November 28, 2020
De parte de Amor Y Rabia
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El documental ‘Planet of the Humans’, producido por Michael Moore, sufri贸 una campa帽a coordinada de censura liderada por activistas clim谩ticos profesionales respaldados por los mismos multimillonarios ‘verdes’, inversores de Wall Street, conocedores de la industria y fundaciones familiares que denunciaba el documental.

鈥淒ebemos hacernos con el control de nuestro movimiento ambiental y nuestro futuro y quit谩rselo a los multimillonarios y su guerra permanente contra el planeta Tierra. No son nuestros amigos”

-Jeff Gibbs, director de “Planet of the Humans”

Es dif铆cil pensar en una pel铆cula estadounidense que provoc贸 una reacci贸n m谩s violenta en 2020 que “El planeta de los humanos”. Centrado en el tema de la extinci贸n planetaria y las propuestas fant谩sticas para evitarlo, el documental se lanz贸 de forma gratuita en YouTube el 21 de abril. La fecha fue significativa no solo porque era la v铆spera del 50 aniversario del D铆a de la Tierra, sino porque una pandemia global estaba desgarrando el tejido social de Estados Unidos y exponiendo el costo humano para el pa铆s del modelo econ贸mico globalizado obsesionado con el crecimiento.

Sin embargo, incluso antes de que se estrenara 鈥淧lanet of the Humans鈥, los productores de la pel铆cula fueron sometidos a presiones para retractarse. Tras el estreno de la pel铆cula, un qui茅n es qui茅n de los autodenominados activistas en favor de la justicia clim谩tica se dedic贸 a llenar Internet acus谩ndoles de tener un discurso racista y “eco-fascista” que deliberadamente promov铆a los intereses de la industria del petr贸leo y el gas. Cuando 鈥淧lanet of the Humans鈥 fue brevemente retirado de YouTube debido a una cuestionable denuncia basada en derechos de autor por parte de un defensor del clima enfadado, la organizaci贸n de libertad de expresi贸n Pen America emiti贸 un destacado comunicado en el que calificaba de campa帽a de censura coordinada las exigencias de que los autores del documental se retractasen.

驴Qu茅 hab铆a hecho este documental para provocar tal oposici贸n por parte de los rostros y voces m谩s conocidos del activismo profesional en defensa de la justicia clim谩tica? Primero, investig贸 las deficiencias de las fuentes de energ铆a renovable como la energ铆a solar y e贸lica, que se han comercializado como una panacea ecol贸gica. 鈥淧lanet of the Humans鈥 describe dichas tecnolog铆as como cualquier cosa menos ecol贸gica, examinando el da帽o ambiental ya causado por los parques solares y e贸licos, que requieren una gran extracci贸n y fundici贸n para su producci贸n, destruyen franjas de tierra virgen y, a veces, exigen gas natural para poder funcionar.

Si bien los principales grupos ambientales han presionado para que un New Green Deal impulse una revoluci贸n industrial basada en las energ铆as renovables, y ahora conf铆an en que una presidencia dem贸crata lleve a cabo sus propuestas, “Planet of the Humans” present贸 una cr铆tica radical que cuestion贸 sus planes en su totalidad.

Como explic贸 el director del documental, Jeff Gibbs, 鈥淐uando nos enfocamos en el cambio clim谩tico solo como lo que destruye el planeta y exigimos soluciones, las fuerzas del capitalismo quieren seguir vendi茅ndonos la desastrosa ilusi贸n de que podemos salvarnos de la extinci贸n mediante la miner铆a, fundici贸n e industrializaci贸n. Y nuevamente, tras las bambalinas, gran parte de lo que estamos haciendo para ‘salvar’ el planeta es quemar la ‘biolog铆a’ del planeta para transformarla en energ铆a verde”.

鈥淧lanet of the Humans鈥 cruz贸 otra l铆nea verde brillante al apuntar a los autorpoclamados activistas por la justicia clim谩tica, mostr谩ndolos como oportunistas que hab铆an sido voluntariamente cooptados por capitalistas depredadores. Los cineastas destacan el papel de fundaciones familiares como el Rockefeller Brothers Fund en cultivar una clase de activistas profesionales que tienden a asociar militantes anticapitalistas y grupos contra la guerra con Wall Street y el Partido Dem贸crata que llevan a cabo lavados de cara verdes.

Bill McKibben, el fundador de 350.org (organizaci贸n ecologista internacional dedicada a intentar crear un movimiento de base internacional contra el ‘cambio clim谩tico’, AyR) y gur煤 del activismo por la justicia clim谩tica, puede verse a lo largo de todo el documental “Planet of the Humans” junto a ejecutivos de Wall Street e impulsando campa帽as de desinversi贸n de combustibles f贸siles que permiten a poderosas instituciones reorganizar sus inversiones en pl谩sticos y miner铆a mientras limpia su imagen. McKibben incluso ha pedido a los ecologistas que cooperen con el Pent谩gono, uno de los peores contaminadores del mundo y el mayor exportador de violencia, porque “cuando habla con franqueza, [tiene] el potencial de llegar a los estadounidenses que no escuchan a los cient铆ficos”.

Quiz谩s la cr铆tica m谩s provocadora incluida en “El planeta de los humanos” es mostrar a luchadores contra el cambio clim谩tico a tiempo completo como McKibben como lobbyistas de facto al servicio de multimillonarios de tecnolog铆a verde e inversores de Wall Street decididos a hacerse con la oportunidad de conseguir ganancias de 50 billones de d贸lares mediante una transici贸n completa a la tecnolog铆a renovable. 驴Por qu茅 figuras como el director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, Michael Bloomberg, Richard Branson de Virgin y el fundador de Tesla, Elon Musk, han invertido sus fortunas en la defensa del clima? El documental se burl贸 de aquellos que aceptan  al pie de la letra los gestos de preocupaci贸n ecol贸gica de estos oligarcas.

Durante a帽os, la cr铆tica izquierdista del activismo clim谩tico profesional ha sido relegada en gran medida a blogs como Wrong Kind of Green, que mantiene un archivo invaluable de trabajo cr铆tico sobre la como las principales organizaciones ecologistas han sido cooptadas por parte de los multimillonarios. Destacados ecologitas podr铆an haber reschazado el escrutinio desde los rincones radicales de Internet como ruido de fondo; pero no pudieron ignorar “Planet of the Humans”.

Eso se debi贸 a que el documentalista Michael Moore, ganador de un Oscar, puso su nombre en la pel铆cula como productor ejecutivo, junto con su productor de toda la vida, Gibbs, y el investigador acad茅mico Ozzie Zehner. “Michael Moore ha validado esta pel铆cula”, me dijo Josh Fox, el cineasta que dirigi贸 la campa帽a contra “El planeta de los humanos”. “Si el nombre de Michael Moore no estuviese en esa pel铆cula, ser铆a como mil otras pel铆culas de mierda”.

Al acumular millones de visitas tras tan solo un mes en YouTube, 鈥淧lanet of the Humans鈥 amenaz贸 con provocar un debate sin precedentes sobre la corrupci贸n de la pol铆tica ecologista en beneficio del 1% m谩s rico de la sociedad. Pero gracias a la campa帽a de Fox y sus aliados, gran parte del debate termin贸 centrado en la pel铆cula en s铆 y en la credibilidad de sus productores.

“Ten铆a la sensaci贸n de que la pel铆cula iba a provocar alguna reacci贸n, pero no estaba preparado para esa respuesta que termin贸 siendo un grupo de personas que son como una c谩mara de eco, todas relacionadas con las mismas organizaciones de financiaci贸n”, dijo Zehner. “Es un c铆rculo bastante estrecho y fue una reacci贸n realmente fuerte y virulenta”.

La l铆nea de ataque que logr贸 m谩s apoyo en los c铆rculos progresistas describ铆a como maltusiana e incluso racista un parte complicada del documental que trataba de los peligros del crecimiento de la poblaci贸n y el consumo excesivo. Zehner me dijo que consideraba oportunistas los ataques, pero 鈥渄esde el punto de vista de las relaciones p煤blicas, fueron efectivos. Lo que intent谩bamos hacer era resaltar los peligros de un modelo econ贸mico basado en el consumo鈥.

La reacci贸n violenta a 鈥淧lanet of the Humans鈥 tambi茅n se relacion贸 con su descripci贸n de las energ铆as renovables como fuentes de energ铆a con graves defectos que tambi茅n son ambientalmente corrosivas. Muchos de esos ataques calificaron la descripci贸n en la pel铆cula de la energ铆a solares y e贸lica como desactualizadas y llenas de informaci贸n err贸nea.

Curiosamente, los activistas profesionales que coordinaron la campa帽a para enterrar el documental 鈥淧laneta de los humanos鈥 pasaron por alto un tercio completo del documental que se centr贸 en la corrupci贸n y la cooptaci贸n de la pol铆tica ambiental por fundaciones 鈥渧erdes鈥 e inversores 鈥渧erdes鈥.

Como revelar谩 esta investigaci贸n, esos activistas en defensa de la justicia clim谩tica estaban unidos por el apoyo de las mismas fundaciones familiares, los mismos inversionistas multimillonarios e los intereses de la industria que son denunciados en el documental.

Cineasta Josh Fox

“Censura, simple y llanamente”

El cabecilla de la campa帽a para suprimir “Planet of the Humans” fue Josh Fox, director de cine ganador de un Oscar por la pel铆cula “Gasland”, que mostr贸 las pr谩cticas destructivas inherentes a la fracturaci贸n hidr谩ulica o fracking. Fox lanz贸 la campa帽a con una campa帽a de firmas pidiendo que los productores del documental se retractaran. Luego, en un ataque incendiario publicado en The Nation, calific贸 a Michael Moore de “nuevo fan谩tico del petr贸leo y el gas”, racista y “eco-fascista” por producir la pel铆cula.

Seg煤n ha explicado el camar贸grafo Matt Orfalea, la cruzada de Fox comenz贸 la noche en que se estren贸 la pel铆cula de Moore, con el env铆o masivo de un desquiciado correo electr贸nico destinado a editores en l铆nea que calificaba el documental como “un gigantesco mont贸n de mierda”. Fox ordenaba: “debe de ser eliminado de inmediato de su web”.

Horas m谩s tarde, Fox envi贸 otro fuerte correo electr贸nico destinado a un grupo de profesionales de relaciones p煤blicas. 鈥淰arios sitios web de renombre albergan esta abominaci贸n y necesito su apoyo para lograr que la eliminen鈥, escribi贸. Al d铆a siguiente, Fox us贸 Twitter para asegurar a su aliado, el fundador de 350.org, Bill McKibben, que “Estamos en eso”.

A continuaci贸n, Fox organiz贸 una campa帽a de firmas exigiendo que la pel铆cula “fuera retractada por sus creadores y distribuidores y se disculpasen por su contenido enga帽oso”. Entre los firmantes de la carta se encontraba la acad茅mica y defensora de las energ铆as renovables Leah C. Stokes, quien proclam贸 su deseo en un art铆culo de Vox de que “esta pel铆cula sea enterrada y pocos la vean o se acuerden de ella”.

El 24 de abril, Josh Fox afirm贸 que hab铆a presionado con 茅xito a una biblioteca de videos en l铆nea, Films For Action, para que eliminara 鈥淧lanet of the Humans鈥 de su sitio web. Suvictoria result贸 ser prematura, ya que Films For Action volvi贸 a publicar la pel铆cula y conden贸 p煤blicamente la campa帽a de Fox para empujarla al olvido.

