December 31, 2020
De parte de La Haine
273 puntos de vista


Por su gravitaci贸n mundial el diario ‘El Pa铆s’ de Espa帽a se lleva los laureles en lo que hace a la prostituci贸n del periodismo

Revisando algunos viejos apuntes acumulados en el disco duro de mi computadora encontr茅 una serie de declaraciones de la Academia Nacional de Periodismo de la Argentina manifestando su preocupaci贸n por la libertad de expresi贸n y el ataque a “periodistas” como Luis Majul y Daniel Santoro.

La instituci贸n de marras la preside Joaqu铆n Morales Sol谩, un se帽or que finge ignorar la diferencia entre informar -y sobre la base de informaci贸n confiable y chequeada opinar- y utilizar los medios de comunicaci贸n en los que se desempe帽a para operaciones propagand铆sticas presentadas ante su indefensa audiencia como si fueran “periodismo independiente”.

En una reciente emisi贸n de su programa Desde El Llano, el presidente de la ANP “entrevist贸” a la se帽ora Elisa Carri贸 quien se despach贸 con una serie interminable de disparates, 隆sin que el supuesto periodista atinara a balbucear una sola repregunta! No fue una entrevista period铆stica sino un caso de propaganda pol铆tica subliminal, probablemente remunerada. Es decir, una estafa a la teleaudiencia.

Lo mismo hab铆a hecho unos d铆as antes Carlos Pagni, otro representante del “periodismo serio” en la Argentina, cuando “entrevist贸” durante poco m谩s de media hora a Juan Guaid贸 que, como lo har铆a Carri贸 despu茅s con Morales Sol谩, derram贸 enormes cantidades de “bullshit” ante un impasible Pagni, que no hizo el menor comentario o formul贸 pregunta alguna para poner a prueba los dichos de Guaid贸.

El objetivo, claro est谩, era brindarle al esperpento venezolano una plataforma para difundir su proyecto pol铆tico. En ambos casos un espacio supuestamente period铆stico parecer铆a haber sido alquilado para promover la agenda pol铆tica de una autoproclamada candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires, retornada a las lides pol铆ticas pocos meses despu茅s de haber anunciado su definitivo retiro; o la de un pelele orgulloso de haber sido designado “presidente encargado” de su pa铆s por Donald Trump. Todo esto, repito, ante la actitud complaciente de los aquiescentes “entrevistadores”.

En resumen, gran parte de eso que llaman “periodismo independiente” no es otra cosa que una tapadera para que algunos mercaderes trafiquen con su espacio comunicacional y lo subasten (ellos o sus patronos) al mejor postor. 隆Y encima se dan el lujo de pontificar sobre la libertad de expresi贸n, la rep煤blica y la democracia!

En fin, esta es la dura realidad del periodismo que en nuestro tiempo se autocalifica como “serio y profesional”, y no s贸lo en la Argentina y Latinoam茅rica. Europa o EEUU tampoco est谩n a salvo de este flagelo que es una de las mayores amenazas que acecha a la democracia en el mundo moderno.

La ANP sali贸 en defensa de dos personajes de la cloaca medi谩tica como Luis Majul y Daniel Santoro cuyo “periodismo de investigaci贸n” es producido por un singular equipo cuyos puntales son los servicios de inteligencia y un manojo de jueces y fiscales corruptos, unos y otros en abierta violaci贸n a las leyes de este pa铆s.

Esta operaci贸n no tiene nada que ver con el periodismo. Su objetivo es obtener instrumentos y supuestas pruebas para perseguir, acosar y eventualmente extorsionar a rivales pol铆ticos y sectores ligados en este caso al oficialismo.

Lo de la ANP no es una excepci贸n; tampoco lo son los grandes conglomerados medi谩ticos argentinos (que incluyen prensa gr谩fica, radio AM y FM, televisi贸n abierta y por cable, granja de bots, etc.) como Clar铆n, La Naci贸n o Infobae. Pero por su gravitaci贸n mundial el diario El Pa铆s de Espa帽a se lleva los laureles en lo que hace a la prostituci贸n del periodismo convertido en un nauseabundo house organ al servicio de los ricos y poderosos de todo el mundo.

Por eso no sorprendi贸 que a mediados del a帽o pasado Antonio Ca帽o, exdirector de aquel diario entre 2014 y 2018, publicara una nota titulada nada menos que El Error de Llamar a Assange periodista. En ella arguye que el fundador de Wikileaks es un “impostor” porque, seg煤n 茅l, “los periodistas no roban informaci贸n legalmente protegida, no violan las leyes de los Estados democr谩ticos, no distribuyen los documentos que les facilitan los servicios secretos sin haberlos verificado”, tarea que Ca帽o conf铆a, corporativamente, al buen saber y entender de periodistas profesionales.

