November 9, 2020
De parte de La Haine
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El hombre que fotografi贸 desde adentro el horror de la Esma :: Era militante del Peronismo de Base y de las Fuerzas Armadas Peronistas

Lo secuestraron en la Esma junto a su compa帽era y a su hija de dos meses. Sufri贸 dos paros card铆acos por la tortura. Lo pusieron a trabajar como mano de obra esclava en el sector de Documentaci贸n. Escondidas en distintas partes de su cuerpo, met贸dicamente fue sacando fotograf铆as y documentos que ser铆an prueba clave en los juicios.

Escondidas en distintas partes de su cuerpo, V铆ctor Basterra met贸dicamente fue sacando fotograf铆as que se tomaban en la Escuela de Mec谩nica de la Armada (ESMA), donde tuvo el extra帽o privilegio de ser el 煤ltimo secuestrado en salir con vida. Los controles de los marinos sobre Basterra duraron hasta bien entrada la democracia y a煤n despu茅s de que 茅l se presentara ante la Comisi贸n Nacional sobre la Desaparici贸n de Personas (Conadep), en mayo de 1984. Sus fotos y su testimonio fueron clave para reconstruir lo sucedido en el centro clandestino m谩s emblem谩tico de la 煤ltima dictadura y ponerle rostro a los nombres de los represores que all铆 operaban. Actor central del proceso de verdad y justicia, muri贸 en la madrugada de este s谩bado mientras estaba internado en un hospital de La Plata, v铆ctima de un c谩ncer.

Basterra ten铆a 35 a帽os cuando el 10 de agosto de 1979 un grupo de cuatro hombres apareci贸 en la terraza de su casa de Valent铆n Alsina. Su perro, Olaf, ladraba enloquecido. 脡l se incorpor贸, todav铆a dolorido por una operaci贸n reciente de hernia, y se encontr贸 con la patota de lo que despu茅s sabr铆a que era la ESMA. Con 茅l, se llevaron a su compa帽era, Dora Laura Seoane, y a su hija de dos meses y diez d铆as, Mar铆a Eva. Basterra sufri贸 dos paros card铆acos por la tortura dentro de la ESMA.

Las fotos que Basterra sac贸 en la ESMA fueron pruebla clave.

Basterra era militante del Peronismo de Base y de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Su secuestro se produjo en la v铆spera de la visita de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cuando los marinos vaciaron la ESMA y trasladaron a los detenidos a una isla del Tigre conocida como 鈥淓l Silencio鈥 [perteneciente a la iglesia cat贸lica]. En los primeros d铆as de enero de 1980, a Basterra lo bajaron del sector de 鈥淐apucha鈥, donde los secuestrados permanec铆an engrillados y encapuchados. Le dijeron que ten铆a dos opciones: trabajaba o mor铆a. Y trabaj贸 como mano de obra esclava en el s贸tano de la ESMA — tambi茅n conocido como el sector cuatro.

En ese a帽o, cambiaba el sistema de documentaci贸n en el pa铆s. A los documentos de identidad les iban a agregar el sistema de seguridad que se usaba para los valores cambiarios. Basterra era un experto y la Armada r谩pidamente pens贸 en emplearlo para sus intereses. V铆ctor ven铆a de una familia muy humilde. Su padre muri贸 cuando ten铆a un a帽o, por lo que pr谩cticamente no lleg贸 a conocerlo. Empez贸 a trabajar a los ocho o nueve a帽os, repartiendo diarios. Cuando termin贸 la primaria, se sum贸 al gremio gr谩fico, donde se form贸. Antes de su ca铆da, sol铆a echar mano a una m谩quina de escribir y a un mime贸grafo para hacer unos volantes que repart铆a con denuncias contra la dictadura. A las cuatro de la ma帽ana, agarraba la bicicleta y pasaba por las f谩bricas para repartir las hojitas. Terminaba a las cuatro y media, cuando segu铆a rumbo, ahora s铆, para su trabajo de doce horas.