(FUENTE)

El impulso implacable de Fox y otros finalmente provoc贸 un sorprendente comunicado de PEN America, grupo de defensa de la libertad de expresi贸n. 鈥淟os llamamientos a retirar una pel铆cula debido a no estar de acuerdo con su contenido son simple y llanamente llamadas a la censura鈥, declar贸 PEN America.

鈥淓scucha, nadie hizo un llamamiento para censurar esta pel铆cula鈥, me insisti贸 Fox. “Les pedimos a los cineastas como parte de su comunidad que se retractaran, porque atacaba injustamente a personas que sabemos que son buenos y honestos distribuidores y su premisa era incorrecta y falsa”.

Fox compar贸 鈥淧lanet of the Humans鈥 con el mon贸logo del presentador de radio Mike Daisey al visitar la f谩brica de Foxconn en China donde se fabrican los iPhones, del cual NPR se retract贸 m谩s tarde tras salir a la luz importantes manipulaciones. 鈥淧ara m铆 est谩 claro que los realizadores… pusieron informaci贸n incorrecta en la pel铆cula que sab铆an que era incorrecta. Esa cosa estaba desactualizada鈥, dijo Fox sobre el documental producido por Moore. 鈥淵 muchas, muchas personas de nuestra comunidad se acercaron a ellos, antes del lanzamiento del documental, personas que yo no conoc铆a, y les dijeron: ‘Esta informaci贸n es incorrecta. 驴Qu茅 est谩s haciendo?'”.

Fox estaba particularmente indignado con Michael Moore por unir su reputaci贸n a la pel铆cula. Describi贸 al famoso director como uno de “los malos”; 鈥淯n multimillonario megal贸mano que anhela atenci贸n como nadie que haya conocido鈥; 鈥淓l elefante de 800 libras en la habitaci贸n鈥 (en referencia al dicho anglosaj贸n del ‘elefante en la habitaci贸n’, algo a la vista de todo el mundo de lo que nadie se atreve a hablar, AyR); creador de una pel铆cula “racista” y “eco-fascista”, y “un ladr贸n de circo multimillonario” culpable de “negligencia period铆stica”.

“El verdadero mat贸n es Michael Moore”, asegura Fox. “No soy yo”.

Aunque Fox y sus aliados no lograron eliminar de internet “El planeta de los humanos”, el documental fue retirado moment谩neamente de YouTube debido a una denuncia basada en derechos de autor de un fot贸grafo brit谩nico llamado Toby Smith. En un tweet que luego elimin贸, Smith dijo que su oposici贸n a la pel铆cula era “personal”, y la calific贸 como un documental de mierda sin fundamento construido sobre tonter铆as e infracciones de derechos de autor sin fin”.

A medida que aumentaban los ataques al 鈥淧laneta de los humanos鈥, el director Jeff Gibbs intent贸 defender su pel铆cula. Despu茅s de que un art铆culo en The Guardian calificase a la pel铆cula como “peligrosa”, Gibbs envi贸 un correo electr贸nico a los editores de opini贸n del peri贸dico solicitando un derecho de respuesta. Me dijo que nunca le respondieron. Sin embargo, pocas horas despu茅s de que la denuncia basada en derechos de autor por motivos pol铆ticos de Toby Smith llevase a YouTube a eliminar el documental de Gibbs, The Guardian se acerc贸 a 茅l para hacer comentarios. “驴C贸mo se dieron cuenta de eso tan r谩pido?” se pregunt贸.

Algunos periodistas de izquierda tambi茅n intentaron rechazar los ataques. Pero en casi todos los casos, fueron atacados por editores de revistas ostensiblemente progresistas. Christopher Ketcham, autor de 鈥淭his Land: How Cowboys, Capitalism, and Corruption are Ruining the American West鈥, fue uno de los que no pudieron encontrar un lugar en el que defender el documental.

鈥淢e he encontrado con muy pocos editores lo suficientemente radicales como para tener la conversaci贸n extremadamente dif铆cil sobre la reducci贸n de escala, la simplificaci贸n y el giro (en el mundo desarrollado) hacia la disminuci贸n de riqueza que necesariamente implicar铆a un sistema de energ铆a 100% renovable鈥, me dijo reflexionando Ketcham. “Ver谩, creen que podr铆an mantener sus derechos subsidiados por carbono, sus juguetes, sus viajes de placer, sin cambios de comportamiento o l铆mites necesarios, y todo ser谩 ecol贸gico y ‘sostenible'”.

Naomi Klein, quiz谩s la escritora de izquierda m谩s prominente sobre temas relacionados con el clima en Occidente, no intervino para defender el 鈥淧laneta de los humanos鈥. En lucgar de ello, esta columnista de Intercept, activista social y poseedora de la c谩tedra Gloria Steinem para Medios, Cultura y Estudios Feministas de la Universidad de Rutgers fue una de las primeras participantes en la campa帽a para eliminar el documentl.

Seg煤n McKibben, 鈥淣aomi [Klein] de hecho se llev贸 a un lado a Moore en una sala verde de MSNBC鈥 antes del lanzamiento del documental para presionarlo contra la publicaci贸n de la pel铆cula. M谩s tarde, Klein firm贸 la carta abierta de Josh Fox exigiendo que se retractara la pel铆cula.

En Twitter, Klein conden贸 “Planet of the Humans” como “verdaderamente desmoralizador” y promovi贸 un “gran blog / verificaci贸n de hechos” de la pel铆cula creado por Ketan Joshi, antiguo encargado de comunicaciones de la empresa australiana de parques e贸licos Infigen Energy.

(FUENTE)

Explotando un futuro verde y ocultando su precio

Como la mayor铆a de los oponentes de “Planet of the Humans”, Ketan Joshi pint贸 el documental como “un viejo toro tonto en la tienda de porcelana china que es el entorno de la lucha por el clima que hemos logrado en 2020 con esfuerzo”. Y junto con otros cr铆ticos, acus贸 a los coproductores de la pel铆cula, Gibbs y Zehner, de tergiversar salvajemente la eficiencia de las energ铆as renovables.

Para ilustrar esto, hizo referencia a una escena que representa el Cedar Street Solar Array en Lansing, Michigan, con paneles solares flexibles que funcionan con un 8% de eficiencia, supuestamente lo suficiente para generar electricidad para solo 10 hogares. Debido a que esa escena era parte de una secuencia hist贸rica filmada en 2008, Joshi la descart贸 como un ejemplo de la “vejez extrema” de la pel铆cula.

Sin embargo, este febrero, la publicaci贸n de comercio solar PV Magazine descubri贸 que la l铆nea m谩s nueva de tejas solares flexibles de Tesla ten铆a una tasa de eficiencia del 8,1%, casi exactamente las mismas que se muestran en “El planeta de los humanos”.

Si bien es cierto que los paneles solares monocristalinos cuentan con una tasa de eficiencia m谩s alta (entre el 15% y el 18% en forma comercialmente disponible), tambi茅n estaban en el mercado en 2008. Estos paneles son significativamente m谩s caros que los menos eficientes paneles flexibles. Y sus niveles de eficiencia no tienen en cuenta la intermitencia inherente a la energ铆a solar, que no funciona bien en condiciones nubladas u oscuras.

Sin embargo, seg煤n Josh Fox, el oponente m谩s vehemente del “Planeta de los humanos”, la capacidad de la energ铆a solar y otras formas de energ铆a supuestamente limpias para salvar el planeta estaba tan bien demostrada que est谩 fuera de debate.

鈥淟a premisa de la pel铆cula es que la energ铆a renovable no funciona y depende de los combustibles f贸siles. Y eso es evidentemente rid铆culo鈥, me dijo Fox. 鈥淵 la raz贸n por la que me met铆 en esto es porque ten铆a j贸venes ambientalistas, j贸venes que son firmes defensores, llam谩ndome en medio de la noche, asustados, [dici茅ndome] ‘隆No puedo creerlo!’ Y los mir茅 y dije: ‘Bueno, hay una raz贸n por la que no puedes creerlo; porque no es verdad ‘ 鈥.

Pero, 驴es realmente falsa la representaci贸n de las fuentes de energ铆a renovables en 鈥淧lanet of the Humans鈥? El economista ecol贸gico William Rees ha afirmado que “a pesar del r谩pido crecimiento de la generaci贸n e贸lica y solar, la transici贸n a la energ铆a verde en realidad no tiene lugar”. Eso podr铆a deberse a que est谩 persiguiendo el crecimiento energ茅tico en lugar de limitarlo. Rees se帽al贸 que el aumento de la demanda mundial de electricidad el a帽o pasado “super贸 la producci贸n total de la acumulaci贸n total de 30 a帽os de instalaciones de energ铆a solar en el mundo”.

驴No hay entonces motivos razonables para preocuparse por la viabilidad de una transici贸n total a las energ铆as renovables, especialmente en una econom铆a hipercapitalista y obsesionada con el crecimiento como la de Estados Unidos?

Un estudio cient铆fico de septiembre de 2018 arroj贸 algunas conclusiones que contradec铆an las afirmaciones seguras de los defensores de las energ铆as renovables. Un equipo de investigaci贸n midi贸 las plantas termosolares actualmente en funcionamiento en todo el mundo y descubri贸 que dependen del “uso intensivo de materiales”, que es una forma de hablar de minerales muy extra铆dos.

Minerales necesarios para producir energ铆a renovable (Fuente: Agencia Internacional de Energ铆a / IEA)

Adem谩s, los investigadores encontraron que la producci贸n de estas plantas se vio empa帽ada por una “intermitencia estacional significativa” debido a los patrones clim谩ticos cambiantes y al simple hecho de que el sol no siempre brilla. 

El impacto negativo sobre el medio ambiente y las comunidades marginadas de los gigantescos parques e贸licos, un tema destacado en 鈥淧lanet of the Humans鈥, es tambi茅n una preocupaci贸n seria, especialmente en el Sur Global (t茅rmino surgido en los c铆rculos progresistas anglosajones para evitar usar el m谩s com煤n de Tercer Mundo, AyR). El antrop贸logo y autor de 鈥淩enewing Destruction: Wind Energy Development, Conflict and Resistance in a Latin American Context鈥, Alexander Dunlap, public贸 un estudio revisado por pares en 2017 de parques e贸licos en la regi贸n ind铆gena de Tehuantepec en Oaxaca, M茅xico, que se vende como uno de los sitios de generaci贸n e贸lica m谩s ideales del mundo. Dunlap descubri贸 que los proyectos supuestamente renovables “reforzaron en gran medida la desigualdad de ingresos, fomentaron el afianzamiento de la pobreza y aumentaron la vulnerabilidad alimentaria y la dependencia de los trabajadores de la construcci贸n de m谩s parques e贸licos, lo que de manera acumulativa ha llevado a un aumento de la emigraci贸n relacionada con el trabajo y la degradaci贸n ambiental”.

