February 4, 2022
De parte de La Haine
183 puntos de vista

Gu铆a incompleta y limitada, que se queda corta ante la magnitud de los cr铆menes de los EEUU en su Guerra Terrorista contra el mundo que se rebela

“Las incesantes transformaciones de los instrumentos de destrucci贸n masiva encabezados por EEUU -y el provocativo impacto global de esta obsesi贸n tecnol贸gica- son en gran medida ignoradas […]
La concepci贸n b茅lica tradicional estadounidense ha tendido a concentrarse en las ‘tres D’ (derrotar, destruir, devastar)”.

John W. Dower, El violento siglo americano. Guerras e intervenciones desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Editorial Cr铆tica, Barcelona, 2018, pp. 17 y 21.

El Senado de los EEUU aprob贸 en diciembre de 2021, luego de numerosas dilaciones la construcci贸n de un Monumento de la Guerra contra el Terrorismo, es decir, un lugar a donde se le va a rendir culto a sus matones.

Este proyecto ven铆a siendo impulsado desde hace algunos a帽os por una fundaci贸n creada por el Senado y de la que formaban parte veteranos de las guerras de agresi贸n de EEUU, con la finalidad de promocionar la idea y recaudar fondos. Esa Fundaci贸n se帽alaba que su prop贸sito era lograr la construcci贸n del monumento “para honrar a nuestros guerreros ca铆dos, miembros del servicio de los EEUU, sus familias y todos aquellos que han servido en la guerra m谩s larga de nuestra naci贸n”. Informaba en 2019: “Desde el 11 de septiembre de 2001, casi 3 millones de estadounidenses se han desplegado en apoyo de GWOT [The Global War on Terrorism Memorial]. De esos miembros del servicio, cerca de 8.500 han muerto, con 52.000 heridos en acci贸n y aproximadamente el 20 por ciento de los veteranos que regresan a casa lidiando con las heridas invisibles de la guerra, como el estr茅s postraum谩tico y lesi贸n cerebral traum谩tica. La GWOT Memorial Foundation cree que nuestros miembros del servicio, sus familias y el pueblo estadounidense merecen un monumento apropiado donde nuestro pa铆s pueda aprender, reflexionar y honrar su resistencia y sacrificio”.

Si se en verdad se tratara de aprender y reflexionar lo primero que se deber铆a hacer es no construir un monumento para rendirle culto a las guerras criminales, y a sus militares, que tienen de todo, menos resistencia y sacrificio. En lugar de eso, si se hiciera un Monumento que quisiera registrar la esencia de la Guerra Terrorista de EEUU contra el mundo, deber铆a contener una mirada panor谩mica a sus cr铆menes de guerra y lesa humanidad.

A ra铆z de dicha aprobaci贸n, podemos sugerir algunos de los elementos que deber铆an formar parte de ese monumento. En esa direcci贸n ac谩 van algunas ideas, muy pocas en verdad, si tenemos en cuenta que para registrar los cr铆menes ‘Made in USA’ se necesitar铆an miles de p谩ginas. Dada la diversidad de esos cr铆menes es necesario dise帽ar un proyecto lo m谩s amplio posible y por ello dividimos el Monumento, que en realidad deber铆a ser un museo gigante, en varias Salas como planteamos a continuaci贸n.

Sala de cr铆menes de guerra y de lesa humanidad

En esta sala debe incluirse la diversidad de acciones criminales de EEUU desde el 2001, aunque no puede involucrarse plenamente su interminable prontuario asesino. El Museo comienza en la fecha se帽alada porque en ese momento inici贸 la mal llamada Guerra contra el Terrorismo, librada por el peor Estado terrorista de todos los tiempos. Ac谩 van algunas sugerencias de los temas de esta Sala:

– Las im谩genes de los presos en Guant谩namo, sometidos a torturas y vej谩menes que violan los m谩s elementales c贸digos legales y morales del derecho humanitario y de la dignidad humana.

– Las im谩genes de Abu Ghraib en Irak, una verdadera verg眉enza para la humanidad, aunque enorgullezca a la mayor parte de estadounidenses. En esas im谩genes, que fueron noticia en su momento, se observa a militares, hombres y mujeres, abusar en forma s谩dica de los prisioneros iraqu铆es. Entre esas im谩genes pueden incorporarse obras art铆sticas de denuncia de esas torturas, como las que elabor贸 el pintor colombiano Fernando Botero.

