October 31, 2022
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Madrid. 24 oct. 22. AmecoPress.- La primera mujer elegida jefa de un gobierno se llama Sirima Bandaranaike, ocup贸 el cargo en 1960 en Sri Lanka (por entonces Ceil谩n). Desde ese momento las mujeres han ido rompiendo barreras para conseguir tener mayor representaci贸n pol铆tica. Seg煤n datos aportados por ONU Mujeres, 鈥渆n s贸lo 22 pa铆ses hay Jefas de Estado o de Gobierno. En los ministerios, las mujeres ocupan un 21%. Asimismo, las carteras ministeriales m谩s com煤nmente ocupadas por pol铆ticas son: familia, ni帽ez, juventud, adultos mayores, discapacidad, seguidas por Asuntos Sociales; Medio Ambiente, Recursos Naturales, Energ铆a; Empleo, Trabajo, Formaci贸n Vocacional, y Asuntos de la Mujer, Igualdad de g茅nero鈥. Teniendo en cuenta estos datos, la ONU estima que no se conseguir谩 la igualdad de g茅nero en las m谩s altas esferas en al menos 130 a帽os m谩s.


Cuotas de g茅nero

Las cuotas de g茅nero en los parlamentos se introdujeron en muchos pa铆ses como soluci贸n al desequilibrio entre los hombres y mujeres en los altos cargos y puestos de responsabilidad en los 贸rganos pol铆ticos, con el fin de conseguir, o al menos estar cerca, de la paridad. Existen, en la actualidad, tres tipos de cuotas: constitucionales, legislativas y de los partidos pol铆ticos. Se imponen con el objetivo de garantizar una efectiva integraci贸n de la mujer en el 谩mbito de la pol铆tica.

Esta medida, como cualquier otra que ata帽e a la igualdad de g茅nero, ha generado un gran debate. Entre quienes que consideran que estas cuotas son la 煤nica soluci贸n efectiva para alcanzar una igualdad en las Instituciones p煤blicas a corto plazo, y entre otros que opinan que no es democr谩tico. Adem谩s, dentro del propio movimiento feminista, tambi茅n hay quienes las critican y explican que fuerza a que tenga una representaci贸n exclusivamente por cuesti贸n de g茅nero y por lo tanto, fomenta la desvirtualizaci贸n del talento y la capacidad de trabajo de las mujeres.

De la forma que sea, los datos han demostrado que en los pa铆ses en los que se han aplicado las cuotas legislativas, la paridad ha sido m谩s efectiva y estar铆an m谩s cerca de alcanzar el equilibrio de g茅nero que aquellos que no han aplicado ninguna medida. La base de datos de instituciones pol铆ticas (DPI) recoge este aumento de representaci贸n femenina en los 贸rganos pol铆ticos.

Representaci贸n no implica consideraci贸n.

Que las mujeres cada vez tienen una mayor representaci贸n en las Instituciones pol铆ticas es una realidad.

Sin irnos m谩s lejos, en Espa帽a, al menos 5 partidos presentes en el congreso de los diputados, tienen una representaci贸n femenina del 50% o m谩s, seg煤n datos del INE en 2019. Por orden, de mayor a menor porcentaje mujeres entre sus filas: Esquerra Republicana (53,8%), Unidas Podemos (51,4%), CC+ Nueva Canaria (50%), Juntx Catalunya (50%), Ciudadanos (50%), y el resto de partidos con una representaci贸n inferior al 50%, PSOE (48,3%), Partido Popular (43,2%), EH BILDU (40%), PNV (33,3%) y por 煤ltimo, VOX (26,9%).

Sin embargo, esto no implica que en estos organismos exista igualdad entre g茅neros , ni siquiera que estemos cerca de conseguirla; ni la consideraci贸n, ni el trato, ni el respeto, ni la asignaci贸n de materias, ni la representaci贸n en los altos cargos de las mujeres es la misma que la de los hombres. Y esto tambi茅n es una realidad.

Aunque tengamos representantes femeninas en nuestros parlamentos y senados, la consideraci贸n de la sociedad difiere a la consideraci贸n de los hombres, en la mayor铆a de los casos por la 煤nica condici贸n de ser mujer.