Cuando las turbinas e贸licas llegan al final de su ciclo de vida, sus palas de fibra de vidrio, que pueden ser tan largas como un campo de f煤tbol, 鈥嬧媠on imposibles de reciclar. Como resultado, se est谩n acumulando en vertederos rurales de Estados Unidos. Mientras tanto, la revista ecologista Grist advirti贸 este agosto de un 鈥渆xceso de desechos electr贸nicos solares鈥 que producir谩 鈥渕egatoneladas de basura t贸xica鈥 cuando los paneles solares comiencen a perder eficiencia y mueran.

En respuesta a mis preguntas sobre la llamada energ铆a renovable, Fox me remiti贸 a un aliado cercano, Anthony Ingraffea, quien firm贸 su carta pidiendo que se retirara el 鈥淧laneta de los humanos鈥. Ingeniero civil y cofundador de Physicians, Scientists and Engineers for Healthy Energy, que aboga por las energ铆as renovables, Ingraffea es un antiguo conocedor de la industria del petr贸leo y el gas que se convirti贸 en un en茅rgico oponente del fracking. En los 煤ltimos seis a帽os, ha producido evaluaciones cient铆ficas para los gobiernos del estado de Nueva York y California sobre una transici贸n a fuentes de energ铆a principalmente renovables.

Ingraffea critic贸 “Planet of the Humans” como “muy fuera de lugar” y se burl贸 de la investigaci贸n de Ozzie Zehner, el coproductor, como “una teor铆a de la conspiraci贸n de mierda”. Contrast贸 sus credenciales con las de Zehner, y se jact贸 de que, mientras 茅l ha sido citado 15.000 veces en revistas acad茅micas revisadas por pares durante su carrera como ingeniero, Zehner hab铆a obtenido apenas 300.

Cuando pas茅 al tema de los da帽os sociales y ambientales causados 鈥嬧媝or las llamadas energ铆as renovables, Ingraffea argument贸 que la quema, el almacenamiento y el transporte de combustibles f贸siles superan cualquiera de esos costos. Seg煤n Ingraffea, cuando el estado de Nueva York haga una transici贸n decisiva a las energ铆as renovables, solo alrededor del 2% de la tierra del estado estar铆a ocupada por parques solares y e贸licos, lo que se traduce en aproximadamente 1,100 millas cuadradas.

Se帽al贸 la Climate Leadership and Community Protection Act como una encarnaci贸n de la previsi贸n de los defensores de una transici贸n casi total a la energ铆a renovable. El proyecto de ley, que exige que para el a帽o 2030 el 70% de la energ铆a generada con financiaci贸n del estatado sea de “sistemas de energ铆a renovable”, tambi茅n exige que “el 35% de las inversiones de fondos de energ铆a limpia y eficiencia energ茅tica [se] invierta en comunidades desfavorecidas”.

鈥淓so es hablar sabiamente鈥, dijo Ingraffea sobre la legislaci贸n. 鈥淓so te dice que s铆, somos conscientes del problema del que dijiste que deber铆amos ser conscientes. S铆, no todos somos tontos. No estamos todos locos. No todos somos ideol贸gicos. No comos todos frikis t茅cnicos que simplemente se enamoran y quieren tener sexo con paneles solares”.

Sin embargo, las comunidades (o las ONGs que han designado para representarlas) que supuestamente ser谩n compensadas a trav茅s del proyecto de ley del estado de Nueva York no est谩n ubicadas en las regiones que se ver谩n m谩s afectadas por la extracci贸n necesaria para fabricar las llamadas renovables. Ya devastadas por golpes de estado y explotaci贸n neocolonial, franjas del Sur Global desde Bolivia hasta el Congo, hogar de enormes reservas de cobalto extra铆do a mano en “condiciones de esclavitud” para bater铆as de autom贸viles el茅ctricos y iPhones, se est谩n desestabilizando a煤n m谩s por la fiebre de los minerales.

Incluso los ecologistas mainstream reconocen que la creciente dependencia de la energ铆a renovable 鈥渟ignifica mucha miner铆a sucia鈥 para extraer los minerales necesarios para las bater铆as el茅ctricas y las c茅lulas solares. Esta perspectiva ha provocado entusiasmo dentro de la industria minera, y Frik Els, editor de Mining.com, calific贸 a las voceras del Green New Deal, la representante Alexandria Ocasio-Cortez y Greta Thunberg, como “las inesperadas hero铆nas de la miner铆a”.

“Apostar por la econom铆a verde y la descarbonizaci贸n requiere ponerse del lado de los verdes (ecologistas) en contra de los combustibles f贸siles”, inform贸 Els a otros expertos de la industria minera. “Significa vender la miner铆a global como la soluci贸n al cambio clim谩tico porque la miner铆a de metales es el 煤nico camino hacia la energ铆a verde y el transporte verde”.

Sin embargo, la inevitable avalancha de minerales necesarios para impulsar la revoluci贸n verde no ha encantado a las personas que viven en el Sur Global.

Evo Morales, el ex presidente ind铆gena de Bolivia, fue expulsado del poder en 2019 por una junta militar respaldada por Estados Unidos y oligarcas locales, en lo que se calific贸 como el golpe del litio. Con los recursos de litio sin explotar m谩s grandes del mundo, se estima que Bolivia posee hasta la mitad de las reservas mundiales. Durante el gobierno de Morales, el pa铆s garantiz贸 que solo las empresas estatales podr铆an extraer el mineral.

El derrocado l铆der socialista argument贸 que las corporaciones multinacionales apoyaron a sus oponentes internos de derecha para hacerse con el litio de Bolivia, un elemento esencial en las bater铆as el茅ctricas que proporcionan la piedra angular de una econom铆a digital dependiente de los tel茅fonos inteligentes, las computadoras port谩tiles y veh铆culos el茅ctricos. 鈥淐omo un pa铆s peque帽o de 10 millones de habitantes, est谩bamos a punto de fijar el precio del litio鈥, dijo Morales. 鈥淪aben que tenemos las mayores reservas de litio del mundo [en un espacio de] 16.000 kil贸metros cuadrados鈥.

Minerales necesarios para producir coches el茅ctricos (Fuente: Agencia Internacional de Energ铆a / IEA)

Justo antes del golpe militar en Bolivia, un informe ( PDF ) de la World Economic Forum鈥檚 Global Battery Alliance inform贸 que la demanda mundial de bater铆as el茅ctricas se multiplicar谩 por 14 antes de 2030. Casi la mitad del litio actual se extrae para producir bater铆as el茅ctricas, y la demanda del mineral solo aumentar谩 a medida que las redes el茅ctricas incorporen altos niveles de tecnolog铆a a las bater铆as y aumente la demanda de veh铆culos el茅ctricos.

Las bater铆as el茅ctricas tambi茅n dependen en gran medida del cobalto, la mayor parte del cual se extrae del Congo y, a menudo, en condiciones ilegales y peligrosas mediante trabajo infantil. En diciembre de 2019, m谩s de una docena de demandantes congole帽os acusaron a Apple, la empresa matriz de Google, Alphabet, a Microsoft, Dell y Tesla de 鈥渂eneficiarse a sabiendas y ayudar e incitar al uso cruel y brutal de ni帽os peque帽os en la Rep煤blica Democr谩tica del Congo (‘DRC’) para extraer cobalto”.

En julio, el director ejecutivo de Tesla y el capo de las bater铆as el茅ctricas, Elon Musk, pareci贸 atribuirse parcialmente la responsabilidad del golpe militar de 2019 que derroc贸 a Evo Morales en Bolivia, afirmando que los grandes multimillonarios de la tecnolog铆a como 茅l pueden “llevar a cabo golpes contra quienes queramos”.

(FUENTE)

Se supone que la recompensa por toda la miner铆a sucia y mortal necesaria para fabricar los paneles solares, las turbinas e贸licas y las bater铆as el茅ctricas necesarias para impulsar la nueva revoluci贸n industrial es un planeta que ya no se enfrenta a una “emergencia clim谩tica”, y no importa el da帽o a la Tierra y sus habitantes no humanos. Pero con la demanda de electricidad en constante crecimiento, 驴es posible siquiera impulsar una econom铆a como la de EEUU con fuentes de energ铆a totalmente renovables (excluyendo la nuclear)?

Se supon铆a que una proyecci贸n cient铆fica de uno de los aliados m谩s cercanos de Josh Fox y Anthony Ingraffea habr铆a respondido a esa pregunta y eliminado todas las dudas. En cambio, acab贸 convirti茅ndose en causa de acritud y verg眉enza para su autor.

El objetivo de transici贸n para 2050: 驴ciencia real o una turbia bola de cristal?

En su art铆culo sobre “El planeta de los humanos” en The Nation, Fox nombr贸 “la proliferaci贸n de planes de energ铆a 100% renovable presentados por el profesor Mark Jacobson de la Universidad de Stanford” como una de las pruebas m谩s importantes que refutan la sombr铆a narrativa de la pel铆cula.

Seg煤n National Geographic, el estudio de Jacobson fue “la piedra angular” de la propuesta del Green New Deal presentada por el senador dem贸crata Ed Markey y la representante Alexandria Ocasio-Cortez. Tambi茅n fue fundamental para el plan energ茅tico promovido por las campa帽a presidencial del senador Bernie Sanders, quien fue coautor de un art铆culo de opini贸n con Jacobson que ped铆a una transici贸n completa a la energ铆a “limpia” para 2050.

Jacobson, como Ingraffea, es un ingeniero ambiental y socio pol铆tico de Fox. El profesor de Stanford ayud贸 a Fox a fundar la organizaci贸n de defensa ambiental Solutions Project, junto con el actor Mark Ruffalo y el banquero y ex ejecutivo de Tesla Marco Krapels en 2011. (M谩s sobre este grupo m谩s adelante).

Adem谩s de su relaci贸n de trabajo con Jacobson, Fox no reconoci贸 que la proyecci贸n de todas las energ铆as renovables del profesor fue fuertemente cuestionada por 21 cient铆ficos l铆deres en energ铆a en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Los cient铆ficos concluyeron que el art铆culo de Jacobson estaba plagado de “herramientas de modelado no v谩lidas, conten铆a errores de modelado y hac铆a suposiciones inveros铆miles y con un respaldo inadecuado”.

Una encuesta sobre el debate realizada por Scientific American se burl贸 de la notable suposici贸n de Jacobson de que “las represas hidroel茅ctricas de EEUU podr铆an agregar turbinas y transformadores para producir 1.300 gigavatios de electricidad de forma instant谩nea… o el equivalente a unas 1.000 grandes centrales nucleares o de carb贸n funcionando a plena potencia”.

Jacobson tom贸 represalias contra sus cr铆ticos presentando una demanda por difamaci贸n de 10 millones de d贸lares, que se vio obligado a retirar en 2018. El comentarista legal Kenneth White describi贸 la demanda como “claramente irritante y con la intenci贸n de silenciar la disidencia sobre un supuesto art铆culo cient铆fico revisado por pares”.

En abril de este a帽o, un juez de la Corte Superior de DC invoc贸 la legislaci贸n anti-SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation) que seg煤n se inform贸 ordenaba a Jacobson pagar los honorarios legales de las personas que hab铆a denunciado.

