May 14, 2021
De parte de ANRed
287 puntos de vista


Este jueves falleci贸 el dirigente metal煤rgico Alberto Piccinini, obrero de Acindar y referente del Villazo. Alberto Jos茅 Piccinini, fue un pol铆tico y dirigente obrero de Acindar, de la localidad de Villa Constituci贸n, provincia de Santa Fe, Argentina, quien dirigi贸 una importante sucesi贸n de conflictos y particip贸 de una importante construcci贸n de organismos obreros que modificaron el equilibrio pol铆tico gremial de en la primera mitad de los 70. Entrevista a 鈥淧epe鈥 Kalauz (Roberto Jos茅 Andr茅s Kalauz), miembro del Comit茅 de Lucha de la huelga de Villa Constituci贸n que dur贸 59 d铆as (marzo/mayo 1975). Por Mario Hernadez


Junto a dirigentes de la talla de Atilio Santill谩n, Raimundo Ongaro,  Jorge Fernando Di Pascuale, Agust铆n Tosco, Ren茅 Salamanca y muchos m谩s, estableci贸 una fuerte resistencia a los avances de la Triple A y la derecha antidemocr谩tica, previos al golpe de 1976.

La lucha de los metal煤rgicos villenses lo erigi贸 secretario general de la UOM en Villa Constituci贸n. Poco tiempo despu茅s lleg贸 la intervenci贸n y la c谩rcel durante m谩s de 5 a帽os.

El 6 de diciembre 1982 detuvo los colectivos que transportaban a los obreros en la entrada a la empresa Acindar para pedirle a los compa帽eros adherir a un paro convocado por la CGT dirigida por Sa煤l Ubaldini. Esto le posibilit贸 recuperar el sindicato. Fue convencional constituyente en 1994 y diputado nacional de 2001 a 2005.

Entrevista a 鈥淧epe鈥 Kalauz (Roberto Jos茅 Andr茅s Kalauz), miembro del Comit茅 de Lucha de la huelga de Villa Constituci贸n que dur贸 59 d铆as (marzo/mayo 1975)

Villa Constituci贸n. 20 de marzo de 1975. Ensayo General a un a帽o del Golpe de Estado

Mario Hernandez 鈥 Buenos Aires, marzo de 1998

(Extractos del editorial de La Prensa 鈥淥tro episodio desconcertante鈥 del 26.05.75)

El 21 de marzo pasado en el Ministerio del Interior se entreg贸 al periodismo un documento en el que se dec铆a que informes coincidentes, suministrados por organismos de seguridad, hab铆an permitido comprobar la existencia de 鈥渦na vasta operaci贸n subversiva terrorista鈥 organizada por una deleznable 鈥渕inor铆a antinacional鈥 en la zona industrial del r铆o Paran谩, entre Rosario y San Nicol谩s. Se agregaba en dicho documento que fuerzas de la Polic铆a Federal, Prefectura Nacional Mar铆tima y polic铆as provinciales de Buenos Aires y Santa Fe hab铆an actuado eficazmente para 鈥渄esvertebrar el complot鈥 que ten铆a su 鈥渆picentro鈥 en Villa Constituci贸n, y cuyos objetivos consist铆an en paralizar la industria pesada, usurpar las delegaciones gremiales y obligar a los trabajadores a no concurrir a sus tareas habituales.

Cuando se hicieron los procedimientos policiales mencionados, las f谩bricas de grandes empresas metal煤rgicas fueron ocupadas por sus obreros, como protesta por la detenci贸n de dirigentes de un sector de la Uni贸n Obrera Metal煤rgica que ten铆a el control de esta entidad en el orden local, en disidencia con la conducci贸n central de la CGT. Desde entonces menudearon las acusaciones rec铆procas entre dirigentes sindicales enfrentados, alegando los disidentes que no hab铆a tal complot y que lo sucedido era consecuencia de haber ellos triunfado ampliamente en comicios gremiales de la seccional.

[鈥El 21 del mismo mes de abril hubo heridos y m谩s detenidos en Villa Constituci贸n, al impedir tropas policiales una concentraci贸n organizada para reclamar la libertad de dirigentes y delegados, y el 25 hubo un cese total de actividades en la ciudad, en tanto que 16 presos eran transportados de la c谩rcel de Coronda (Santa Fe) a la de Rawson (Chubut). El 26, con el objeto de poder informar debidamente a la presidente de la Naci贸n, el ministro del interior viaj贸 a Villa Constituci贸n en compa帽铆a del jefe de la Polic铆a Federal.

[鈥En una de las reuniones de la comisi贸n multipartidaria creada en Villa Constituci贸n con motivo de los sucesos comentados, realizada en Rosario el 3 del corriente mes de mayo se dio a conocer un documento en el que se expresaba que en las entrevistas mantenidas con representantes del gobierno no se hab铆an podido obtener informes convincentes que permitieran afirmar la existencia del complot.

Sin embargo, el 7 de este mes el ministro de Trabajo insisti贸 en que lo ocurrido en Villa Constituci贸n constitu铆a un hecho netamente subversivo y anunci贸 que pr贸ximamente se informar铆a sobre el proceso, que afectaba a lo que llam贸 鈥渓a l铆nea roja del Paran谩鈥. Nuevamente el 10 de este mes un comunicado del Ministerio del Interior insisti贸 en afirmar la realidad de la subversi贸n y mencion贸 la actuaci贸n de dos grupos de acci贸n: el pol铆tico-gremial y el terrorista que se mov铆a como brazo armado del primero. El 18 de este mes se cometi贸 un atentado que caus贸 la muerte del gerente de una importante f谩brica de la zona y, en seguida, de manera imprevista, el comit茅 que dirig铆a la huelga decidi贸 que se reanudara el trabajo 鈥渁 fin de facilitar la soluci贸n del conflicto鈥.

[鈥Lo expuesto confiere a este episodio desconcertante caracteres que no deben ser ocultados. Hasta ahora lo 煤nico comprobado fehacientemente es la existencia de un conflicto interno entre dirigentes gremiales, con las grav铆simas consecuencias se帽aladas: p茅rdidas ingentes, escasez de art铆culos esenciales, detenciones injustificadas, da帽os materiales, des贸rdenes y tumultos callejeros, ocupaci贸n de f谩bricas y una huelga prolongada. Respecto de la subversi贸n denunciada, el pa铆s, como en el ejemplo socr谩tico, s贸lo sabe que no sabe nada. Con esta falta de sinceridad se gobierna, despu茅s de haber alarmado al pa铆s con anuncios cuyo objeto queda en el misterio.

Entrevista

MH: La idea es trabajar sobre la huelga de 59 d铆as de Villa Constituci贸n. Desist铆 de traer un cuestionario, prefiero que charlemos. M谩s adelante me gustar铆a publicar algo, seguir trabajando sobre el tema del poder del trabajo, en este caso tomando el ejemplo de Villa. Hay varios m谩s, como el del SITRAC-SITRAC y Banco Naci贸n, sobre los cuales me gustar铆a investigar. 驴C贸mo aparec茅s vos en Villa?

PK: Yo estudiaba econom铆a en La Plata, y a fines del 71 Mario D. me propone ir a San Nicol谩s a armar el Partido en esa zona. En realidad ya era el 72, despu茅s del llamado a elecciones. Yo ten铆a una militancia estudiantil. Acepto, me caso y, a fines del 72, me voy para all谩. Mi primera experiencia fue llegar a San Nicol谩s, tomar contacto e insertarme en el proletariado de Somisa, dirigida por la burocracia peronista. Yo estaba en el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) que ten铆a la estrategia de insertarse en la clase obrera aprovechando el fen贸meno de surgimiento de nuevas direcciones.

MH: Es interesante porque en dos trabajos que se han escrito 煤ltimamente, tanto el de Seoane1 como el de Mattini2, aparece que esa estrategia fue desarrollada en primera instancia por el PRT.

PK: En la zona hay un gran hecho obrero de primera magnitud que lo dirigimos nosotros, que es el surgimiento de una oposici贸n a la burocracia de Rucci en Somisa. Era una mezcla entre amarillismo y vanguardia que expresaba la bronca contra una direcci贸n burocr谩tica. Tomamos Somisa en los momentos previos a las elecciones del 73. El dirigente de esta lucha era Luis G贸mez, que fue candidato a intendente por el PST.

MH: Yo tengo un trabajo que habla sobre este hecho y cuenta que en Somisa se vot贸 la desafiliaci贸n a la UOM3.

PK: Es contradictorio. Por un lado se toma la planta de Somisa con una fuerza terrible, que me hace acordar a la ocupaci贸n de los astilleros de Gdansk en Polonia. La bronca contra la burocracia peronista era terrible. Pero no se vota la desafiliaci贸n, en realidad se trataba de armar un sindicato paralelo. Por eso te digo que hab铆a rasgos de amarillismo. Hab铆a un sector que quer铆a irse del sindicato. Nosotros discut铆amos con la direcci贸n, que ten铆a caracter铆sticas rar铆simas. Estaba Luis G贸mez, un hombre maravilloso, que despu茅s lo despiden y hab铆a otro que era cura; viv铆a en un conventillo en San Nicol谩s y a todos los tipos que no ten铆an qu茅 comer los alojaba en su casa. Despu茅s los echan. Nosotros nos conectamos con todos ellos. No era una vanguardia que luchara concientemente. Por eso es que muchos votan por un sindicato paralelo. Como la huelga se pierde no se lleva adelante nada; ni sindicato paralelo ni oposici贸n antiburocr谩tica porque viene el Ej茅rcito, hay que desalojar y la huelga se pierde. Aqu铆 hay un problema estrat茅gico que nosotros no barajamos en ese momento, que era la derrota. Viene el Ej茅rcito y con coherencia decidimos abandonar la planta porque sino hubiese sido una masacre. Resistir ah铆 no ten铆a sentido.