驴Periodistas profesionales, como qui茅nes? Puede ser, en algunos poqu铆simos casos, pero 驴por qu茅 no confiar en gente con mayor formaci贸n espec铆fica para evaluar los datos divulgados por Assange como polit贸logos, soci贸logos, internacionalistas, historiadores, semi贸logos y expertos en materias militares o en inteligencia?

Pero adem谩s, muchos de los amigos y colegas latinoamericanos de Ca帽o lo que hacen es justamente eso: roban informaci贸n que “deber铆a” estar legalmente protegida, violan a destajo las leyes de los estados democr谩ticos, y distribuyen los documentos que les facilitan los servicios secretos o funcionarios corruptos del poder judicial para acosar y/o destruir a sus adversarios pol铆ticos.

En su angelical candor, o diab贸lico cinismo (cuesti贸n que las y los lectores deber谩n discernir), el ex director de ‘El Pa铆s’ dice que los periodistas profesionales “cuidan de no causar da帽os innecesarios con su trabajo, les dan a las personas aludidas la ocasi贸n de defenderse, buscan la opini贸n contraria a la que sostiene la fuente principal de una informaci贸n, no act煤an con motivaci贸n pol铆tica para perjudicar a un Gobierno, un partido o un individuo. Los periodistas no defienden m谩s causa en una sociedad democr谩tica que la del ejercicio de su trabajo en libertad.”

Releo estas l铆neas de Ca帽o y me rectifico: no creo que sea el suyo un caso de infantil ingenuidad. Dig谩moslo con todas las letras: es la sutil estratagema discursiva de un impostor de alta gama que sabe que en el ejercicio del periodismo hegem贸nico, ese que 茅l llama “profesional”, aquellas reglas tan pr铆stinas que 茅l enunciara son violadas a diario con premeditaci贸n y alevos铆a; que los autodenominados “periodistas independientes” causan intencionalmente da帽os a las personas o instituciones v铆ctimas de su persecuci贸n; que no les dan ocasi贸n de defenderse; que jam谩s buscan una opini贸n contraria a la l铆nea que les bajan sus jefes o patronos y nunca aceptan debatir con quienes sostienen puntos de vista contrarios; y siempre act煤an con motivaci贸n pol铆tica para perjudicar a un gobierno, partido o individuo.

El caso de Agust铆n Edwards Eastman, due帽o de El Mercurio de Chile es una muestra paradigm谩tica de lo que hacen los periodistas defendidos por Antonio Ca帽o y por el presidente de la ANP, Joaqu铆n Morales Sol谩.

Por eso despu茅s de m谩s de cincuenta a帽os de prostituci贸n period铆stica en buena hora el Colegio de Periodistas de Chile lo expuls贸 de sus filas, precisamente por haber hecho exactamente eso que Ca帽o dice que los periodistas profesionales no hacen. Si en la Argentina existiera una instituci贸n con los mismos valores y valent铆a de sus colegas chilenos la cantidad de operadores pol铆ticos disfrazados de periodistas que ser铆an expulsados de sus filas llegar铆a f谩cilmente a medio centenar.

Justamente a causa de esta degradaci贸n moral es que no sorprende el estruendoso silencio de la ANP ante el caso de Julian Assange, injustamente encarcelado por haber informado al p煤blico sobre los cr铆menes de guerra, la corrupci贸n y el espionaje global del gobierno de EEUU.

Ni una palabra en defensa de un verdadero campe贸n de la lucha por la libertad de expresi贸n, que mentirosamente la ANP dice defender; ni un gesto de solidaridad ante un periodista retenido en una c谩rcel de m谩xima seguridad, en confinamiento absoluto, sin contacto con nadie, sin ver sino por unos minutos la luz del sol una vez a la semana, sometido a maltratos f铆sicos y psicol贸gicos de todo orden pese a la precaria condici贸n de su salud.

Pero al haber revelado los secretos del imperio y sus mandantes -que el sicariato medi谩tico oculta bajo siete llaves- para la ANP Assange es un traidor, un “impostor” como dice Ca帽o, que no merece solidaridad alguna. El pr贸ximo 4 de enero la jueza Vanessa Baraitser dar谩 a conocer su sentencia en el juicio por la extradici贸n del australiano a EEUU.