– El rostro y los nombres de algunos de los millones de seres humanos que, en Irak, Afganist谩n, la antigua Yugoslavia, Libia, Siria, Colombia… han sido masacrados directa o indirectamente por tropas de los EEUU o a su servicio en los 煤ltimos veinte a帽os.

– Un dron asesino con el lema “Matamos con precisi贸n, no importan los da帽os colaterales”, eufemismo con el que se nombra a los ni帽os, mujeres y ancianos que mueren por 贸rdenes directas del poder imperialista de los EEUU.

– Un mapa de Israel, aliado estrat茅gico de los EEUU, acompa帽ado de im谩genes, testimonios, reportajes sobre el sufrimiento del pueblo palestino. Aunque ese hecho no se origin贸 en los 煤ltimos veinte a帽os, el genocidio y etnocidio de los palestinos se acentu贸 en este per铆odo con el respaldo incondicional de Washington a su principal socio de la regi贸n. Desde luego, la criminalidad de Israel en s铆 misma requiere un museo propio.

– Una estatua del General de Ir谩n Qasem Soleimani, asesinado por orden directa de Donald Trump en enero de 2020.

– Un mapa de cada uno de los 85 pa铆ses en las que EEUU tiene presencia militar directa, como resultado de su pretendida lucha contra el terrorismo, y alguno de los elementos que lo han hecho apetecible para el voraz imperialismo estadounidense. As铆, como ejemplo, para Irak el petr贸leo, para Colombia su biodiversidad y envidiable posici贸n geoestrat茅gica.

– Im谩genes de hombres, ni帽os y mujeres de Cuba, Venezuela, Irak y los pa铆ses bloqueados por los EEUU, que ha generado una cadena de hambre, dolor y desolaci贸n. Ac谩 puede aparecer una maqueta de una de las estaciones de gasolina de la Citgo, en los EEUU, propiedad del estado venezolano y robada por los gobiernos de la primera potencia mundial para darla en administraci贸n a su lacayo Juan Guaido, auto embestido como presidente del pa铆s sudamericano.

– No pueden faltar dos s铆mbolos que revelan la esencia de la Guerra Terrorista de EEUU: Un d贸lar chorreando sangre y un barril de petr贸leo con este aviso: “Es nuestro por derecho propio en donde quiera que est茅 y si nos lo niegan mataremos sin compasi贸n”.

– Otro s铆mbolo infaltable es una estrecha celda, h煤meda y mal oliente, con instrumentos de tortura y un pozo de agua, para representar los centros de detenci贸n clandestina de los EEUU regados por medio mundo, donde la CIA tortura a hombres y mujeres. Estas c谩rceles han sido construidas con benepl谩cito de diversos Estados, entre ellos 14 de la “civilizada” Uni贸n Europea.

Sala especial dedicada a ni帽os y mujeres pobres

En esta Primera Sala, por la magnitud de acciones criminales contra ni帽os y mujeres se recomienda abrir un sal贸n especial. All铆 deber铆a hacerse referencia a aspectos como los que se recomiendan a continuaci贸n:

– Las mujeres violadas por los marines. Ac谩 se deben incluir a las propias estadounidenses que son violadas por soldados y oficiales de su propio pa铆s en las bases e instalaciones militares. Si en este caso se habla de miles de violaciones y agresiones sexuales, cuando se supone que no hay completa impunidad, no es dif铆cil imaginar lo que implica el imperialismo sexual para las mujeres de los pa铆ses a los que se invade y ocupa, como ya lo sabemos en Colombia.

– La fotograf铆a de los nueve afganos, entre ellos ocho ni帽os, que fueron masacrados por las tropas de los EEUU el 煤ltimo d铆a de la ocupaci贸n militar de ese pa铆s, antes de que salieran huyendo como ratas.