MH: Hab铆a una disociaci贸n entre la lucha sindical y pol铆tica.

PK: Total. En ese momento ya viene Per贸n y dan la l铆nea de fortalecer a Rucci. Y esa huelga se pierde y se desarticula todo. Esa vanguardia queda despedida y no llega a armarse ni una oposici贸n fuerte, ni un sindicato paralelo, salvo n煤cleos aislados de dirigentes o delegados en 谩reas espec铆ficas. Ese es el primer paso. Esa experiencia es una derrota sindical que tambi茅n puede llegar a ser pol铆tica porque terminada la huelga gana la intendencia la burocracia peronista.

MH: Es una zona donde el clasismo era muy fuerte 驴no?

PK: En San Nicol谩s, no. Villa Constituci贸n y San Lorenzo eran otra cosa. Son 谩reas distintas. En San Nicol谩s era fuerte la burocracia vandorista, despu茅s Lorenzo Miguel y nunca, nunca se modific贸, salvo en el 84/85. Yo no veo que Somisa estuviera en ning煤n momento a la altura de Villa Constituci贸n.

MH: 驴Y San Lorenzo?

PK: San Lorenzo s铆. Era todo un cord贸n industrial con surgimiento de delegados clasistas, desde Villa Constituci贸n, pasando por Villa Diego, tambi茅n en el gremio de la carne, en Rosario, hasta San Lorenzo, m谩s al norte.

MH: 驴C贸mo aparec茅s en Villa?

PK: Vienen las elecciones. Gana C谩mpora. Empieza el proceso de democratizaci贸n sindical en Villa y entonces nos vamos para all谩. Yo estaba trabajando en la construcci贸n, en la autopista San Nicol谩s-Rosario. A Somisa no pod铆a entrar. Me mandan una carta diciendo que no me dejaban incorporar como trabajador a esa empresa. Adem谩s en San Nicol谩s se hab铆a enrarecido el ambiente por el peso de la burocracia y de los l煤mpenes del matonaje de la construcci贸n que era un gremio fuerte. No recuerdo si en el 1973 o 1974 lo matan al principal periodista de San Nicol谩s, se llamaba Colombo. Entran dos tipos que despu茅s se comprob贸 que eran de la burocracia de la construcci贸n y le disparan con una Itaka. Con mucha crueldad. Ese era el ambiente en San Nicol谩s en el 74. Yo viv铆a en San Nicol谩s donde ten铆amos un equipo de trabajo, pero la estrategia es ir a trabajar sindicalmente en Villa. Pol铆ticamente seguimos actuando en San Nicol谩s. All铆 hab铆amos tenido un candidato a intendente y llegamos a hacer un acto con Coral -candidato a presidente por el PST- y G贸mez con 1.500 o 2.000 personas. Llenamos una plaza.

MH: 驴Qui茅n era Luis G贸mez?

PK: Era el obrero de Somisa que dirigi贸 la lucha que te coment茅. Toda su vida hab铆a sido puestero, de andar a caballo. Iba a trabajar de sombrero. Es famosa una frase de 茅l: 鈥榞uacha y lonja鈥. En los discursos era como decir vamos para adelante, 鈥榤eta guacha y lonja鈥. Cosas de la gente del campo. A 茅l lo echan despu茅s de la huelga y le perd铆 el rastro. Bueno, nos vamos para Villa con la estrategia de entrar a las f谩bricas metal煤rgicas. Mientras tanto yo estaba en la construcci贸n. La burocracia de la construcci贸n era muy jodida, era terrible, fachos, fachos. Yo era delegado en un barrio que se construy贸 frente a Acindar, pero me llega el nombramiento en Metcon, que es una f谩brica de la Ford que hac铆a autopartes, desde piezas muy chicas hasta el bloque del motor. Hab铆a un trabajo medianamente especializado que era la fundici贸n y los hornos el茅ctricos y un trabajo muy bruto que era la parte de moldeo; un trabajo negro. Sal铆as con la cara negra del polvo y durante d铆as no te lo sacabas, no como en las pel铆culas que vos te lav谩s y te sale todo.

MH: 驴Eso en qu茅 a帽o fue?

PK: En 1974. Viene todo un proceso muy interesante encabezado por Piccinini, Curti, Segovia, Actis. Adem谩s hab铆a muchos activistas que aparecen despu茅s: Manzano, Acu帽a, Arag贸n, Bernachea. Yo tengo participaci贸n como activista. Funcionamos en un local que cedieron los anarquistas. Despu茅s de las reuniones se com铆a pescado que tra铆an los hermanos Palacios. Se pon铆a sobre una mesa el s谩balo, con vino blanco y all铆 com铆amos. Si no me equivoco entonces ya empezaban a venir las abogadas4. Como yo viv铆a en San Nicol谩s no estaba tan al tanto de los movimientos m谩s pol铆ticos u organizativos. Yo era m谩s que nada activista de una f谩brica y adem谩s, viv铆a en San Nicol谩s.

MH: 驴Ese proceso se viv铆a en todas las f谩bricas de la zona?

PK: S铆, en todas. Entonces hubo un intento de despido de compa帽eros y se toma la f谩brica y se triunfa. El tema no era s贸lo el de los despidos sino que hab铆a un llamado a elecciones que no se concreta. Entonces se triunfa en el sentido que se consigue el llamado a elecciones en el sindicato que estaba intervenido. Se llama a elecciones y se ganan contra Lorenzo Miguel. En ese marco se gana el sindicato en Villa Constituci贸n, cosa que no hab铆a ocurrido en San Nicol谩s. Asumen las nuevas autoridades y comienza una actividad propia de un sindicato. Eso fue a mediados del 74.

MH: Hay una coordinaci贸n en la zona, con ferroviarios鈥

PK: S铆, pero eso es muy d茅bil. No alcanza a tener fuerza, ni siquiera en los barrios, donde tampoco hab铆a nada. Es un triunfo de f谩brica, no es un proceso en los barrios. Cuando se recupera el sindicato van los ferroviarios que eran del Partido Comunista y tambi茅n los partidos pol铆ticos, pero era un proceso superestructural, el proceso de fondo se daba en Acindar, Marathon, Metcon y algo en Pav贸n, donde hab铆a una f谩brica: Villber. Dos compa帽eros del Comit茅 de Lucha eran de esa f谩brica.

MH: Villber ten铆a cerca de 200 trabajadores. Durante el conflicto tuvo 20 presos y m谩s de 30 pr贸fugos.

PK: Yo no pod铆a creer con qu茅 entusiasmo acompa帽贸 todo este proceso. Esa f谩brica hay que mencionarla porque yo no veo que nadie la reivindique. No s茅 por qu茅. All铆 aparece toda una actividad importante. L贸gicamente en el sindicato empezamos a hacer reuniones, festivales, asados. Tengo algunas fotos.

MH: Hay un plenario en mayo del 74.Te leo parte de la convocatoria: [鈥 As铆 como ha sido posible forjar la unificaci贸n en cada lugar de trabajo, consideramos que tambi茅n es posible obtener tal unidad de lucha a nivel nacional, superando de esta forma la dispersi贸n y las divisiones en nuestra batalla contra el enemigo com煤n. Hoy es una necesidad impostergable concretar un solo frente de lucha de todos los trabajadores sin distinciones partidistas [鈥. 驴Lo record谩s?

PK: S铆, es este proceso. Yo particip茅 y all铆 estaban Tosco, Salamanca, todas las fuerzas pol铆ticas de izquierda del pa铆s. Hab铆a dos posiciones muy encontradas. Una que hablaba de una coordinadora de apoyo a Villa, que aparec铆a como el n煤cleo opositor a la pol铆tica represiva del peronismo de ese momento, con la estrategia de conservar ese polo en caso de alg煤n conflicto m谩s importante, y las otras pol铆ticas que con distintos argumentos opinaban que era apresurado, exagerado, o inoportuno el armar un frente de apoyo, una coordinadora. El tiempo demostr贸 que era correcta la posici贸n de la coordinadora porque cuando se da el gran golpe a Villa lo que falt贸 fue justamente coordinaci贸n. El golpe contra Villa es contra un sector del sindicalismo y de una regi贸n por parte del gobierno nacional. Vos no pod茅s responder a un golpe tan fuerte en forma aislada. La 煤nica forma de responder es a nivel nacional.

MH: Igual hubo mucha solidaridad.

PK: S铆, claro. Un ejemplo. Yo era miembro del Comit茅 de Lucha y voy a mandarle un telegrama a Rocamora -el ministro del Interior-, y se para todo el Correo para venir a charlar conmigo. Adonde ibas y dec铆as que eras de Villa era una cosa impresionante. Tambi茅n hubo uno que junt贸 guita para Villa y despu茅s se fue de joda, pas贸 de todo. Todo el mundo pod铆a ser de Villa y contaba con el cr茅dito de la gente.

MH: Hab铆a tambi茅n apoyo de la zona. La Federaci贸n Agraria les mandaba comida.

PK: Era impresionante. Incluso el gobernador desarrollista, Silvestre Begnis, nos recibi贸 bastante bien.

