, que “no les voy a poner obst谩culos a los permisos ambientales”, como ya ocurri贸. Bukele ya autoriz贸 $1600 millones en permisos ambientales que estaban detenidos desde los gobiernos anteriores, y si estaban detenidos es porque ten铆an problemas con impacto ambiental o porque no hab铆an contado con las consultas de las comunidades, de los involucrados, o lo que sea.

Me recuerda de una pel铆cula mala que se llama Anaconda: van por un r铆o y de pronto aparece un gran dique. Uno dice “pero tenemos que pasar por ah铆” y los dem谩s dicen “no, pero si est谩 este dique, por algo est谩, por algo lo han puesto”. Despu茅s le echan dinamita, remueven el obst谩culo y m谩s all谩 encuentran al culebr贸n que termina almorz谩ndoselos a todos.

Bukele se niega a reconocer la emergencia clim谩tica que existe en El Salvador, se niega a reconocer la crisis h铆drica, se niega a reconocer tambi茅n el problema que le da el corredor seco mesoamericano en El Salvador. Solo all铆 viven 2,2 millones de personas, y si esa cosa se est谩 ampliando 鈥搚 se va a seguir ampliando鈥 con m谩s megaproyectos de infraestructura y sin estudios de impacto ambiental ni consulta comunitaria, pues est谩 removiendo el muro, pero m谩s all谩 est谩 la Anaconda.

De nuevo, 茅l cree que todo lo va a resolver la empresa privada. Y en la medida en que ANEP le contin煤e dando su apoyo y se siga la convergencia de Bukele con su agenda econ贸mica 鈥搎ue es un neoliberalismo 3.0, un neoliberalismo m谩s profundo鈥 entonces 茅l se siente tranquilo, porque puede asegurar la gobernabilidad por el lado del capital. Una cuesti贸n que se cont贸 entre las principales fuentes de obst谩culos de algunos cambios que quisieron impulsar los gobiernos del FMLN pero que no pudieron simplemente por la oposici贸n de la Asociaci贸n Nacional de la Empresa Privada.

HG.- 驴Puede comentar sobre el gobierno de Bukele en materia de pol铆ticas de genero?

JEM.- El gobierno de Bukele es machista, mis贸gino, androc茅ntrico y contin煤a con la misma tendencia de Bolsonaro y Trump. Se cultiva un culto a la familia presidencial, se pone en primer plano la familia (con la esposa, que es la primera dama, y la primera hija). Se ha invisibilizado totalmente la agenda de g茅nero en El Salvador. En cambio, se ha sustituido esa agenda por otra, que llaman de “bienestar social”, es decir, pol铆ticas en donde a las mujeres se las atiende y se les reconocen sus derechos en la medida en que son madres, en la medida en que cuiden a sus hijas y asuman los roles tradicionales.

Entonces yo creo que aqu铆 hay un tema de pol铆ticas de igualdad; no solo de igualdad de g茅nero sino tambi茅n de reconocimiento de la diversidad sexual, donde se est谩 viendo un fuerte retroceso, al igual que en materia de derechos humanos. Al Presidente Bukele se le han se帽alado varios casos de funcionarios de su administraci贸n actual (entre ellos el presidente de BANDESAL y el Secretario de Comunicaciones, el se帽or Ernesto Sanabrio) que tienen expedientes abiertos por acoso sexual y por violencia de g茅nero y violencia machista. A ninguno de los casos le presta atenci贸n.

HG.- Sin embargo, Bukele mantiene niveles de aprobaci贸n bastante altos.

JEM.- Claro, es que hay que ver la percepci贸n de la gente. A pesar de que sea evidente el autoritarismo, el neoliberalismo, la violaci贸n a derechos humanos, los retrocesos en materia de igualdad, del estado laico, el presidente sigue gozando de una popularidad que nunca se hab铆a visto en este pa铆s. Nunca un presidente ha tenido tanta popularidad como la que tiene Bukele.

Y esto lo reportan por lo menos las dos encuestas m谩s serias del pa铆s, la de la UCA y la de la Universidad Francisco Gavidia. Informan que por m谩s que el brillo se le est谩 quitando un poquito, la gente dice que se siente m谩s segura. Las encuestas tambi茅n dicen cosas importantes de la perspectiva hist贸rica: el 65,9% de la gente que entrevist贸 la UCA cree que las cosas estuvieron mejor que en 2009 y que van a seguir mejorando.

Pero esta popularidad tiene su tal贸n de Aquiles. Y es que esa popularidad 鈥損roducto de una paz social鈥 solo puede mantenerse mientras se mantenga la especie de acuerdo que tiene con las pandillas. No s茅 si llamarle tregua, pero hay ciertos acuerdos que est谩n ah铆 y que le permiten al presidente garantizar, en ciertos d铆as claves, que no haya asesinatos. Tambi茅n ha disminuido el n煤mero de personas que mueren en los enfrentamientos armados entre las pandillas y la polic铆a.

