August 31, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
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En la primera parte de este ensayo (1), se intent贸 dar una peque帽a visi贸n de los debates sobre la naci贸n democr谩tica y el nacionalismo. En particular, se examin贸 la perspectiva hist贸rica apo铆sta y se elabor贸 la estatalidad y el nacionalismo como condiciones previas para la modernidad capitalista. En esta parte, se analizar谩n varias ideolog铆as, desde el protestantismo hasta el capitalismo, pasando por el liberalismo, con un enfoque en las consecuencias en t茅rminos de la historia de la mentalidad.

鈥淪贸lo cuando el poder del Estado se organiza como Estado-naci贸n puede realizarse la modernidad capitalista, y en particular su maximizaci贸n de beneficios y la acumulaci贸n de capital, a trav茅s de la econom铆a鈥 (2), afirma 脰calan. No basta con interpretar el Estado-naci贸n como un modelo tir谩nico y monista; la ideolog铆a del liberalismo tambi茅n fue decisiva para el surgimiento del capitalismo. El tratamiento de la ideolog铆a del liberalismo adquiere mayor importancia si queremos entender la vida social y la mentalidad (3) en la modernidad capitalista en Alemania.

La ideolog铆a liberal emergente est谩 estrechamente vinculada a los intereses de la burgues铆a ascendente y puede considerarse como el equivalente pol铆tico y econ贸mico del dogma cuasi-religioso de la burgues铆a: el nacionalismo. En la primera parte se esboz贸 c贸mo la construcci贸n de la naci贸n estaba vinculada al desarrollo de los mercados internos. El liberalismo es la ideolog铆a que suaviz贸 el control de los monarcas y duques, as铆 como de los gremios y otras asociaciones, sobre los mercados y abri贸 el camino a las clases burguesas emergentes.

Pasos hacia una econom铆a capitalista

Mientras que en la Europa medieval la producci贸n, sobre todo en las ciudades, no estaba orientada a la competencia sino a las necesidades de la comunidad y, en su caso, de sus se帽ores feudales, fue necesario cambiar este modo de producci贸n para imponer la maximizaci贸n del beneficio y la acumulaci贸n. Esto era especialmente cierto en las regiones rurales, donde los pueblos ten铆an sus bienes comunes y produc铆an para su propia subsistencia y no principalmente para el mercado. Instituciones similares al procom煤n existen en las m谩s diversas regiones como el procom煤n, el ejido o tambi茅n la saynoca. En Europa, estas formas de vida son o representan mayoritariamente la colectividad viva, como debi贸 caracterizar la vida antes de la estratificaci贸n de la sociedad y la apropiaci贸n de la propiedad privada en los medios de producci贸n. Esta forma de sociedad no alienada es lo que Abdullah 脰calan llama 鈥渟ociedad natural鈥. En la Europa medieval la agricultura era colectiva y la comunidad ten铆a que pagar sus cuotas en forma de trabajo y/o bienes a los se帽ores feudales. El modelo de valores de las sociedades medievales tambi茅n ten铆a caracter铆sticas adaptadas a la vida colectiva; la generosidad era respetada, mientras que la taca帽er铆a era uno de los pecados capitales (4). La gente se resist铆a a las manifestaciones personalizadas del poder -los se帽ores feudales seculares y clericales- en los movimientos colectivos. Hay una diferencia fundamental entre la resistencia urbana y la rural. Las ciudades se hab铆an convertido en centros de acumulaci贸n de capital, mientras que las zonas rurales pasaban cada vez m谩s de la producci贸n de subsistencia a la producci贸n de 鈥渃ultivos comerciales鈥. Se observa aqu铆 un cambio del valor de uso al valor de cambio. El auge de la Reforma y del protestantismo debe interpretarse, por tanto, en el contexto del modo de producci贸n mercantilista y capitalista de Estado (5).