MH: 驴C贸mo sigui贸 el conflicto?

PK: La reorganizaci贸n sindical se sigui贸 profundizando. Habr铆a que ligarlo a otros temas del pa铆s. En ese momento se iban perdiendo todos los conflictos. Si no me equivoco al Ingenio Ledesma ya lo hab铆an derrotado5. Hab铆a una seguidilla de derrotas. Villa es como el 煤ltimo basti贸n que queda. Sino, no se entiende el desplazamiento de fuerzas de Gendarmer铆a, Prefectura y polic铆as provinciales y federales para intervenir en un pueblo chiquitito de 35.000 habitantes. Eran m谩s de 4.000 efectivos; desde San Nicol谩s a Villa se pod铆a ver una larga fila ininterrumpida de coches policiales, uno al lado de otro.

MH: Este es el relato de Mercedes Balech6: 鈥淚nterminables caravanas de Ford Falcon, patrulleros, carros de asalto y veh铆culos blindados convergieron sobre la zona, con el apoyo de lanchas de Prefectura, control a茅reo con helic贸pteros y perros adiestrados en las pinzas camineras, cerca de 4.000 efectivos pertenecientes a las fuerzas de represi贸n, agentes de Polic铆a federal y provincial, de la Guardia Rural Los Pumas (guardia creada especialmente para la lucha antisubversiva con asiento en Vera, Provincia de Santa Fe), de la Prefectura Naval, de integrantes de la SIDE (Secretar铆a de Inteligencia del Estado), de Gendarmer铆a, de integrantes del Ministerio de Bienestar Social (identificados con brazaletes de la Juventud Sindical Peronista) y de las llamadas fuerzas parapoliciales y paramilitares. El operativo abarc贸 desde el Acceso Norte de Buenos Aires hasta la ciudad de San Lorenzo, en Santa Fe. Actuaron con milim茅trica precisi贸n y despiadada brutalidad. Se allanaron y saquearon m谩s de un centenar de viviendas, encarcelaron a unos 300 trabajadores, muchos llevados a Rosario en condiciones de verdadero hacinamiento鈥.

驴C贸mo dura una huelga 59 d铆as en ese contexto de represi贸n?

PK: Una cosa hubiera sido esa intervenci贸n en otro momento. Todav铆a era un r茅gimen democr谩tico. No hab铆a venido el golpe.

MH: El ministro del Interior dirigi贸 el operativo en forma personal.

PK: Dicen que Rocamora estaba all铆 personalmente. Fue algo impresionante. Como yo era de tercera o cuarta l铆nea no me fueron a buscar. Adem谩s ese d铆a naci贸 mi hija. El 20 de marzo nace mi hija y no voy a trabajar. Yo estaba en la cl铆nica de San Nicol谩s y no sab茅s lo que era la cl铆nica. Entraban armados diciendo que buscaban guerrilleros. No se sab铆a si te buscaban a vos o a qui茅n. A pesar de tener licencia, me reintegro a los dos o tres d铆as para empezar la actividad. La represi贸n fue muy violenta. Va toda la Comisi贸n Directiva en cana, pero todo en forma legal. Se sabe que van a la c谩rcel de Coronda. Sabemos qui茅nes son los presos y podemos ir a visitarlos.

MH: 驴C贸mo se elige el Comit茅 de Huelga?

PK: Por asamblea. Esto es medio espont谩neo. En las f谩bricas se empiezan a hacer asambleas para reemplazar a la direcci贸n que estaba presa. Son dos por f谩brica. Yo voy por Metcon junto con Pacho -Oscar Ju谩rez-, un compa帽ero del PST. Paul贸n va por Acindar y otro compa帽ero que muri贸, creo que se llamaba Foresi. Tampoco era tan fijo. Hay gente que va y viene. Zen贸n S谩nchez, que era del PRT, Paul贸n, Galarza, Heredia, un pibe de Marathon -Ga帽谩n-, yo y Ram贸n C贸rdoba de Villa. Segovia siempre estaba. Era el 煤nico de la Comisi贸n Directiva que se escapa porque viv铆a en San Nicol谩s en el barrio Las Mellizas, cerca del Arroyo del Medio y se les escapa. Los de Villber vienen mucho despu茅s porque se los invita. Las f谩bricas est谩n geogr谩ficamente distribuidas as铆: Marathon, que fabrica aceros especiales y entre Acindar y Marathon est谩 Metcon. Acindar sigue haciendo laminados, hierros para la construcci贸n, alambre, alambr贸n, alambre de p煤a. A Horton que era de Acindar lo mataron y a la mujer la tiraron de la alcald铆a de Rosario, pero mucho despu茅s.

MH: 驴Ten铆a mucha influencia el PRT en esa situaci贸n?

PK: S铆, en la huelga empieza a tener. Siempre estuvo. Hac铆a acciones aisladas. Por ejemplo, durante de la huelga matan al jefe de personal de Acindar (El 16 de mayo es muerto el gerente de relaciones de Metcon, Mart铆n O. Larzabal. Previamente, el 23 de marzo Montoneros ejecuta al Subjefe de Polic铆a de V. Constituci贸n, Telemaco Ojeda), no recuerdo su nombre. Yo p煤blicamente en una asamblea hago votar el repudio a esa muerte. Eran fen贸menos que no ten铆an nada que ver con la clase obrera, era una provocaci贸n. Nosotros est谩bamos en la huelga por el encarcelamiento de nuestros dirigentes y no para matar al jefe de personal. No era nuestra forma de trabajar.

MH: Estaba leyendo un trabajo de Sen茅n Gonz谩lez7 donde dice que la UOM no controlaba la filial de Villa y se descubre que hab铆a elementos subversivos alimentando el conflicto, por lo cual, el 21 de marzo del 75 ante la ocupaci贸n de las plantas de Acindar, el ministerio de Trabajo declara ilegal la huelga.

PK: Son dos etapas. La primera es el 20 de marzo a las 5 de la ma帽ana cuando todo el mundo va en cana. La gente va a trabajar, no labura, de hecho se ocupan las f谩bricas. No hubo huelga previa -s铆 meses atr谩s, antes de la recuperaci贸n del sindicato-, se arman asambleas y se decide ocupar las f谩bricas. La gente se queda en f谩brica. No recuerdo si esto dura 15 d铆as. Hay un ultim谩tum para desalojarlas. El dilema fue resistir o no. Si se hablaba de resistir era en serio. Hab铆a una tradici贸n en el movimiento obrero metal煤rgico. Eran ocupaciones en serio. Despu茅s se hace una evaluaci贸n de la relaci贸n de fuerzas y se decide desalojar para desarrollar una huelga prolongada en los barrios. Esa es la segunda etapa de la huelga. Primero la ocupaci贸n, luego la intimaci贸n, nos vamos y comienza la huelga prolongada en los barrios.

MH: En ese per铆odo Ricardo Balb铆n habla de la guerrilla industrial.

PK: Ya antes. Si hac茅s una muestra del per铆odo vas a encontrar que hab铆a fracciones guerrilleras en cualquier conflicto. As铆 era la situaci贸n del pa铆s en ese momento, pero me parece exagerado lo que dice Mattini. No se puede negar que la actividad armada ten铆a inter茅s para parte de los obreros, sobre todo para aquellos cuya tendencia era la de saltar del sindicalismo a la acci贸n directa, y aunque ni Montoneros ni ning煤n otro grupo de combatientes ten铆an la influencia del PRT en todo ese cord贸n industrial, no se puede afirmar que la clase obrera iba en esa direcci贸n.

MH: Mar铆a Seoane habla de la presencia de Santucho en Villa los primeros d铆as de enero.

PK: Eso debe haber sido alg煤n viaje previo. Tal vez con Segovia. Pero, en lo relacionado con el conflicto, en esos dos meses la actividad del PRT como aporte pr谩ctico fue muy escasa y en alg煤n momento nefasta. Hab铆a tres grupos fuertes en el Comit茅 de Lucha: Montoneros, la guerrilla del PRT/ERP; una corriente socialista, obrera, que en ese momento era el Partido Socialista de los Trabajadores, que no coincid铆a con la guerrilla鈥

MH: Piccinini estaba vinculado a un grupo que se llamaba Poder Obrero鈥

PK: Nosotros en esa 茅poca, como partido, no est谩bamos a favor de una huelga por tiempo indefinido. Est谩bamos a favor de negociar. 驴Negociar qu茅? Negociar una salida para volver a trabajar sobre bases firmes, pero no al todo o nada. La posici贸n de la guerrilla era ac谩 no hay nada que negociar, era la libertad total o nada. Y as铆 fue, nada. Y Pichi, desde Coronda, apoyaba la l铆nea guerrillera. Eso lo tengo muy claro porque incluso yo iba a Coronda a discutir estas posiciones con el riesgo de que te dejen adentro. Y cara a cara le dec铆amos a Pichi, no pod茅s estar toda la vida en una huelga indefinida, hay que tener alg煤n elemento de negociaci贸n. No podemos decir, salvo propagand铆sticamente, hasta que no liberen a todos esta huelga no se levanta. En los hechos la guerrilla apuntaba al 鈥榟asta que no caiga Isabel, la huelga no se levanta鈥. Apuntaban a hacer de un conflicto sindical algo totalmente pol铆tico, lo cual me parece bien, pero esos destiempos cuando los llev谩s a un terreno pr谩ctico son catastr贸ficos. Yo creo que si la huelga se manejaba bien en el primer mes de conflicto, que era cuando vos est谩s haciendo las cosas con m谩s fuerza, en lo pr谩ctico hubiera significado muchas menos muertes; estoy seguro de eso.

