March 10, 2023
De parte de Periodico Anarquia
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Lxs anarquistas tenemos una relaci贸n muy particular, 煤nica, con la migraci贸n. El anarquismo rioplatense en s铆 mismo es producto directo de varias migraciones y desplazamientos forzados. Incluso lo ind铆gena, que este anarquismo en distintas proporciones tiene, est谩 fuertemente relacionado a distintos procesos migratorios, algunos bastante antes de que alg煤n autodenominado 谩crata pisara el suelo. Pueblos n贸madas, forzados a migrar, correteados, pueblos formados por el rejunte de personas de otros pueblos y pueblos en relaci贸n con gente excluida de otros pueblos, han forjado la historia local. Fueron en alg煤n momento gallegos, andaluces, romanos, genoveses en convivencia con africanos e ind铆genas, personas esclavizadas o excluidas, todas con mismos amos, pero atravesadas por relaciones de poder muy diferentes entre s铆. Todos ellos con posiciones que determinaban relaciones diferentes seg煤n fueran negros, indios, mujeres, hermanas menores, lisiados, presos, pero que buscaron en alg煤n momento la asamblea, creando la cultura de lo com煤n del abajo.
Desde la conquista esos europeos excluidos, africanos esclavizados y locales bajo amenaza permanente se han estado relacionando como pod铆an o los dejaban. As铆, africanos esclavizados o liberados han convivido con ind铆genas locales y hasta han luchado juntos. Y otros pichis luego, que el facilismo reduce al moderno-europeo-capitalista-colonialista, pero que tambi茅n son algo m谩s y llevaban el signo del oprimido, se han sumado abarrotando la conformaci贸n de ese otro que somos los anarquistas. Muchedumbre llamando a la muchedumbre a luchar por la libertad e igualdad universal.
En estos procesos de amuchamiento mucho va quedando atr谩s, es encerrado o disminuido. Se puede ver por ejemplo en el animismo africano e ind铆gena que pareci贸 perderse en gran medida por el colonialismo de la ciencia, la modernidad y Europa. En verdad ese animismo como otras creencias y costumbres, m谩s bien choc贸, prohibido arriba y mezclado abajo, con otros animismos venidos del viejo continente y presentes tambi茅n en los tugurios locales. Los bajos fueron formados por todo eso, proporciones desiguales de los echados de todas partes, sus potencias y costumbres, de los forzados a irse de ac谩 y de all谩. Parte de nuestros ojos y lenguas ser谩n colonizadores pero nuestras espaldas y manos son colonizados.
En esa mezcla del abajo el anarquismo fue una fuerza de gran afirmaci贸n. El anarquista migrante de un siglo que comenzaba pod铆a ser materialista como las ciencias que promet铆an libertad en el progreso, tener tambi茅n varias costumbres pre-modernas europeas tra铆das de su pueblo de origen, y usar el cuchillo no al costado como el conquistador sino atr谩s como el indio. Olvidan algunos reduccionistas que conjurando contra los fantasmas de la trascendencia y utilizando la cr铆tica racional, fue c贸mo se aprendi贸 tambi茅n a conjurar los fantasmas de la raz贸n totalizadora, el progreso lineal y la cultura est谩tica de la modernidad capitalista.
Ya sea por migraci贸n b茅lica, econ贸mica o pol铆tica, los anarquistas conocemos bien eso de ser y no ser de ninguna parte, as铆 como absorber lo particular y afirmar lo universal. Nuestra patria es el mundo entero dijo el poeta, la patria es donde uno pisa dice el proverbio y la patria es el invento para dividir a los pueblos dice el razonamiento. Y todo es cierto. 驴Ser谩 porque el anarquismo es en s铆 mismo un modo de ser no ext谩tico, de potencias exaltadas y que se mueve en tensi贸n con el poder, que sentimos los 谩cratas atracci贸n por lo que migra? El anarquista es y ser谩 migrante, echado por los Estados al luchar, echado por el mercado al trabajar e impulsado hacia afuera por sus propias fuerzas al crear. Golpeado y rebelde, tomando las riendas de las pasiones, el anarquista se entiende enseguida con los oprimidos del mundo.
Nuestras familias est谩n marcadas por la migraci贸n, abuelos arrancados del lugar de nacimiento, expulsi贸n, personas que se van en busca de trabajo y hasta el 谩nimo de explorar nuevos rumbos se mezclan en lo que somos. De un continente a otro o del campo a la ciudad, migrar casi nunca es realmente una elecci贸n. Luego, el pobrer铆o se junta, y sobre todo, se reconoce cuando va contra cadenas comunes.

Regino M.




Fuente: Periodicoanarquia.wordpress.com