– Los ni帽os que han muerto atravesando las fronteras en diversos lugares del mundo, como resultado de las guerras locales promovidas por los EEUU en distintos momentos de la historia reciente. Pueden destacarse dos im谩genes del costo humano de las migraciones, forzadas por la guerra y el libre comercio: el ni帽o sirio Alan Kurdi, de tres a帽os, que muri贸 ahogado en el mar en Grecia, como emblema de los millones de migrantes que huyen de las guerras que provoca EEUU y sus socios europeos en diversos lugares de 脕frica y Asia; y la de los salvadore帽os Oscar Mart铆nez y su hija Valeria, ahogados en el Rio Bravo, cuando intentaban ingresar a territorio de los EEUU. A ellos, del sue帽o americano no les qued贸 ni la tumba.

– Como s铆mbolos de esta sala especial deben incluirse los mu帽ecos y juguetes que quedaron luego de muchos bombardeos de los EEUU contra campamentos en Afganist谩n, Irak, Somalia, Yemen… Pueden exhibirse algunos de los dibujos que hacen los ni帽os que sobreviven a esos bombardeos y al acoso criminal de los ocupantes estadounidenses. Tambi茅n caben los dibujos y relatos de los ni帽os que, solos o con sus padres, migran hacia EEUU y terminan en prisiones de alta seguridad donde son maltratados y sufren distinto tipo de vej谩menes.

Sala Especial dedicada a Colombia

Colombia, por derecho propio, amerita una sala particular, si se tiene en cuenta que desde hace 75 a帽os es una ficha incondicional del imperialismo estadounidense y uno de los laboratorios del Terrorismo de Estado y la contrainsurgencia avalada desde Washington y cuenta con r茅cord de violencia y represi贸n, que lo hace especial en Latinoam茅rica. Se destacan algunos aspectos:

– Un mapa de Colombia donde se resalte la presencia de tropas, mercenarios y asistentes militares de los EEUU.

– Una copia del documento oficial de los EEUU donde aparece registrado el narcotraficante N煤mero 82, tambi茅n conocido como El Matarife. Este siniestro personaje ha sido uno de los ejecutores del Plan Colombia, plan de guerra y muerte que se inscribe directamente en la denominada Guerra Mundial contra el Terrorismo.

– El acta judicial de condena de una corte de EEUU a la Chiquita Brands, por un monto de 25 millones de d贸lares, por patrocinar, financiar y armar a los paramilitares en Urab谩, que dejaron miles de muertos. Hay que recordar que esa condena no tuvo ninguna incidencia penal, ni en EEUU y mucho menos en Colombia, donde es normal que las multinacionales patrocinen y armen a sicarios que matan a lideres sindicales y dirigentes populares.

Construir una peque帽a avenida con este nombre: Calle No. 82, Paracos Way como replica a la que existe en Miami en honor al Matarife.

– Fotos, testimonios y documentos de las Madres de Soacha, cuya actuaci贸n dio a conocer a Colombia y el mundo los asesinatos de Estado, mal llamado Falsos Positivos, que durante el r茅gimen criminal de los uribe帽os alcanzaron la cifra de, por lo menos, diez mil humildes colombianos. Esta parte del Museo debe ir acompa帽ada de logos y reproducci贸n en peque帽a escala de la Escuela de las Am茅ricas, puesto que la mayor parte de los militares colombianos que comandaron esta masacre fueron entrenados, adiestrados y formados en los EEUU.

– Fotos y objetos personales de Ver贸nica Natalia Vel谩zquez Ram铆rez, Soren Ulises Avil茅s 脕ngeles, Fernando Franco Delgado y Juan Gonz谩lez del Castillo, los cuatro estudiantes mexicanos masacrados en Sucumb铆os (Ecuador) el primero de marzo de 2008, en una acci贸n del Estado colombiano, asesorada y dirigida por militares de los extranjeros, como parte del Plan Colombia, elaborado por EEUU para asegurar el control estrat茅gico de Sudam茅rica. Es bueno recordar que uno de los principales impulsores de ese Plan ha sido Joe Biden.