MH: Ustedes levantan la huelga d铆as antes de que empiece el Rodrigazo, 驴no?

PK: Nosotros levantamos la huelga porque no hab铆a m谩s remedio, la gente ya iba a trabajar. Durante los primeros veinte d铆as hay una influencia fuerte de nuestra pol铆tica, pero despu茅s, por aliento de Pichi, va tomando fuerza la guerrilla. Hay un hecho crucial, un acto, creo que es un 22 de abril, adonde va toda la gente y hay represi贸n. Nos revientan a todos. D铆as despu茅s muere un obrero baleado8. Entonces empieza un desgaste donde no hay salida. Llamamos a una asamblea para ratificar las medidas. Nosotros siempre insistiendo: 鈥榯enemos que abrir puertas de negociaci贸n鈥. Lamentablemente Segovia, a quien yo admiro, dec铆a: 鈥榥o hay nada que negociar鈥. En ese 铆nterin nos matan un compa帽ero, Rodolfo9, que trabajaba en Metcon conmigo. En el medio de esto pasan muchas cosas, los fachos matan gente. Uno ten铆a que vivir corriendo. Era una situaci贸n de mucha emergencia. Reivindico que nosotros ten铆amos la certeza de ser coherentes con una posici贸n: este conflicto no lo hemos provocado nosotros y tenemos que buscar una soluci贸n, porque as铆 vamos a una cat谩strofe.

MH: 驴C贸mo se aguantan 59 d铆as?

PK: Por la fuerza de la gente. Primero por los delegados de barrio y despu茅s por la tremenda solidaridad nacional que hab铆a. Una gran simpat铆a por esa huelga. Hab铆a un gran activismo que hace que eso est茅 siempre en movimiento. Tambi茅n hab铆a contradicciones pol铆ticas en el mismo gobierno. Todos los partidos pol铆ticos te recib铆an; hab铆a sectores del radicalismo local que apoyaban. La situaci贸n pol铆tica era de indecisi贸n. Si la ves a la distancia todo enfilaba hacia el golpe del 76, pero en ese instante el camino hacia el golpe era m谩s contradictorio. La misma burocracia que interviene el sindicato y convalida la represi贸n, no lo hace abiertamente.

MH: Sen茅n Gonz谩lez menciona que Lorenzo Miguel gestiona la libertad de los detenidos que no tuvieron implicancia con las actividades subversivas. 驴Cu谩l fue el verdadero rol de Lorenzo Miguel?

PK: Nosotros nunca lo pudimos entrevistar. Lo habr谩 dicho para la prensa. Adem谩s nosotros dec铆amos: 鈥榙ijo eso Lorenzo Miguel, 隆vamos a verlo!鈥. 鈥楴o, qu茅 vamos a ver a Lorenzo Miguel, que es un traidor鈥, nos respond铆a la guerrilla. Lamentablemente esta pol铆tica le hizo el juego para que nunca lo pudi茅semos poner entre la espada y la pared. Como Comit茅 de Lucha le mandamos un telegrama para que nos reciba y no nos recibi贸. Tampoco nos recibi贸 Rocamora, pero cuando la huelga se va perdiendo, lo hace el viceministro. Yo voy a la Casa de Gobierno y no me dejan entrar porque no ten铆a corbata. Tuve que salir a comprar una y me reciben, pero es un recibimiento formal porque ya la huelga se viene abajo. Negociamos tarde, esa es una gran experiencia. No saber negociar. No es que no supi茅ramos sino que tuvimos mucha oposici贸n para negociar y transformar la situaci贸n, para armar una negociaci贸n posible, cosa que nos hubiera permitido volver a f谩brica y retomar con fuerza la organizaci贸n. M谩s con lo que vos dec铆s del Rodrigazo, que empieza un mes despu茅s. Si empalm谩bamos con el Rodrigazo hubi茅ramos tenido m谩s fuerza para pedir la libertad de Pichi. Despu茅s a Pichi lo sacan de Coronda, lo llevan al sur, a la c谩rcel de Rawson. Se endurece todo cada vez m谩s. Hab铆a una contra que era el marco global: todo iba hacia el golpe. Pero este era otro problema. No se negocia a tiempo. En realidad, nunca se negoci贸. Esa es la verdad. La ida a la Casa Rosada fue medio por inercia, cuando ya el conflicto estaba perdido. Hay una an茅cdota importante de los Montoneros, que nos ofrecen pagarle el sueldo a cada obrero. Ellos sostienen que ten铆an dinero y lo pod铆an hacer. Nosotros les dijimos: si ustedes lo quieren hacer, bueno, h谩ganlo, pero tampoco creemos que esa sea una soluci贸n. La gente despu茅s les dijo: nosotros no queremos plata regalada, queremos trabajar. Eso es maravilloso porque ganar una huelga no es un problema de aparato; es un problema de conciencia y de pol铆tica.

MH: 驴Hab铆a un poder obrero en Villa?

PK: Estos elementos que te estoy dando dir铆an que s铆.

MH: Leyendo sobre el tema, el mismo d铆a que ponen la bomba en el local de la Marr贸n, que creo era el local de los anarquistas, a las dos de la tarde se declara un paro y los comerciantes van al local del sindicato a preguntar a qu茅 hora se levanta para abrir los negocios.

PK: Todo eso es en la etapa previa al 20 de marzo.

MH: 驴Y por qu茅 se desencadena toda la represi贸n en Villa, esa presencia masiva de la represi贸n?

PK: Me da la sensaci贸n que era el 煤ltimo basti贸n que faltaba para luego poder dar el golpe de Estado.

MH: 驴Ten铆a algo que ver con la convocatoria a las convenciones colectivas de trabajo?

PK: Ser铆a un argumento de tipo sindical solamente.

MH: Sin embargo, la Comisi贸n Directiva de Villa hab铆a elaborado un proyecto de convenio colectivo que fue enviado a otras seccionales y f谩bricas de la UOM. Cuando se da la ocupaci贸n de Villa por las fuerzas militares se detiene gente en otros lugares, por ejemplo, en Massey Fergusson.

PK: Era una 茅poca en la que hab铆an muchas facciones de la clase dirigente que se mov铆an en forma independiente. Puede haber sido que un grupo larg贸 eso. A lo mejor hab铆a toda una estrategia de derrotar todos los focos del movimiento obrero. No creo que s贸lo haya sido por el problema de las convenciones colectivas, es decir una actitud tan pol铆tica s贸lo por un problema sindical. Para mandar semejante operativo hay que hacer intervenir muchas personas, era una decisi贸n pol铆tica fuerte. O por lo menos si alguien la tom贸, despu茅s tiene que dar explicaciones a otros funcionarios del gobierno. Habr铆a ya un acuerdo m谩s o menos t谩cito para eso. O tal vez haya sido que toda el ala derecha del gobierno estaba tomando vuelo. Yo no veo que Villa influyese hacia el resto del pa铆s en el sentido que si Villa largaba un paro C贸rdoba paraba. Me parece que todav铆a era un problema local. Tenemos que ser claros que era un fen贸meno importante, pero local. C贸rdoba s铆 era un fen贸meno local que trascend铆a a nivel nacional; igual es una duda.

MH: 驴Nunca hubo un intento de la direcci贸n de Villa de trascender a nivel nacional?

PK: Pol铆ticamente no creo. Pichi en alg煤n momento se sent贸 en la misma mesa con Lorenzo Miguel, hubo reuniones porque era miembro del sindicato nacional. Pero Lorenzo Miguel todav铆a sigue. Por algo ten铆a un aparato nacional que todav铆a se mantiene. No veo que Pichi, si bien era un peligro, ya lo estuviera por sacar a Lorenzo Miguel de la direcci贸n nacional. No tengo muy claro porqu茅 se ensa帽aron as铆 con San Nicol谩s y fundamentalmente con Villa Constituci贸n. Si fue por exterminar esa nueva direcci贸n o porque realmente era un peligro nacional. Yo te doy elementos que despu茅s habr谩 que analizar y terminar de decantar. Lo que s铆 creo es que no pod铆a ganar. A la distancia, no pod铆a ganar. No hab铆a una sola puerta abierta para ganar ese conflicto. Est谩bamos solos contra todos: el gobierno, Isabel, L贸pez Rega, el interventor Campos, un interventor del gobierno, Iriondo, que se va. No veo por ning煤n lado que pudi茅ramos lograr la libertad de los presos, era imposible, la relaci贸n de fuerzas no daba.

MH: 驴Qu茅 pas贸 despu茅s en Villa?

PK: Durante el Rodrigazo la patronal nos obliga a todos a renunciar para que no queden huellas de despidos. Algunos renuncian. Yo nunca renunci茅, tampoco cobr茅 la indemnizaci贸n. Siempre me consider茅 despedido. Cuando quise hacer alg煤n reclamo sindical hubo amenazas en el ministerio de Trabajo. Esa era la actitud de la patronal. En general se intenta reorganizar las cosas. Pero cada vez era m谩s dif铆cil y empiezan las amenazas contra las familias.

MH: 驴Fue muy dura la represi贸n?