El protestantismo: del movimiento de liberaci贸n social al control absoluto

Marx observ贸: 鈥淗egel observ贸 en alguna parte que todos los grandes hechos y personas de la historia mundial ocurren, por as铆 decirlo, dos veces. Se olvid贸 de a帽adir: una vez como tragedia, la otra como farsa鈥 (6). Podemos ver el desarrollo de la Reforma como un presagio de la traici贸n de la burgues铆a por la Revoluci贸n Francesa. Mart铆n Lutero bas贸 su Reforma en la fuerza del movimiento social campesino del siglo XVI, pero entr贸 en una alianza con los se帽ores feudales, traicionando a los revolucionarios campesinos en torno a Thomas M眉ntzer ante ellos y ante las clases protoburguesas que buscaban el acceso a la tierra y a las personas bajo el control de la Iglesia cat贸lica. Mientras que los revolucionarios sociales como Thomas M眉ntzer predicaban la ilegitimidad del dominio y la liberaci贸n de los pr铆ncipes y el clero, apoy谩ndose tanto en la burgues铆a urbana como en el movimiento campesino, Lutero se apoyaba en las autoridades y presentaba el statu quo como la voluntad de Dios, M眉ntzer invocaba el derecho a resistir la opresi贸n (7). Se apoyaba en el colectivo resistente para establecer el reino de los cielos en la tierra, mientras que Lutero agitaba la salvaci贸n desde el acceso individual y la interpretaci贸n individual de la ense帽anza b铆blica. La aplicaci贸n de esta tendencia contrarrevolucionaria permiti贸 el desarrollo de la sociedad capitalista a trav茅s de la doctrina de la predestinaci贸n (todo es querido por Dios y predestinado en consecuencia) y la correspondiente elecci贸n incondicional. La doctrina de la predestinaci贸n y la elecci贸n incondicional en este contexto significan que Dios ya ha elegido a los que deben salvarse. A continuaci贸n, la interpretaci贸n calvinista consecuente de este dogma, de que el favor de Dios se manifestaba as铆 en la prosperidad en la tierra. De este modo, incluso la caridad dej贸 de formar parte de la pr谩ctica calvinista, ya que se impuso especialmente en los centros del capitalismo emergente, como en los Pa铆ses Bajos o incluso en Gran Breta帽a, porque se consideraba que las personas eran pobres porque Dios las hab铆a desfavorecido. Esto sent贸 las bases de la 茅tica protestante descrita con detalle por Max Weber. Esta evoluci贸n, que tuvo lugar en el contexto del mercantilismo emergente y del primer capitalismo, fue acompa帽ada de expropiaciones masivas de tierras comunales a los municipios. La resistencia a lo que se llam贸 鈥渆nclosures鈥 tambi茅n se desarroll贸 en muchos lugares, como los Levellers en Gran Breta帽a. La expropiaci贸n tambi茅n tuvo su lado econ贸mico, ya que proporcion贸 la base de la mano de obra para los nuevos proyectos imperiales y, finalmente, para la industrializaci贸n (8).

La privaci贸n de la subsistencia condujo a nuevas y profundas relaciones de dependencia modernas. En cuanto a la mentalidad, el trabajo duro como sentido de la vida se convirti贸 en el ideal a trav茅s de la 茅tica protestante. Un fuerte contraste con la Edad Media, donde el trabajo se consideraba un castigo y no un medio de salvaci贸n. En las traducciones de la Biblia de esta 茅poca, este ideal se manifiesta en el uso de la terminolog铆a 鈥渃ortar madera y acarrear agua鈥 (9). Al igual que Abdullah 脰calan describe la imposici贸n del patriarcado en el Neol铆tico tard铆o y toda imposici贸n posterior de la dominaci贸n y la estatalidad como procesos violentos, la imposici贸n de la dominaci贸n burguesa que condujo al capitalismo neoliberal moderno tambi茅n fue un proceso violento de este tipo con un resultado poco claro en cualquier momento. Primero la subsistencia y despu茅s la colectividad de la fuerza de trabajo tuvieron que ser aplastadas una y otra vez para garantizar el funcionamiento del capitalismo. Este proceso de destrucci贸n tambi茅n se manifest贸 a nivel ideol贸gico a trav茅s del desarrollo del liberalismo, cuyas ra铆ces estaban profundamente enterradas en la 茅tica protestante. Las iglesias calvinistas, en particular, no eran lugares para la salvaci贸n de las almas, sino instituciones disciplinarias de la raz贸n de estado de Dios: la decisi贸n preordenada de condenaci贸n o salvaci贸n (10). As铆, la 茅tica protestante hace al individuo cada vez m谩s responsable de su propia posici贸n social. La acci贸n rica, racional, met贸dica y orientada al 茅xito daba testimonio de la gracia de Dios. Una ideolog铆a brutal que incluso permiti贸 legitimar el genocidio de la poblaci贸n ind铆gena de Am茅rica del Norte. As铆, los puritanos sosten铆an que su genocidio de la poblaci贸n ind铆gena de Am茅rica del Norte era el 鈥渄estino manifiesto鈥; es decir, la previsi贸n manifiesta siguiendo esta l贸gica, no hab铆a por tanto pol铆tica misionera. Los puritanos se ve铆an a s铆 mismos en el bando ganador y a la poblaci贸n ind铆gena en el bando perdedor, porque Dios lo hab铆a decidido hace mucho tiempo (11). La clase burguesa, con su sentido global de la misi贸n, cre贸 al Dios cristiano a su imagen y semejanza: blanco, masculino y dominador del mundo.