Un problema en cifras

Seg煤n dos estudios de la Unidad de Intervenci贸n Policial publicados en 2016 y 2018, y recogidos en un informe por la Uni贸n Interparlamentaria; el 82% de las mujeres parlamentarias que participaron en este estudio internacional confiesan haber experimentado violencia psicol贸gica (鈥渃omentarios de naturaleza sexual o sexista, intimidaci贸n y amenazas, publicaci贸n de im谩genes humillantes de las mismas o connotaciones sexuales, etc.鈥), el 65% de ellas han recibido comentarios sexistas (en la mayor铆a de casos por parte de sus compa帽eros de otro partido pol铆tico o del suyo propio), un 25% ha experimentado violencia f铆sica y otro 20% habr铆a sido acosada sexualmente.

A nivel Europeo, tambi茅n en un estudio proporcionado por la UIP; el 85% de las parlamentarias europeas encuestadas vivieron violencia psicol贸gica durante su mandato, el 25 por ciento de ellas han sido acosadas sexualmente. En el 75 % de los casos, los perpetradores fueron compa帽eros parlamentarios hombres y el 34% de estos actos tuvieron lugar dentro del parlamento.

Por otro lado, poniendo un pie fuera del parlamento, el acoso y la violencia sigue para las parlamentarias, esta vez en forma de violencia machista digital. 鈥淓l 58 % de las participantes en el estudio europeo y 42 por ciento de los participantes en el estudio global fueron blanco de ataques sexistas en las redes sociales鈥, explica el estudio de la Uni贸n Interparlamentaria 鈥淒irectrices para la eliminaci贸n del sexismo, el acoso y la violencia contra las mujeres en los parlamentos鈥.

Otro estudio llevado a cabo por el Parlamento Europeo, recoge las vivencias de 123 mujeres procedentes de 45 pa铆ses europeos: 81 parlamentarias y 42 miembros del personal parlamentario. El estudio muestra que el 85,2% de estas han sufrido violencia psicol贸gica en el transcurso de su mandato. Dentro de estas, el 46,9% hab铆a recibido amenazas de muerte, violaci贸n o palizas; el 58,2% hab铆a sido objeto de ataques sexistas en Internet a trav茅s de las redes sociales; el 67,9% hab铆a sido objeto de comentarios relativos a su aspecto f铆sico o basados en estereotipos de g茅nero; el 24,7% hab铆a sufrido violencia sexual; el 14,8% hab铆a sufrido violencia f铆sica.

Dimisi贸n por acoso

Si tecleas en el buscador de Google 鈥dimisi贸n por acoso sexual en pol铆tica鈥, te sorprender谩 la gran lista de pol铆ticos y gobernadores que han sido destituidos de su puesto en los 煤ltimos a帽os por denuncias de abuso sexual a compa帽eras de trabajo.

Hace veinte a帽os, Nevenka Fern谩ndez dimiti贸 de su puesto como concejala en el Ayuntamiento de Ponferrada (Le贸n) por el acoso sexual que hab铆a sufrido por parte del alcalde del municipio del Partido Popular. Aunque esto pareci贸 un caso aislado en Espa帽a, lo cierto es que la lista de nombres de pol铆ticas que denuncian acoso, es cada vez m谩s larga.

En 2021, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, 鈥渁sum铆a la culpa鈥 y dimit铆a por la acusaci贸n de hasta 11 mujeres por acoso sexual. En Espa帽a, un a帽o antes, el jefe de Gabinete de Exteriores del Govern de Catalu帽a, Carles Garc铆a Hern谩ndez, fue destituido de su cargo por acusaciones de trabajadoras de la Conseller铆a de Catalu帽a. En la capital, la formaci贸n pol铆tica M谩s Madrid forz贸 la dimisi贸n de Pablo Soto, uno de sus integrantes, tras recibir una denuncia de acoso sexual por parte de una 鈥渢rabajadora del entorno鈥.

Tambi茅n a principios de este mismo a帽o, el socialdem贸crata Gijs van Dijk, presentaba su dimisi贸n tras recibir varias denuncias de mujeres por acoso sexual. Una de las v铆ctimas fue Cornelia Klaster, encargada de los asuntos de pobreza en el partido socialdem贸crata neerland茅s, que interpuso una denuncia por supuestos tocamientos no consentidos.

Todos estos casos demuestran que las mujeres se tienen que enfrentar a situaciones de acoso y violencia machista en el 谩mbito laboral. Aunque el ser pol铆tica no sea expresamente un condicionante. Es una clara muestra de la desigualdad que sufren desde sus propias filas. Porque que haya representaci贸n no implica que haya igualdad. Ni de las puertas de los Parlamentos hacia dentro ni puertas para afuera.