(FUENTE)

El coproductor de 鈥淧lanet of the Humans鈥, Ozzie Zehner, vio e colapso de la denuncia de Mark Jacobson como un s铆ntoma de un problema m谩s amplio dentro del activismo clim谩tico convencional. “Cuando los ecologistas influyentes (Big Greens) hablan de ‘hechos’, a menudo no se refieren a lo que la mayor铆a de la gente entiende que son hechos”, explic贸. “Suelen hablar de modelos, que intentan predecir el futuro bas谩ndose en estimaciones de condiciones f铆sicas, proyecciones y suposiciones. Los industriales verdes afirman que pueden modelar con precisi贸n un futuro de energ铆a renovable y sus efectos en la biosfera global. Pero nuestra mejor ciencia ni siquiera puede modelar una pecera”.

Ingraffea insisti贸 en que la lucha legal de Jacobson apenas hab铆a comenzado, y dijo que los cr铆ticos del profesor estaban “parcialmente motivados porque Mark [Jacobson] se hab铆a labrado un nombre muy famoso en un campo con muchas otras personas trabajando, y no est谩n obteniendo toda la fama”.

Jacobson se hizo eco de este argumento para defenderse: “No les gusta que estamos recibiendo mucha atenci贸n, por lo que est谩n tratando de depreciar nuestro trabajo”.

“Denle un respiro”, pidi贸 Ingraffea. “Sabes, si est谩 equivocado, por supuesto que est谩 equivocado. Nadie va a tener raz贸n. Nadie podr铆a tener raz贸n hoy sobre lo que suceder谩 dentro de 25 a帽os. Todos tenemos derecho a nuestras proyecciones. Todos tenemos derecho a nuestras bolas de cristal”.

Sin embargo, Ingraffea y sus aliados no ofrecieron esa misma cortes铆a a los creadores de “Planet of the Humans”. “No pudimos identificar ning煤n error f谩ctico en la pel铆cula, y estamos abiertos a la idea de que podr铆amos estar equivocados en algunas cosas”, dijo Zehner. “Pero nos gustar铆a tener ese debate y en lugar de qu茅 se nos intente acallar”.

Entre la ola de ataques al “Planeta de los humanos”, un n煤mero desproporcionado fue producido por expertos de la industria de las energ铆as renovables, de un “estratega de innovaci贸n” de la empresa Green Power Energy que fue criticado en la pel铆cula por eliminar la naturaleza de la cima de una monta帽a de Vermont para construir un parque e贸lico (“Para m铆, esta pel铆cula fue un ataque personal”, afirm贸), a  Now You Know, un podcast de dos mega fans de Elon Musk que se refieren al multimillonario como “Elon” y han declarado con orgullo que “han invertido a largo plazo en  acciones de Tesla”.

En casi todos los ataques faltaba la mordaz cr铆tica del documental a la corrupci贸n de la pol铆tica medioambiental por parte de multimillonarios y fundaciones familiares de las 茅lites.

“La discusi贸n que nuestros cr铆ticos en realidad no quer铆an llevar a cabo era sobre el 煤ltimo tercio de la pel铆cula”, coment贸 Zehner, “que trataba sobre la influencia de los multimillonarios y el dinero en el movimiento ambiental, y la farsa de la desinversi贸n”.

El juego de los trileros de la desinversi贸n en combustibles f贸siles

La t谩ctica de la desinversi贸n de combustibles f贸siles est谩 en el centro del plan del llamado movimiento por la justicia clim谩tica para derrotar a la industria de los combustibles f贸siles. Lanzada por 350.org de Bill McKibben y una coalici贸n de activistas profesionales poco despu茅s de la reelecci贸n del presidente Barack Obama en 2012, la campa帽a ha dado como resultado que instituciones como la Universidad de Oxford y Goldman Sachs supuestamente desinvirtieran sus participaciones en compa帽铆as de petr贸leo y gas. Activistas como McKibben alentaron simult谩neamente a sus electores a invertir en fondos cuyas carteras estaban supuestamente libres de compa帽铆as de combustibles f贸siles.

“Planet of the Humans” arrastr贸 sobre las brasas a esta t谩ctica al demostrar c贸mo los fondos de inversi贸n respaldados por 350.org se han involucrado en un juego de trileros en el que los activos de combustibles f贸siles simplemente se reemplazan con inversiones en pl谩sticos, miner铆a, compa帽铆as de infraestructura de petr贸leo y gas, y biomasa.

“El gran problema con la desinversi贸n es que absuelve a la riqueza extrema de su poder destructivo”, explic贸 Zehner. “Est谩 diciendo que se puede perdonar a las fundaciones familiares y el dinero se puede invertir en infraestructura de miner铆a, gas y petr贸leo, energ铆a solar, e贸lica y biomasa. Se deshacen de las empresas de carb贸n de marca mientras invierten en empresas de infraestructura que apoyan la miner铆a del carb贸n”

En una de las escenas m谩s controvertidas de 鈥淓l planeta de los humanos鈥, se puede ver a Bill McKibben inaugurando una planta de energ铆a de biomasa de le帽a en el Middlebury College, donde ha sido acad茅mico residente. El l铆der ambiental elogi贸 la iniciativa como “un acto de valent铆a”.

Debido a que el acto tuvo lugar en 2009, McKibben y sus aliados atacaron la escena como una representaci贸n injusta de su posici贸n actual. En una respuesta oficial de 350.org a “Planet of the Humans”, McKibben afirm贸 que sus puntos de vista sobre la biomasa han evolucionado, lo que lo llev贸 a dejar de apoyar esa fuente de energ铆a en 2016.

Sin embargo, menos de una semana despu茅s de que The Nation publicara el ataque incendiario de Josh Fox contra Michael Moore y “Planet of the Humans”, el editor en jefe de Nation, DD Guttenplan, organiz贸 un evento con McKibben que fue patrocinado por un fondo con importantes inversiones en empresas de biomasa dedicadas a convertir madera en energ铆a.

Llamado Domini Impact Investments, el fondo afirma tener inversiones en “68 empresas… que tanto impactan a los bosques como dependen de ellos, ya sea para la generaci贸n de productos derivados de los bosques o servicios ecosist茅micos”. Uno de esos holdings de Domini es una empresa de generaci贸n de energ铆a a partir de madera llamada Ameresco, que construye 鈥済randes plantas de generaci贸n de energ铆a de biomasa a escala de servicios p煤blicos鈥, seg煤n su sitio web.

Domini Impact tambi茅n presenta sus propiedades de 鈥渕adera鈥 sostenible, incluida Klabin SA, una empresa con operaciones de tala que abarcan 590.580 acres en Brasil. Klabin SA fabrica productos de pulpa y papel, y opera una planta de biomasa de licor negro en sitio de 270MW . Este mes de mayo, pocos d铆as despu茅s de que Domini patrocinara la charla de McKibben, la empresa compr贸 una segunda planta de biomasa.

(Fabio Schvartzman, ex director ejecutivo de Klabin SA, fue acusado de 270 cargos de homicidio en Brasil este enero, tras supuestamente ocultar que conoc铆a el inminente derrumbe de una presa para proteger el precio de las acciones de su empresa actual, Vale. El colapso de la presa de Mariana en 2019 ha sido descrito como el peor desastre ambiental de Brasil).

Al presentar el evento patrocinado por Domini con McKibben, Guttenplan de The Nation declar贸: “Al invertir en Domini Funds, puede ayudar a construir un futuro mejor para el planeta y su gente, y ser parte de un movimiento que trabaja para abordar una amplia gama de cuestiones sociales y ambientales, incluidos los derechos humanos, la mitigaci贸n del cambio clim谩tico y la gesti贸n forestal”.

Ni McKibben ni Guttenplan respondieron a las solicitudes de comentarios por correo electr贸nico de The Grayzone.

Domini Funds no fue el 煤nico fondo de inversi贸n con el que McKibben se ha asociado para promover la desinversi贸n de combustibles f贸siles, y que se ha involucrado en el juego de trileros expuesto en “Planet of the Humans”.

En lo que fue quiz谩s la escena m谩s devastadora de la pel铆cula, el narrador Jeff Gibbs detall贸 c贸mo McKibben ha aconsejado a los miembros de 350.org que dirijan su dinero al Green Century Fund, una cartera de inversiones que se jacta de ser “propiedad total de organizaciones ambientales y de salud p煤blica sin fines de lucro” y que carece de reservas de combustibles f贸siles.

Sin embargo, como revel贸 “Planet of the Humans”, la cartera de Green Century Funds ha incluido grandes inversiones en compa帽铆as mineras, compa帽铆as de infraestructura de petr贸leo y gas, incluye un explotador de arenas bituminosas, el gigante de los biocombustibles Archer Daniels Midland, McDonald’s, Coca Cola (el principal generador de contaminaci贸n pl谩stica del mundo), gigantes madereros y grandes bancos, desde Bank of America hasta HSBC.

Cuando se le pregunt贸 sobre esta secci贸n de la pel铆cula, Josh Fox la descart贸 diciendo que no est谩 actualizada. Afirm贸 que “toda la idea de lo que constituye un fondo desinvertido ha cambiado realmente de manera radical en los 煤ltimos ocho a帽os, comenzando al principio con inversiones en petr贸leo, carb贸n y gas, para luego abarcar cosas como pl谩sticos y la industria c谩rnica y derivados y todos los dem谩s opciones”.

Sin embargo, una investigaci贸n de las presentaciones de la Securities and Exchange Commission de 2019 realizada por Green Century Funds mostr贸 que el fondo ten铆a miles de acciones en el gigante de la carne McDonald’s y en Royal Caribbean Cruises, entre otros megacontaminadores. El barco Harmony of the Seas de esta 煤ltima compa帽铆a es el crucero m谩s t贸xico para el medio ambiente del planeta Tierra, y depende de tres enormes motores diesel para quemar 66.000 galones de combustible al d铆a. Al final de un viaje a trav茅s del Atl谩ntico, el barco ha gastado la misma cantidad de gasolina que m谩s de 5 millones de autom贸viles que viajan la misma distancia.

La presentaci贸n de Green Century ante la SEC se jact贸 de haber obtenido un compromiso de Royal Caribbean de “hacer m谩s p煤blicas sus estrategias de reducci贸n y gesti贸n del desperdicio de alimentos”. Tambi茅n afirm贸 haber “ayudado a convencer a McDonald’s, el mayor comprador de carne de res del mundo, de restringir el uso de antibi贸ticos en sus cadenas de suministro de carne de res y pollo”.

Fue un caso cl谩sico de greenwashing (lavado de cara verde, AyR), en el que los gigantes corporativos limpiaron su reputaci贸n entre los progresistas al adoptar reformas cosm茅ticas que hicieron poco por desafiar sus actividades.

Cuando le inform茅 a Fox sobre las inversiones en curso de Green Century en industrias con alto contenido de carbono, dijo: “Bueno, estoy totalmente a favor de una investigaci贸n de esas cosas bas谩ndose en motivos reales”.

Al mismo tiempo, Fox se帽al贸 otra queja sobre “El planeta de los humanos”: “La pel铆cula ataca a Bill McKibben de formas que eran injustas y falsas”.

Sin embargo, 驴fue ese el caso? Uno de los puntos m谩s provocativos sobre McKibben y sus aliados en “Planet of the Humans” – que funcionan como agentes de relaciones p煤blicas de facto para los multimillonarios “verdes” que buscan sacar provecho de la fiebre de las energ铆as renovables – nunca fue cuestionado de manera coherente. Pero como revela esta investigaci贸n, los guerreros clim谩ticos criticados en la pel铆cula est谩n patrocinados por muchos de esos mismos multimillonarios, as铆 como por la red de fundaciones familiares que ayudan a establecer la agenda de grupos como 350.org.

