January 23, 2022
De parte de Nodo50
174 puntos de vista

El movimiento de pensionistas de Hego Euskal Herria (Pa铆s Vasco Sur) sigue en pie. Cuatro a帽os despu茅s de emerger con fuerza (a煤n siguen vivas en la retina las multitudinarias movilizaciones del 17 de marzo de 2018), ni determinados conflictos internos ni las dificultades planteadas por la pandemia o la aprobaci贸n de las Recomendaciones del Pacto de Toledo por el parlamento en octubre del 2020 han llevado a que el movimiento abandone la calle. No s贸lo a trav茅s de las concentraciones semanales en las 4 capitales y en 70 municipios de la geograf铆a vasca, sino tambi茅n encadenando, uno a帽o s铆 y el otro tambi茅n, iniciativas de movilizaci贸n m谩s amplias (como la huelga general del 30 de enero de 2020) en consenso con el movimiento social y sindical.

La 煤ltima, el pasado 15 de enero, cuarto aniversario del nacimiento del movimiento actual, en el que 15.000 personas salieron a la calle en defensa de un sistema p煤blico de pensiones, de unas pensiones dignas, para exigir una sanidad p煤blica y de calidad (centros de atenci贸n primaria, urgencias) y servicios socio-sanitarios  de residencias y atenci贸n domiciliaria a personas dependientes, etc. y en apoyo solidario a los trabajadores y trabajadoras en defensa de unos empleos de calidad con salarios dignos, que no se ven garantizados por la reforma laboral promovida por el gobierno espa帽ol.

Una movilizaci贸n basada en la unidad, la pluralidad y el respeto a la diversidad, en el que se reconoc铆a un amplio espectro social: la mayor铆a del movimiento sindical (ELA, LAB, ESK, Steilas -ense帽anza-, Etxalde -campesino-, Hiru -transporte-, CGT-LKN y CNT), diversos colectivos juveniles, Asociaciones de Familiares de usuarios de residencias (Babestu de Bizkaia y Araba, Gipuzkoako Senideak e Irauli Zaintza de Gipuzkoa) as铆 como varios colectivos feministas. Una movilizaci贸n que cont贸, tambi茅n, con el apoyo y la solidaridad de plataformas y movimientos de pensionistas del resto del Estado espa帽ol (ASJUBI40, COESPE, MADPP y FOAM de Andaluc铆a, MODEPEN de Galicia, UNIDAD COESPE, Plataformas de Pensionistas de Badajoz y M贸stoles), Pensionistas de Badalona y de la Coespe de Andaluc铆a.

Por ello, frente a determinados p谩jaros de mal ag眉ero que desde 2019 se empe帽an, un a帽o s铆 y el otro tambi茅n, en proclamar el ocaso del movimiento o su car谩cter testimonial, porque las movilizaciones no alcanzan la cuota de las 115.000 personas que se movilizaron el 17 de marzo de 2018, la perseverancia de este movimiento tiene un valor inestimable.

En primer lugar, porque en nuestro entorno no se conoce ning煤n otro movimiento social que mantenga viva la llama de sus reivindicaciones movilizando en torno a 5000 y 6000 personas todas las semanas, y m谩s de 12.000 en las manifestaciones provinciales que se realizan casi mensualmente, como lo hace el movimiento de pensionistas vasco.

En segundo lugar, porque sin esta perseverancia, sin esta sabia tozudez, sin la comprensi贸n de que la fuerza de las reivindicaciones no s贸lo depende de que sean leg铆timas, sino de que haya una masa social que las defienda, una reivindicaci贸n tan justa como elemental (la exigencia de una pensi贸n m铆nima de 1080 鈧 para dignificar la vida de las y los pensionistas), as铆 como otras tendentes a mejorar sustancialmente las pensiones de mujeres o el esc谩ndalo de unas pensiones que no permiten llegar a final de mes a muchas personas pensionistas, habr铆a desaparecido de la escena p煤blica hace tiempo.

En tercer lugar, porque s贸lo a trav茅s de su persistencia en el tiempo el movimiento ha logrado consolidar un ampl铆simo consenso social y ampliar su tabla reivindicativa, que hoy en d铆a abarca al conjunto de las condiciones de vida de las personas mayores: desde un sistema de salud digno, hasta una pol铆tica de cuidados que responda a las necesidades de la poblaci贸n, sin olvidar un sistema de residencias p煤blico que hoy en d铆a est谩 m谩s orientado al beneficio privado que a la atenci贸n a la gente.