Protestantismo y liberalismo

Podemos ver, pues, un claro entrelazamiento entre el pensamiento de la modernidad capitalista y la 茅tica protestante, que se extiende a lo familiar, a la familia nuclear patriarcal como n煤cleo reproductivo de la fuerza de trabajo y de la dominaci贸n en contraste con la unidad familiar extendida medieval. En el capitalismo, como en la 茅tica protestante, el valor de una persona est谩 vinculado a su productividad. Esta escuela de pensamiento constituye la base del desarrollo de las teor铆as liberales desde Adam Smith hasta Thomas Malthus. Adam Smith, en su obra 鈥淟a riqueza de las naciones鈥, desarroll贸 el concepto de que la b煤squeda del beneficio individual en un mercado no regulado era la mejor manera de generar riqueza. Su teor铆a se basaba en proyectar el concepto de valor de cambio en un pasado lejano. Hasta ahora, no hay ni una sola prueba arqueol贸gica o etnol贸gica de ello; por el contrario, vemos en las sociedades no capitalistas que en lugar del 鈥渧alor de cambio鈥, el 鈥渧alor de uso鈥 es central y las econom铆as se organizan a trav茅s de la donaci贸n, la redistribuci贸n y la reciprocidad y otros mecanismos (12). El concepto de Smith respira el esp铆ritu del individualismo: la suma de los intereses propios se sumar铆a al inter茅s total. Aqu铆 se sientan las bases de las contradicciones centrales del capitalismo: la maximizaci贸n del beneficio a expensas de las personas y la naturaleza puede ser rentable a corto plazo, pero a largo plazo significa la destrucci贸n. Mientras que Smith aplic贸 la 茅tica protestante a la econom铆a, Malthus ech贸 mano de la bolsa de trucos de la pol铆tica demogr谩fica. Su concepto de alivio de la pobreza consist铆a en reducir el n煤mero de pobres mediante el hambre. 鈥淒estino manifiesto鈥, predestinaci贸n, castigar a los pobres por su pobreza autoinfligida; Malthus sigue siendo respetado cuando se trata de pol铆tica demogr谩fica.

Positivismo: el m茅todo de los liberalismos

Los te贸ricos del liberalismo muestran abiertamente que todo se puede cuantificar y racionalizar. El primer racionalismo burgu茅s se aleja conscientemente de la m铆stica cat贸lica y da un nuevo impulso al patriarcado. En el racionalismo, tan blanco como dominado por los hombres, ya no hay lugar para figuras femeninas como Mar铆a: el cielo se despuebla, ahora s贸lo est谩n Dios, Jes煤s y el Esp铆ritu Santo, al menos por el momento. Porque el positivismo reduce el mundo, la naturaleza, la humanidad, el pensamiento y el sentimiento a 鈥渉echos probados鈥, todo se mide y se categoriza. El pensamiento anal铆tico 鈥渙bjetivo鈥 se presenta como libre de ideolog铆a y condiciones sociales. Pero la propia objetividad cient铆fica en este contexto representa la transformaci贸n del discurso y la ideolog铆a en 鈥渉echos鈥. Al igual que los sumerios codificaron, incluso esencializaron, la jerarqu铆a social durante milenios en sus primeras listas ocupacionales, la objetividad intenta hacerlo con el orden social imperante como punto de partida de la 鈥渙bjetividad鈥. Para el positivismo clasificar, dividir y estructurar no es otra cosa que el m茅todo del liberalismo. El positivismo reduce la humanidad a singularidades que s贸lo act煤an en su propio beneficio y la naturaleza a materia pasiva que hay que controlar. La religi贸n se racionaliza en este sentido y se reduce a los conceptos del hombre en la 鈥渓ucha por la existencia鈥. As铆, en el siglo XIX, la teor铆a de la evoluci贸n de Darwin se traslad贸 a la sociedad en el sentido del Estado-naci贸n, allanando as铆 el camino del terror nazi. Los intereses de poder de los Estados-naci贸n se plasmaron en forma de necesidades supuestamente objetivas a trav茅s de las teor铆as raciales.