El Rockefeller Brothers Fund incuba 350.org

Quiz谩s en la escena m谩s inc贸moda de 鈥淓l planeta de los humanos鈥, Bill McKibben se mostr贸 visiblemente retorci茅ndose cuando un entrevistador le pregunt贸 sobre el apoyo de fundaciones de familias para 350.org.

“No somos exactamente ecologistas influyentes (Big Greens), insisti贸 McKibben durante una entrevista en 2011 con la periodista clim谩tica Karyn Strickler. “Soy un voluntario, tenemos siete personas que trabajan a tiempo completo en esta campa帽a de 350.org”.

Con una sonrisa reveladora en su rostro, Strickler le pregunt贸 a McKibben c贸mo se sosten铆a financieramente su grupo.

“El poco dinero del que disponemos procede de algunas fundaciones de Europa y Estados Unidos”, insisti贸 McKibben.

Mencion贸 “una fundaci贸n con sede en Suecia, creo que se llama la Fundaci贸n Rasmussen y creo que ha sido el mayor financiador”

Despu茅s de algunas insinuaciones de Strickler, un McKibben visiblemente inc贸modo divulg贸 que “Rockefeller Brothers Fund nos dio algo de dinero justo cuando est谩bamos empezando. Eso tambi茅n ha sido 煤til”.

Sin embargo, el Rockefeller Brothers Fund y Rasmussen no estaban observando el nacimiento de 350.org desde la barrera. De hecho, los Rockefeller Brothers fueron fundamentales para la creaci贸n de 350.org y para establecer la agenda de la organizaci贸n. Comenz贸 cuando la fundaci贸n incub贸 un grupo llamado 1Sky con una subvenci贸n de 1 mill贸n de d贸lares. McKibben se uni贸 inmediatamente como miembro de la junta.

Seg煤n ha documentado la ambientalista radical Cory Morningstar, el lanzamiento de 1Sky fue anunciado en una reuni贸n de 2007 de la Clinton Global Initiative por el ex presidente Bill Clinton, quien estaba en el escenario junto al presidente del Rockefeller Brothers Fund, Stephen Heintz. Cuatro a帽os despu茅s, Rockefeller Brothers anunci贸 鈥渆l emocionante matrimonio de 1Sky y 350.org, dos beneficiarios del programa de Desarrollo Sostenible del Rockefeller Brothers Fund鈥.

No estaba claro por qu茅 McKibben se sent铆a tan inc贸modo al hablar de su relaci贸n con Rockefeller. Quiz谩s le preocupaba que la organizaci贸n que una vez describi贸 como un “peque帽o equipo desali帽ado” fuera vista como un nodo central en el complejo industrial sin fines de lucro impulsado por donantes (El llamado non-profit industrial complex ha sido definido como “un sistema de relaciones entre el Estado (o gobiernos locales y federales), las clases propietarias, fundaciones privadas y organizaciones de servicios sociales y justicia social sin fines de lucro / ONGs que dan lugar a la vigilancia, control, descarrilamiento y gesti贸n diaria de los movimientos pol铆ticos” por parte del poder, AyR).

Cualesquiera que fueran sus motivos, desde la irritante entrevista con Strickler, el Rockefeller Brothers Fund ha subvencionado con m谩s de 1 mill贸n de d贸lares a la organizaci贸n 350.org de McKibben.

Junto a una red de fundaciones y multimillonarios “verdes”, el Rockefeller Brothers Fund y su dotaci贸n de 1.200 millones de d贸lares sirve como motor principal de la red de los autodenominados activistas por la “justicia clim谩tica” que intentaron aplastar el documental “Planeta de los humanos”.

Estos intereses se han unido en torno a la Environmental Grantmakers Association (EGA), cuya sede se encuentra en las oficinas del Rockefeller Family Fund en la ciudad de Nueva York.

La EGA permite a fundaciones de 茅lite y donantes multimillonarios cultivar un cuadro de “hacedores” profesionales durante entrenamientos (“retreats”) en lugares pintorescos. Un estudiante que asisti贸 por primera vez dijo que la experiencia del entrenamiento fue dise帽ada con “la intenci贸n de fortalecer las relaciones entre los donantes y construir relaciones dentro del movimiento ambiental”. Tan pronto como lleg贸, la “emparejaron con ‘amigos’ mentores, gente que hab铆a estado en entrenamientos de EGA anteriores para mostrarnos c贸mo funciona”.

Estos encuentros tienen lugar en Napa Valley, California, o en el resort Mohonk Mountain House en el Hudson Valley de Nueva York.

Un informe de la Threshold Foundation describi贸 el tema del retiro de oto帽o de EGA 2015 en Mohonk: ” ‘隆Financia a los luchadores!’ Esa es la llamada de reuni贸n de las estrellas. No las estrellas celestiales, sino de artistas conocidos como Mark Ruffalo y Naomi Klein”.

De acuerdo con su relaci贸n con la red de cuadros y equipos ambientales de la EGA como 350.org, el Rockefeller Brothers Fund adopt贸 su campa帽a de desinversi贸n de combustibles f贸siles, deshaci茅ndose de sus posesiones de petr贸leo y carb贸n mientras aumentaba los activos en otras industrias que dif铆cilmente pueden describirse como ecol贸gicas. Una mirada a los resultados del movimiento de la fundaci贸n ofrece otro estudio de caso inquietante en el juego de trileros de la desinversi贸n.

Los hermanos Rockefeller se vuelven “ecol贸gicos” e invierten en Halliburton

En 2014, consultar con 350.org, el Rockefeller Brothers Fund anunci贸 que estaba vendiendo sus participaciones en combustibles f贸siles: “Nos sent铆amos extremadamente inc贸modos con la ambivalencia moral de tener programas de financiaci贸n que giran en torno a la cat谩strofe clim谩tica mientras segu铆amos invirtiendo en los combustibles f贸siles que nos acercaban a esa cat谩strofe”, dijo el presidente del Rockefeller Brothers Fund, Stephen Heintz.

En una sesi贸n paralela de diciembre de 2015 a la conferencia clim谩tica de la ONU en Par铆s, la directora ejecutiva de 350.org, May Boeve, se uni贸 a Heintz para celebrar la decisi贸n de la fundaci贸n de desinvertir: 鈥淯n n煤mero creciente de inversores que representan una cantidad creciente de capital ya no quieren estar asociados con esta industria鈥, afirm贸 Boeve.

Boeve (350.org) y Heintz (Rockefeller Brothers Fund) en la cumbre clim谩tica de la ONU de 2015

Un vistazo a la presentaci贸n financiera p煤blica m谩s reciente del Rockefeller Brothers Fund, de 2018 (PDF), ofrece una visi贸n clara del juego de trileros que supone la desinversi贸n.

Seg煤n la presentaci贸n, mientras los hermanos Rockefeller se liberaron de los combustibles f贸siles, la fundaci贸n sigui贸 invirtiendo en compa帽铆as como el gigante de servicios petroleros Halliburton, la sociedad multinacional de transporte de petr贸leo dirigida por Koch, Inter Pipeline Ltd, y Caterpillar, cuyas excavadoras son familiares en escenas de deforestaci贸n y demolici贸n de viviendas palestinas. (Varias ONG que abogan por la desinversi贸n de empresas involucradas en la ocupaci贸n israel铆 de Palestina, como la +972 Magazine y la US Campaign for Palestinian Rights tambi茅n han recibido apoyo del Rockefeller Brothers Fund).

La fundaci贸n complet贸 su cartera con acciones de titanes de la industria financiera como Citigroup y Wells Fargo, as铆 como de Newcrest Mining, Barrick Gold, Wheaton Precious Metals Corporation y Agnico Eagle Mines.

El Rockefeller Brothers Fund enumer贸 al menos 20 millones de d贸lares de inversiones en Vision Ridge Partners, que a su vez se invirti贸 en una empresa de biomasa llamada Vanguard Renewables bajo el disfraz de “energ铆a renovable”. En diciembre de 2019, Vanguard Renewables estableci贸 una asociaci贸n con Dominion Energy (gigante energ茅tico cuyo Atlantic Coast Pipeline fue derrotado el pasado junio gracias a la movilizaci贸n de ecologistas de base) para convertir el metano de las granjas en gas natural.

Desde que Rockefeller Brothers Fund respondi贸 a la llamada de 350.org de desinvertir en combustibles f贸siles en 2014, la riqueza de la fundaci贸n ha aumentado sustancialmente. Como inform贸 el Washington Post, “los activos del fondo Rockefeller Brothers crecieron a una tasa promedio anual de 7.76% durante el per铆odo de cinco a帽os que termin贸 el 31 de diciembre de 2019”.

El resultado de la decisi贸n ampliamente elogiada de los Rockefeller estableci贸 un claro precedente para otras instituciones de 茅lite: al permitir que organizaciones como 350.org las llevaran de la mano, podr铆an lavar su imagen en verde, deshacerse de las existencias en una industria de combustibles f贸siles que seg煤n analistas financieros adolece de un “bajo rendimiento cr贸nico”, y proteger sus inversiones en industrias en crecimiento como la miner铆a, los servicios petroleros y la biomasa.

McKibben, por su parte, ha comercializado la desinversi贸n de combustibles f贸siles como una estrategia de beneficio mutuo para la clase capitalista: “Las instituciones que se desprendieron de combustibles f贸siles realmente lo hicieron bien desde un punto de vista financiero, porque la industria de los combustibles f贸siles ha sido la parte que ha tenido los peores resultados financieros de nuestra econom铆a… Incluso si no te importaba destruir el planeta, querr铆as salir de ella porque simplemente pierde dinero”.

Blood and Gore defienden “la codicia a largo plazo”

En otro movimiento aparentemente destinado a limpiar su imagen ecol贸gica al mismo tiempo que proteger sus activos, el Rockefeller Brothers Fund invirti贸 m谩s de 100 millones de d贸lares en los fondos Generation Climate Solutions Fund II y Generation IM Global Equity Fund de Generation Investment Management.

Estas entidades son administradas conjuntamente por Al Gore, el exvicepresidente de Estados Unidos que negoci贸 una notoria laguna jur铆dica en las compensaciones de carbono en el Protocolo de Kioto de 1997 a la que se responsabiliza de liberar de 600 millones de toneladas de emisiones de carbono en exceso. Gore lanz贸 el fondo junto con David Blood, ex director ejecutivo de gesti贸n de activos de Goldman Sachs, para promover un capitalismo respetuoso con el clima.

En un perfil de 2015 del fondo Generation Investment Management de Blood y Gore, James Fallows de The Atlantic describi贸 su estrategia de inversi贸n como “una demostraci贸n de una nueva versi贸n del capitalismo, una que cambiar谩 los incentivos de las operaciones financieras y comerciales” hacia una econom铆a “verde” y rentable, mientras que potencialmente salva al sistema capitalista de s铆 mismo.

Blood fue contundente cuando se le pregunt贸 sobre su agenda: “Estamos defendiendo la codicia a largo plazo”.

El banquero Blood y el gur煤 verde McKibben compartieron escenario juntos en la conferencia de 2013 de Ceres, una organizaci贸n sin fines de lucro que trabaja para consolidar la relaci贸n de beneficio mutuo entre Big Green y Wall Street.

