June 12, 2021
De parte de Acracia
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Hace ya varias d茅cadas que viene habl谩ndose de una 茅poca posmoderna. 驴Es verdaderamente as铆? 驴Son disquisiciones de los fil贸sofos o puede hablarse de una nueva era en que la que se han producido cambios radicales? Personalmente, es algo que me trae de cabeza desde hace tiempo y la respuesta no es sencilla. Por un lado, considero que las premisas de la modernidad siguen vigentes, por otro, es cierto que el mundo se ha transformado ferozmente en muchos aspectos y merece la pena, al menos, que reflexionemos sobre el asunto.

En primer lugar, no resulta preciso establecer los l铆mites en las diferentes etapas hist贸ricas. Ni la modernidad se form贸 en un momento concreto de la historia, ni mucho menos podemos darla por periclitada tan f谩cilmente. Hay veces que se establece para el inicio de la modernidad la Ilustraci贸n del siglo XVIII, pero el nuevo discurso de la racionalidad cient铆fica empez贸 a formarse en Europa ya en el siglo XV con el descubrimiento de la imprenta, de las artes navegatorias y del Nuevo Mundo. Dicho de otro modo, la modernidad nace con un conjunto de innovaciones tecnol贸gicas, que con el paso del tiempo dar谩n lugar a las revoluciones industriales y al modo de producci贸n capitalista. Tom谩s Ib谩帽ez, en su ensayo 芦De la modernidad a la posmodernidad禄, llama la atenci贸n sobre lo que se denomina 芦tecnolog铆as de la inteligencia禄; es decir, aquellas que posibilitan ciertas operaciones de pensamiento in茅ditas hasta su descubrimiento. Ejemplos de estas tecnolog铆as de la inteligencia son la escritura o la imprenta, por lo que la modernidad ser铆a impensable sin la existencia de los libros impresos y todo lo que ello implica. La raz贸n cient铆fica moderna, con su idea de la objetividad, se alimenta de la representaci贸n presente en los libros. A mediados del siglo XX, con la aparici贸n del ordenador y el tratamiento electr贸nico de la informaci贸n, llega otra tecnolog铆a con un gran y determinante efecto social.

Son varios los elementos que constituyen el discurso o la ideolog铆a de la modernidad, que como hemos dicho empez贸 a formarse claramente con la filosof铆a ilustrada. En primer lugar, la confianza exacerbada en la raz贸n, hasta el punto que se observa la historia como un progreso paulatino hacia la conquista de la racionalidad (se identifica la raz贸n con la emancipaci贸n y la libertad). En segundo lugar, una identificaci贸n de la representaci贸n del conocimiento con la realidad; la ideolog铆a de la modernidad cree que es posible trasladar el plano de lo real al plano del conocimiento de forma fiel y fiable. Otra caracter铆stica importante del discurso de la modernidad es que tiene pretensiones universales, v谩lidos para todos los seres humanos en cualquier lugar y momento; la verdad y los valores tendr铆an fundamentos seguros y v谩lidos. Tambi茅n, la ideolog铆a que surge de la modernidad afirma que el sujeto, junto a su conciencia, es aut贸nomo y puede llegar a ser due帽o de su propia historia. Hay que mencionar tambi茅n el humanismo, seg煤n el cual existir铆a cierta naturaleza humana, algo que chirr铆a especialmente a los fil贸sofos posmodernos. El individualismo tambi茅n surgir谩 como ideolog铆a; la comunidad pasa a un segundo plano y ser谩 el sujeto de derecho la unidad constitutiva de lo social. La novedad en la modernidad ser谩 que los v铆nculos sociales se fundamentar谩n en los derechos y los intereses de los individuos, por lo que las obligaciones impuestas solo se justifican si se preservan aquellos.

Un aspecto primordial en la modernidad ser谩 tambi茅n la idea del progreso, de tal manera que el presente se ve supeditado al futuro; as铆, la historia puede ser dirigida por el ser humano gracias a la raz贸n. Llegamos as铆 a un proceso teleol贸gico moderno que sustituye a la tradicional escatolog铆a cristiana, la historia nos conducir谩 hacia un final feliz en el que no exista el sufrimiento. Hay que decir que la modernidad es un proceso de secularizaci贸n, con evidentes adelantos al dejar a un lado el oscurantismo religioso; no obstante, aunque se habla de la muerte de Dios, en realidad se ve sustituido por otros conceptos may煤sculos: la Raz贸n, los Valores, la Verdad鈥 Los efectos, para los cr铆ticos con la modernidad, son muy similares: se acaba con Dios, pero no se destruye el trono y en 茅l se sientan otros principios absolutos igualmente perniciosos. En la modernidad, tambi茅n, se inventa la idea de 鈥榩ueblo鈥 y de soberan铆a popular, fuente que legitima a todo gobierno leg铆timo. As铆, el modelo pol铆tico ser谩 la democracia, supuestamente participativa y legitimadora del poder. Los gobernantes mencionar谩n una y otra vez los valores de la modernizaci贸n, aquellos que toda naci贸n debe seguir. A nivel econ贸mico y social, se buscar谩 un incremento de la racionalizaci贸n con una terminolog铆a que todos podemos leer en los peri贸dicos sin entenderla demasiado bien. El desarrollo de la industrializaci贸n, con la integraci贸n laboral de todos los miembros de la sociedad, es otro de los rasgos mencionables de la modernidad; el trabajo parecer ser lo que dignifica nuestra existencia, algo que muchos ya ponen en cuesti贸n y las circunstancias parecen acompa帽arles. En definitiva, junto a obvios adelantes sociales, la modernidad ha tenido tambi茅n costos evidentes, con gran parte de las poblaciones marginadas y una intolerable colonizaci贸n, que adoptaba nuevas formas y legitimaci贸n.

