July 12, 2021
De parte de SAS Madrid
251 puntos de vista

El Defensor del Pueblo exige a la Direcci贸n General de la Polic铆a “un protocolo” para tramitar las denuncias de los internos, que incluya el bloqueo de la expulsi贸n de los denunciantes y testigos en caso de indicios de malos tratos contra los migrantes encerrados hasta que se investiguen los hechos.

Basima (nombre ficticio) denunci贸 en el juzgado encargado de la vigilancia del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid haber sufrido empujones, insultos y falta de asistencia de int茅rprete en un intento de deportaci贸n. Aterrada ante la posibilidad de volver a Marruecos, un pa铆s del que asegura que huy贸 por la violencia y amenazas sufridas en el entorno familiar por ser lesbiana, se raj贸 el vientre con un cristal para intentar evitar su expulsi贸n. “Un polic铆a me dijo con gestos que eso que me hice en la tripa me lo deber铆a haber hecho en el cuello. Me tir贸 al suelo [….]. Me llam贸 puta y gilipollas”, explic贸.

Al d铆a siguiente, con el apoyo de la ONG Mundo en Movimiento, envi贸 un escrito al tribunal. El 9 de marzo, el juez solicit贸 a la direcci贸n del CIE la toma de declaraci贸n de la denunciante, pero ya era tarde. Basima hab铆a sido expulsada esa misma ma帽ana.

Algo similar le ocurri贸 a Sebasti谩n (nombre falso). El hombre colombiano denunci贸 haber presenciado c贸mo varios agentes se abalanzaron sobre su compa帽ero en el comedor, cuando 茅l intervino para pedirles que “lo inmovilizaran”, pero que “no hab铆a derecho a que lo pegasen entre tantos”. Su reacci贸n provoc贸 que los polic铆as se dirigiesen a 茅l, le esposaron y golpearon “en la costilla, en la cabeza, en la cadera y en los ojos”, seg煤n la descripci贸n de los hechos registrada en los tribunales, a la que ha accedido elDiario.es. El hombre, que dice tener una pr贸tesis en la cadera, sent铆a fuertes dolores y denunciaba una asistencia sanitaria deficiente. Gracias a su testimonio, el juzgado de instrucci贸n n煤mero 30 de Madrid comunic贸 el 27 de abril a la ONG Mundo en Movimiento la apertura de una investigaci贸n sobre los hechos, pero Sebasti谩n hac铆a tiempo que no estaba en Espa帽a. Hab铆a sido retornado a Colombia en un vuelo de deportaci贸n macro un mes antes, el 23 de marzo.

En los 煤ltimos nueve meses, la ONG Mundo en Movimiento, Pueblos Unidos-SJM y el Observatorio de Derechos Humanos Samba Martine, organizaciones que visitan a internos en el CIE de Madrid, han presentado al menos siete quejas de presuntas agresiones f铆sicas y verbales, as铆 como trato degradante y vejatorio, por parte de agentes de la Polic铆a Nacional hacia personas internas ante los juzgados encargados en vigilar estos centros. Tras cada queja, las entidades sociales detectan como “pr谩ctica frecuente” que los internos v铆ctimas de agresiones y testigos de las mismas suelen ser deportados de manera “urgente” y sin notificaci贸n previa de la expulsi贸n, lo que obstaculiza el esclarecimiento de los hechos por parte de los 贸rganos competentes.

Ante la “insuficiente investigaci贸n” de las denuncias por presuntas agresiones f铆sicas y verbales contra internos del CIE de Aluche, registradas en los juzgados encargados del respeto de los derechos fundamentales en este espacio policial, las organizaciones con presencia en los CIE dieron un paso m谩s la semana pasada y registraron las quejas de los internos ante las Fiscal铆a de Delitos de Odio y la Fiscal铆a de Extranjer铆a la Polic铆a Nacional. Estas ONG consideran que, desde la reapertura del centro de internamiento tras su cierre debido a la pandemia, se est谩 produciendo “un preocupante aumento de la violencia” en su interior. Este medio ha preguntado al respecto a la Jefatura Superior de Polic铆a de Madrid, pero no ha recibido respuesta.

Debido a la frecuente expulsi贸n de denunciantes o testigos de supuestas agresiones policiales en el CIE, el Defensor del Pueblo ha pedido al director general de la Polic铆a la emisi贸n de una instrucci贸n que incluya “un protocolo de tramitaci贸n de quejas y denuncias de malos tratos de las personas privadas de libertad en los centros de internamientos de extranjeros”. Francisco Fern谩ndez Marug谩n ha solicitado que el protocolo deber谩 incluir “el principio de realizaci贸n de una investigaci贸n efectiva” y “la no expulsi贸n de un interno o interna mientras determina si existen indicios de que ha sido v铆ctima de un hecho disciplinariamente reprochable o delictivo”. La instituci贸n tambi茅n exige a la Polic铆a establecer la forma en la que debe ser enviada la “informaci贸n oportuna a juzgado” que corresponda.