Acoso en redes y medios de comunicaci贸n

Cualquier persona que se convierta, por el motivo que sea, en un personaje p煤blico adquiere una gran exposici贸n a recibir cr铆ticas, insultos y campa帽as de linchamiento. Si al ser un personaje p煤blico le a帽ades el condicionante de ser mujer, entonces el acoso se multiplica. Las mujeres no son solo juzgadas por lo que dicen sino que tambi茅n tienen una lupa puesta en su sexualidad, su f铆sico, su forma de vestir, su forma de relacionarse, su vida de ocio, y un largo etc茅tera. Si esas mujeres tienen un puesto de 鈥減oder鈥 o 鈥渁utoridad鈥 en la sociedad, como es el caso de las pol铆ticas, se utilizar谩 cualquier argumento, de los citados anteriormente, para restarles importancia, val铆a y profesionalidad.

En un reportaje llevado a cabo por 鈥淓l Peri贸dico de Espa帽a鈥, algunas pol铆ticas espa帽olas contaron sus experiencias sobre el acoso que reciben d铆a a d铆a a trav茅s de las redes sociales. 脕ngela Rodr铆guez, secretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de G茅nero, confiesa: 鈥A m铆 me insultan mucho por ser fea y gorda, y te planteas si merece la pena“. Ana V谩zquez, diputada del PP, explica que en numerosas ocasiones ha sentido ganas de cerrar su perfil de Twitter puesto 鈥淎 las mujeres, como siempre, se nos dicen bestialidades sexuales. 鈥橫alfollada, f贸llate a Pablo Casado, eres una puta, una zorra”, as铆. Obviamente eso no es debate pol铆tico“, explica para EPE.

Por su parte, M贸nica Garc铆a, l铆der de M谩s Madrid, explica que el acoso que reciben las pol铆ticas es constante 鈥24 horas, los 7 d铆as de la semana y los 365 d铆as del a帽o鈥. “A m铆 me mandan de todo, desde fotos no deseadas a insultos, amenazas y comentarios sobre tu apariencia f铆sica y tu sexualidad鈥, a帽ade la l铆der de M谩s Madrid.

Las redes sociales han potenciado el acoso y han desarrollado un nuevo tipo de violencia: la violencia machista digital. Sin embargo, las redes no son las 煤nicas plataformas en las que se difunden mensajes de odio. A menudo, los medios de comunicaci贸n fomentan el 鈥榟ate鈥 contra las mujeres pol铆ticas; extrapolando, tergiversando o exagerando asuntos y convirtiendo en medi谩ticos ciertas situaciones, declaraciones sacadas de contexto, etc. El v铆deo viral de la Primera Ministra de Finlandia de fiesta, el discurso 鈥減ed贸filo鈥 de Irene Montero o su viaje a Nueva York o el intento de asesinato a la vicepresidenta de Argentina, son algunos casos medi谩ticos bastante recientes que seguro que te suenan.

Estos son algunos titulares sobre los acontecimientos referidos de algunos medios nacionales con repercusi贸n:

鈥 鈥淯n v铆deo de la primera ministra de Finlandia d谩ndolo todo en una fiesta triunfa en las redes 鈥淒espech谩 y aloc谩鈥.

鈥 鈥淟a fiestuki de la amiga de s谩nchez鈥

鈥 鈥淚rene Montero s铆 defendi贸 la pederastia y s铆 minti贸 sobre Garc铆a-Gallardo鈥.

鈥 鈥淚rene Montero desecadenada鈥

鈥 鈥淟a pol茅mica foto de Irene Montero y su equipo de Igualdad en Times Square鈥

鈥 鈥淢ontero presume en la cuna del capitalismo, Nueva York, del viaje que se pega con nuestros impuestos鈥

鈥 鈥淏alas atascadas, “p贸lvora mala”… Misterios sobre el intento de asesinato a Cristina Fern谩ndez que alimentan la teor铆a de montaje鈥

鈥 鈥淓l 鈥榦dio irracional鈥 de las redes sobre el intento de asesinato a Kirchner: Fue un montaje鈥.

鈥 鈥溌縌u茅 imagen ofrece Mar铆a Jes煤s Montero? Un debate entre el acento andaluz, lo estrafalario y la experiencia鈥

鈥 脕ngela Rodr铆guez “Pam”, o c贸mo ganar m谩s de 9.000 euros mensuales sin vida laboral

鈥 La elegancia imprevista de la ministra de trabajo de Podemos: el estilo de Yolanda D铆az.