Otras personas dicen 鈥揾abr铆a que explorar m谩s si es as铆鈥 que las violaciones de derechos humanos pasan ahora por la Polic铆a Nacional Civil, bajo la direcci贸n de este se帽or Arriaza Chicas. Hay una pol铆tica de Estado de exterminio de mareros, narcotraficantes, delincuentes, lo que sea, sospechosos que se est谩n haciendo desaparecer y los est谩n enterrando en tumbas clandestinas. Hay otra fuente ah铆 que hay que buscar, probablemente en unos a帽os, cuando ya podamos tener acceso a esta informaci贸n y a las tumbas. Vamos a tener que comenzar a reconstruir c贸mo se logr贸 este aparente periodo de pacificaci贸n y de seguridad, porque esto es solo aparente.

Seg煤n la misma encuesta de la UCA, la gente tambi茅n est谩 diciendo que la migraci贸n est谩 disminuyendo; pero esto es solo una percepci贸n, porque la realidad es que la gente sigue y茅ndose. Lo que pasa es que ahora ha aumentado el n煤mero de deportaciones de M茅xico hacia El Salvador, que no les permite llegar a la frontera sur de EEUU. Entonces las deportaciones se hacen express y r谩pidamente la gente se va hoy y en dos semanas o un mes viene de regreso, para luego volver a irse.

Lo que se est谩 generando es que la gente explora rutas de migraci贸n que son m谩s peligrosas, que son m谩s costosas en t茅rminos de vida humana y de la seguridad de las mujeres. La aparente disminuci贸n en las migraciones no es porque las cosas se est茅n mejorando en el pa铆s sino que la represi贸n contra los migrantes se ha incrementado. En El Salvador existen drones que vigilan los movimientos de los migrantes.

Yo creo que todo esto est谩 generando una olla de represi贸n en El Salvador, y creo que despu茅s de las elecciones de 2021, cuando ya Nayib Bukele tenga el control de la Asamblea Legislativa y no necesite de la popularidad, entonces la gente va a empezar a ver lo que es realmente este gobierno y cu谩les son los intereses pol铆ticos, econ贸micos y empresariales que est谩n detr谩s de la presidencia de Bukele.

HG.- Bukele comenz贸 su mandato entreg谩ndose a EEUU: se reuni贸 con Trump, se firm贸 un Acuerdo de Tercer Pa铆s Seguro y reconoci贸 al gobierno autoproclamado de Juan Guaid贸 de Venezuela, expulsando a la misi贸n Venezolana oficial del pa铆s. Hoy, con esta nueva caravana de migrantes, se han visto a las autoridades tratando de impedir la salida de sus propios ciudadanos del pa铆s. Sin embargo, tambi茅n se ha acercado a China, viajando hace poco junto con su hermano, un empresario, y sin su Canciller, acci贸n que provoc贸 cr铆ticas de la embajada norteamericana. 驴C贸mo se define la pol铆tica exterior de Bukele?

JEM.- Ambigua. Yo creo que, en t茅rminos de su pol铆tica exterior, todav铆a es un misterio. Es una diplomacia paranormal. Dir铆a que este gobierno est谩 dividido, porque si quiere mantener la cercan铆a con EE.
UU., es porque no quiere ser objeto de amenazas y represalias. Realmente, la cooperaci贸n de EEUU a El Salvador es 铆nfima, no es nada. Es m谩s una cuesti贸n de apariencias que de realmente ser un aliado.

Entonces, por una parte, est谩 jugando, aceptando el cortejo y firmando los acuerdos migratorios con EEUU para mostrar que El Salvador es un pa铆s seguro. Lo cual es el colmo de la paranormalidad: es el pa铆s m谩s inseguro del tri谩ngulo norte y uno de los pa铆ses m谩s inseguros del mundo.

Pero, efectivamente, la m谩xima sorpresa en materia de pol铆tica externa fue la gira por China. El objetivo con China no es tanto geopol铆tico ni diplom谩tico 鈥搚o creo que esas consideraciones est谩n muy alejadas de la realidad de Bukele鈥, sino econ贸mico. 脡l sabe que necesita algo que EEUU no le puede dar: r谩pida inversi贸n p煤blica, que es lo que hace China en Costa Rica, en Panam谩, etc.

Entonces sabe que para atraer inversiones necesita comenzar a demostrar resultados de esa inversi贸n inicial, y que estos no pueden provenir de EEUU (porque as铆 no opera ni EEUU ni la inversi贸n privada proveniente de empresas estadounidenses). Las empresas estadounidenses vienen a comprar una empresa que ya est谩. As铆 es como act煤a la inversi贸n estadounidense en Centroam茅rica y en El Salvador.
Pero Bukele necesita inversi贸n en infraestructura, cosas que 茅l pueda mostrar: 隆Mire este hospital! 隆Mire esa planta potabilizadora del lago de Ilopango, que ya dijeron que no se puede potabilizar, pero 隆no importa!.