El racismo biologista y la patologizaci贸n de las mujeres bajo el diagn贸stico de 鈥渉isteria鈥 en el siglo XIX son piedras angulares de esta nueva forma de poder. El pensamiento dicot贸mico en pares de opuestos, la categorizaci贸n de todo en el mundo por un exterior 鈥渙bjetivo鈥 (por ejemplo, el investigador) est谩 profundamente arraigado en el sistema de creencias jud铆o-cristiano en el libro del G茅nesis en la Biblia est谩 la instrucci贸n reveladora de Yahv茅 a los humanos 鈥淪ed fecundos y multiplicaos, poblad la tierra, sometedla鈥 (13). El hombre es sujeto, la tierra es objeto. Las clases dominantes son sujeto, mientras que los dominados en el capitalismo son reducidos a t茅rminos como 鈥渇uerzas鈥 o 鈥渃apital humano鈥. El positivismo exacerba este concepto al vincular la idea de progreso con la dominaci贸n sobre la naturaleza. Podr铆amos hablar de una nueva forma de dominio sagrado, un dominio sagrado de la burgues铆a, cuyo sustituto de la religi贸n es el nacionalismo y el ciudadano su sacerdote -con o sin disfraz religioso-.

Pero no s贸lo se utiliz贸 el darwinismo social para la divisi贸n racista de la sociedad y la legitimaci贸n del colonialismo. El darwinismo social se convirti贸 en uno de los pilares centrales de lo que hoy llamamos neoliberalismo y de lo que m谩s concretamente deber铆a llamarse la lucha de clases, de las clases dominantes. Herbert Spencer, al que se alude repetidamente como el 鈥減adre鈥 del neoliberalismo, utiliz贸 categor铆as del darwinismo social en sus exposiciones para explicar la explotaci贸n y la acumulaci贸n capitalistas. Sus estudios hab铆an sido pagados por John D. Rockefeller y Thomas Edison y por ello afirmaba que las desigualdades sociales eran 鈥渘aturales y necesarias鈥 (14).

Liberalismo y nacionalismo

La simbiosis entre liberalismo y nacionalismo puede parecer contradictoria, pero es m谩s relevante hoy que nunca. En particular, la ideolog铆a neoliberal del nacionalismo locativo lo demuestra claramente, ya que el Estado compite cada vez m谩s como instituci贸n por el favor del capital internacional. El 鈥淓stado nacional competitivo鈥 (15) se define como un proyecto pol铆tico-econ贸mico del neoliberalismo a trav茅s del cual todas las partes de la sociedad se someten al paradigma de la competitividad internacional (16). El objetivo principal del liberalismo es poner al Estado completamente bajo el control del capital (17). Aunque el liberalismo se da a s铆 mismo una apariencia antiestatal, un Estado fuerte es su fundamento. Adam Smith defini贸 la protecci贸n de la propiedad privada como la tarea principal del Estado, es decir, el Estado como defensor del sistema de clases. Si bien el liberalismo afirma la igualdad para todos, tambi茅n preserva y agrava la desigualdad al transformar la contradicci贸n social de colectivos y clases en una contradicci贸n entre individuos. El efecto de esto es que en Alemania, por ejemplo, apenas hay conciencia de que existe un problema de violencia patriarcal, a pesar de que el 35% de las mujeres en Alemania declararon haber sido v铆ctimas de este tipo de violencia en 2014. El n煤mero de casos no denunciados es probablemente mucho mayor (18). La violencia patriarcal y el feminicidio se describen como dramas familiares singulares cuando tienen lugar en la sociedad 鈥減ropia鈥, mientras que la violencia patriarcal se sit煤a en el 鈥渙tro鈥.

