December 25, 2020
De parte de La Haine
910 puntos de vista

Las altas instancias judiciales espa├▒olas han vuelto a tomar una decisi├│n TOP, propia del extinto (?) Tribunal de Orden P├║blico. Condenar a la revista sat├şrico-informativa Mongolia a pagar 40.000 euros al ex torero y actual personaje p├║blico Ortega Cano por vulnerar su derecho al honor al utilizar su imagen con fines publicitarios sin su consentimiento. Mongolia hab├şa elaborado un p├│ster para anunciar un acto en Cartagena en el que aparec├şa Ortega como un extraterrestre, con un par de menciones vin├şcolas.

La sentencia no deber├şa extra├▒arnos. Este es un caso m├ís de la particular forma de entender la libertad de expresi├│n y de cr├ştica por parte de los poderes del Estado en Espa├▒a, tan particular que no se compadece con los usos del mundo occidental y civilizado del que se ufanan en pertenecer, sino con su aplicaci├│n chapucera en los m├írgenes extremos de ese mundo. Pero, adem├ís, la condena a Mongolia es reveladora de la capacidad de los int├ęrpretes de las leyes para convertirlas en d├║ctiles, maleables y ajustadas al derecho que convenga.

Es curioso que alguien como el antes torero, cuya vida y milagros son un ingrediente del caldo medi├ítico mainstream en el que tambi├ęn se cuecen los de sus parejas, exparejas, descendientes con sus respectivas parejas y exparejas, con aprovechamiento econ├│mico por parte de todos ellos, recurra al honor mancillado (y a los 40.000 euros que lo reparan) por un cartel expuesto en las calles de una ciudad de 200.000 habitantes.

Pero es m├ís curioso todav├şa que el sistema judicial (Tribunal Supremo, Audiencia de Madrid, juzgado de Alcobendas) considere ┬źaprovechamiento publicitario┬╗ el uso de la imagen de un personaje p├║blico con fines sat├şricos. Con el mismo rasero de utilizaci├│n publicitaria de su desgracia, Ortega podr├şa haberse querellado contra los medios que publicaron su condena a 2 a├▒os de prisi├│n por causar bajo la influencia del alcohol un accidente de circulaci├│n con resultado mortal. O cualquier personaje retratado de forma poco favorable en un meme podr├şa pedir el amparo judicial.

Como Plataforma de Medios Independientes, mancomunados por el ├║nico inter├ęs de considerar el periodismo como un servicio p├║blico, no solo condenamos una sentencia que creemos errada, extempor├ínea e injusta, sino que solicitamos la derogaci├│n, tantas veces dilatada, de toda la normativa que supone una clara limitaci├│n a la libertad de expresi├│n, incluido el inexistente ÔÇôsalvo en las leyes espa├▒olasÔÇô derecho a sentirse ofendido.

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Fuente: Lahaine.org