– Una copia del infame contrato, firmado por Juan Guaid贸 como supuesto Presidente de Venezuela, en el que acuerda con fuerzas mercenarias de los EEUU un ataque armado contra ese pa铆s. Este contrato se firm贸 en Washington el 16 de octubre de 2019. En tan miserable documento, con pocos antecedentes en la historia del servilismo cipayo ante EEUU, se acuerda que, a cambio de la captura o el asesinato del Presidente Maduro, los mercenarios de esa empresa quedar铆an como fuerzas de ocupaci贸n y su due帽o ocupar铆a el cargo de jefe de todas las fuerzas armadas de Venezuela. El mercenario en cuesti贸n es Jordan Goudreau, exmilitar estadounidense con amplia experiencia como criminal de guerra y quien encabez贸 la fallida invasi贸n a territorio venezolano. Este hecho concierne directamente a Colombia, porque la Operaci贸n Gede贸n se planific贸, organiz贸 y armo desde nuestro territorio y con participaci贸n de los gobiernos de Iv谩n Duque y Donald Trump. Se llev贸 a cabo a comienzos de mayo de 2020 y fracaso estrepitosamente, pero qued贸 como un hecho hist贸rico de sumisi贸n, entrega y acci贸n criminal de EEUU en su guerra hibrida contra el pueblo venezolano. Y por lo mismo debe ocupar un lugar en un Museo de la Guerra Terrorista.

– La foto del presidente de Hait铆, Jovenel Mo茂se, asesinado en 2021 por mercenarios del Ej茅rcito colombiano, una gran parte de los cuales fueron adiestrados en los EEUU. Tambi茅n deben aparecer videos y grabaciones de los sicarios colombianos, junto con diagramas en los que se muestran sus nexos institucionales, y hasta familiares, con miembros del r茅gimen de los uribe帽os.

– Como s铆mbolos distintivos de la Sala Colombia deben figurar, sin discusi贸n alguna, motosierras y hornos crematorios -algunos de los instrumentos de tortura y muerte usados por los paramilitares- para sembrar terror entre la poblaci贸n colombiana. Esos paramilitares, defensores incondicionales del libre mercado, fueron creados en diversos momentos por sugerencia directa de los EEUU y con el asesoramiento de mercenarios de Israel e Inglaterra.

Sala de Cr铆menes de lesa cultura

La Segunda Sala est谩 formada por un componente variopinto de cr铆menes de lesa cultura, algo propio de los EEUU, cuyo habitante y soldado promedio cree que la cultura se reduce a Disney, Mike Mouse, el Pato Donald, la hamburguesa, la coca cola y el ingl茅s. Todo lo dem谩s es barbarie y debe ser destruido en esa l贸gica racista y etnocida. Aqu铆 algunos de los elementos de esta sala:

– Un Manual de psicolog铆a de la tortura, para recordar que la CIA les pag贸 80 millones d贸lares a un grupo de psic贸logos para que le dise帽aran m茅todos eficaces de tortura. Y estos lo hicieron. Entre ellos se encontraban James E. Mitchel y Bruce Jessen, responsables de idear, probar, implementar y evaluar las t茅cnicas de tortura que utiliz贸 la CIA en sus bases secretas, tras la ca铆da de las Torres Gemelas. Mitchel, quien personalmente les aplic贸 el submarino a algunos presos en Guant谩namo, dijo que no se arrepent铆a del programa o de la forma en la que estuvo involucrado.

– Los museos saqueados en Irak en los que se destruyeron joyas, reliquias y monumentos de la cultura universal, muchos de ellos de 7000 a帽os de antig眉edad, y que terminaron en manos de coleccionistas privados de EEUU y Europa.

– El Manual FM 3-07.22, de Operaciones de Contrainsurgencia, dise帽ado por los Antrop贸logos operacionales (mercenarios) al servicio de la CIA y los EEUU. Recordemos que la antrop贸loga Montgomery McFate ha dicho que en la estrategia contrainsurgente la “antropolog铆a puede ser un arma m谩s efectiva que la artiller铆a”.

– Pel铆culas, libros y series de televisi贸n sobre el Far West (Lejano Oeste) en el que los valientes vaqueros masacraban a los ind铆genas y les cortaban sus caballeras para recibir tierras y dinero a cambio. Esto no es un anacronismo en esta Sala, sino un recuerdo de los antecedentes hist贸ricos que se ligan con el presente cuando EEUU ha querido convertir al mundo en su lejano oeste y ha replicado los “humanitarios” m茅todos de conquista y sometimiento del siglo XIX.