Pese a la debilidad de las pruebas aportadas por el querellante el acusado fue privado de su libertad y enviado a la c谩rcel. Cunde la indignaci贸n entre los periodistas de verdad de todo el mundo, advierte el laureado cineasta y periodista brit谩nico John Pilger, quien asegura jam谩s haber visto una farsa tan grotesca como el juicio celebrado en Londres.

El lawfare se extiende como una mancha de aceite, y de la Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Ecuador ya arrib贸 a Europa y EEUU. Pero la ANP no cree que exista tal cosa porque, seg煤n sus dirigentes, el lawfare es una maligna invenci贸n de una izquierda totalitaria, populista, chavista, castrista, y por lo tanto desestima ol铆mpicamente la denuncia de Pilger. La inmoralidad de esa instituci贸n no tiene l铆mites.

Este negacionismo tambi茅n se revela en relaci贸n a la situaci贸n de los periodistas en EEUU. Desde el estallido de las protestas del Black Lives Matters con motivo del asesinato a sangre fr铆a de George Floyd por la polic铆a de Minneapolis, 322 periodistas fueron agredidos (salvo contadas excepciones, por las “fuerzas del orden”); 121 fueron detenidos, a 76 les destruyeron sus equipos (c谩maras fotogr谩ficas o de video, tel茅fonos celulares) o instalaciones (salas de prensa) y 13 fueron querellados y sometidos a proceso judicial.

La misma fuente informa que en 2018 cinco periodistas fueron muertos a balazos en EEUU. Pero esto no fue ni jam谩s ser谩 noticia en los medios hegem贸nicos, apropiadamente caracterizados por sus cr铆ticos como la Bullshit News Corporation porque la mayor铆a de la informaci贸n que difunden es eso, basura; mucho menos ser谩 motivo de preocupaci贸n o denuncia para la ANP, obediente hasta la ignominia antes los menores deseos del amo imperial.

La instituci贸n defiende a sus mercachifles de la comunicaci贸n, no a estos pobres diablos acosados por el poder en EEUU que pagan con sus vidas su lealtad a la profesi贸n que eligieran. En cambio si un periodista, 隆aunque sea s贸lo uno!, hubiera sido detenido en Venezuela o sufrido la destrucci贸n de su equipo de trabajo la griter铆a del sicariato medi谩tico mundial habr铆a sido ensordecedora. Su doble est谩ndar moral los convierte en sujetos despreciables.

Conclusi贸n: el autocalificado “periodismo independiente” no es otra cosa que una organizaci贸n criminal porque, como lo recordara Gilbert K. Chesterton en tiempos de la Primera Guerra Mundial, “los peri贸dicos comenzaron para decir la verdad y hoy existen para impedir que la verdad sea dicha”.

Para ello cuentan con cuatro armas principales: promover la “posverdad”; mentir y usar las fake news a destajo; utilizar el blindaje informativo (por ejemplo, no decir jam谩s nada sobre la interminable matanza que a diario desangra Colombia o sobre las revelaciones de los Panam谩 Papers que involucran al expresidente argentino Mauricio Macri) para proteger a socios y/o amigos; y el linchamiento medi谩tico de l铆deres “molestos” a las cuales es preciso satanizar para que luego jueces y fiscales culminen el proceso envi谩ndolos a la c谩rcel o inhabilit谩ndolos para competir por cargos p煤blicos.

Por eso hoy esa prensa, as铆 de corrupta, constituye una de las principales amenazas a la democracia, y si la sociedad no reacciona a tiempo probablemente acabe no s贸lo con lo poco que resta de libertad de expresi贸n sino que acent煤e a煤n m谩s la asimetr铆a entre una prensa hegem贸nica que domina sin contrapesos el espacio medi谩tico y el periodismo verdaderamente independiente, que sobrevive a duras penas ante tan desigual competencia.

Pero lo que est谩 en juego no s贸lo es la libertad de expresi贸n; tambi茅n el derecho de los pueblos a acceder a informaci贸n ver铆dica y comprobable, legalmente obtenida. Y por supuesto, la democracia tambi茅n est谩 en peligro porque para sobrevivir requiere que el espacio medi谩tico sobre el que reposa sea efectivamente democr谩tico y plural y no est茅 amordazado por la dictadura del pensamiento 煤nico.

La democracia se vac铆a de contenidos, se degrada y finalmente sucumbe cuando el sustrato comunicacional sobre el que se apoya es una tiran铆a informativa. Evitar que esto suceda ser谩 una de las grandes e impostergables batallas que deberemos librar una vez derrotada la pandemia.

La Haine




Fuente: Lahaine.org