April 21, 2022
De parte de SAS Madrid
92 puntos de vista

La Asociación de Militares Españoles (AME) no se tapa. En el último número de su revista Militares, la organización pide abiertamente el voto para “el naciente partido VOX”, al que consideran “una opción política perfectamente asumible para llevar a cabo una acción de Gobierno”, al tiempo que celebran que Pablo Casado haya sido “defenestrado” por sus “maniobras inconcebibles” contra Isabel Díaz Ayuso. Unas afirmaciones que vulneran varios artículos de la Ley que regula a las Fuerzas Armadas y que exige a los militares “neutralidad política” y prohíbe la “propaganda a favor o en contra de partidos políticos” si no quieren incurrir en sanciones que van desde el arresto a la expulsión del Ejército.

Semejantes manifestaciones se encuentran en la primera página de la revista Militares que publica la AME, en un duro editorial con escaso respeto a la neutralidad política -y a la ortografía española-. Dicho texto arranca con una mención a los “últimos acontecimientos protagonizados por los ejércitos del líder comunista Putin”. A eso reducen en su editorial la guerra en Ucrania, a “la esencia de lo que representa el comunismo, asesino de cientos de miles de ciudadanos en todos los lugares”, y añaden, “de lo que ya en España tuvimos un buen ejemplo”, en clara alusión a la Guerra Civil.

Este grupo de militares no sólo trae la supuesta amenaza del comunismo a nuestro país, también a nuestra época y al Gobierno de España. “Resulta de un cinismo vergonzante que nuestra Patria este (sic) gobernada con el apoyo de quienes representan a esta filosofía asesina, y más vergonzante aún quien a la vista de estos hechos presuma de pertenecer a este grupo de asesinos”, señala el editorial que firma la Asociación de Militares Españoles.

Alabanzas a Vox y al Gobierno en Castilla y León

Sin embargo, esta asociación que preside el excoronel de Intendencia del Ejército de Tierra, el retirado Leopoldo Muñoz Sánchez, ve una esperanza en el “giro importante” que habría dado “la expectativa de voto” hacia partidos que “defiende (sic) los principios consagrados por la Constitución”, con lo que ya “se vislumbra un final de la era ‘sanchista’”. Y, en concreto, la AME apuesta por “el naciente partido VOX”, al que considera “una opción política prefectamente asumible para llevar a cabo una acción de gobierno no solo conforme a la Constitución sino sanadora de la vieja política que implanto (sic) un largo periodo de bipartidismo”. 

De hecho, el editorial de los militares da “la enhorabuena a los castellanoleoneses por dar una lección de futuro a la política española que, sin duda, redundará en beneficio de los españoles residentes en estas provincias”. Una alabanza dedicada al pacto de la ultraderecha para entrar, por primera vez, en un gobierno autonómico en la historia de España, como acaba de ocurrir en Castilla y León con una Vicepresidencia y tres Consejerías. 

La AME es una asociación militar con un claro sesgo de derechas que, sin embargo, no tolera ni siquiera al Partido Popular y deja clara que su única apuesta política es Vox. A los populares, el editorial dedica un pasaje para justificar que solo la ultraderecha es viable, “resueltos los conflictos internos del Partido Popular, saliendo a la luz turbias maniobras inconcebibles en dirigentes que se supone podrían haber llegado a las cotas más altas de poder que para bien han sido defenestrados”. Quien ha sido defenestrado “para bien” es el expresidente del PP, Pablo Casado, bajo la acusación de haber espiado a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, para destapar presuntos casos de corrupción.

Neutralidad política por ley

Los miembros de las Fuerzas Armadas tienen ciertas limitaciones en sus libertades políticas que establece la Ley Orgánica 9/2011, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas. Ya en su preámbulo, la norma, aprobada al final del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, subraya que los militares tienen unas limitaciones “proporcionadas y respetuosas” en sus libertades para defender “el principio de neutralidad” y que “estén en condiciones de responder a las exigencias en el ámbito de la seguridad y la defensa nacional”.

El artículo 7.1 de la ley señala que “el militar está sujeto al deber de neutralidad política”, le prohíbe fundar o inscribirse en partidos políticos y recuerda que “mantendrá una estricta neutralidad pública en relación con la actuación de los partidos políticos”. En este caso, afecta especialmente el artículo 12.2, sobre la libertad de expresión de los miembros de las fuerzas armadas: “El militar no podrá pronunciarse públicamente ni efectuar propaganda a favor o en contra de los partidos políticos, asociaciones políticas, sindicatos, candidatos a elecciones para cargos públicos, referendos, consultas políticas o programas u opciones políticas”. Además, el artículo 52.4, dedicado a los reservistas, señala que éstos “respetarán la neutralidad política y sindical establecida en el artículo 7 aunque, fuera de su unidad y sin hacer uso de su condición de militar”. 

Sanciones: arresto y expulsión

Las sanciones previstas para estas actitudes vienen reflejadas en la Ley de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas. En concreto, se consideran faltas graves todas las que atenten contra el principio de neutralidad, y muy graves cuando se hagan “reiterademente”. En el primer caso, las sanciones van desde suspensión del sueldo de ocho a quince días, arresto de quince a treinta días y la pérdida de destino. En el caso de las faltas muy graves, el arresto puede ir de uno a dos meses, suspensión de empleo, separación del servicio y resolución de compromiso. ElPlural.com ha contactado con el Ministerio de Defensa para conocer su postura al respecto, pero han declinado hacer declaraciones.

La cuestión es que estas normas solo se aplican a militares en activo o en la reserva y al menos su presidente, el excoronel Leopoldo Muñoz, está retirado, aunque él juega a la ambiguedad, firmando sus soflamas con “(R)”, sin aclarar si está en la reserva o fuera del servicio militar. Otra cuestión es quién escribe los editoriales que incumplen la “neutralidad política” con sus peticiones de voto para Vox y sus críticas al resto de partidos políticos. Una cuestión que ya causó polémica en época de María Dolores de Cospedal como ministra de Defensa es la sede de la que disfrutaba la AME en el Acuartelamiento de San Nicolás. Ahora, según su revista, su sede está en un piso de la Colonia Militar de la Dehesa del Príncipe. Su anterior sede en dependecias militar lo ocupa ahora la AEME (Asociación Española de Militares Escritores), una organización con siglas similares que se promociona en la revista de la AME y con una página web casi indistinguible entre sí.

Un discurso reincidente

La AME y su presidente, Leopoldo Muñoz, son reincidentes en sus proclamas extremistas. Ya en el año 2012 pidieron declarar el “estado de guerra” contra Cataluña por boca de su presidente en una entrevista en la televisión holandesa. También difundieron la “carta de respeto y desagravio al general Francisco Franco Bahamonde, soldado de España” y en 2021 pidieron a “otros poderes” que no esperasen “al transcurso de la legislatura para no reelegir” a Pedro Sánchez. De lo contrario, alertaron, España se dirigía a “un peligro de otra guerra civil entre quienes aman a su Patria y aquellos otros que quieren desgarrarla”.

Este lenguaje golpista es una constante en la revista Militares que publican tres veces al año y que llegan a todos sus socios y simpatizantes, que pagan cuotas de entre 18 euros si solo quieren la revista a 50 euros al año por la cuota completa. La AME es una de las tres asociaciones históricas de los militares y, aunque en la actualidad no está integrada en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas) y no está en el Registro de Asociaciones Profesionales de las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa, los últimos cálculos apuntan a que tiene cerca de 3.500 socios.

Enlace relacionado ElPlural.com (20/04/2022).




Fuente: Sasmadrid.org