– Como s铆mbolo representativo de esta sala aparece un libro con una calavera encima como representaci贸n de las universidades de los EEUU y de otros lugares del mundo que han sido propulsoras de las guerras de agresi贸n del imperialismo. El libro que se muestra corresponde a un ejemplar del Manual de Campo de contrainsurgencia, en una edici贸n de bolsillo editada por la Universidad de Chicago en 2007. Este texto fue coordinado por un criminal de guerra, el general David Petraeus. Ese manual da instrucciones para perseguir, matar, torturar seres humanos en “oscuros rincones del mundo”, en los cuales se precisa la luz civilizatoria de Washington. Esta es una muestra de los acad茅micos a sueldo del imperialismo estadounidense.

Sala de Cr铆menes de Lesa Naturaleza

En esta Sala sobresalen los elementos que muestran la magnitud de cr铆menes y da帽os ambientales que realiza EEUU cuando agrede, ataca, bloquea, invade, sabotea un pa铆s de forma directa o indirecta. Como el ecocidio es un aspecto por lo general olvidado, pese a la importancia decisiva que tiene sobre el presente y el futuro de los habitantes de un pa铆s, es necesario resaltarlo, y de paso recordar que los cr铆menes ambientales de EEUU se remontan a las ocupaciones de Filipinas y varios pa铆ses de Centroam茅rica y el Caribe desde finales del siglo XIX y tiene como hecho m谩s emblem谩tico la Guerra de Vietnam. En esta Sala sobresalen estos cr铆menes:

– El uso de uranio empobrecido. El uranio empobrecido es un residuo del proceso de enriquecer uranio. Es un material radiactivo que es pirof贸rico, o sea, que arde al contacto con el aire a altas temperaturas y tambi茅n se dispersa en forma de aerosol. Contamina tierras, agua y aire y puede ser respirado o ingerido por animales y seres humanos, siendo altamente peligroso dentro del organismo.

El ej茅rcito de EEUU tiene gran cantidad de armamentos revestidos de uranio empobrecido, lo cual los dota de una gran capacidad de penetraci贸n en tanques y carros de combate.

Su utilizaci贸n comenz贸 en la Primera Guerra del Golfo en 1991-1992 y luego en La Guerra de los Balcanes a finales de la d茅cada de 1990. Su uso posterior, otra vez, en Irak y en otros lugares atacados por los EEUU est谩 documentado. Aqu铆 se exhiben fotos y testimonios de soldados estadounidenses que soportan el llamado S铆ndrome de la Guerra del Golfo y S铆ndrome de los Balcanes. Se calcula que 100 mil veteranos de guerra de los EEUU sufren ese s铆ndrome, producto del car谩cter t贸xico del uranio empobrecido, un material radiactivo, que tiene una vida media de 4500 millones de a帽os.

Cuando el uranio empobrecido explosiona contamina los lugares y las formas de vida circundantes. Adem谩s, el viento lo dispersa a muchos kil贸metros de distancia de donde se emple贸. Su uso representa una violaci贸n de los Convenios de Ginebra, Protocolo Adicional Primero, que proh铆be el uso de armas que provoquen “males superfluos o sufrimientos innecesarios” y la utilizaci贸n de armas con efectos indiscriminados o provoquen efectos que no se puedan limitar o controlar.

– Contaminaci贸n generada por la destrucci贸n de pozos de petr贸leo. Durante treinta a帽os, el territorio de Irak ha sufrido la guerra por parte de los EEUU, quien es responsable directo por acci贸n y omisi贸n de la quema de centenares de pozos de petr贸leo, como estrategia de guerra. Cuando se quema un pozo de petr贸leo se elevan densas columnas de humo en el horizonte e impiden ver el cielo, lo cual contamina aire, tierra y agua, destruye diversas formas de vida y afecta a los pobladores de los lugares afectados. Sus efectos se prolongar谩n durante d茅cadas. No otra cosa puede esperarse de un crimen ambiental que se manifiesta en el hecho de vivir permanentemente bajo un cielo oscurecido por los humos t贸xicos del petr贸leo.