El individualismo en el contexto del pensamiento liberal

Como hemos mostrado, el liberalismo produce individualismo, o m谩s bien egocentrismo, que divide la sociedad en microunidades aisladas y competidoras. Por lo tanto, el liberalismo no puede significar nunca la libertad, sino s贸lo lo contrario de la colectividad. Tiene la paradoja inherente de que, por un lado, pone mucho 茅nfasis en el comportamiento individual, pero por otro lado redondea este concepto con una forma de fatalismo de 鈥渄estino manifiesto鈥: En concreto, esto significa que el individuo, desprovisto de toda colectividad, tiene la actitud de ser s贸lo un peque帽o grano de arena, un peque帽o sujeto que s贸lo puede resignarse ante la enorme maquinaria del Estado. La libertad se promete bajo el paradigma 鈥渆l individuo lo es todo, la sociedad no es nada鈥, que curiosamente conduce al mismo resultado que su ant铆tesis, 鈥渓a sociedad lo es todo, el individuo nada鈥. Ambos privan a la sociedad y, por tanto, al individuo de su poder, de su capacidad para modelar la realidad. Esta forma de absolutismo conduce autom谩ticamente a individuos divididos: divisi贸n entre lo p煤blico y lo privado, entre el servicio y el ocio, entre la mentalidad de una persona pol铆tica y la de una persona trabajadora, entre la actividad de un ejecutor de deportaciones y la de un amoroso padre de familia. La sociedad se compone de colectivos e individuos, el liberalismo ataca precisamente esta estructura de la sociedad y crea personajes como corresponde a la modernidad capitalista. La responsabilidad del statu quo se entrega al Estado y se le quita con gusto, la vida sin el Estado se vuelve inimaginable. Los individuos, en su miedo a los dem谩s, se ven como lobos, s贸lo pueden 鈥渃onvertirse en dioses鈥 para los dem谩s a trav茅s del poder del Estado (19). Hobbes escribi贸 estas frases a principios del siglo XVI, cuando el capitalismo y el estado moderno estaban empezando a desarrollarse, si miramos los siglos siguientes, la modernidad capitalista, el nacionalismo y el estatismo han producido m谩s 鈥渓obos humanos鈥 que nunca. Una nota al margen, Hobbes se equivoca con los lobos, ciertamente no son tan crueles, el axioma hobbesiano del estatismo se ha convertido en una profec铆a autocumplida. A trav茅s de la naturalizaci贸n del poder estatal, todas las formas de razones de Estado se vuelven aceptables. Pero sin embargo, la modernidad democr谩tica existe en todas partes y en todos nosotros, se manifiesta en momentos hist贸ricos como la revoluci贸n de Rojava, pero tambi茅n en todas las acciones colectivas y solidarias en todo el mundo.

Notas:

1-  Aproximaci贸n al concepto de 鈥渘aci贸n democr谩tica鈥: Un cambio continuo en la autopercepci贸n, https://democraticmodernity.com/es/nacion-democratica-y-estado-nacion-parte-1/

2- Abdullah 脰calan, K脺RT SORUNU VE DEMOKRATIK ULUS 脟脰Z脺M脺, K眉lt眉rel Soyk谋r谋m K谋skac谋nda K眉rtleri Savunmak, 2016, S. 45.

3- La mentalidad se aborda aqu铆 como una forma de actitud b谩sica.

4- Vgl. z. B. Gem盲lde: Geiz, Habgier (Avaritia) 鈥 nach dem Petrarcameister (1. Drittel 16. Jahrhundert).

5- Weber, Max, Wirtschaft und Gesellschaft, S. 1040.

6- Karl Marx/Friedrich Engels 鈥 Werke, Band 8, 禄Der achtzehnte Brumaire des Louis Bonaparte芦, S. 115.

7- Vgl. Goertz, Hans J眉rgen, Thomas M眉ntzer, Revolution盲r am Ende der Zeit.

8- Linebaugh & Rediker, S. 50.

9- Ibid.

10 -Weber, Max, Wirtschaft und Gesellschaft, S. 913.

11 -Vgl. Scott, Donald M., 芦The Religious Origins of Manifest Destiny鈥 Divining America, National Humanities Center. 17.01.17 ESSAY. http://nationalhumanitiescenter.org/tserve/nineteen/nkeyinfo/mandestiny.html

12- Vgl. Graeber, David, 鈥淒ebt 鈥 the first 5鈥000 years鈥.

13- Bibel, Gn 1:28.

14- Comp. Monbiot, George (2016): How did we get into this mess? Politics, equality, nature. London, New York NY: Verso. Pos. 92.

15- Hirsch, Ludwig, 鈥淒er nationale Wettbewerbsstaat鈥.

16- Comp. Hirsch, 1995, S. 13.

17- Comp. Smith, 1974, S. 106.

18- https://www.frauen-gegen-gewalt.de/eu-weite-erhebung-gewalt-gegen-frauen-fra-2014.html

19- Hobbes, 1966, Widmung 59.

FUENTE: Michael Knapp / Academia de Modernidad Democr谩tica

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org