Bukele es como un buen fascista en ese sentido, es decir, como los fascistas que est谩n enamorados de las grandes obras f铆sicas. Y as铆 se acerca a China, que ofrece a El Salvador el mismo paquete que ofrece al resto del mundo.

Pero va a venir un enfrentamiento en torno al Golfo de Fonseca. Porque EEUU sabe que si China entra al Golfo de Fonseca, no solo va a tener las islas y el puerto, sino que en ese golfo a lo mejor China puede construir las famosas islas artificiales que construye. Y eso no es nuevo, porque si analizamos la historia de la intervenci贸n o de las relaciones de EEUU con Centroam茅rica, siempre ha girado en torno a la posibilidad del canal interoce谩nico en Nicaragua, y el golfo de Fonseca ha sido la fuente de intervenci贸n de EEUU en Centroam茅rica.

Entonces yo creo que va a llegar un momento en que el presidente Bukele y su gobierno van a tener que abandonar la ambig眉edad y, sobre todo a partir de que se empiecen a concretar las inversiones chinas, van a tener que definir con qui茅n quiere bailar el vals. 驴Lo va a bailar con EEUU o lo va a bailar con China?

HG.- Hablemos del anterior partido de gobierno, el FMLN. De su espectacular ascenso desde un ej茅rcito insurreccional hasta ocupar el ejecutivo del pa铆s, el Frente ha sufrido una serie de derrotas fuertes en los 煤ltimos dos a帽os. Se encuentra hoy reducido a su m铆nimo hist贸rico en la Asamblea Legislativa, perdi贸 la alcald铆a de la capital, por supuesto la presidencia, y las encuestas proponen resultados a煤n peores en las elecciones legislativas y municipales de 2021. 驴Qu茅 le pas贸 al FMLN?

JEM.- Antes, definir铆a lo que yo entiendo por izquierda: es una postura 茅tica, una postura pol铆tica, una postura frente al capital y a las relaciones de explotaci贸n de extracci贸n que genera este sistema y una propuesta de nuevas relaciones basada en la justicia, en la cooperaci贸n y en la solidaridad.

El problema es que la izquierda en El Salvador est谩 hibernando. No es visible, ni a nivel ideol贸gico ni a nivel discursivo, ni siquiera en la oposici贸n, y menos en el FMLN. El FMLN hace rato que dej贸 de ser izquierda y se convirti贸 en un partido socialdem贸crata, seg煤n algunos, o incluso en un partido de centroderecha, seg煤n otros, sobre todo por su manejo econ贸mico. Entonces no hay ning煤n partido de izquierda en El Salvador.

Eso es quiz谩s lo m谩s preocupante, y una de las principales razones por las que gan贸 Bukele con un discurso de que “ni soy de izquierda ni de derecha”. F铆jese c贸mo cambia 茅l, porque cuando 茅l estaba en el FMLN dec铆a que era de izquierda radical y que estaba incluso a la izquierda de todo el FMLN. Pero ahora, frente a la Heritage Foundation en EEUU, se declara un liberal de derecha. Y el partido Nuevas Ideas y GANA, esta alianza que lo apoya, es de derecha. Los sectores que lo siguen tambi茅n son de derecha, aunque no lo sepan.

Entonces es la derecha lo que se est谩 fortaleciendo en El Salvador, mientras la izquierda cada vez est谩 m谩s debilitada, desarticulada y ninguneada, a tal punto que nadie quiere decir que es de izquierda. Eso es lo que permite el avance de Nayib Bukele, lo que est谩 permitiendo el avance del fascismo y el avance del neoliberalismo en El Salvador, junto al retroceso en materia de derechos humanos.

Mientras no se recomponga un pensamiento de izquierda, una 茅tica de la izquierda, un proyecto de transformaci贸n de la izquierda contrahegem贸nico a ese discurso fascista neoliberal disfrazado de populismo millennial de Nayib Bukele, mientras eso no se logre, 茅l va a seguir avanzando con todos estos elementos hasta que lleguemos a la plena instalaci贸n del fascismo en El Salvador.

Tampoco est谩 surgiendo nada dentro desde los movimientos sociales o desde las bases de lo que podr铆an llamarse g茅rmenes de un futuro movimiento que pueda devenir en expresi贸n electoral. Entonces, 驴qu茅 debemos de hacer en 2021? La consigna debe ser luchar contra el fascismo, es decir, simplemente evitar que el fascismo se instaure en El Salvador. Y para evitar el avance del fascismo tenemos que votar por el FMLN o por cualquier otro partido, el Vamos, lo que sea. No por apoyarlos, sino simplemente para hacer un bloque de contenci贸n del fascismo. Tampoco es esperar la revoluci贸n del FMLN, porque el FMLN no va a hacer la revoluci贸n (no lo hizo, pues) pero por lo menos puede detener el avance del fascismo.

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Fuente: Lahaine.org