鈥 Isabel D铆az Ayuso deslumbra con un vestido de 255 euros de la firma favorita de la reina Letizia.

Estos titulares, son un claro ejemplo del trato de los medios a las pol铆ticas; desvirt煤a el papel de la mujer, se tienen en cuenta caracter铆sticas como su forma de vestir o su f铆sico sin que tengan ning煤n tipo de relevancia ni relaci贸n con su trabajo, que es el 煤nico motivo que las convierte en personajes p煤blicos. Sin embargo, es dif铆cil encontrar un titular sobre un pol铆tico en el que hablen de su estilo, de su pelo o de sus hijos.


La cobertura de los medios es crucial para dar visibilidad o quitarla y la forma de tratar o hablar sobre los sujetos o protagonistas de las informaciones es realmente importante tambi茅n. En la sociedad en la que vivimos, alimentados por bombardeos de informaciones, los medios de difusi贸n tienen un papel fundamental porque a menudo educan, influencian y tienen la capacidad de moldear nuestra forma de entender o ver las cosas. Esto sucede porque son la principal fuente de informaci贸n y sobre todo, la que entendemos como m谩s fiable ya que est谩 desarrollada por, en teor铆a, profesionales de la informaci贸n.

Un informe del Parlamento Europeo sobre las mujeres en la vida pol铆tica y sobre el abordaje de los medios de comunicaci贸n en esta cuesti贸n, determina, seg煤n datos recogidos en las elecciones de 2014 en algunos pa铆ses de Europa (Bulgaria, Croacia, Hungr铆a, Lituania, Malta y Polonia), durante las elecciones europeas de 2014, las mujeres recibieron menos atenci贸n que sus hom贸logos masculinos. Las mujeres tambi茅n ten铆an cuatro veces m谩s probabilidades de que se hicieran referencias a su apariencia, y menos probabilidades de ser cuestionadas en temas relacionados con alg煤n asunto pol铆tico o del plan electoral.

Por una representaci贸n efectiva

“El concepto de democracia s贸lo tendr谩 un significado verdadero y din谩mico cuando las pol铆ticas y la legislaci贸n nacional sean decididas conjuntamente por hombres y mujeres y presten una atenci贸n equitativa a los intereses y las aptitudes de las dos mitades de la poblaci贸n”, declar贸 la Uni贸n Interparlamentaria en 1992.

Un estudio de la Uni贸n Europea, determina que hay dos tipos de representaci贸n pol铆tica: la descriptiva y la sustantiva. La descriptiva hace referencia al n煤mero de mujeres que hay en la pol铆tica y c贸mo la presencia de estas en el liderazgo pol铆tico ayuda a que los gobiernos funcionen m谩s eficazmente ya que da legitimidad a las instituciones de gobierno y proporciona modelos de conducta femeninos. La representaci贸n sustantiva, por su parte, examina los efectos que podr铆an lograrse mediante una mejor representaci贸n de las mujeres y postula que la participaci贸n de las estas aumenta la probabilidad de que los intereses de las mujeres est茅n adecuadamente representados. Alcanzar estos dos modelos, ser铆a el objetivo.

En Espa帽a tenemos adoptada una democracia representativa. Si la representaci贸n en los parlamentos y en los senados es lo m谩s parecida posible a la realidad de nuestra sociedad, entonces ser谩 m谩s equitativa y consecuentemente, nos sentiremos mejor representados.

Sin embargo, la cr铆tica va m谩s all谩. No solo se exige y se precisan mujeres en los parlamentos y en los senados. Esto no sirve de nada si se desvirt煤a su trabajo continuamente y se convierten en v铆ctimas de los medios de comunicaci贸n y los usuarios de redes sociales que a煤n no entienden que las mujeres tambi茅n pueden tomar decisiones de peso, estar en el poder y representar y gobernar a los ciudadanos y ciudadanas de cualquier estado democr谩tico. Es importante que nuestras voces se escuchen en las altas esferas y sobre todo, que esas voces puedan calar en la sociedad, y no ser ignoradas, infravaloradas o sesgadas por cuesti贸n de g茅nero.

Foto: Archivo AmecoPress cedidas por La Moncloa (Foto 1 y logo) e Instagram de la Secretaria del Estado de Igualdad (Foto 2).

Pol铆tica – Legislaci贸n y g茅nero – Violencia pol铆tica de g茅nero – Ciberacoso. Madrid, 24 oct. 22. AmecoPress.




Fuente: Amecopress.net