July 7, 2021
De parte de Indymedia Argentina
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La histórica nutricionista, referencia de la lucha por la soberanía alimentaria, pasó por el programa radial Hasta que vuelvan los abrazos, de La Retaguardia y Radio Sur. Habló acerca del crecimiento de la agroecología como alternativa productiva frente al modelo de transgénicos y agrotóxicos y de la necesidad del acceso a la tierra para quienes producen alimentos. También planteó la importancia del derecho a la información “para conocer qué comemos”, en un país donde todavía no hay ley de rotulado frontal de ultraprocesados. Remarcó la urgencia de volver a la cocina y a los alimentos reales, y dejó una reflexión sobre los programas de cocina en la televisión.

Ilustración: Archivo Lorenzo Dibiase, La Retaguardia.

Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero. Redacción: Julián Bouvier. Edición: Pedro Ramírez Otero.

En un país que produce alimentos y tiene una buena parte de su población pasando hambre, el concepto de soberanía alimentaria, según la histórica nutricionista Miryam Kurganoff de Gorban, es “la capacidad de los pueblos de resolver la autosuficiencia alimentaria, de acuerdo a sus condiciones geográficas, económicas, sociales y culturales”. La coordinadora de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad de Buenos Aires (CaLiSA) explicó que la disponibilidad de alimentos de cada una de las regiones determina también su propia cultura. “Pero este concepto está cada vez más universalizado en función de la importancia que tiene la alimentación. Cuando yo digo que la historia de la alimentación es la historia de la humanidad es porque  atraviesa todos los aspectos de nuestra vida. En los momentos gratos celebramos con comida y en los momentos más pesados también nos aferramos a ella. Es como que levantamos una coraza alrededor nuestro para que lo malo no nos afecte demasiado”, dijo.

Gorban se refirió  a la situación de crecimiento del agronegocio en Argentina, en contraposición con la cantidad de información que ahora circula acerca de la agroecología y donde el concepto “Soberanía Alimentaria” es cada vez más conocido por la sociedad. “No solo en nuestro país, el mundo está atravesando una crisis económica y sanitaria que además afecta a los otros aspectos. Y esta crisis tiene un origen: el modelo productivo. En especial el de alimentos que se han convertido en una mercancía y no en un bien que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición para crecer y desarrollarnos como seres humanos, omnívoros, además. Somos los únicos animales que producen y elaboran sus alimentos y, a su vez, somos quienes deformamos esa realidad y transformamos todo en un negocio, de especulación y de acumulación de riqueza de unos pocos, en contra de los muchos. Y generando esta desigualdad que hoy vemos. La crisis ha puesto sobre la mesa todo esto”, planteó la nutricionista. “Esto viene desde la colonización. (Cristóbal) Colón vino desde tan lejos, en búsqueda de alimentos. Marco Polo hizo lo mismo. Y si quedaron con la riqueza alimentaria que tiene América”, historizó.

“Desde hace 25 años, de la mano de la Vía Campesina, empezamos a recorrer el camino soberano y fuimos descubriendo que había otra forma de producir a la que hoy tenemos, que es causante de esta situación crítica. En el camino fuimos aprendiendo lo que es la agricultura familiar, quiénes son los productores de los alimentos, cómo lo hacen. Y así nos encontramos con la agroecología, que en realidad es lo que dio origen a la producción en el mundo entero, durante miles y miles de años. Contrario a lo que venimos viendo en las últimas décadas”, continuó la coordinadora de CaLiSA. Además, se refirió a las necesidades básicas de las personas:  “Estamos violando el derecho a la alimentación. La inflación hace que la parte más vulnerable de la sociedad no acceda a alimentos. No tener acceso a alimentos sanos es un problema grande de falta de derechos. Por otro lado, no sabemos lo que comemos, así que también violamos el derecho a la información. Y además, este modelo no tiene en cuenta que somos parte de la naturaleza y tenemos que cuidar el medioambiente. Hace un tiempo eramos ‘los raros’ los que hablábamos de ecología, unos locos que estaban divagando. Y hoy nos damos cuenta que todos los problemas que tenemos se relacionan con el daño a la naturaleza”, dijo.