Bill McKibben (a la derecha) y el ex ejecutivo de Goldman Sachs, David Blood, en la conferencia Ceres 2013

El acto cont贸 con un grupo de jefes ejecutivos de compa帽铆as como Pacific Gas & Electric (PG&E) y GM. Los patrocinadores incluyeron a Bank of America, PG&E, Bloomberg, Citi, Ford, GM, Prudential, Wells Fargo, TimeWarner y un grupo de compa帽铆as Fortune 500.

Durante su conversaci贸n, el inversionista Blood se comprometi贸 a movilizar “algo del orden de entre 40 y 50 billones de d贸lares de capital” en energ铆as renovables, subrayando el enorme centro de ganancias que representa una transici贸n a la energ铆a “verde”.

“Depende completamente de qu茅 tipo de voluntad pol铆tica podamos reunir”, proclam贸 McKibben, comprometi茅ndose a trabajar para alcanzar el objetivo de Blood.

La inquietante visi贸n de McKibben discutiendo posibilidades de ganancias multimillonarias con un ex banquero de Goldman Sachs se destac贸 de manera destacada en 鈥淧lanet of the Humans鈥 y sin duda ayud贸 a inspirar la feroz reacci贸n contra el documental de la red fundadora de 350.org.

Sin embargo, McKibben no estaba solo entre los guerreros de la justicia clim谩tica en su coqueteo con la clase de los multimillonarios.

Un “grupo heterog茅neo” apoyado por la fundaci贸n

Antes de que Josh Fox lanzara su bombardeo medi谩tico contra “Planet of the Humans”, dirigi贸 un veh铆culo documental de larga duraci贸n para 350.org, titulado “Divest” (desinvertir). Para la pel铆cula de 2016, Fox sigui贸 a McKibben y a aliados como Naomi Klein mientras se embarcaban en un viaje por carretera a trav茅s del pa铆s para promover la desinversi贸n en combustibles f贸siles.

Los v铆nculos de Fox con los activistas profesionales se extienden a la red de financiaci贸n centrada en la Environmental Grantmakers Association (Asociaci贸n de Donantes Ambientales). Entre 2012 y 2017, la compa帽铆a cinematogr谩fica de Fox International WOW report贸 subvenciones por un total de 2.5 millones de d贸lares. Gran parte de esa financiaci贸n fue cortes铆a del Cultural Innovation Fund de los hermanos Rockefeller y del fondo MAP de Rockefeller, as铆 como de las Fundaciones Ford y Park. 

Financiaci贸n de la fundaci贸n para la productora de Josh Fox International WOW (FUENTE)

En 2012, el a帽o en que Fox y sus aliados lanzaron su campa帽a para promover la desinversi贸n de combustibles f贸siles, tambi茅n cofund贸 un grupo de defensa ambiental llamado Solutions Project. Concibi贸 la organizaci贸n junto con el c茅lebre actor Mark Ruffalo, el ex ejecutivo de Tesla Marco Krapels y Mark Jacobson, de la Universidad de Stanford, el profesor detr谩s de la dudosa proyecci贸n de un 2050 totalmente renovable.

Los cuatro fundadores recaudaron capital inicial de la Leonardo DiCaprio Foundation del actor de cine del mismo nombre, y de la 11th Hour Foundation del director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, y su esposa, Wendy, seg煤n Fox. Fox dijo que despu茅s de una lucha de poder y un intento de expulsarlo para recaudar varios millones del Sierra Club, 茅l, Krapels y Jacobson finalmente abandonaron la organizaci贸n.

Desde entonces, Krapels ha lanzado una empresa de bater铆as el茅ctricas en Brasil, otro pa铆s que tiene una enorme reserva de litio y otros minerales necesarios para sus productos. Brasil ha experimentado una fiebre del oro en la miner铆a de litio en los 煤ltimos a帽os gracias a la gran demanda de bater铆as de iones de litio.

El ex socio de Krapels en el desastroso proyecto Solar City de Tesla, Elon Musk, anunci贸 planes este a帽o para construir una f谩brica de autom贸viles el茅ctricos en Brasil. Seg煤n los informes, Musk incluso ha buscado una reuni贸n con el presidente de extrema derecha del pa铆s, Jair Bolsonaro, para promover sus intereses comerciales.

(FUENTE)

Hoy, el Solutions Project ha sido “cooptado al 100% y vendido”, reconoci贸 Fox. De hecho, los miembros de la junta del grupo incluyen actualmente a Brandon Hurlbut, un ex funcionario del Departamento de Energ铆a de Obama que fund贸 Boundary Stone Partners, empresa de lobby que representa a la industria nuclear. Tambi茅n en la junta est谩 Billy Parish, fundador de Mosaic, empresa financiera que declara su “misi贸n de revolucionar dos de las industrias m谩s grandes del mundo: energ铆a y finanzas…” seg煤n el sitio web de Mosaic. “Nos enfocamos en la integraci贸n de hacer el bien (para el planeta) y hacerlo bien (financieramente)”.

Seg煤n su sitio web, la Fundaci贸n Elon Musk se encuentra entre los financiadores del Solutions Project. La organizaci贸n describe a Musk como “el tipo que est谩 tratando de salvar a la humanidad de cuatro o cinco formas diferentes”, compar谩ndolo con un superh茅roe de Marvel Comics.

En realidad, Musk es un feroz destructor de sindicatos que recientemente despidi贸 a trabajadores por quedarse en casa cuando la pandemia Covid-19 golpe贸, pero no antes de enga帽arlos haci茅ndoles creer que ten铆an permiso para ponerse en cuarentena de manera segura.

Otros partidarios del Solutions Project incluyen el Skoll Global Threats Fund, dirigido por el multimillonario de eBay Jeffrey Skoll. Skoll financi贸 la pel铆cula de Al Gore sobre el cambio clim谩tico, “An Inconvenient Truth”(una verdad inconveniente), que entr贸 en producci贸n poco despu茅s de que Gore lanzara su fondo Generation Investment Management, una verdad inconveniente se帽alada en el du贸cumental “Planet of the Humans”.

La fundaci贸n del 11th Hour Project del CEO de Google, Schmidt, y su esposa, sigue apoyando el Solutions Project despu茅s de que gastase el dinero inicial para su lanzamiento. Cuando se le pregunt贸 en 2014 sobre la desigualdad y el desplazamiento que las empresas tecnol贸gicas emergentes traen al 脕rea de la Bah铆a, donde se encuentra Google, Schmidt respondi贸: 鈥淐elebremos el capitalismo. 19 mil millones de d贸lares para 50 personas? Bien por ellos”.

Cuando pregunt茅 a Fox sobre la cooptaci贸n de la pol铆tica de la justicia clim谩tica por parte de oligarcas tecnol贸gicos como Skoll, Schmidt y Musk, se puso a la defensiva. “Tienes que ver estas cosas en un continuo de tiempo en el que intentamos despegar en grande, algo m谩s grande de lo que nadie ha intentado enfrentar en el mundo”, afirm贸, refiri茅ndose a la lucha de 茅l y sus aliados contra la industria de los combustibles f贸siles. 鈥淪on m谩s grandes que la Alemania nazi, m谩s grandes que Estados Unidos. M谩s grande que todos ellos combinados. Somos un grupo heterog茅neo de personas extraordinariamente comprometidas que est谩n dispuestas a arriesgar nuestras vidas para detener la industria de los combustibles f贸siles”.

“S铆, eso es realmente loable”, continu贸 Fox, refiri茅ndose a sus propios esfuerzos, “y que un ladr贸n de circo multimillonario, como Bill McKibben llama a Michael Moore, lo ataque utilizando ciencia defectuosa, t茅cnicas deshonestas, tergiversando la cronolog铆a, y otras mil cosas que son negligencia period铆stica y que fueron denunciadas por un n煤mero extraordinario de personas; esa es la verdadera historia aqu铆. El verdadero mat贸n es Michael Moore aqu铆. No soy yo”.

El productor

Este a帽o, Josh Fox lanz贸 un programa y una pel铆cula para un solo hombre llamado “The Truth Has Changed”. Seg煤n el material promocional, Fox narr贸 su experiencia como “testigo ocular de la historia” que “fue objeto de una campa帽a de desprestigio de 100 millones de d贸lares de la industria del petr贸leo y el gas”.

鈥淛osh Fox fue la prueba beta para los tipos de propaganda y difama a la pandilla que cre贸 Cambridge Analytica que ahora es conocida en todo el mundo鈥, dijo el sitio web de la pel铆cula. “Y Josh est谩 contando su historia de una manera inflexible como nunca antes”.

Se supon铆a que la actuaci贸n tuvo una larga duraci贸n este enero en uno de los lugares m谩s reconocidos para el teatro pol铆tico en el pa铆s, The Public Theatre en la ciudad de Nueva York. Pero el espect谩culo se cancel贸 abruptamente despu茅s de que el p煤blico acus贸 a Fox de violar el c贸digo de conducta del teatro a trav茅s de “una serie de abusos verbales al personal”.

Fox, que es jud铆o, tom贸 represalias acusando a los directores del teatro de antisemitismo. Seg煤n el New York Times, Fox “dijo que le hab铆an dicho que era demasiado apasionado, demasiado ruidoso y demasiado emocional”.

“Para m铆, eso es claramente cultural”, dijo Fox al peri贸dico. “Ese es una imagen cl谩sica del antisemitismo”.

Detr谩s del drama sobre la cancelaci贸n del mon贸logo, hab铆a un tema m谩s destacable. El productor ejecutivo de “The Truth Has Changed” de Fox era Tom Dinwoodie, rico empresario e ingeniero de “tecnolog铆as limpias” que posee decenas de patentes sobre tecnolog铆a solar y, por lo tanto, estaba dispuesto a cosechar una gran ganancia inesperada de la revoluci贸n de las energ铆as renovables que Fox y sus aliados estaban haciendo campa帽a.

Dinwoodie, quien firm贸 la carta de Fox pidiendo la retractaci贸n de “Planet of the Humans”, fue uno de los principales donantes del Rocky Mountain Institute, un llamado “do-tank” donde se desempe帽a como administrador principal. En 2014, Dinwoodie ayud贸 a supervisar la fusi贸n de su grupo de expertos con el Carbon War Room del multimillonario director ejecutivo de Virgin, Richard Branson, que se fund贸 con “la misi贸n de estimular las intervenciones de mercado dirigidas por empresas que promuevan una econom铆a baja en carbono”.

“Cada vez m谩s, las soluciones para el cambio clim谩tico son aquellas medidas de pol铆tica que impulsan el crecimiento econ贸mico”, declara un portavoz en un video que anuncia la asociaci贸n estrat茅gica entre la organizaci贸n sin fines de lucro de Branson y el “do-tank” de las Monta帽as Rocosas de Dinwoodie.

En el mismo video, el multimillonario ex candidato presidencial del Partido Dem贸crata y donante del Rocky Mountain Institute, Tom Steyer, enfatiz贸 el motivo de lucro detr谩s de la transici贸n a las energ铆as renovables: “Cambiar la forma en que generamos y usamos energ铆a es la industria m谩s grande en la historia del mundo. No hay tiempo que perder”.