驴Qu茅 hay de la posmodernidad? Al igual que la 茅poca moderna, cuyos l铆mites podemos establecer ya bastante fielmente, tambi茅n la posmodernidad tiene unos rasgos y genera una ideolog铆a, aunque bien es verdad que todav铆a de manera difusa. Si fue la imprenta la que dio el pistoletazo de salida a la modernidad, otra tecnolog铆a de la inteligencia lo hizo con la posmodernidad: el procesamiento electr贸nico de la informaci贸n. La inform谩tica ha transformado radicalmente las comunicaciones, ha acelerado la globalizaci贸n y ha ayudado a la creaci贸n de un nuevo orden econ贸mico. En la 茅poca posmoderna, todo fluye a un ritmo vertiginoso, la aceleraci贸n en todos los 谩mbitos de la vida es uno de sus rasgos m谩s evidentes; adem谩s, todo parece envejecer muy r谩pidamente, la llamada obsolescencia, pero no solo a nivel industrial, sino en todos los fen贸menos de la vida y del trabajo. De esta manera, no puede darse esa identidad permanente y fiable del pasado, legitimada en la modernidad en base al trabajo, ya que todo fluye y ya nada tiene apenas sentido. Si queremos definir r谩pidamente la ideolog铆a posmoderna, diremos que se establece claramente por oposici贸n a todo lo presente en la modernidad. La raz贸n moderna, con sus pretensiones emancipadoras, es advertida por la posmodernidad como totalitaria: se acaba con la diferencia, en el sentido de la diversidad y la singularidad que se manifiestan en todos los 谩mbitos de la vida, con el af谩n de ordenar, clasificar, universalizar y unificar. Como dijimos anteriormente, se destruye presuntamente a Dios, pero los efectos son los mismos en nombre de otros conceptos absolutos. La idea del progreso, de una visi贸n finalista en la historia, no tiene ya sentido en la posmodernidad; no hay camino preestablecido ni ninguna gu铆a fiable (como la raz贸n) para orientarnos hacia un futuro de libertad y felicidad. Al comprobarse que ese convencimiento en el futuro se viene abajo, si ninguna escatolog铆a a la que aferrarse, mucha gente se ha visto desprotegida y ha buscado refugio en nuevas trascendencias. Ello explica la proliferaci贸n de sectas y esoterismos, as铆 como la aceptaci贸n del pensamiento m谩gico y sobrenatural. Hay cierto gusto por los acontecimientos extraordinarios, algo impulsado por la falta de expectativas racionales y predecibles; es algo que podemos comprobar en las continuas manifestaciones culturales de masas, como es el caso del cine, se busca lo extraordinario, aunque sea catastr贸fico.

驴Motivos para la desesperanza? En primer lugar, diremos que es importante comprender los rasgos de esta 茅poca posmoderna, aunque no est茅 terminada de configurar y muchas de las premisas de lo modernidad permanezcan de alg煤n modo. Por otro lado, aunque las promesas emancipadoras modernas sean muy reivindicables, algunas cr铆ticas posmodernas al totalitarismo son m谩s que asumibles. Lo hemos expresado en otras ocasiones como una tensi贸n entre las dos 茅pocas, buscando un mayor horizonte para la raz贸n teniendo en cuenta tambi茅n la 茅tica y la diversidad social, que propugna el anarquismo. Desde un punto de vista libertario, ese escepticismo pol铆tico que caracteriza a la posmodernidad, con la falta de legitimidad cada vez mayor para cualquier forma de gobierno, es un horizonte bastante halag眉e帽o. Por supuesto, la dominaci贸n y legitimaci贸n del poder que trajo la modernidad, objeto ya de cr铆ticas por parte del anarquismo, puede tener formas innovadoras en la posmodernidad. De ah铆 que tengamos que estar atentos para comprender las nuevas realidad sociales y c贸mo afecta a nuestra subjetividad, a nuestro modo de pensar y actuar.

Capi Vidal




Fuente: Acracia.org