July 31, 2022
De parte de A Las Barricadas
189 puntos de vista

En estos últimos años he visto morir a un montón de gente. Por lo visto eso se debe a que mientras más viejo me hago, más personas perecen a mi alrededor. Y no es por mal fario que se diga, si no por ley natural, el destino y toda esa mierda. Estos últimos meses han sido un tanto atroces en ese sentido, y os cuento una defunción cercana: resulta que por h y por b ingresan en un hospital concertado de una orden religiosa a una anciana cercana de 93 años. Se le ha caído la batidora en el pie y lo tiene hecho cisco. Hasta ese momento lúcida y con calidad de vida (capacidad para moverse y tomar café, tostadas con aceite y jamón, y refrescos sin gas). 

Bueno, nos ponemos a hacer los dos más cercanos turnos de 12 horas en «un hospital seguro», con mascarillas FFP2. Habitación individual y el pie como un melón. El agua del grifo pone cartel de «no potable». A la semana me doy cuenta de que la señora tose y respira regular. Lo comunico. Ni caso. Cuando llego a casa y me dan el relevo, me hago un test, y soy COVID positivo. Lo comunico al hospital, le hacen a la vieja el test, y es COVID positivo. Y el otro que está de guardia, es COVID positivo. Conclusión: los sanitarios nos han pegado el COVID (con tres vacunas puestas), porque nosotros dos estábamos limpios de polvo y paja al entrar, y ni hemos ido a la Semana Santa, ni a la Feria, ni a nada de nada. Y ahora viene lo gordo: aíslan a la anciana y a nosotros dos nos mandan a casa. ¿Y por qué? Ni idea. Todos estamos contagiados, ¿qué más da que nos quedemos cuidando a la vieja? ¡Fuera del Hospital! ¡Es el protocolo! Y contritos y obedientes, nos despedimos llorando y esperamos cuatro días. Llamada de teléfono: que le dan el alta, aunque sigue siendo COVID positivo. ¿Que qué que qué? Tras una larga discusión en la que el médico me dice que necesitan la habitación para gente peor, nos devuelven a la señora, en una ambulancia, a las cuatro de la tarde, con la caló, acompañada por un conductor. Y nos la devuelven que no se le entiende lo que dice, que no nos conoce, que no se puede sentar y con un aspecto lamentable y el pie un tanto negruzco.

Vuelta a empezar, avisamos al de cabecera, el de cabecera a la ambulancia, y nos plantamos en el hospital religioso concertado con mala hostia. Vuelta a la habitación. Analíticas, cultivos de líquidos del pie… Por lo visto se trata de una infección hospitalaria con una bacteria de las más chungas. Antibióticos. Y la señora sigue respirando mal, se descompensa, entra en insuficiencia cardiaca, se deteriora poco a poco, y a los veinte días fallece. Causa de la muerte: parada cardiorespiratoria por insuficiencia cardiaca.

Claro, es verdad que con 93 años, te puedes morir de cualquier cosa, y aquí hay muchos factores en la receta: un hospital concertado, personal que trabaja por tareas y que si te cagas aparecen a la hora y media porque están lavando en la otra punta, bichos que pululan por doquier, una edad avanzada que si te pinchas un deo es peligro de muerte… Y el COVID del «hospital seguro» (con «agua no potable» e infecciones asociadas), que aunque no la ha matado, algo ha tenido que ver seguro.

A lo que voy. Yo me cogí también el COVID y soy del grupo de riesgo, edad avanzada, patología subyacentes y todo eso. Pero a mí lejos de sentarme mal, me ha ido con el COVID de maravilla: me siento más fuerte, más ágil, duermo mucho mejor y con cuatro horas de sueño estoy completamente reparado. Además, cuando camino, dejo un perfume como de rosas. Pero el colega que se turnaba conmigo ha quedado tocado a base de bien, y dice que se cansa, que se asfixia… Y es la segunda vez que se coge lo del COVID. Ahí está hecho una mierda que no levanta cabeza.

O sea: que lo que se decía de que el COVID no existe, que es como la gripe, que solo se coge una vez, que no deja secuelas más que en gente vieja, y que el Estado dice que muere de COVID cualquiera lo pille, así a los dos meses sea aplastado por un piano, es estrictamente en este caso, no cierto. Y cuando llegue en 2022 la estadística del INE mostrando los fiambres de 2021, nos enteraremos del impacto de la pandemia, vacunación masiva dios mediante. Ya os la contaré. Que conforme me hago más y más viejo, veo morir a más gente.




Fuente: Alasbarricadas.org