La deportaci贸n de Basima

Basima, a quien el Gobierno rechaz贸 su solicitud de asilo, se puso muy nerviosa cuando le notificaron la primera fecha de deportaci贸n, por lo que, seg煤n su relato, la ma帽ana en la que un agente le “quit贸 la manta con fuerza y violencia” y le dijo que recogiese sus cosas para irse a Marruecos “revent贸 un bote de cristal y se cort贸 el abdomen”. Este medio ha accedido a las im谩genes de las largas marcas que dej贸 la autolesi贸n en la mitad de su abdomen. “Para que me maten en Marruecos, me mato yo”, dijo la mujer, seg煤n la queja enviada a los juzgados de control. La marroqu铆 fue igualmente “trasladada al aeropuerto sin recibir atenci贸n sanitaria a pesar de seguir sangrando”. De camino, cuenta, le dec铆an “co帽o, puta, cabrona”. En el ba帽o, “le limpiaron los cortes”, le echaron desinfectante y le pusieron “otra camiseta de su maleta antes de ir a ver al m茅dico”. Asegura que en ning煤n momento la acompa帽贸 un int茅rprete y no ha recibido informe alguno de la asistencia sanitaria recibida.

Finalmente, ese d铆a no fue deportada, y la mujer fue trasladada al CIE de nuevo. Durante los dos d铆as posteriores, “un se帽or con un parche en el ojo” 鈥損or la descripci贸n, las ONG aseguran que coincide con el jefe de la Polic铆a del centro鈥 “le dijo que causaba muchos problemas” y “hablaba demasiado” por lo que “se ir铆a a Marruecos”. La mujer pudo reunirse con una de las activistas de las organizaciones denunciantes, momento en el que les relat贸 lo ocurrido. La visita, sin embargo, fue interrumpida por los agentes, que se llevaron a la interna porque “ten铆a que ir al m茅dico y despu茅s volver铆a”. Nunca le permitieron regresar, asegura la organizaci贸n.

El martes 9 de marzo, Basima fue deportada a El Aaiun (S谩hara Occidental), el lugar donde entonces Marruecos permit铆a las deportaciones de sus nacionales desde Espa帽a. Seg煤n notific贸 Mundo en Movimiento al Defensor del Pueblo, la mujer asegura que, el d铆a anterior, “un m茅dico le dio una pastilla en el comedor” y la despertaron sobre las 5 de la ma帽ana, le “pusieron cinta aislante en las manos y las esposas”. A su llegada al aeropuerto, ella dijo que “ten铆a pendiente la queja del juzgado”, pero el proceso de deportaci贸n continu贸. La marroqu铆 fue retornada, en un vuelo que hac铆a escala en Gran Canaria, donde fue “obligada a embarcar en otro avi贸n junto a otros marroqu铆es”, todos hombres.

Tras su llegada a El Aaiun 鈥搖na ciudad del S谩hara ocupado alejada de la localidad donde vive Basima鈥, la mujer cont贸 entonces que estaba en la calle, y no sab铆a a d贸nde ir porque teme volver a casa. “Su hermana le ha mandado un audio diciendo que no vuelva, que sigue amenazada por sus hermanos”, apunta. Basima llevaba en Espa帽a desde abril de 2017, cuando lleg贸 a Espa帽a para trabajar en la campa帽a de recogida de frutos rojos, y permaneci贸 en el pa铆s en situaci贸n irregular. Aunque pidi贸 asilo en el CIE, por recomendaci贸n de Cruz Roja, la mujer indica que no se atrevi贸 a detallar la raz贸n por la que asegura que huy贸: las amenazas de su familia por su orientaci贸n sexual. Seg煤n su relato, Basima tuvo una novia cuando ten铆a 16 a帽os, por lo que la obligaron a casarse con un hombre con el que tuvo dos hijos. Su marido “la maltrataba” y ella volvi贸 a casa de su familia para distanciarse de 茅l, hasta que sus hermanos descubrieron que ten铆a una relaci贸n con una mujer. “Eso no se entiende all铆”, dice, ya en Marruecos. Un juzgado espa帽ol solicit贸 a la Polic铆a su declaraci贸n, pero no lo podr谩 hacer.

Enlace relacionado ElDiario.es 11/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org