March 7, 2021
De parte de La Haine
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El hacinamiento y la desesperaci贸n caldean los 谩nimos en los macrocampamentos. Las redes solidarias muestran su inquietud por lo que sucede en su interior mientras cientos de personas duermen en la calle.

Sucedi贸 el lunes en Las Ra铆ces: en la fila de la comida un hombre joven se agita, personal de seguridad lo inmoviliza en el suelo con contundencia. Trabajadores de Accem, la organizaci贸n que gestiona esta instalaci贸n donde se hacinan m谩s de un millar de personas en carpas blancas, amagan con intervenir. En el suelo, el chico yace inconsciente mientras una de las trabajadoras intenta reanimarle. El v铆deo, grabado desde dentro del campo, es solo un breve vistazo a lo que ocurre en este espacio, unos de los dispositivos de alojamiento construidos en el marco del Plan Canarias. Sus ocupantes no est谩n encerrados pero tampoco tienen d贸nde ir: est谩n bloqueados en las islas.

El bloqueo en las islas y su imposibilidad de continuar su camino, era lo que quer铆an denunciar las 23 personas que a mediados de febrero decidieron salir del campamento y se instalaron en una acampada alternativa en sus inmediaciones. Son ya unos cincuenta y cuentan con el acompa帽amiento de la Asamblea de Apoyo a Migrantes de Tenerife. Roberto, uno de los integrantes de esta red solidaria cuenta que las cosas se est谩n poniendo tensas tambi茅n afuera del recinto. La noche del lunes por primera vez la polic铆a entr贸 en las casetas mientras las personas migrantes dorm铆an. Se llevaron detenido a un chico que ten铆a pasaporte.

Las presiones ya ven铆an de antes, relata este activista: 鈥淗ace unos d铆as vinieron tambi茅n, pero buscando espa帽oles, pues hay toque de queda y no puede quedar nadie aqu铆, no encontraron ninguno y se fueron. Otro d铆a tambi茅n por la tarde identificaron a todos los que estaban en la acampada鈥. Hace poco, cuenta Roberto, dos personas intentaron volver a las 21:02, dos minutos despu茅s de que cierre el campamento por la noche. No les dejaron entrar y 茅l intent贸 sacar una foto con el m贸vil de la situaci贸n: 鈥淯no de seguridad me amenaz贸 con romperme el m贸vil y tir谩rmelo a la cabeza si lo grababa. Si eso pasa con nosotros no quiero imaginar lo que pasa dentro鈥.

La tensi贸n va en aumento y Roberto cuenta c贸mo la gente que sale del recinto y que a veces se queda a dormir en la acampada 鈥攏o m谩s de dos noches para no pasar el l铆mite de 72 horas de ausencia que, seg煤n normativa, les privar铆a del derecho a acceder a este recurso鈥 les habla de las largas filas para todo: comer o ducharse con agua fr铆a, y los conflictos que surgen al no entenderse por hablar idiomas distintos. La comida que llega a trav茅s de la asamblea y gracias a las donaciones de vecinas y vecinos 鈥渟e reparte primero para la gente de la acampada, pero despu茅s se facilita a la gente del campamento, que est谩s pasando hambre鈥, apunta.

La Isleta

Para los 64 migrantes que desde el domingo no pueden volver a Canarias 50 las 72 horas pasaron sin que les readmitieran. El campamento al que no pueden volver es otro recurso del Plan Canarias, en este caso en Las Palmas. Tambi茅n en esta isla una nutrida red solidaria les acompa帽a desde que quedaran en situaci贸n de calle. Seg煤n aseguraba Cruz Roja ante el diario Canarias 7, las personas migrantes se fueron por su propia decisi贸n, despu茅s de una situaci贸n de conflicto y su regreso no depender铆a de la organizaci贸n. 

Cuentan desde Somos Red, el colectivo que ha estado apoyando a estas personas, que la primera noche se quedaron en las cercan铆as del campamento, pero la polic铆a les desalojo. Despu茅s probaron suerte en el Confital, un parque perif茅rico de Las Palmas. Tras pasar una noche all铆, una parte de las personas se fueron con Somos Red a la Parroquia de San Pedro en La Isleta, otros se quedaron en el parque para ser al poco tiempo retenidos, y acabar algunos detenidos. Los 45 o 48 que fueron a la parroquia 鈥渉an estado durmiendo un par de d铆as all铆, con la ayuda de Somos red, pero tambi茅n de un gran grupo de vecinas y vecinos del barrio, se les ha podido dar comida y procurar mantas para dormir鈥, relata Jaime, uno de los activistas que les ha acompa帽ado.

MIGRACI脫NResistencia y solidaridad frente a la pol铆tica del bloqueo en Canarias

SARAH BABIKER

El martes 2 de marzo por la ma帽ana tuvieron que abandonar la parroquia: la presi贸n de algunos vecinos sobre el p谩rroco para desalojar la iglesia fue demasiado fuerte. 鈥淎hora est谩n en la calle con la polic铆a rondando: est谩 habiendo atosigamiento policial: a los que no pueden deportar porque no tienen pasaporte ni identificaci贸n, los acechan un rato y luego los dejan marchar鈥, denuncia Jaime.