Por 煤ltimo, el valor de perseverar en la movilizaci贸n reside, sobre todo, si miramos al futuro. Si el movimiento de pensionistas hubiera plegado velas tras el respaldo parlamentario a las Recomendaciones del Pacto de Toledo, 驴alguien piensa que en un futuro pr贸ximo ser铆a posible levantar un movimiento masivo en defensa de sus reivindicaciones? Ser铆a perder de vista que si hace cuatro a帽os se expres贸 con fuerza el movimiento de pensionistas en la calle, aquellas movilizaciones no ca铆an de cielo. La convocatoria de las movilizaciones a trav茅s de redes sociales, que todo el mundo cita para marcar el punto de partida del movimiento actual, ca铆a sobre terreno abonado. El hartazgo social de las y los pensionistas que se pusieron de manifiesto en aquellas movilizaciones no se puede desligar del trabajo paciente que a lo largo de 10 a帽os desarrollaron las Plataformas de pensionistas de Euskal Herria, ni de  otras iniciativas como la que  logr贸 impulsar una Iniciativa Legislativa Popular con el respaldo de 71.400 firmas en la Comunidad Aut贸noma Vasca y 8.000 en la Comunidad Foral de Navarra.

As铆 pues, m谩s que proclamar su ocaso, la pregunta que hay que hacerse hoy es si hay razones para seguir moviliz谩ndose y seguir construyendo y consolidando el movimiento de pensionistas. Y esas razones siguen existiendo hoy con m谩s fuerza a煤n que hace cuatro a帽os.

Los tres pilares del movimiento

Sin duda, el elemento central que explica la existencia de este movimiento y que se siga movilizando en la calle es la precaria situaci贸n de las pensiones y el progresivo desmantelamiento del sistema p煤blico de pensiones. A fecha de hoy y a pesar de haber hecho soltar por los aires el l铆mite de aumento anual del 0,25% impuesto por el gobierno de Rajoy, la situaci贸n de la mayor铆a de los 9.916.000 pensionistas sigue siendo dram谩tica (de los que casi seis millones cien mil, es decir, m谩s del 60%, no alcanzan los 1000 euros mensuales de pensi贸n), sin que el gobierno de coalici贸n PSOE-UP, ni las los gobiernos de Gasteiz e Iru帽a (que podr铆an completar las pensiones conforme a las competencias de sus Estatutos de Autonom铆a para situarlas en los 1080 euros exige el movimiento) respondan favorablemente a sus demandas. Una situaci贸n que al t茅rmino del a帽o 2021 se va a ver especialmente agravada con la inflaci贸n acumulada, que de golpe reduce dr谩sticamente el aumento de pensiones ya que la nueva f贸rmula de revalorizaci贸n basada en la media interanual de aumento del IPC, reduce ese aumento para el 2021 al 2,5% frente al 5,5% que corresponder铆a conforme al criterio anterior basado en la inflaci贸n acumulada de diciembre de 2020 a noviembre de 2021. Es decir, las pensiones van a perder un 3% de poder adquisitivo. Una reducci贸n que se ampl铆a al 4 % si se tiene en cuenta que a diciembre del 2021 ha sido del 6,5%.

El segundo elemento es su arraigo social, el car谩cter unitario del movimiento y su funcionamiento democr谩tico. Un arraigo construido pueblo a pueblo, pegado al terreno, e impulsando m煤ltiples iniciativas que afectan a vida cotidiana de las y los pensionistas, tales como la asistencia sanitaria, la situaci贸n de las residencias, los cuidados, la pobreza energ茅tica, la atenci贸n presencial, etc. Han sido incontables las concentraciones ante centros de salud, hospitales, residencias, entidades bancarias y empresas el茅ctricas, sin olvidar las muestras de solidaridad con el movimiento obrero (huelga de Tubacex鈥) u otros movimientos sociales.

Su car谩cter unitario y funcionamiento democr谩tico van de la mano, si bien no ha sido f谩cil en todo momento. Sobre todo, cuando determinados sectores, minoritarios y poco representativos, se amparaban en el funcionamiento por consenso para ejercer el bloqueo de iniciativas apoyadas por mayor铆as muy cualificadas. Conflicto que se resolvi贸 combinando la representatividad con la toma de decisiones por mayor铆a cuando fuera necesario.

En tercer lugar, pero no por ello menos importante, su persistencia no se puede comprender sin su car谩cter aut贸nomo e independiente. A pesar de que ya antes de su primer aniversario algunos medios (El Mundo, entre otros) comenzaron con operaciones de acoso y derribo, con acusaciones, en un primer momento, de estar manipulados por Podemos y la Izquierda Abertzale y posteriormente s贸lo por la Izquierda Abertzale, el movimiento sigue fiel a un elemento central de su identidad: ser unitario y respetar la diversidad, libre de ataduras pol铆ticas, independiente de los partidos y los gobiernos. Esto es lo que le ha permitido no s贸lo tener interlocuci贸n con todos los sindicatos y todas las fuerzas pol铆ticas, sino tener un criterio propio ante las decisiones que determinadas fuerzas pol铆ticas cercanas al movimiento (como UP o EH Bildu) hayan podido adoptar en el tema de las pensiones en cada momento.