PK: Creo que hubo m谩s muertos despu茅s que durante el conflicto. En esta lista est谩n: Palacios -Julio, uno de los pescadores-, Ruescas que era de la Comisi贸n de Acindar, Ra煤l Horton, asesinado en el 77, su esposa -Cristina- y Pascual D鈥橢rrico (muri贸 en el exilio), de la comisi贸n de Acindar.

MH: Se mencionan algunas declaraciones de Peregrino Fern谩ndez, ex-inspector de la Polic铆a Federal, que hace menci贸n al rol que jug贸 la patronal de Acindar durante la dictadura militar10. 驴Funcionaba un campo de detenci贸n en la f谩brica? 驴C贸mo fue eso?

PK: Durante la huelga funcion贸 en el sindicato, que estaba intervenido. Estaba Campos. Hac铆an simulacros de fusilamiento. La burocracia estuvo a favor de la represi贸n y de liquidar el sindicato. Despu茅s de la represi贸n vuelve un hombre de Lorenzo Miguel a controlar el sindicato.

MH: Peregrino Fern谩ndez hace menci贸n a una serie de funcionarios policiales que operaban en connivencia con la patronal.

PK: No es un fen贸meno exclusivo de Villa. As铆 operaba la Triple A en todas partes, en alianza con la patronal.

MH: 驴Durante el conflicto, c贸mo era?

PK: Te cuento una an茅cdota. Yo, como miembro del Comit茅 de Lucha, iba todos los d铆as a visitar a distintos compa帽eros. Algunos compa帽eros prestaban su auto. Hab铆a un muchacho que se llamaba Rodolfo que ten铆a un Falcon. Necesit谩bamos autos r谩pidos porque si no te corr铆an y te secuestraban. Un d铆a voy a buscar a este compa帽ero para repartir el Bolet铆n de Huelga, que sal铆a diariamente y ten铆a que llegar a todos los delegados, a cada manzana, toda una estructura organizativa importante. Llego y me dicen los padres: 鈥楳ir谩 Rodolfo no vino anoche鈥. Rodolfo apareci贸 quemado vivo, lo pusieron en el ba煤l del auto, lo prendieron fuego y as铆 apareci贸. As铆 funcionaba la represi贸n. Yo tuve que despedir los restos de Rodolfo y no sab铆as si terminabas de despedirlo y te tocaba a vos. As铆 y todo la gente iba a las reuniones. Ese era el clima.

MH: Hablame un poco de Pichi

PK: Gran tipo, Pichi. Es rar铆simo, una persona obrera, que ven铆a de la nada con semejante conciencia para organizar una f谩brica. Lo conoc铆 a 茅l, a su esposa, a sus padres. El padre muere cuando estaba preso. Nosotros hicimos gestiones para que pudiera ir a verlo antes que fallezca. Pichi tuvo la valent铆a de armar la Lista Marr贸n. Ten铆a toda una formaci贸n sindical. Siempre era muy permeable a todas las posiciones. De donde viniera ayuda, era bienvenida. Y tal vez por eso se dej贸 llevar por aceptar consejos que no eran los que m谩s favorecieron el desarrollo del conflicto. Un tipo humanamente admirable. Hace a帽os que no lo veo. Supongo que seguir谩 igual, aunque pol铆ticamente no s茅 qu茅 estar谩 haciendo en este momento. Ten铆a el coraje de estar preso y seguir adelante con todo lo que hab铆a emprendido y sali贸 de la c谩rcel y sigui贸 adelante con ese proyecto. Y eso vale mucho.

MH: Cuando sale de la c谩rcel, vuelve a trabajar a una peque帽a f谩brica porque sent铆a que ten铆a una deuda con la gente y reconquista el sindicato con el 88% de los votos.

PK: Las reuniones de Villa eran admirables. Con acordeones, con chamam茅. Hay una pel铆cula que est谩n dando ahora, Soplando el viento, que logra un poquitito el clima que se daba entre la gente de Villa. A m铆 me apasiona c贸mo la gente despu茅s de tanta derrota, se sabe preservar y vuelve otra vez a reconquistar a sus dirigentes. Yo a Pichi lo quiero much铆simo y lo admiro. Se puede decir que yo incursion茅 en la clase obrera, porque no soy obrero de origen, y aprend铆 mucho. Y Paul贸n ten铆a tambi茅n una conducta 茅tica irreprochable aunque pol铆ticamente muchas de sus posiciones eran aventureras. Segovia era un agitador espectacular. Sab铆a medir el lenguaje de la clase obrera. Una vez llama a la solidaridad obrera de Somisa y dice: 鈥楢 nosotros no nos puede separar el Arroyo del Medio鈥, que era justamente el arroyo que divid铆a San Nicol谩s de Villa Constituci贸n. S茅 que muri贸 en la toma del cuartel de La Tablada.

MH: Segovia, con Santucho, Irurz煤n y Castello forman la directiva del ERP. El lanza la expresi贸n 鈥榦jo por ojo, diente por diente鈥. 驴Ocultaba su pertenencia al ERP?

PK: Todo el mundo lo sab铆a. Nosotros y pienso que tambi茅n la represi贸n. 脡l por ejemplo aparec铆a cuando ya est谩bamos reunidos, no era un hombre activo en la organizaci贸n, colaboraba desde su estrategia, desde su partido. Ten铆a que ver con su esp铆ritu. Era el que siempre dec铆a 鈥榥o tenemos nada que hablar con Lorenzo Miguel鈥. Ser铆a gente honesta, pero pol铆ticamente suicidas. Una vez est谩bamos en una asamblea a mediados de la huelga, en un club, una asamblea importante, de 2.000 obreros. Y un obrero se para y dice que a 茅l le hab铆an dicho que si no nos present谩bamos a trabajar nos iban a despedir sin indemnizaci贸n. Y un ultraizquierdista le responde: 鈥榪u茅 nos importa si tenemos la fuerza de las masas鈥. Y el obrero ten铆a raz贸n. Al d铆a siguiente empiezan los despidos, por una raz贸n jur铆dica. Hay que dar respuesta tambi茅n a esos problemas. Y en ese sentido toda la guerrilla ten铆a una posici贸n que desconoc铆a esas cuestiones cotidianas a los que hab铆a que dar una respuesta de alguna forma.

MH: 驴Y Actis, que despu茅s presidi贸 la comisi贸n sindical del Partido Intransigente?

PK: No sab铆a eso. Yo le perd铆 el rastro a muchos compa帽eros. Yo despu茅s me voy a Rosario y me entero que a mucha gente que ca铆a presa le preguntaban por m铆 y entonces me vengo a Buenos Aires y entro a una metal煤rgica de Pompeya, entro en Crespo, Volc谩n, Zafrate, pasan varios a帽os y voy perdiendo muchas conexiones, contactos con la gente.

MH: 驴Qu茅 rol cumplieron los Montoneros en el conflicto?

PK: Horton era uno de los que m谩s expresaba esa l铆nea. En principio su rol era de apoyo, nadie duda de esto. Pero era un apoyo desmedido, era como el abrazo del oso. Tra铆an alimentos, ven铆a el cami贸n, la gente iba a buscarlos y atr谩s ven铆a la polic铆a, secuestraba los alimentos y encima met铆a en cana a la gente. Eran elementos ajenos a la propia organizaci贸n que la gente se estaba dando y entonces produc铆an efectos contraproducentes, no siempre, pero s铆 m谩s de una vez, como cuando ofrecen a los obreros pagarles el salario por d铆a de huelga y los trabajadores les dicen no queremos nada, lo que queremos es ir a trabajar. De eso doy fe, porque lo discutimos en un plenario abierto. El gran error es pol铆tico. Es creer que con el aparato se solucionan los problemas que a lo mejor tienen que ver con las voluntades, con temas m谩s simples.

MH: El otro d铆a me mencionaste a Pachito.

PK: Hace a帽os que no veo a Pachito. S茅 que est谩 en Rosario. Tuvo una actividad destacad铆sima en la huelga. Era mucho m谩s joven que yo. Yo tendr铆a 25 y 茅l 20 a帽os. Era muy querido por los obreros. Fue una de las personas clave para armar el Comit茅 de Lucha. Yo en realidad me integro cuando ya est谩 armado, porque hab铆a nacido mi hija. Un pibe inteligent铆simo de Rosario. Muy querido por todos los obreros, pol铆ticamente muy bueno, hac铆amos equipo. Yo estaba m谩s en los aspectos de qu茅 hacer, c贸mo salir adelante y Pacho estaba m谩s con la gente. Yo, redactando el volante, tratando de que salga al d铆a siguiente, porque me parec铆a importante. Pacho en un rol de primera magnitud, de dirigente. Tambi茅n hab铆a toda una vanguardia oculta que eran los dirigentes de los barrios. Por cada manzana hab铆a un dirigente. Vos te acercabas a ellos para llevar fundamentalmente el Bolet铆n de Huelga, todos los d铆as y ellos los distribu铆an en su manzana o cada dos manzanas. Y cada tanto hac铆amos reuniones con ellos. Fue un fen贸meno natural, como respuesta a la necesidad de estar informados del conflicto d铆a a d铆a.

MH: 驴La organizaci贸n barrial fue previa al conflicto?