La solidaridad y la movilizaci贸n es fuerte, pero hay pocas salidas. El destino para magreb铆es y senegaleses es estrecho: CIE y deportaci贸n. Sin embargo, cuenta el integrante de Somos Red, parecen menos nerviosos de lo que cabr铆a esperar. 鈥淎yer hicimos una asamblea y les explicamos cu谩l era su situaci贸n, la situaci贸n ante el marco legal, la situaci贸n en la parroquia, c贸mo pod铆amos ayudarles: las caras no eran de alegr铆a, pero el tiempo que han estado en la parroquia han estado super tranquilos, pasando el rato como pod铆an. Tensi贸n tendr谩n por dentro, seguramente. Nosotros tenemos tensi贸n. Pero les vemos menos nerviosos a ellos que a nosotros鈥.

Respecto al rol de la Cruz Roja, que como Accem hace con Las Ra铆ces, gestiona el campamento de Canarias 50, son muy cr铆ticos. Cuestionan la neutralidad de la que hace gala la organizaci贸n, y si bien reconocen la labor y el compromiso de muchas de las personas trabajadoras y voluntarias, consideran que la organizaci贸n es c贸mplice en el bloqueo de las personas migrantes. 鈥淭ienen que cumplir una encomienda y la encomienda es el plan Canarias. En teor铆a deber铆an ocuparse de la acogida humanitaria de personas y en eso est谩 fallando y el resultado es claro: mucha gente se est谩 saliendo de los campamentos, hay cientos de personas en la calle鈥. Para Jaime el miedo continuo a la deportaci贸n, las condiciones no dignas de alojamiento, o la falta total de informaci贸n, no pueden formar parte de una 鈥減resunta acogida humanitaria鈥.

La 鈥渃hapuza鈥 con los menores

Que muchas cosas no se est谩n haciendo bien es algo que tambi茅n constata Loueila Mint El Mamy, el ejemplo m谩s claro: los menores. 鈥淎hora mismo no est谩n teniendo recursos para poder blindar una protecci贸n en base al inter茅s superior del menor 鈥攃onfirma esta abogada鈥 se est谩n haciendo chapuzas, chapuzas con los traslados, chapuzas con los menores, chapuzas con los solicitantes de protecci贸n internacional, chapuzas con los que est谩n fuera de los campamentos, se est谩n poniendo parches que en cualquier momento se van a caer, pero a nadie le preocupa鈥.

La situaci贸n es compleja: Menores que se han declarado mayores pensando que eso mejorar铆a su situaci贸n. Menores esperando pruebas 贸seas. Menores cuya documentaci贸n no ha sido tenida en cuenta. Casos muy diversos y pocos medios para darles respuesta. A la complejidad y la falta de recursos, se suma un elemento fundamental para la abogada: la presunci贸n de culpabilidad. 鈥淣unca hay una presunci贸n de inocencia o un inter茅s superior del menor. Es como 鈥榤e ha dicho que es menor pero bueno, yo presumo que es mayor de edad鈥. Se les criminaliza as铆, y entran dentro del procedimiento de extranjer铆a. La semana pasada una compa帽era asisti贸 a un chico de Senegal, me dijo, 鈥榯iene la cara de un ni帽o鈥, y estaba dentro del CIE de Hoya Fr铆a鈥.

FRONTERASAlarma ante el trato a migrantes menores en Tenerife

SARAH BABIKER

El Mamy lamenta que todas las movilizaciones que se est谩n haciendo, la oposici贸n mostrada por los mismos menores en forma de huelgas de hambre o sentadas, no est茅n sirviendo para que la administraci贸n reaccione. En el lado esperanzador de la balanza, la implicaci贸n de vecinas y activistas que a t铆tulo individual est谩n tomando esta batalla por los derechos de la infancia migrante como propia.

La semana pasada fueron vecinas quienes se plantaron y consiguieron que cuatro menores no entrasen en Las Ra铆ces y fueran derivados a los recursos espec铆ficos, gente que sin ser letrada, con algunas herramientas que les dan El Mamy y otras abogadas, 鈥渟e est谩n concienciando y est谩n realizando acciones para mejorar las condiciones de estos chicos. Eso no lo tiene que cubrir ninguna persona a t铆tulo individual, que es maravilloso y est谩 bien, pero se est谩 haciendo como resultado de las deficiencias de las administraciones鈥. En Las Ra铆ces, por ejemplo, estiman que puede haber 50 menores. Activistas y letradas est谩n intentando dar respuesta a esta situaci贸n: 鈥淪e est谩 intentando recabar todos los datos: nombre, apellido, edad de cada uno de ellos para poder trasladarlo a fiscal铆a de menores y a su vez plantear la correspondiente queja al defensor del pueblo鈥.

La abogada recuerda que la directora general de protecci贸n de la infancia explica que les desborda el trabajo y que al menos han conseguido adelantar muchas pruebas 贸seas 鈥攑ruebas cuya fiabilidad es cuestionada鈥 pero que se justific贸 aduciendo que hay personas que se帽alan que son menores cuando no lo son, colapsando sus sistemas. El Mamy se帽ala que, justamente, lo que se est谩n encontrando es lo contrario: menores que entran en el procedimiento de extranjer铆a. En el trasfondo una pregunta de peso: 鈥渉ab茅is prometido un castigo y un premio: el premio es que si digo que soy menor sobrevivo y el castigo es que si digo que soy adulto me vais a devolver, entonces 驴qu茅 esper谩is que la gente haga por supervivencia tras haber venido en patera鈥.

Fuente




Fuente: Lahaine.org