Ese 9 de julio, el d铆a despu茅s de que el Grupo de Trabajo Unido Biden-Sanders publicara sus recomendaciones de pol铆ticas, el Rocky Mountain Institute lanz贸 el Center for Climate Aligned Finance en asociaci贸n con cuatro de los bancos m谩s grandes del mundo: Wells Fargo, Goldman Sachs, Bank of America y JPMorgan Chase.

La iniciativa, seg煤n Rocky Mountain, servir谩 como “sala de m谩quinas para que el sector financiero se asocie con clientes corporativos para identificar soluciones pr谩cticas a trav茅s de alianzas profundas con la industria, la sociedad civil y los legisladores para facilitar una transici贸n en la econom铆a global a cero. emisiones a mediados de siglo”.

La asociaci贸n represent贸 una ventaja obvia para los magnates ecol贸gicos como Dinwoodie, que se benefician de las energ铆as renovables. Y para los grandes bancos que continuaron encabezando la lista de los inversores m谩s habituales del mundo en la industria de los combustibles f贸siles, fue otra oportunidad para lavar en verde su imagen p煤blica.

Dados los intereses econ贸micos representados por Dinwoodie y su “do-tank”, era f谩cil entender por qu茅 firm贸 la carta de Fox pidiendo que se retractara el “Planeta de los humanos”. El documental no solo hab铆a criticado a su socio pol铆tico, Richard Branson, como un oligarca experto en relaciones p煤blicas que explotaba la pol铆tica ambiental; tambi茅n denunciaba la 茅tica de ecologistas influyentes (Big Green) que reconfortaron a sus patrocinadores de la clase dominante con la promesa de que podr铆an hacer el bien sin dejar de hacerlo bien.

Cuando le pregunt茅 a Fox por qu茅 pensaba que los grandes magnates de la tecnolog铆a y sus fundaciones familiares estaban invirtiendo sus fortunas en el activismo clim谩tico, respondi贸: “Probablemente salvando el planeta”.

La conexi贸n danesa

Mientras que los ricos empresarios ecol贸gicos como Dinwoodie y Elon Musk promovieron sus intereses comerciales respaldando la promoci贸n ecol贸gica, la V. Kann Rasmussen Foundation y su estrecha afiliada KR (Kann-Rasmussen) Foundation han dirigido estrat茅gicamente sus recursos para apoyar a un qui茅n es qui茅n de los guerreros clim谩ticos profesionales: incluidos varios que desempe帽aron un papel en la campa帽a para eliminar el “Planeta de los humanos”.

Brian Valbj酶rn S酶rensen, director ejecutivo de la KR Foundation, fue un ex asesor especial del gobierno dan茅s de centro-izquierda que perdi贸 el poder en 2015. La presidenta de KR, Connie Hedegaard, fue la exministra de clima y energ铆a del gobierno dan茅s de centro-derecha de Anders Fogg Rasmussen, quien se fue secretario general de la alianza militar OTAN. Como primer jefe clim谩tico de la Uni贸n Europea, Hedegaard afirm贸 que la energ铆a renovable podr铆a fortalecer el poder blando de la OTAN contra Rusia al reducir las importaciones de gas natural del estado designado como enemigo.

El apoyo de KR a grupos como 350.org aparece en “Planeta de los humanos” durante la escena que provoc贸 verg眉enza, en la que la periodista Karyn Strickler interrog贸 a Bill McKibben sobre sus patrocinadores organizacionales. Seg煤n la KR Foundation, don贸 2 millones de d贸lares a 350.org en 2019.

Toby Smith, fot贸grafo que denunci贸 bas谩ndose en derechos de autor a “Planeta de los humanos” por motivos expl铆citamente “personales”, result贸 ser el director de difusi贸n en medios de una organizaci贸n sin fines de lucro financiada por KR llamada Climate Outreach. Como declar贸 la KR Foundation de la familia Rasmussen en una presentaci贸n financiera reciente, empez贸 a dar subvenciones a Climate Outreach por un valor total de casi 2 millones de d贸lares en 2019. 

Cuando el columnista brit谩nico George Monbiot public贸 una vitri贸lica denuncia de “Planeta de los humanos” en The Guardian, se olvid贸 de mencionar que hab铆a sido miembro de la junta de Climate Outreach, respaldada por Rasmussen.

La Fundaci贸n V. Kann Rasmussen tambi茅n ha apoyado al equipo ecologista de Naomi Klein, The Leap, seg煤n el sitio web de la fundaci贸n.

Klein, que durante mucho tiempo ha sido cr铆tica con las fundaciones familiares de la 茅lite y de la clase multimillonaria, fue una de las figuras m谩s destacadas que se unieron a la campa帽a para censurar el “Planeta de los humanos”. Como reconoci贸 su aliado McKibben, Klein presion贸 sin 茅xito a Michael Moore para que retractara 鈥淧lanet of the Humans鈥 antes de que se emitiese p煤blicamente.

Klein ha celebrado el gobierno dan茅s donde los l铆deres de la KR Foundation han trabajado para promover “algunas de las pol铆ticas ambientales m谩s visionarias del mundo”. Al mismo tiempo, ha denunciado el “socialismo industrial autocr谩tico” de la Uni贸n Sovi茅tica y el “petro-populismo” del gobierno socialista de Venezuela, donde Dinamarca ha reconocido al l铆der golpista Juan Guaid贸, respaldado por Estados Unidos.

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Las recientes andanadas de Klein contra Venezuela contrastaban fuertemente con su firma de una carta abierta en 2004 que proclamaba: 鈥淪i fu茅ramos venezolanos鈥 votar铆amos por [Hugo] Ch谩vez鈥; y una columna period铆stica de 2007 en la que escribi贸 que gracias al gobierno de Ch谩vez, “los ciudadanos hab铆an renovado su fe en el poder de la democracia para mejorar sus vidas”.

Naomi Klein y Angel Gurr铆a, secretario general de la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE) el 4 de noviembre de 2015. Gurr铆a fue ministro de Finanzas en la administraci贸n del ex presidente neoliberal de M茅xico, Ernesto Zedillo. Gurria gan贸 el premio “Globalista del a帽o” de la OCDE por su papel en la negociaci贸n del tratado de libre comercio del TLCAN y por “promover el transnacionalismo”.

De cr铆tica de los ecologistas influyentes (Big Green) a oponente de “Planet of the Humans”

La oposici贸n de Naomi Klein al 鈥淧laneta de los humanos鈥 fue sorprendente dadas las opiniones que ha expresado en el pasado sobre la pol铆tica ambiental dominante. Por ejemplo, en 2013 lament贸 el 鈥減rofundo negacionismo en el movimiento ambiental entre los grandes grupos verdes [sobre c贸mo combatir el cambio clim谩tico]. Y para ser muy honesta con usted鈥, continu贸, 鈥渃reo que ha sido m谩s da帽ino que el negacionismo de la derecha en t茅rminos de cu谩nto terreno hemos perdido鈥.

En su aclamado libro de 2008 “La Doctrina del Shock”, Klein documenta el papel de la Fundaci贸n Ford como figura de la CIA que ayud贸 a establecer el Center for Latin American Studies en la Universidad de Chicago.

El departamento acad茅mico financiado por Ford dio lugar a los infames “Chicago Boys”, un grupo de economistas neoliberales liderados por Milton Friedman que concibieron la “doctrina del choque” capitalista del desastre que inspir贸 el t铆tulo del libro de Klein. Aplicaron su programa a Chile como asesores econ贸micos del general Augusto Pinochet tras su golpe militar respaldado por la CIA para destruir el gobierno izquierdista del presidente chileno Salvador Allende.

Klein tambi茅n examin贸 el apoyo de la Fundaci贸n Ford a la “mafia de Berkeley” en la Universidad de California que asesor贸 a la junta hiperrepresiva del general Suharto, que derroc贸 al gobierno socialista de Indonesia en 1965.

“La Mafia de Berkeley hab铆a estudiado en los Estados Unidos como parte de un programa que comenz贸 en 1956, financiado por la Fundaci贸n Ford…”, escribi贸 Klein. “Los estudiantes financiados por Ford se convirtieron en l铆deres de los grupos del campus que participaron en el derrocamiento de Sukarno, y la mafia de Berkeley trabaj贸 en estrecha colaboraci贸n con los militares en el per铆odo previo al golpe…”.

Henry Kissinger, el gur煤 de la pol铆tica exterior de Nixon a quien Klein identific贸 como el autor intelectual de la guerra sucia en Chile, se hab铆a desempe帽ado anteriormente como director del Proyecto de Estrategias Especiales del Rockefeller Brothers Fund, que ayud贸 a concebir estrategias de seguridad nacional de Estados Unidos para contrarrestar la propagaci贸n del comunismo.

En la actualidad, la Fundaci贸n Ford y el Rockefeller Brothers Fund apoyan una variedad de causas liberales, desde iniciativas de diversidad y justicia racial hasta la red de ONG que se organizan para la desinversi贸n de combustibles f贸siles. Al mismo tiempo, la Fundaci贸n Ford respalda a organizaciones que impulsan el cambio de r茅gimen en Am茅rica Latina, asoci谩ndose con el gobierno de Estados Unidos para financiar Freedom House, una ONG con sede en Washington que apoy贸 el fallido golpe de Estado para derrocar al gobierno izquierdista electo de Nicaragua en 2018. Por su parte, el Rockefeller Brothers Fund ha apoyado The Syria Campaign, un grupo de relaciones p煤blicas que exigi贸 una intervenci贸n militar de Estados Unidos para destituir al gobierno de Siria reconocido por la ONU.

En 2011, cuando Klein fue nombrada miembro de la junta directiva de 350.org, uni贸 fuerzas con una organizaci贸n ambiental ayudada a nacer por el Rockefeller Brothers Fund y apoyada por la Fundaci贸n Ford. “Como dice el fundador de 350.org, Bill McKibben: a menos que vayamos tras la ‘contaminaci贸n del dinero’, ninguna campa帽a contra la contaminaci贸n real tiene posibilidades”, escribi贸 Klein en ese momento.

El libro y el documental de 2015 de Klein sobre el cambio clim谩tico, “Esto lo cambia todo”, se lanz贸 inicialmente como un proyecto llamado “The Message”. Fue apoyado con cientos de miles de d贸lares en subvenciones por un qui茅n es qui茅n de las principales fundaciones familiares que ayudan a sostener el aparato pol铆tico de McKibben.

En una de varias subvenciones para el proyecto de libro y pel铆cula, el Rockefeller Brothers Fund contribuy贸 con 50.000 d贸lares a “The Message” mediante de una transferencia a trav茅s de una organizaci贸n sin fines de lucro llamada Sustainable Markets Foundation. [ PDF ]

Susan Rockefeller fue coproductora ejecutiva de la versi贸n documental de “Esto lo cambia todo”. Su esposo, David Rockefeller Jr., es hijo del magnate David Rockefeller, un luchador de la Guerra fr铆a  vinculado al gobierno de EEUU que cofund贸 el Rockefeller Brothers Fund y ayud贸 a respaldar el golpe organizado por EEUU que puso a Pinochet y los Chicago Boys en el poder en Chile. Rockefeller Jr. , un importante partidario de las causas conservacionistas, es ex presidente del Rockefeller Brothers Fund y miembro de la junta de Rockefeller Financial Services.