En el sector de Documentaci贸n de la ESMA se hac铆an, por ejemplo, los documentos falsos que usaban los marinos para distintas operaciones. Con el tiempo advirti贸 que hab铆a un 煤nico lugar donde pod铆a preservar algunas im谩genes con la intenci贸n de sacarlas de la ESMA: unas cajas donde se guardaba el material fotosensible, que los represores no abr铆an por temor a malgastar un material bastante caro. Durante las salidas, empez贸 escondiendo algunos de las fotograf铆as entre sus genitales para sacarlas de la ESMA. Cuando los controles previos a las salidas se flexibilizaron, Basterra las acomodaba entre sus medias y sal铆a con la esperanza de que ese material alg煤n d铆a iba a servirle a 茅l o a otros para hacer justicia.

Basterra sali贸 de la ESMA el 3 de diciembre de 1983, una semana antes de que Ra煤l Alfons铆n asumiera el gobierno. Pero no fue liberado entonces. Le dijeron que lo iban a seguir controlando. Recibi贸 unas cinco o seis visitas de los marinos en su casa de Jos茅 C. Paz, relat贸 en el Juicio a las Juntas. Esas visitas de control se detuvieron para agosto de 1984, cuando present贸 una querella contra sus captores ante el juzgado de instrucci贸n 30, a cargo de Juan Carlos Cardinali.

Dos meses antes, en mayo de 1984, le hab铆a pedido a un amigo que le hiciera un 鈥渃ontraseguimiento鈥. Ten铆a que ir a un lugar muy importante y tem铆a que lo secuestraran antes de llegar. El lugar era el Centro Cultural General San Mart铆n, donde funcionaba la Conadep. Llevaba consigo las listas de compa帽eros a quienes hab铆a visto en la ESMA y la de los represores, que hab铆a confeccionado con la ayuda de un arquitecto amigo. Tambi茅n entreg贸 las fotos que hab铆a logrado recuperar de la ESMA — las que sacaba a los represores para hacerles los documentos falsos y las que les hab铆an tomado a los secuestrados. En sus d铆as casi solitarios en el centro clandestino, hab铆a logrado tambi茅n guardar algunos documentos, que daban cuenta de cu谩n meticulosos eran los genocidas con sus presas o sus blancos. Basterra les pidi贸 a los integrantes de la Conadep que no se diera a publicidad la existencia de las fotos todav铆a.

En julio de ese a帽o, llev贸 a su compa帽era y sus dos hijas a Neuqu茅n para mantenerlas a salvo de la rapi帽a de la ESMA y continu贸 con la denuncia. Se contact贸 con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y le dio forma a su testimonio, que se distribuy贸 con las fotos y documentos que hab铆a logrado sacar de la ESMA. 脡se fue el 鈥渋nforme Basterra鈥.

Su testimonio en el Juicio a las Juntas dur贸 casi seis horas. Su compa帽ero de cautiverio, Enrique 鈥淐achito鈥 Fukman nunca le pudo perdonar la cantidad de tiempo que debi贸 esperar para brindar el suyo. Cuando, en la d茅cada siguiente, viajaron a Espa帽a a testimoniar ante el juez Baltasar Garz贸n, Fukman tom贸 revancha y entr贸 el primero. Su otro compa帽ero, con quien compart铆an el trabajo esclavo en el s贸tano de la ESMA, Carlos 鈥淪ueco鈥 Lordkipanidse lo record贸 con la foto del d铆a de la sentencia en el juicio que termin贸 el 29 de noviembre de 2017, mientras los dos esperaban el veredicto del Tribunal Oral Federal (TOF) 5 dentro de la sala de audiencias. Basterra transit贸 cada territorio donde se libraba la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.

En marzo de 1980, durante los primeros meses de su secuestro, su compa帽ero N茅stor Ardeti — el 鈥淕ordo Ram贸n鈥, uno de los dos m谩ximos dirigentes de las FAP, tambi茅rn secuestrado — le dijo: 鈥淣egro, si zaf谩s de 茅sta, que no se la lleven de arriba鈥. Basterra record贸 esas palabras en una entrevista que le concedi贸 en 2015 a Ana Cacopardo. 鈥淓se es mi mandato鈥, le dijo. El “Petiso V铆ctor”, como le dec铆an sus compa帽eros que hoy lo lloran sin consuelo, cumpli贸 con creces.

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Fuente: Lahaine.org