January 21, 2021
De parte de Socialismo Libertario
181 puntos de vista


Pocos acontecimientos de la historia son comparables a las revoluciones del 2011 por la variedad, la dimensi贸n y el n煤mero de enemigos que han actuado y act煤an todav铆a contra ella.
Monstruos locales, potencias regionales e internacionales han utilizado cualquier medio para sofocarlas: desde la guerra total a la propaganda, desde el silencio ensordecedor a las mentiras m谩s odiosas o m谩s sutiles. Un ejemplo de entre todos es c贸mo muchos han contribuido al ascenso de los neonazis del Isis: desde Asad a Turqu铆a, hasta llegar a la informaci贸n democr谩tica y redes sociales fascinadas de tanto horror.
Los l铆mites de las revoluciones y de los revolucionarios -aquellos generales e inevitables, pero tambi茅n m谩s peculiares- se tienen que considerar bajo la luz de este contexto excepcionalmente abarrotado de obst谩culos, en el que los protagonistas han sido reprimidos y masacrados, el crecimiento de las conciencias dram谩ticamente condicionado por las violencias y el terror.
Las vanguardias de plaza Tahrir se han sustra铆do mucho tiempo de la instrumentalizaci贸n de formaciones pol铆tico-religiosas como los Hermanos Musulmanes, pero la trampa electoral les ha permitido recuperar terreno con la conquista de la presidencia gracias a su previo arraigo social y a la inercia de los sectores m谩s atrasados de la sociedad. Sucesivamente, un sector amplio de vanguardia revolucionaria ha orientado la insatisfacci贸n creciente hacia una renovada delegaci贸n al ej茅rcito; esto ha retomado el centro de la escena pol铆tica (no hab铆an dejado nunca las riendas del poder), y con el nuevo fara贸n Al-Sisi ha reprimido brutalmente primero a los Hermanos Musulmanes e inmediatamente despu茅s a miles de revolucionarios.
El primer a帽o de la revoluci贸n siria, las movilizaciones populares han sabido mantener un car谩cter popular, pac铆fico y de masa, rechazando los intentos del r茅gimen de arrastrarlas al terreno m谩s propicio para 茅l, el b茅lico.
Pero a partir del verano de 2012, ha crecido la tentaci贸n falaz de dar una estocada militar al clan de Assad. De ser instrumento de autodefensa de la revoluci贸n, el Ej茅rcito sirio libre y otras milicias se han convertido en actores de la pol铆tica de guerra mientras surg铆an varios tipos de milicias yihadistas sanguinarias. Ya no eran mujeres y j贸venes quienes sal铆an a escena sino ametralladoras y bombas. La revoluci贸n fue ahogada por la guerra.

Traducci贸n: Mireya Almuzara




Fuente: Socialismolibertario.org