– Destrucci贸n del bosque en Afganist谩n: En los 40 a帽os de guerra que ha soportado ese pa铆s se ha destruido la mitad de sus bosques y en algunas 谩reas la deforestaci贸n alcanza la cifra del 95%. Esto ha sido resultado directo por el empobrecimiento de la poblaci贸n y el colapso del Estado. Esta situaci贸n se agrav贸 durante los veinte a帽os de intervenci贸n de EEUU. La p茅rdida del manto forestal aumenta la vulnerabilidad a diversos desastres, tales como inundaciones, avalanchas y deslizamientos de tierras.

– Destrucci贸n de la riqueza h铆drica y biol贸gica en Irak: Las 42 谩reas de su territorio donde se albergan aves han sido alteradas o destruidas por los bombardeos, quema de petr贸leos y otras acciones b茅licas de EEUU. De la misma forma, se ha alterado parte del rico humedal mesopot谩mico, que constitu铆a el 15% de su territorio antes de la guerra de 1991. Esa guerra los redujo al 5%, lo que se agrav贸 con la nueva agresi贸n de los EEUU en 2003, hasta el punto de que EEUU es responsable de un ecocidio con nombre propio: el asesinato de los humedales mesopot谩micos.

– Contaminaci贸n qu铆mica y radioactiva en las zonas de guerra de los EEUU: EEUU usa explosivos y municiones de toda 铆ndole, que al estallar depositan contaminantes en el suelo, el aire y el agua, ya que liberan plomo y otros metales pesados, que son t贸xicos para personas y animales. Se producen cenizas t贸xicas que contienen sustancias que contaminan las tierras de cultivo y sus aguas. Por eso, cuando las personas ingieran vegetales cultivados all铆 sufren enfermedades (conocidas en los animales como saturnismo y en los animales como plumbismo).

La contaminaci贸n qu铆mica afecta a los r铆os de las regiones atacadas, alterando los ecosistemas acu谩ticos y los de las aves que de all铆 se alimentan. La contaminaci贸n se traslada a las cadenas tr贸ficas y agrava la contaminaci贸n del suelo y genera enfermedades, como el tifus, que en Irak aumentaba a medida que se expand铆a el ej茅rcito invasor de EEUU en su territorio.

– Alteraci贸n del clima mundial y calentamiento global provocado por el aparato de guerra de EEUU: En el prontuario ambiental de los EEUU, el principal responsable del calentamiento global, sobresale el papel que desempe帽an sus fuerzas armadas, cuya huella de carbono es mayor que la generada por 140 pa铆ses del mundo. “En 2017 las fuerzas militares norteamericanas compraron unos 269.230 barriles de petr贸leo al d铆a y emitieron m谩s de 25.000 kilotoneladas de di贸xido de carbono con la quema de esos combustibles. Las Fuerzas A茅reas de los EEUU adquirieron combustible por valor de 4.900 millones de d贸lares, la Armada, 2.800 millones, seguida por el Ej茅rcito, con 947 millones, y los Marines, con 36 millones”. [Disponible en: https://theconversation.com/el-ejercito-de-estados-unidos-contamina-mas-que-140-paises-se-impone-reducir-esta-maquinaria-de-guerra-119562]

El Pent谩gono por s铆 solo es el mayor consumidor institucional de hidrocarburos del planeta. las Fuerzas Armadas de EEUU han generado, desde el 2001, 1.2 millones de toneladas m茅tricas de gases de efecto invernadero, una cantidad que equivale a un poco m谩s del doble de las emisiones anuales de todos los autom贸viles estadounidenses. No puede ser de otra forma porque su aparato de guerra se basa en el uso de petr贸leo para mover aviones, tanques, carros de combate, barcos, portaviones, y ese combustible f贸sil es indispensable para mantener a diario a miles de hombres y mujeres de ese t茅trico aparato de guerra y de muerte en los cinco continentes.