La industria de los ultraprocesados y sus nutricionistas

La especialista habló acerca del rol de muchos y muchas nutricionistas que pasean por los medios de comunicación recomendando los productos que la industria provee, los ultraprocesados. “Cuando hablamos del modelo productivo también tenemos que hablar de la publicidad, de la propaganda. Tiene que haber un Estado fuerte regulando. Porque nosotros creemos que elegimos lo que está en la góndola y no nos damos cuenta que estamos condicionados por la publicidad, que nos indica qué comer. Sabemos que a la industria lo que le interesa es obtener mayores ganancias, no beneficios para la salud. Ellos piensan en el dinero, nosotros pensamos en la vida y la salud.  Esa es la confrontación que hoy tenemos”, denunció. También hizo hincapié en la relevancia de saber y conocer lo que comemos: “La industria ha logrado los cuasi-alimentos, estos ultraprocesados que pueden llegar a tener olor, sabor, color y forma de lo que dicen ser. Pueden tener olor, sabor, color y forma de frutilla, pero no es una frutilla. Para eso apelan a la industria química, a lo que se llama ‘disruptores endocrinos’, que alteran nuestro metabolismo y que hacen a nuestra problemática sanitaria”, explicó.

La nutricionista festejó la existencia de los movimientos ambientales y agroecológicos que cada día crecen más y toman visibilidad. “Estamos en camino a un cambio de conciencia. Y es fundamental para avanzar en el acceso a la tierra. Esto lo visibiliza cada día la UTT (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra), verdaderos productores de la tierra, con los verdurazos, los yerbazos. Quienes producen alimentos son ellos, no esos que se hacen llamar ‘los del campo’. Esos producen commodities para la exportación. Eso es negocio, otro tema. No son alimentos”, planteó.
“Hay más de 50 cátedras de soberanía alimentaria que se han abierto, que permiten la incorporación y el diálogo fraterno y de conocimiento entre los productores y la gente de la academia. Este acercamiento nos sumergió en una realidad, que es que en muchos lugares el tema de la alimentación es solamente tener un plato de comida lleno. Ahora se empieza a ver más de cerca cómo se produce, quiénes, en qué condiciones. Y por eso digo que la conciencia crece”, dijo. Y agregó: “Cuando Grabois habla de la reforma agraria todo el mundo se pone histérico, se le ponen los pelos de punta. Pero, en realidad, mientras todos nosotros no tengamos conciencia de que atravesamos todavía una sociedad feudal, que hemos heredado desde el nacimiento de la Nación, y que el tema de la tierra es fundamental para nuestra estructura económica, no nos vamos a dejar de sorprender por este tema”.

La importancia de la vuelta a la cocina

Gorban opinó sobre el espectáculo televisivo Masterchef Celebrity, que fue récord de audiencia en Telefé en varias ocasiones. “Hay contradicciones interesantes, porque los programas de cocina son atrapantes. No solo Masterchef, también está Cocineros Argentinos, del cual soy adicta —contó entre risas—, que son programas que de alguna manera motivan a volver a la cocina, que es algo que se ha ido abandonando. El manejo y el consumo de alimentos frescos han quedado de lado. Nuestra atención tiene que estar más allá de la publicidad. Hubo elaboración de cosas sencillas y otras más sofisticadas. Sería bueno que el mensaje esté acompañado de ‘consuman más alimentos frescos y saludables, más verduras y frutas’. En los medios de comunicación no se habla mucho de eso. Ahora recién el ministro de Desarrollo Social (de la Nación), Daniel Arroyo, a partir del anuncio de la Tarjeta Alimentar, para estimular el estímulo de los alimentos frescos. Pero falta mucho para equilibrar la balanza con la publicidad industrial”, comentó. Y añadió:

“El plato no es solo una milanesa con puré y ensalada, hay gente que trabaja, existe trabajo esclavo, hay necesidad de acceso a la tierra y de subvenciones y estímulos para la producción de alimentos. Tenemos que volver a la cocina a elaborar nuestras comidas y a rescatar la comensalidad”.

El Banco y Núremberg

Durante la última dictadura cívico militar eclesiástica, Miryam Gorban estuvo detenida-desaparecida en el centro clandestino El Banco, en La Matanza, Provincia de Buenos Aires. Mientras estaba secuestrada le dijo a uno de los militares que estaba tranquila porque habían existido los Juicios de Núremberg: “Todavía hoy me sorprendo de mi serenidad en ese momento, pero le dije confío en la Justicia. Esto fue en el 78, yo ni me hubiera imaginado los juicios estos que ni los soñábamos”, dijo. Y finalizó celebrando la televisación de los juicios de lesa humanidad que La Retaguardia está transmitiendo por el canal de YouTube.


Fuente: http://www.laretaguardia.com.ar/2021/07/miryam-gorban.html




Fuente: Argentina.indymedia.org