Por 煤ltimo, la persistencia del movimiento se debe tambi茅n, no hay que olvidarlo, al haber logrado echar por tierra el bloqueo impuesto por Rajoy a la revalorizaci贸n de las pensiones e impedir la puesta en marcha del Factor de Sostenibilidad que iba a reducir de forma cada m谩s intensa las pensiones iniciales, a la tensi贸n permanente por impulsar iniciativas de forma regular (ah铆 est谩 el calendario de movilizaciones m谩s all谩 de las concentraciones semanales que ha desarrollado el movimiento) y  la puesta en pie de un bolet铆n informativo electr贸nico (distribuido a m谩s de 4000 personas inscritas) que, semana a semana, aporta elementos de informaci贸n y reflexi贸n no s贸lo sobre los temas directamente ligadas a las pensiones, sino de todo un abanico de cuestiones de car谩cter social, econ贸mico o pol铆tico que afectan a las y los pensionistas y permiten tener una comprensi贸n del lugar del movimiento en la sociedad: luchas de otros sectores (feminismo, movimiento obrero o estudiantil, ecologista), pol铆ticas fiscales o energ茅ticas, desmantelamiento del sistema p煤blico,鈥  que alimentan la reflexi贸n sobre las pol铆ticas gubernamentales o de la UE, dan razones para seguir en la brecha y dan valor a su actividad.

Mirando hacia adelante

El plan de iniciativas inmediatas del movimiento vasco de pensionistas abarca temas de amplio calado:

  • Apoyar y participar en las manifestaciones del domingo 23 de enero, convocadas por los sindicatos de Osakidetza (Servicio Vasco de Salud) exigiendo un aumento inmediato de las plantillas que permita hacer frente al colapso, especialmente pero no solo de la Asistencia Primaria y que permita reanudar una atenci贸n sanitaria decente, recuperando lo que se ha interrumpido por la pandemia. En la nota de apoyo a las movilizaciones el movimiento pensionista denuncia que 鈥渘o s贸lo nos obligaron a pagar de nuestros bolsillos primero las mascarillas y posteriormente los test de ant铆genos e incluso las pruebas PCR, sino que han llegado a responsabilizarnos de nuestro propio control de la pandemia, confinamiento, medicaci贸n y control de nuestros contactos. Problemas que se a帽aden a las dificultades que venimos sufriendo para acceder a una atenci贸n presencial sin filtros, fundamental para un buen diagn贸stico, y a los cierres temporales de centros de salud o de los PAC (puntos de atenci贸n cont铆nua) fundamentales para una atenci贸n de calidad鈥.
  • Aunque todav铆a no est谩 aprobado, previsiblemente apoyar谩 las movilizaciones en Bilbao, Donostia-San Sebasti谩n, Vitoria-Gazteiz e Iru帽a-Pamplona de la mayor铆a sindical vasca el 30 de enero contra la reforma laboral, en defensa del marco vasco de relaciones laboral y en particular a favor de la prioridad de los convenios provinciales y auton贸micos para impedir la aplicaci贸n de los convenios estatales, que recogen peores condiciones salariales y sociales, y el despido barato. Estas movilizaciones van a ser acompa帽adas de concentraciones en los centros de trabajo el d铆a previo a la votaci贸n de la reforma laboral
  •  Movilizaci贸n coincidente a escala estatal 鈥揺s decir con toda las plataformas y movimientos de pensionistas del resto de los pueblos del Estado espa帽ol鈥 el 12 de febrero, con dos temas centrales: a) la denuncia de la p茅rdida de las pensiones con el nuevo IPC y la exigencia de que se aplique el anterior; b) la exigencia de una pensi贸n m铆nima de 1080 euros.

En las pr贸ximas semanas prev茅 preparar un plan de movilizaciones sostenidas hasta el verano. Combinar谩 tres temas: seguir con las pensiones, tanto para exigir la derogaci贸n de las medidas regresivas de las reformas de 2011 y 2013 que todav铆a est茅n en vigor como de las nuevas resultantes del Pacto de Toledo del 2020, la cuesti贸n de la salud y la vida, problema acentuado con la pandemia, y el apoyo a las luchas referidas y dependientes de la reforma laboral. Un aspecto que va a hacer converger las movilizaciones de pensionistas y trabajadoras en activo es el de la revalorizaci贸n de pensiones y salarios, ya que la patronal pretende aplicar a los salarios la nueva forma de c谩lculo del IPC que se aplica este a帽o a las pensiones, incluso cuando en convenios en vigor se recoja el criterio tradicional.

As铆 pues, y para concluir, si hay que resaltar un elemento en este cuarto aniversario del movimiento de pensionistas vasco es el valor que ha tenido y tiene el perseverar en la movilizaci贸n iniciada el 15 de enero de 2018. Esperemos que su ejemplo sirva tambi茅n para reforzar el movimiento de pensionistas a escala estatal y que la confluencia de los movimientos de pensionistas permita mejorar la relaci贸n de fuerzas frente a las pol铆ticas gubernamentales.

22/01/2022

Mikel de la Fuente y Josu Egireun, forman parte de la redacci贸n de viento sur

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Fuente: Vientosur.info