En 2014, la Fundaci贸n Ford aport贸 250.000 d贸lares al proyecto de Klein. [ PDF ]

鈥淭he Message鈥 de Klein tambi茅n se benefici贸 con 140.000 d贸lares de apoyo de la Schmidt Family Foundation  del CEO de Google, Eric Schmidt, y su esposa, Wendy. La Schmidt Family Foundation  es un colaborador continuo de 350.org de McKibben, con $ 200,000 en 2018 [ PDF ].

En abril de 2019, Klein lanz贸 “A Message From The Future” (un mensaje del futuro), una colaboraci贸n en video con la representante dem贸crata Alexandria Ocasio-Cortez y la artista y experta Molly Crabapple, que promovi贸 el Green New Deal como un camino hacia una utop铆a econ贸mica impulsada por energ铆as renovables.

Crabapple, vehemente partidaria de la campa帽a de Washington por el cambio de r茅gimen en Siria, es Eric and Wendy Schmidt Fellow en la New America Foundation, un grupo de expertos vinculado al Partido Dem贸crata financiado sustancialmente por Schmidt de Google, la Fundaci贸n Ford y el Departamento de Estado de EEUU.

En una columna reciente en The Intercept, Klein apunt贸 a Schmidt y lo describi贸 como uno de los multimillonarios que explotaban “una doctrina coherente del shock pand茅mico” para comenzar a “construir una distop铆a de alta tecnolog铆a”. Se帽al贸 que Schmidt est谩 estrechamente alineado con el estado de seguridad nacional como presidente de la Defense Innovation Board, que asesora al Pent谩gono sobre la aplicaci贸n militar de la inteligencia artificial.

Schmidt tambi茅n es un defensor de una red de energ铆a “inteligente”, que seg煤n 茅l “modernizar谩 la red el茅ctrica para que se parezca m谩s a Internet”. Tal modelo no solo beneficiar铆a a empresas de tecnolog铆a como Google, que ganan dinero comprando y vendiendo datos, sino tambi茅n al estado de seguridad nacional de EEUU, cuyas asociaciones con grandes empresas de tecnolog铆a aumentan la capacidad de su aparato de vigilancia.

La versi贸n del Senado del Green New Deal exige la construcci贸n de redes el茅ctricas “inteligentes” casi exactamente como las que imagin贸 Schmidt. Klein y otros destacados defensores del Green New Deal han olvidado mencionar que este componente aparentemente benigno del plan bien intencionado podr铆a representar un paso gigante en el camino hacia la “distop铆a de alta tecnolog铆a” de los barones de Silicon Valley y sus socios estatales de seguridad nacional.

En mayo de 2018, Klein se convirti贸 en la Gloria Steinem Endowed Chair in Media, Culture and Feminist Studies en la Universidad de Rutgers. El puesto se cre贸 “tras una campa帽a de tres a帽os y tres millones de d贸lares… que incluy贸 una docena de fundaciones”. Entre los “contribuyentes iniciales y revolucionarios”, seg煤n Rutgers, estaba la Fundaci贸n Ford.

Gloria Steinem (izquierda) y Naomi Klein en la ceremonia de inauguraci贸n de la c谩tedra de Steinem en Rutgers 2018 (Gloria Steinem fue agente de la CIA y trabaj贸 en una de sus fundaciones, desde la que particip贸 en iniciar la “segunda ola” que puso en marcha el renacimiento del movimiento feminista en los a帽os 60 y 70, AyR)

Tambi茅n se recibieron contribuciones para la donaci贸n de magnates como Sheryl Sandberg, la multimillonaria directora de operaciones de Facebook y defensora del feminismo corporativo “Lean In”; y Harvey Weinstein, el magnate de Hollywood que fue sentenciado este marzo a 23 a帽os de prisi贸n por agresi贸n sexual criminal en primer grado. Seg煤n Rutgers, Weinstein suministr贸 “un regalo de 100,000 d贸lares en honor a su difunta madre, quien comparti贸 las esperanzas de Gloria Steinem por la igualdad femenina”.

Ten铆a la esperanza de tener una conversaci贸n con Klein, una ex colega del Nation Institute, sobre su oposici贸n reflexiva a un documental que inclu铆a muchos argumentos que aparecieron en sus escritos anteriores. 驴No fue el enfoque exclusivo en las emisiones de carbono por parte de los guerreros clim谩ticos profesionales un enfoque ciego que ignoraba el da帽o ambiental inherente a la producci贸n de tecnolog铆a renovable a煤n no probada? 驴No ten铆an los magnates de las “tecnolog铆as limpias” un inter茅s personal en promover una transici贸n global hacia los productos renovables que fabricaban sus empresas? Y cuando hab铆a articulado claramente los problemas con la defensa de los ecologistas influyentes (Big Green) respaldada por multimillonarios, 驴por qu茅 Klein se hab铆a unido a una red pol铆tica que parec铆a personificarlo?

Mis correos electr贸nicos fueron recibidos con una respuesta autom谩tica inform谩ndome que Klein estaba “fuera de la red” y redirigi茅ndome a su asistente personal.

Seg煤n Fox, los guerreros clim谩ticos de alto perfil como McKibben y Klein no ten铆an inter茅s en hablarme sobre su oposici贸n a la pel铆cula porque “eso ocurri贸 hace como cuatro meses, hombre, todo el mundo ha seguido adelante”.

Viendo lo verde en Biden

En agosto, los miembros de la red profesional de defensa del clima que vieron sus intereses amenazados por 鈥淧lanet of the Humans鈥 se estaban preparando para una producci贸n en pantalla mucho m谩s elaborada que promet铆a nuevas oportunidades.

En las semanas previas a la Convenci贸n Nacional Dem贸crata, las organizaciones de justicia clim谩tica como el Sunrise Movement 501 c-4 , que surgi贸 a la sombra de la carrera presidencial del senador Bernie Sanders y conden贸 al ex vicepresidente Joseph Biden como una herramienta del sistema, cambiaron repentinamente su melod铆a.

Lleno de dark money (dinero oscuro) proveniente de multimillonarios alineados con el Partido Dem贸crata, el cofundador del Sunrise Movement, Varshini Prakash, declar贸 el 14 de julio, el d铆a en que Biden lanz贸 su plan de energ铆a limpia, que: “No es ning煤n secreto que hemos sido cr铆ticos con los planes y compromisos del vicepresidente Biden en el pasado. Hoy, ha respondido a muchas de esas cr铆ticas: aumentando dr谩sticamente la escala y la urgencia de las inversiones… Nuestro movimiento, junto con las comunidades de justicia ambiental y los trabajadores de primera l铆nea, ha ense帽ado a Joe Biden a hablar sobre ello”.

Si bien se marca a s铆 mismo como un movimiento de base que ha organizado acciones contra el sistema que pone a figuras centristas como la senadora dem贸crata Dianne Feinstein en el centro, el Sunrise Movement naci贸 gracias a una subvenci贸n del Sierra Club, el gigante de loas organizaciones Big Green respaldado por Mike Bloomberg. Hoy, las oficinas de las dos organizaciones est谩n ubicadas a un piso de distancia en el mismo edificio en el centro de Washington DC.

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Antes del DNC, la campa帽a de Biden present贸 un compromiso de plan de 2 billones de d贸lares para invertir fuertemente en tecnolog铆a renovable para lograr “un sector de energ铆a libre de contaminaci贸n por carbono para 2035”. El plan promete construir  500 millones de paneles solares en los pr贸ximos cinco a帽os junto con 60.000 nuevas turbinas e贸licas.

Con la demanda de energ铆a solar cayendo en picado debido a la pandemia de coronavirus, la perspectiva de gigantescos subsidios gubernamentales fue m煤sica para los o铆dos de los magnates de las “tecnolog铆as limpias” que patrocinan las organizaciones de defensa del clima alineadas con el Partido Dem贸crata.

Muchos de estos millonarios y multimillonarios ecologistas se hab铆an dado un fest铆n con el paquete de est铆mulo de Obama, que fue directamente responsable de impulsar el auge de la industria solar estadounidense. Despu茅s de prometer en su investidura invertir 150.000 millones de d贸lares en “un nuevo sector empresarial de energ铆a verde”, Obama entreg贸 la incre铆ble cantidad de 4.900 millones de d贸lares en subsidios a Elon Musk de Tesla y una garant铆a de pr茅stamo de 1.200 millones de d贸lares para SunPower US de Tom Dinwoodie para construir el California Valley Solar Ranch. En junio de 2019, un “incidente aviar” provoc贸 un incendio en el proyecto SunPower Solar Ranch, que afect贸 a m谩s de 1200 acres y dej贸 sin efecto el 84% de la capacidad de generaci贸n durante varias semanas.

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“Planeta de los humanos” present贸 a los espectadores la inquietante historia de la planta solar de Ivanpah, una iniciativa emblem谩tica del plan de energ铆a verde de Obama que era copropiedad de Google. Dotado con 1.600 millones de d贸lares en garant铆as de pr茅stamos y 600 millones de d贸lares en cr茅ditos fiscales federales, Ivanpah se construy贸 en 5.6 millas cuadradas de tierra p煤blica virgen cerca de la Reserva Nacional Mojave de California. En su primer a帽o, la enorme planta produjo menos de la mitad de su objetivo energ茅tico planeado mientras quem贸 vivas a m谩s de 6.000 aves.

La planta termosolar Ivanpah y sus tres torres de energ铆a se extiende por el desierto de Mojave

Debido a la intermitencia inherente a la energ铆a solar, el gigantesco proyecto de energ铆a ha tenido que quemar enormes cantidades de gas natural para mantener el sistema en marcha cuando el sol no brilla. A pesar de su dependencia de los combustibles f贸siles, Ivanpah todav铆a no est谩 calificado como una planta renovable seg煤n las reglas estatales.

“La conclusi贸n es que el p煤blico no esperaba que este proyecto consumiera tanto gas natural”, dijo David Lamfrom, gerente del desierto de California para la Asociaci贸n de Conservaci贸n de Parques Nacionales, al Press-Enterprise local. “No ten铆amos pleno conocimiento de que esto era a lo que nos est谩bamos inscribiendo”.

Incluso despu茅s de que la administraci贸n Obama invirtiera miles de millones de d贸lares en proyectos solares, la producci贸n de energ铆a solar aument贸 entre 2008 y 2016 en solo un 0,88% como total de la producci贸n de energ铆a estadounidense.

Mientras tanto, en todo el pa铆s, muchos proyectos e贸licos nuevos siguen estancados debido a las preocupaciones de la comunidad sobre la destrucci贸n de tierras. En el estado natal del defensor del Green New Deal, el senador Bernie Sanders, el 煤nico proyecto e贸lico restante se cancel贸 en enero.

Por plantear preguntas sobre la eficacia y el costo ambiental de proyectos renovables como estos, y proponer una soluci贸n expl铆citamente anticapitalista a la destrucci贸n corporativa del planeta, los creadores de “Planeta de los humanos” fueron aplastados por una red de activistas clim谩ticos profesionales, inversores multimillonarios y expertos de la industria.

Ahora, con la campa帽a de Biden que promete una nueva avalancha de subsidios renovables y exenciones fiscales bajo los auspicios de un plan de energ铆a “limpia”, el p煤blico no sabe a qu茅 se apunta. Incluso si la ambiciosa agenda no logra generar ning煤n bien ambiental sustancial, promete a una clase creciente de inversionistas verdes otra oportunidad para hacerlo bien.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com