– Entre los s铆mbolos a incluir en esta Sala se encuentran restos de artefactos b茅licos con uranio empobrecido, fotograf铆as y videos de pozos de petr贸leo ardiendo en Irak, de seres humanos y animales bombardeados y contaminados. Asimismo, una reproducci贸n en pl谩stico de la “Madre de todas las bombas”, en tama帽o natural, junto con un video en el que se registra su explosi贸n sobre terreno en Afganist谩n, en 2017, con el poderoso efecto humano y ambiental y la destrucci贸n de todo lo que encuentra a su paso. Esa descomunal bomba deja un cr谩ter de 300 metros de di谩metro y su deflagraci贸n tiene un alcance de un kil贸metro y medio. Esta bomba tiene nueve metros de longitud, diez toneladas de peso y contiene hasta once toneladas de explosivos. Por su potencia y poder destructivo, solo es superada por las bombas at贸micas.

Sala de Cr铆menes de Lesa Desinformaci贸n y mentira

Para terminar con el proyecto del Museo es indispensable incorporar un elemento en el cual los EEUU han dado muestras de un cinismo sin l铆mites, consistente en las argucias a las que recurren para justificar por anticipado o a posteriori sus cr铆menes. Por supuesto, en este terreno cuenta con la complicidad de la autodenominada “prensa libre”, mejor conocida como falsimedia, y de numerosos telectuales (si as铆 telectuales, y no intelectuales de esos ya no existen, que son aquellos tertualianos que frecuentan la televisi贸n y, ahora, las redes antisociales). En esta sala deber铆an destacarse los siguientes aspectos:

– El video de Colin Powell en la ONU en el que con pruebas falsas sobre las supuestas armas de destrucci贸n masiva justificaba la agresi贸n contra el pueblo iraqu铆, una mentira que ha dejado millones de muertos.

– Alg煤n acta secreta de los “martes de la muerte” que instituy贸 el liberal Barack Obama, d铆a en el cual se escog铆a a quien o a quienes los EEUU iban a asesinar en esa semana. Como resultado de esa decisi贸n criminal de aplicar la pena de muerte en cualquier lugar por parte de los EEUU fueron asesinadas miles de personas.

– Un diccionario del nuevo desorden mundial, que debe llevar t茅rminos imprescindibles que fueron impuestos por los EEUU en los 煤ltimos veinte a帽os en su Guerra Terrorista, entre los que cabe mencionar los siguientes:

Da帽os colaterales= Asesinatos

Estados canallas= Enemigos de EEUU

Combatientes ilegales= Prisioneros de guerra.

Paisitos de Mierda= De d贸nde vienen los “sucios” migrantes que llegan a EEUU.

Guerra preventiva= Antes se llamaban guerras de agresi贸n.

T茅cnicas de investigaci贸n mejoradas= En lugar de torturas

Black Sites (“Sitios negros”)= eufemismo para las c谩rceles de la tortura de la CIA en varios pa铆ses del mundo

Waterboarding (simulaci贸n de Ahogamiento) = antes se llamaba submarino

Interrogatorio mejorado: tortura.

– Como s铆mbolos distintivos de esta sala aparecen ejemplares de los peri贸dicos de EEUU, entre ellos The New York Times, con las noticias en las que respaldan los cr铆menes de los EEUU y vomitan odio y mentiras a granel. Pero el principal s铆mbolo de esta sala es una estatua de Julian Assange, perseguido con sa帽a por los EEUU, con la complicidad los delincuentes de la “Comunidad Internacional”. Este es el principal s铆mbolo de lo que es la libertad de prensa para los EEUU y c贸mo debe pagar el que se atreve a desafiarla.

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Por supuesto, que esta es una gu铆a incompleta y limitada, que se queda corta ante la magnitud de los cr铆menes de los EEUU en su Guerra Terrorista contra el mundo, que comenz贸 en septiembre de 2001 y que contin煤a, aunque Joe Biden haya anunciado oficialmente que termin贸 con la derrota en Afganist谩n en 2021. Es una Gu铆a preliminar que deber ampliarse con documentos, libros, pel铆culas, videos y s铆mbolos que pongan de presente el car谩cter genocida, ecocida, clasista y racista de los EEUU. De esa forma, se honrar铆a la memoria de millones de seres humanos que han sufrido y ca铆do por obra de la mano asesina de EEUU, un imperio que se arroga el derecho de matar a cualquiera en cualquier lugar del mundo, cuando lo considere conveniente para mantener su irracional modo de existencia.

El Colectivo




Fuente: Lahaine.org