PK: Esa organizaci贸n se da en forma posterior. Al comienzo la organizaci贸n era fabril, de las f谩bricas. Hay an茅cdotas maravillosas, por ejemplo, ibas a la noche a la casa de cualquier obrero, tocabas, dec铆as qui茅n eras y te dejaban entrar, no prend铆an la luz y te quedabas a dormir. Si llegaba a venir alguien a buscarte, pasabas a la casa de al lado saltando el alambrado; la verdad que esa solidaridad yo en mi vida la he visto ni lo volver茅 a vivir. 隆Lo que era eso! Lo bien que te sent铆as de protegido cuando vos llegabas a un barrio. Despu茅s los copan los fachos y llegar a un barrio era todo un arte y la gente empieza a tener mucho m谩s temor para recibirte.

MH: 驴Volviste a Villa despu茅s de todo esto?

PK: S铆. Siempre volv铆 a Villa. Volv铆 en el 80 y cuando vienen las elecciones del 83 para rearmar algo y ah铆 te dabas cuenta que la gente hab铆a quedado muy golpeada. M谩s que nada en forma afectiva, porque yo no me ligo al proceso sindical que se da al inicio del proceso democr谩tico. Me veo con Paul贸n, le ofrezco mi ayuda, pero a otro nivel. Yo ya me hab铆a recibido de economista en esa 茅poca, pero no ejerc铆a. Me desvinculo de Villa desde el punto de vista de ser un sindicalista. Me queda toda la ligaz贸n afectiva y pol铆tica.

MH: Me gustar铆a volver al tema del plenario del 74. Sobre la coordinadora. 驴Record谩s el rol de los dirigentes que se hacen presentes en ese plenario?

PK: Pas贸 hace muchos a帽os atr谩s. No recuerdo detalles. Fue en una cancha de f煤tbol. Estaban Tosco, Salamanca. Hab铆a venido gente de vanguardia de todo el pa铆s. Recuerdo que vino gente de La Plata, donde yo hab铆a estudiado.

MH: A m铆 me impresion贸 mucho el discurso de Ferraresi, del Peronismo de Base argumentando contra la formaci贸n de la Coordinadora. Aqu铆 tengo algunos p谩rrafos: 鈥淣o venimos a formar superestructuras que aparezcan en los diarios. No venimos a hablar para despu茅s irnos a casa y no hacer nada. No queremos repetir experiencias como la lucha de los compa帽eros del Sitrac-Sitram, donde fuimos a un plenario en que se firmaron lindos documentos, pero despu茅s, en la calle, no se hizo ninguna acci贸n concreta por Sitrac-Sitram [鈥 Entonces, rescatando esa experiencia de lucha no podemos venir a proponer una Coordinadora, un documento o una solicitada [鈥 Nos adherimos a la propuesta de Acindar, pero en estos t茅rminos pol铆ticos, reafirmando que no estamos de acuerdo con una propuesta superestructural que otros sectores han planteado [鈥 Basta de manijeros, el PB con los obreros鈥.

PK: No recuerdo esos detalles. Ten茅 en cuenta que uno estaba all铆 tambi茅n ocup谩ndose de tareas organizativas, con un mont贸n de cosas que resolver. Lo que s铆 recuerdo del plenario es que estaba dividido entre los que estaban en contra de la Coordinadora y dec铆an 鈥榥o rompan m谩s las bolas con la Coordinadora鈥, y los que dec铆amos 鈥楥oordinadora 隆ya!鈥. Pichi, que primero se hab铆a inclinado por la Coordinadora, en el plenario le parece que en ese momento no corresponde y toma una posici贸n de est谩 bien, pero para m谩s adelante11.

MH: En Villa hab铆a una simpat铆a muy grande hacia Tosco, 驴no?, incluso llega a mandar una carta, en junio del 75.

PK: No te digo que hubiera iniciado el Cordobazo, pero s铆 que era la referencia m谩s clara de organismos que hab铆an surgido y le daban una continuidad al Cordobazo. No hab铆a sindicatos que se declararan abiertamente en la lucha contra la burocracia sindical como Luz y Fuerza de C贸rdoba. La figura de Tosco en la vanguardia de la 茅poca ten铆a un prestigio enorme. A lo mejor, en ese momento a nosotros nos parec铆a un bur贸crata, pero visto a la distancia, me parece que est谩bamos equivocados.

MH: 驴Por qu茅 lo trataban de bur贸crata?

PK: Y bueno, porque en alg煤n momento pudo haber tenido posiciones no muy claras en relaci贸n a los n煤cleos del clasismo, no s茅 por qu茅 tipo de reservas que tuviera en C贸rdoba, tal vez por acuerdos. Hay que tener en cuenta que all铆 hab铆a sectores peronistas muy fuertes. Se dec铆a que Elpidio Torres hab铆a dirigido el Cordobazo, aunque en realidad las masas lo sobrepasaron. Y Tosco integraba la CGT local. Por eso a uno no era la persona que m谩s le gustaba. Pero visto a la distancia es distinto.

MH: 驴Te acord谩s de la presencia de Salamanca en el plenario?

PK: No. S茅 que era del PCR, pero no tengo ninguna an茅cdota personal con 茅l.

MH: Me gustar铆a que hablaras libremente, porque hasta ahora yo te puedo haber condicionado con mis preguntas.

PK: A lo mejor vos ten茅s que tener en cuenta que uno estaba inmerso en el plano estructural de la 茅poca. A uno se le pueden haber escapado miles de cosas pol铆ticas que pasaban en la superestructura en ese momento y despu茅s uno las rearma, pero tal vez no las ve铆a en su momento. Por ejemplo, todo el juego pol铆tico que estaba preanunci谩ndose. Yo recuerdo que me recibi贸 Perette (UCR) en el Senado.

MH: 驴Cu谩l fue el rol del radicalismo en el conflicto?

PK: Yo no recuerdo que haya tenido un rol activo de apoyo. En sus locales se recib铆an donaciones econ贸micas, eso no lo pod茅s negar.

MH: 驴Hab铆a anarquistas tambi茅n en Villa?

PK: Ya casi no quedaban. Eran viejos anarquistas. La Lista Marr贸n funcionaba en un local anarquista de la FORA, posteriormente cuando se gana la Comisi贸n Directiva, uno de ellos iba al sindicato.

MH: Com铆nguez, que fue diputado del PC, tambi茅n fue a Villa.

PK: S铆, el PC tambi茅n estaba, pero no fue el que inici贸 todo esto. Visto a la distancia, ten茅s que decir qu茅 grande que los radicales hayan puesto los locales, porque no recuerdo otro grupo pol铆tico as铆 de importante que colaborara.

MH: 驴Y c贸mo fue lo de Perette?

PK: Nosotros ten铆amos que abrir todos los frentes posibles a la huelga para decir de qu茅 se trataba y buscar una negociaci贸n. Ten铆amos muy claro que la detenci贸n era infundada jur铆dicamente y lo del pretexto del complot subversivo no era lo determinante del conflicto, era como decir que la violencia en Nueva York fuese la realidad en todo los Estados Unidos. En todo conflicto hab铆a guerrilla, hab铆a Montoneros, bueno, pero no era lo determinante del conflicto. Lo determinante era que quer铆an sacar a una direcci贸n democr谩ticamente elegida, querida por la gente y que no era una direcci贸n guerrillera, as铆 de simple. Eran obreros y quiz谩s el 煤nico m谩s comprometido con la guerrilla era Segovia, pero no dejaba de ser un obrero, que trabajaba todos los d铆as y que tendr铆a alguna posici贸n de ese tipo, pero que tampoco era en s铆 mismo un guerrillero. Entonces, en ese marco uno trataba de llevar adelante una estrategia de decir es un conflicto justo. 驴C贸mo hacerlo? Haci茅ndolo p煤blico a toda la sociedad. Llegando a todos los dirigentes que de alguna manera pudi茅ramos llegar. Ya se hablaba de la guerrilla industrial.

MH: 驴Con qui茅n se entrevistaron aparte de Perette?

PK: Con Silvestre Begnis. Yo, personalmente, con todas las autoridades de los partidos de la zona. Estuve personalmente con Alberto Campos, el interventor de la UOM.

MH: 驴C贸mo fue esa entrevista?

PK: Muy dura. Hab铆a una persona que me la acuerdo patente, era Hugo Curto, que actualmente es intendente de 3 de Febrero. Era gente muy pesada, del aparato; hab铆a armas fuertes all铆. Era muy arriesgado, no sab铆as si sal铆as. Luego lo volv铆 a entrevistar, tambi茅n por problemas sindicales, en el 80 u 81 y hab铆a cambiado bastante. Pero Campos no abri贸 ninguna puerta de negociaci贸n. Despu茅s en Buenos Aires estuvimos con el ex ministro de Defensa de los radicales. A Lorenzo Miguel no pudimos entrevistarlo. A Balb铆n no lo llegamos a ver. A Sandler (APR) s铆. Y hab铆a otros diputados, no recuerdo bien. Yo s茅 que mi Partido, el PST, tambi茅n tocaba gente, a todos los dirigentes importantes. Yo encabec茅 una gesti贸n para entrevistar a Rocamora (ministro del Interior). Es interesante porque 茅l acepta la negociaci贸n y nos espera en Buenos Aires. Y c贸mo ser谩 la poca importancia que le daban a estas cosas en el Comit茅 de Lucha que vengo solo. Llego al Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires y le digo a un taxista 鈥榤ire me esperan en la Casa Rosada鈥, y me pregunta, 鈥樎縐d. viene por lo de Villa? Esto te hace ver la repercusi贸n del conflicto.

MH: 驴Hubo repercusi贸n internacional?

