April 6, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Activista en favor de la paz y comprometido con los m谩s desfavorecidos, con la muerte de Oliveres se va uno de los referentes progresistas de varias generaciones.

Oriol Sol茅 Altimira

Sentado en una silla plegable, micr贸fono en mano y transmitiendo su serena sabidur铆a. La imagen que acompa帽a este obituario es una de las que quedar谩 en la memoria colectiva del economista Arcadi Oliveres, fallecido este martes a los 75 a帽os. Activista en favor de la paz y anticapitalista, con la muerte de Oliveres se va uno de los referentes progresistas de varias generaciones.

Desde que hizo p煤blico su c谩ncer terminal, Oliveres recibi贸 mensajes de afecto de miles de personas, desde sus estudiantes de la UAB hasta los asistentes a las innumerables charlas que imparti贸 a lo largo de todas su vida. Fiel a su estilo, y siempre que la enfermedad se lo permiti贸, sigui贸 participando en iniciativas sociales y hasta pudo ser homenajeado p煤blicamente por parte de la federaci贸n catalana de ONG, Lafede.cat, a la que siempre estuvo vinculado y que cambi贸 el nombre de su sede por Espai Arcadi Oliveres Casa Just铆cia Global.

Al hacer balance de su vida, y de las m煤ltiples luchas sociales en las que particip贸, aseguraba en una entrevista con elDiario.es que lo que las uni贸 a todas ellas fue “el deseo de bienestar humano”. Sentado en su butaca, en el sal贸n de su casa de Sant Cugat del Vall猫s, insist铆a en una de las m谩ximas que siempre guiaron su acci贸n: “Si no queremos este mundo, hay que buscar otro”. Y no escond铆a su felicidad al recordar a aquellos estudiantes a los que logr贸 hacer ver a trav茅s de sus clases que la econom铆a deb铆a estar al servicio de las sociedad.

La familia ha comunicado la muerte de Arcadi Oliveres “con una mezcla de tristeza por el momento, de alegr铆a por lo vivido y de agradecimiento por el amor recibid”, y ha querido agradecer las numerosas muestras de afecto que ciudadanos y entidades realizaron al economista desde que hiciera p煤blico que padec铆a c谩ncer.

De estudiante antifranquista a profesor de Econom铆a

Nacido en Barcelona en 1945, de peque帽o nunca jug贸 a soldados. Su padre, que defendi贸 la Rep煤blica y estuvo preso por el franquismo durante un a帽o, prometi贸 al salir que sus hijos nunca tendr铆an juguetes b茅licos. Ya de adulto, Oliveres se especializar铆a en el estudio del comercio internacional de armas, la financiaci贸n de la guerra y los ciclos armament铆sticos de Espa帽a.

Oliveres destac贸 por su compromiso con la democracia en su etapa de estudiante de Econ贸micas en la Universitat de Barcelona a finales de los 60. En 1966 se enrol贸 en el Sindicat Democr脿tic d鈥橢studiants de Barcelona y particip贸 en el encierro de estudiantes e intelectuales conocido como 鈥檒a Caputxinada鈥. Algunos de sus participantes se acomodaron f谩cilmente al nuevo r茅gimen tras la dictadura; Oliveres sigui贸 siempre en los m谩rgenes del sistema.

Vinculado desde siempre a los movimientos cat贸licos progresistas, en 1974 empez贸 a participar en la organizaci贸n internacional Pax Christi, dedicada a la promoci贸n de la paz y la reconciliaci贸n de los pueblos del mundo, de la que lleg贸 a ser copresidente en Catalunya. Desde la entidad abog贸 por la intervenci贸n eclesi谩stica contra los 煤ltimos asesinatos del franquismo, como el de Salvador Puig Antich, y promovi贸 la libertad, la amnist铆a y el Estatut participando tambi茅n en la Assemblea de Catalunya. En 1976 organiz贸 la Marxa de la Llibertat, un ejercicio de desobediencia civil 鈥揾ab铆a sido prohibida por el entonces ministro de Gobernaci贸n, Manuel Fraga鈥 que le cost贸 una detenci贸n y tres d铆as en comisar铆a.

Su vinculaci贸n con el pacifismo continu贸 en 1977, cuando form贸 parte de la creaci贸n de la Associaci贸 Catalana de Solidaridad y Ayuda al Refugiado (ACSAR). En los a帽os ochenta empez贸 a ejercer de profesor de Econom铆a en la Universitat Aut貌noma de Barcelona (UAB), centro en el que ense帽贸 econom铆a aplicada no solo a futuros economistas sino tambi茅n a estudiantes de ciencias pol铆ticas.

Implicaci贸n contra las desigualdades globales

Dentro y fuera de la universidad, Oliveres mostr贸 siempre un compromiso con los olvidados. Particip贸 en las campa帽as a favor del 0,7% para los pa铆ses menos desarrollados y fue uno de los mediadores de los encierros de migrantes en varias iglesias de Barcelona a principios de siglo XXI en protesta por la ley de extranjer铆a. Tambi茅n se implic贸 en las campa帽as de objetores fiscales contra el gasto militar o en las movilizaciones contra la guerra del Golfo o la de Irak.

En 1999 fund贸 junto con otras activistas el Centre Del脿s d鈥橢studis per la Pau J.M. D猫las, que desde entonces investiga sobre temas relacionados con la industria armament铆stica como el gasto militar, el comercio de armas y la financiaci贸n de la guerra. Dos a帽os despu茅s empezar铆a a presidir Justicia i Pau, entidad cristiana de la di贸cesis de Barcelona, as铆 como la Federaci贸 Catalana d鈥橭NG per la Pau.

Soberanista declarado pero cr铆tico con el independentismo m谩gico que promet铆a la rep煤blica en un abrir y cerrar de ojos, en los 煤ltimos a帽os form贸 parte del n煤cleo fundador de Proc茅s Constituent, y tambi茅n se sum贸 al movimiento 15-M, de quien fue uno de sus m谩ximos defensores. A nivel electoral, apoy贸 primero a la CUP y despu茅s a los 鈥檆omuns鈥.

El legado de Oliveres en publicaciones y estudios es muy extenso. Este mes de enero ha llegado a las librer铆as Paraules d鈥橝rcadi (Angle Editorial, 2021), libro en el que Oliveres repasa las luchas que han guiado todo su vida, ofrece una mirada de esperanza frente a este mundo incierto y aboga por “erradicar el capitalismo, un sistema que lleva a la desigualdad m谩s absoluta” y construir una Europa m谩s solidaria y menos financiera.

Pero si algo caracterizaba a Oliveres era precisamente que no dejaba sus tesis solo en los libros. Pocas veces dec铆a que no a la asociaci贸n de vecinos o entidad que le propusiera dar una charla. Y sin duda sab铆a hacerse escuchar. En sus conferencias, adem谩s de desgranar de forma did谩ctica las injusticias del capitalismo, recordaba que otro mundo distinto es posible. Oliveres lo ha dejado escrito: “La esperanza es el 煤nico motor para la acci贸n”.

El Diario




Fuente: Grupotortuga.com