PK.: Creo que despu茅s, en ese momento no. Igual tom谩 esto con pinzas porque uno no pod铆a estar en todas las facetas de lo que pasaba. A la entrevista no viene Rocamora sino su segundo, no recuerdo el nombre y ah铆 me doy cuenta que estaba hablando sobre algo que estaba perdido. Conmigo viene Enrique Broquen. A 茅l siempre le gustaba, hablaba e interven铆a. Nos atiende un funcionario de segunda l铆nea que se muestra muy inflexible. Ah铆 me doy cuenta de que no hay retorno. Volvemos r谩pido a Villa Constituci贸n para levantar la huelga porque seguir m谩s d铆as era peor.

MH: 驴C贸mo lo deciden?

PK: Se levanta en un Comit茅 ampliado. En una reuni贸n con los delegados de barrio. Se levanta porque la gente ya estaba empezando a trabajar y de hecho era inevitable. Entonces se decide levantar con un Bolet铆n de Huelga, pero en realidad ya estaba levantada, ya era una derrota.

MH: Mientras tanto, 驴c贸mo hab铆a funcionado el conflicto? 驴C贸mo se organizaba la gente, a trav茅s de asambleas, a trav茅s de los comit茅s de barrio?

PK: En la primera etapa s铆, pero cada vez se va endureciendo m谩s, se va dificultando todo. Por otro lado empieza a escasear la plata. Los primeros sueldos la patronal los paga, pero luego empieza a haber problemas.

MH: 驴C贸mo resolv铆an el problema de la plata?

PK: Al principio, las primeras quincenas se pagan, no hab铆a problema y luego, con alimentos, se hac铆an colectas.

MH: 驴C贸mo llegaban esos alimentos? Por ah铆 se cuenta que tambi茅n pescaban, 驴no?

PK: Hab铆a muchas colectas en todo el pa铆s y a trav茅s de los delegados llegaban a cada barrio. Ten铆as Las Mellizas, el barrio Acindar, otro en Villa Diego. Hab铆a zonas. Y en cada zona hab铆a delegados por manzana. Son lugares muy ligados al campo. Todo el mundo ten铆a cerca un campo con hortalizas o la gente de la ribera pescaba. Arroz, yerba, todo eso se tra铆a. Y tambi茅n es cierto que los Montoneros mandaban muchos alimentos. Lo que pasa es que lamentablemente muchas veces cuando llegaban los camiones era tan anunciado que tambi茅n estaba la cana esperando.

MH: Bueno, me hac茅s una reflexi贸n final.

PK: Que lo de Villa fue realmente fant谩stico porque la gente estaba convencida de algo. Era emocionante ver la solidaridad de las mujeres y de los obreros.

MH: 驴Qu茅 fue la comisi贸n de las mujeres?

PK: Un gran acierto de Pichi. En un momento dado est谩n tomadas las f谩bricas -me refiero al conflicto de marzo del 74- y ya se viene todo abajo y 茅l dice: 鈥榲amos a hacer una cosa, vamos a permitir que entren las mujeres, a vernos, a tomar mate鈥. Y esto da vuelta el conflicto. Y all铆 se establece ese nexo. Brillante. Eso es de alguien que percibe las cosas como van pasando, por eso Pichi es un dirigente natural. Entonces toda la familia que viv铆a del trabajo de la f谩brica estaba all铆.

Lo otro es que con la voluntad no alcanza, hay que tener una estrategia y tratar de llevarla adelante. Yo creo que Villa paga mucho m谩s las consecuencias porque lamentablemente fuimos al todo o nada y fue nada. Pero, 驴c贸mo comprobarlo, no? Esas son las consecuencias de la pol铆tica del todo o nada. Era como si hubi茅semos querido terminar con Isabel y en realidad hab铆a que medir mejor los objetivos. A veces inclusive discutir con la gente y decirles, bueno, esto hasta ac谩 lleg贸, aunque la gente quiera seguir, porque hoy por hoy quiere seguir pero ma帽ana quiere levantar. Esto tambi茅n es parte de ser un dirigente. A veces hay que decir esto no va m谩s y decirlo con toda claridad. Y bueno, la pena que me da lo que ha quedado. La cantidad de gente conocida que ha muerto, que vienen de momentos de vida tan vitales, luego viene la democracia y el sindicato se recupera, lo que me hace pensar que todo esto no fue en vano.

MH: 驴Conoc茅s algo de la situaci贸n actual?

PK: Tal vez la conozcas vos m谩s que yo. Digamos que luego empec茅 a rearmar mi vida. En Villa me qued贸 todo. Me qued茅 sin familia, me qued茅 sin nada. Hasta que no empez贸 la democracia yo no pude levantar cabeza, conseguir trabajo, ser alguien. Mi hija nace en ese momento y la cosa era o mi hija o la huelga y lamentablemente tuve que elegir. Estaba en la huelga y muy comprometido y tuve que decirle a mi familia que se vuelvan a Buenos Aires. Es un problema 茅tico, cuando uno se mete a fondo, y yo me met铆 a fondo, con toda la secuela que segu铆a. Por eso despu茅s, con el tiempo, tambi茅n decid铆 construir otra cosa. Tampoco iba a volver a Villa a trabajar de obrero. A diferencia de Pichi que era obrero y volvi贸 a trabajar de obrero, yo por ah铆 hubiera podido ser un colaborador del sindicato. Lo que s铆 uno establece relaciones en otros planos. Otro tipo de relaciones. A lo mejor te une la solidaridad con lo que est谩 pasando en este momento. No dudar铆a en colaborar, pero de cualquier manera mi rol ser铆a distinto.

MH: Aqu铆 hay algunos Avanzada Socialista de la 茅poca. Aqu铆 est谩 Acu帽a.

PK: Acu帽a era un tipazo. A m铆 y a Pacho nos detienen en Rosario. Ya hab铆amos hecho la reuni贸n para levantar la huelga. Est谩bamos parando en la casa de una compa帽era que era psic贸loga y nos aguantaba. Pobre, despu茅s le pas贸 de todo, con el tiempo uno piensa que fue un abuso. Llegamos y nos abren la puerta unos tipos con un gorrito, con Itakas, en zapatillas: 鈥榩asen, pasen muchachos, que no se equivocaron鈥. La primera sensaci贸n fue la de pensar: 鈥榪u茅 pelotudo que soy; te cuidaste tanto por tanto tiempo y el 煤ltimo d铆a hac茅s esto de ir al mismo lugar de siempre鈥. Y es como que uno est谩 entregado y te resign谩s. Se acab贸 la huelga y tambi茅n yo. Ves que de ah铆 sal铆s al pared贸n. No fue as铆, pero toda la sensaci贸n era esa. Era un operativo con gente de civil, los marginales de la polic铆a. Luego nos llevan a la alcald铆a de Rosario, nos enteramos que fue un operativo muy fuerte, con francotiradores en los edificios. Estamos un par de d铆as, nos anuncian que estamos a disposici贸n del Poder Ejecutivo, cosa que con el tiempo comprob茅 que no fue as铆 porque rastre茅 en el Archivo General de la Naci贸n y no hay constancia escrita de que hayamos estado detenidos. S铆 de otros compa帽eros de Villa, pero yo no. Estuvimos casi un mes. Luego nos trasladaron a Buenos Aires, desde Fisherton, en un vuelo regular de Aerol铆neas Argentinas. Cuando la azafata se entera que 茅ramos de Villa Constituci贸n nos dio una atenci贸n de primera. Por fin pudimos comer bien. Y el cana que ten铆amos al lado se la tuvo que tragar. Y despu茅s nos liberan y nos llevan a la Casa de Gobierno para pedirnos disculpas. Para que veas esas contradicciones que te dije del gobierno. Te liberan y a los tres meses te buscaban para reventarte. Era una contradicci贸n al rojo vivo. Y as铆 termina la historia. Uno quem贸 o perdi贸 tantas cosas entre tantas mudanzas; algunas han quedado porque alg煤n familiar lo guard贸 y despu茅s te lo dio. Tuviste que tirar todo. Se podr铆an charlar tantas cosas que de a poco van saliendo.

MH: Bueno, yo te voy a pasar los casetes, as铆 los escuch谩s y si quer茅s, despu茅s agreg谩s algo.

PK: Tampoco eso era Vietnam. Era gente que ven铆a del campo o pescadores que trabajaban de obreros. A lo mejor hab铆a una vanguardia que estaba a favor de la guerrilla, pero tampoco quiere decir que esos obreros eran guerrilleros. Iban a laburar todos los d铆as. Y no es tampoco como dice ac谩. Esas son historias de los que escriben.

MH: El otro d铆a habl谩bamos de una nueva historia oficial. La historia que cuentan algunas personas que vivieron aquella 茅poca y hoy tienen una cierta trascendencia p煤blica a trav茅s de c谩tedras universitarias, o la posibilidad de editar alg煤n libro, etc.

PK: Me parece espectacular que esa gente lo pueda hacer, pero bueno, a lo mejor est谩 en la naturaleza humana eso de exagerar lo m谩s importante o la 贸ptica de lo que uno ha vivido. Yo me acuerdo que en esa 茅poca se dec铆a que los grupos guerrilleros estaban en una fase de pasar a la toma del poder y con el tiempo vos te das cuenta que era una especie de imaginaci贸n a lo mejor de auto verse muy fuertes en el grupo interno, de verse con muchas potencialidades, pero si lo ves con relaci贸n al conjunto de la sociedad la verdad era otra. A lo mejor ocurre algo parecido ahora. Con los a帽os uno lo termina viendo distinto. Tal vez uno mismo tienda a exagerar las cosas, por ejemplo, nosotros con los Boletines de Huelga, que hasta el n煤mero 7 u 8 los escrib铆amos nosotros, despu茅s hay un cambio en la relaci贸n de fuerzas y era la guerrilla la que dirig铆a esos comunicados. Y uno podr铆a decir que dirigi贸 la guerrilla y tampoco es cierto en el sentido de que las masas o la huelga no era con un objetivo guerrillero, pero tal vez s铆, si pensamos que un poco se impone esa pol铆tica. Entonces, cuando se escriba, con el tiempo, la guerrilla podr铆a llegar a decir que dirigieron la huelga de Villa Constituci贸n. Y no fue cierto como tampoco lo de la guerrilla industrial. Fue un gran pretexto para provocar una situaci贸n y a lo mejor uno entra en la boca del lobo.

MH: Hab铆a una situaci贸n de poder del movimiento obrero dentro de la f谩brica. Me parece que estos movimientos apuntaban a cuestionar el poder de la patronal no fuera de la f谩brica sino en la estructura misma de los centros de producci贸n.

PK: Nunca nada es as铆 tan claro. Hab铆a un lugar en Metcon que se llamaba la calesita. 驴Por qu茅? Porque se mov铆a como una calesita. Ven铆a un molde de tierra negra donde se fund铆a la pieza. Hab铆a un obrero que limpiaba el molde, hab铆a otro que terminaba de inyectar el material fundido, ven铆a otro, terminaba, se le pon铆a otro molde arriba para cerrarlo, sopletear el material fundido para la pieza, etc. Es decir era una sucesi贸n de actividades donde el ritmo lo marcaba la calesita. Estabas obligado a seguir ese ritmo. A las 8 horas de trabajar all铆 estabas negro, hecho una ro帽a por el polvo. Si te salpicaba una gota de material fundido en los zapatos no se te curabas m谩s. Y eso un d铆a, y otro d铆a. Las condiciones de trabajo eran espantosas. Lo 煤nico que est谩bamos haciendo era reclamar por condiciones de trabajo dignas. Despu茅s se reclam贸 por las 6 horas porque el polvo era perjudicial para los pulmones. Cuando un horno se apaga hay que sacar todos los ladrillos calientes, se vuelven a poner otros ladrillos y se arma otra vez el horno. Esa era la tecnolog铆a del momento, tal vez ahora no. Tengo entendido que era una tecnolog铆a vieja, que se hab铆a tra铆do de la Segunda Guerra Mundial, de Europa. Otro lugar parec铆a una pista de aterrizaje donde eran todos rodillos de hierro y te ca铆as empujando unos carritos de acero, con todo el material adentro, caliente, y te arruinabas los ri帽ones, la espalda. 脡sa era la situaci贸n de Villa Constituci贸n. Acindar estaba un poco mejor. Se empez贸 a reclamar por mejores condiciones de trabajo. Los reclamos hacen valer eso. Si vos me habl谩s de un poder obrero de tipo pol铆tico no es cierto. S铆 hab铆a un poder que hac铆a escuchar sus reclamos en serio. Eso se puede transformar en un hecho pol铆tico. Eso es cierto tambi茅n. Y en el sentido de que vos respirabas el aire de una zona obrera, la gente percib铆a en esa 茅poca que la clase obrera era la que predominaba en la vida social del pueblo. Puede ser en las tomas de las f谩bricas, en esos momentos cuando se toma una planta, se est谩 discutiendo, de hecho, qui茅n es el due帽o de las f谩bricas, eso es cierto. Pero pol铆ticamente nunca hubo una proclama que tocase este problema desde el sindicato, desde Villa. No recuerdo que se haya elevado del plano sindical a un plano pol铆tico m谩s avanzado.

MH: Hubo alguna situaci贸n en relaci贸n a la represi贸n donde hubo pronunciamientos pol铆ticos, incluso hubo alg煤n paro en relaci贸n a la muerte de los compa帽eros Moses, Mesa y Zida, masacrados en Pacheco por la represi贸n. El 4 de junio del 74. Previo al triunfo de la Lista Marr贸n. Fue de 10 minutos por turno.

PK: Yo en esa 茅poca no estaba trabajando all铆 y no recuerdo eso.

MH: Saludaron el triunfo de los compa帽eros de Smata C贸rdoba. Se solidarizan con las luchas de Panam, Propulsora. Hay un intento de coordinaci贸n e incluso viajan compa帽eros de Villa a llevar la solidaridad a Propulsora. Se habla de impulsar un frente antiburocr谩tico metal煤rgico. Este trabajo menciona varias veces el programa de la Lista como antiburocr谩tico, antipatronal y antiimperialista. Esto es el programa con el que triunfa la Lista. Un programa que se proyecta hacia una 贸ptica m谩s pol铆tica. Tambi茅n hay otras cosas interesantes: La Comisi贸n Directiva instal贸 un puesto de venta al p煤blico de aceite en la plaza a precio fijado por la Intendencia Municipal. Se hicieron tr谩mites para la reapertura del matadero municipal para que bajara el precio de la carne. Tambi茅n se menciona la organizaci贸n de los barrios. Hab铆a una influencia del triunfo de la Marr贸n en toda la poblaci贸n.

PK: Indiscutido. Hubo una gran repercusi贸n en toda la poblaci贸n, pero era un hecho bien aut贸ctono.

MH: A Miguel 脕ngel Lobotti lo matan en pleno conflicto, el 10 de abril del 75. Ac谩 denuncia que habr铆an actuado An铆bal Gordon y su hijo Marcelo, en 3 detenciones ilegales efectuadas en Villa Constituci贸n el 8 de enero de 1976. 驴Lo conociste a C谩stulo Bogado? Mientras estuvo detenido, desde 1975 hasta 1982, la familia viv铆a en un galp贸n del ferrocarril. Hubo compa帽eros que se suicidaron a ra铆z de toda esa situaci贸n.

PK: En la vida cotidiana, la derrota genera tragedias familiares terribles. En una derrota se rompen las relaciones familiares y personales. En general predomina un escepticismo que no termina con la huelga, porque despu茅s te ven铆an a buscar y esto sigue con el golpe militar. Y el historiador eso no lo escribe, cuando rearma el hecho las cosas parecen heroicas, pero no se ven las consecuencias en la vida cotidiana.

MH: Hubo un acto de homenaje a las v铆ctimas de Villa Constituci贸n, el 20 de abril de 1984.

PK: Yo no estuve.

Notas

11 Seoane, Mar铆a: Todo o Nada, Ed. Planeta, Buenos Aires, 1991.

22 Mattini, Luis: Hombres y Mujeres del PRT-ERP (La pasi贸n militante), Ed. de la Campana, Buenos Aires.

33 Hern谩ndez, Mario: 24 de marzo de 1976: 驴por qu茅 el golpe?, Herramienta N掳 5, Buenos Aires, Primavera- Verano 1997/8.

44 Se refiere a Mary Dal Dosso y Mireya Rojo, asesoras legales de la Lista Marr贸n. Detenidas el 20.05.75, permanecen encarceladas durante 4 a帽os.

55 El Ingenio Ledesma (Jujuy) estaba dirigido por Melit贸n V谩zquez y fue intervenido y detenidos sus dirigentes el mismo 20 de marzo de 1975, d铆a de la ocupaci贸n de Villa Constituci贸n.

66 Mercedes Balech, La lucha por la Democracia Sindical en la UOM de Villa Constituci贸n, en Hechos y Protagonistas de las Luchas Obreras Argentinas, Editorial Experiencia, Buenos Aires, A帽o II N掳 7, Marzo de 1985.

77 Sen茅n Gonz谩lez, Santiago: El poder sindical, Ed. Plus Ultra, Buenos Aires, 1978.

88 Se trata del obrero Garc铆a, con el vientre destrozado por el impacto de una granada de gas lacrim贸geno.

99 Rodolfo Angel Mancini, de 24 a帽os, asesinado el 1掳 de mayo, adem谩s de obrero de la secci贸n limpieza de Fiat, era un estudiante que estaba terminando 4掳 a帽o en un colegio secundario nocturno.

鈥淵o a la antipatria que se oponga le dar茅 con el l谩tigo, como a los fariseos en el templo鈥. Discurso pronunciado por Isabel Per贸n desde los balcones de la Casa de Gobierno, rodeada de Lorenzo Miguel y Casildo Herreras, el mismo d铆a.

1010 Entre 1973/5, el Presidente del Directorio era Jos茅 Alfredo Mart铆nez de Hoz, que a partir del golpe militar de marzo de 1976 pasa a desempe帽arse como ministro de Econom铆a del Proceso, siendo sustituido en su cargo por el Gral. (RE) Alcides L贸pez Aufranc.

1111 鈥淪abemos que hay muchas intenciones buenas, que se quieren formar Frentes y coordinadoras, pero eso no sale de un d铆a para otro [鈥 Este plenario est谩 llamado para consolidar el triunfo de Villa Constituci贸n鈥. A帽os despu茅s, en un reportaje para el diario La Voz se帽alar谩: 鈥淟a falta de experiencia de aquel entonces no nos permiti贸 ver la posibilidad de ampliar nuestro panorama a nivel nacional, no hicimos un an谩lisis del contexto pol铆tico del pa铆s, nos limitamos solamente a los problemas del lugar, y as铆 nuestra lucha qued贸 como encerrada en una isla鈥.





Fuente: Anred.org